Why or9anic climbing training ?

        

or9anic

climbing training by david macià

 

“Sólo sé que no sé nada”

SÓCRATES   470 – 399 a. C.

 

“Después de los números, de la investigación y la práctica, del control exhaustivo de variables, del volumen y la intensidad, de la carga y de la planificación, después de interminables horas y sesiones de entrenamiento, de competiciones e infinitos desplomes, del campus y las suspensiones, del “a vista” y la automatización…  después de todo eso te das cuenta de que hay “algo más”, algo que no puedes ver, ni demostrar, ni medir, que no tiene lógica ni razón pero que es tan grande y poderoso que puede condicionar positiva o negativamente todo el proceso de entrenamiento y como consecuencia, el rendimiento en la escalada.

Para entender lo incomprensible quizá debamos retomar viejos conceptos, plantear nuevas hipótesis, repasar errores, entender nuevos lenguajes, reinterpretar datos, redefinirnos desde una perspectiva diferente, dejarnos seducir por nuevos y sorprendentes aprendizajes… pero sobretodo, entender que jamás, por mucha experiencia o sabiduría que se tenga, se está en posesión de la verdad absoluta.”

 

David Macià
 
 

 

 

 

El rendimiento en la escalada ha evolucionado mucho durante la última década. De escalar sin apenas mirar el cronómetro se ha pasado a estructurar perfectamente el plan anual de entrenamiento. Ahora es normal oír en entrevistas a escaladores de alto nivel hablar de conceptos como el volumen, la intensidad,  periodos de carga o de recuperación, series, repeticiones, bloque corto y largo, resistencia corta y larga, continuidad… Y lo más importante, la esencia de todo ello ha “calado” también en muchos escaladores y escaladoras que no son de alto nivel. Respecto a esto estoy realmente muy satisfecho de haber podido contribuir en algo, especialmente con el libro “Planificación del entrenamiento en escalada deportiva” que ya ha cumplido más de 10 años desde la primera de las 3 ediciones que se han publicado. El escalador, independientemente de su nivel ya ha consolidado las bases de un sistema de entrenamiento efectivo, fácil de entender y aplicar.

 

Pero el sueño hacia la escalada olímpica, los espectaculares resultados actuales en roca ( ¡9b+ y 9a a vista!), el nivel internacional en que se compite hoy en día (de 6 a 8 minutos para escalar 55 movimientos de un 8c, problemas de búlder “super creativos” que implican ser además de fuerte muy imaginativo en las soluciones) y el rendimiento precoz en roca (8ª+ de bloque con 9 años, 8b+ con 10 años, 8c+ femenino con 12 años…) exigían una reflexión y quizá un replanteamiento en los sistemas actuales de entrenamiento. En este sentido, no es que lo anterior no fuera bueno sino que no nos podíamos quedar sólo en eso. Se trataba de complementar el sistema tradicional con algo que pudiera ser válido para las nuevas generaciones.

 

Así, desde hace 3 años y medio abrí las ventanas y dejé que corriera “aire fresco”. Intenté retomar antiguos conceptos y combinarlos con los nuevos. Se trataba de estar atento y con la mente abierta a cualquier novedad. Y ahí empezó el cambio y la evolución, que aún continua hasta ahora y seguirá haciéndolo porque el proceso de entrenamiento tiene vida propia. En esta “re-evolución” debo dar las gracias a Edu, Víctor, Gerard, Berta, Andrea, Mathilde, Courtney, Raquel, Reynaldo, Daniela, Samuel, Juan y a otros muchos escaladores y escaladoras que me han brindado su confianza en este nuevo viaje y que han vivido en un momento u otro y en primera persona este cambio.