Islandia

Civilizaciones y culturas precolombinas

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Bibliografía

 

Si miramos al Nuevo Mundo desde una perspectiva aérea partiendo del Polo Norte, encontraremos que en el Círculo Polar Ártico se divisan Islandia y Groenlandia, además de otras islas menores que pudieron en alguna era geológica anterior, pertenecer a nuestro continente. Por ello, estas dos islas situadas al Norte y al Este de la América, si bien no forman parte del continente sí participaron sus nombres en nuestra Historia, cuando los escandinavos exploraban el mundo Occidental. Por lo tanto, decidimos comenzar desde esa región Septentrional, las Historias antes de la Historia de nuestros nativos.

Islandia, Ice-Land, país del hielo de los vikingos. Isla de hielo y fuego en realidad, la mayor de un grupo de ínsulas al Noreste de Groenlandia y separada de ésta por el Estrecho de Dinamarca. Su área es de 130 mil Km, su territorio es una meseta con una altitud promedio de 500 m; su punto más alto corresponde a Oraefajókull con     2 119 m. Más de 200 volcanes como fuentes geotérmicas permiten la calefacción doméstica. De los volcanes islandeses el más importante es el Hekla (1 491 m). Los más de cien glaciares cubren la octava parte del territorio, aunque el mayor, Vatnajökull tiene 5 226 km lo que lo hacen tener un área igual al de todos losglaciares europeos juntos. Abundan los géiseres (palabra islandesa) y las aguas termales alcalinas, donde la más grande, Deildartunguhver lanza 200 litros de agua hirviendo p/s. Lagos pequeños y numerosos ríos cruzan el país. Su clima es benigno debido a la corriente del Golfo. Su capital es Reykievik.

Cuenta la Historia que los Irlandeses a fines del siglo VIII, descubrieron esta helada Isla; hacia el 850 la redescubre Naddod el noruego; Gondar el sueco bojeó sus costas y luego un grupo de normandos visitaron a Islandia que la llamaron país de hielo, porque en sus costas encontraron enorme cantidad detémpanos de hielo.

Un noble noruego Igolfr Arnarsen residió, en 874, de manera permanente en Reykievik; algunos inmigrantes, entre ellos noruegos, celtas, daneses y suecos, se establecieron en la isla poco después.

Ulfljot, en 930, copiando de la Constitución noruega, redactó una Carta declarando la Isla de Islandia libre, con un Althing donde estaban representadas todas las regiones, lo judicial y lo legal y el derecho a reunirse cada verano en Thingvellie o sede del tribunal, con un presidente dirigido por los guías o directores (goden) políticos y jurídicos de las comunidades.

En 965 Islandia fue dividida en cuatro distritos; hacia el año 1000, por Decreto del Althing fue adoptado el cristianismo como religión del Estado, eligiendo en 1056 el primer obispo con sede en Skalholt Isleifr, con una segunda sede, esta vez en Holar, fundándose escuelas y conventos junto a estos obispados; la población aumentaba, florecía el comercio, la agricultura y algunas industrias, desarrollándose la cultura a la vez. A fines del siglo XII el Estado Islandés fue debilitándose al surgir una nobleza y enemistad entre los más podeoros, que al prolongarse llevaron a HaaKón, rey de Noruega y a su sucesor Magnus Lagabote, a decidir la incorporación de Islandia a la corona noruega.

Una nueva Constitución recibe Islandia, el código legislativo que todavía rige la Isla. En 1381 tanto Islandia como Noruega pasan a poder de Dinamarca, época para la Isla muy difícil, al borde de la ruina. En el siglo XV sufre repetidas erupciones volcánicas, y las vejaciones y obligaciones que los gobernantes daneses les imponen; además, entre 1402-1404, la peste asoló diezmando casi dos terceras partes de la población.

País amigo de Inglaterra fue declarada Islandia en 1810 para de nuevo, en 1814, incorporarla a Dinamarca, lo que no compartían los islandeses, con un movimiento por la Independencia que dirigía Jön Sigurdsson.

Los daneses restablecieron  el Althing (1843) en forma de Asamblea Provincial con Consejo Consultivo encargado de las cuestiones especiales de la legislación islandesa. La Asamblea Nacional de Reykievik (1851), la completa libertad de comercio otorgada (1854), ni reforma alguna de las introducidas, podían satisfacer las demandas de los pobladores. Cada día los islandeses se convencían más de sus derechos, como hijos de Islandia a constituir un Estado Independiente sin depender de Dinamarca más que en lo referente a la sucesión del trono, con un gobierno representativo en Reykievik totalmente independiente de Copenhague.

Prolongada fue la lucha de los islandeses para ver concedidas parte de las solicitudes al Parlamento danés y a Cristian IX, promulgándose el 2 de enero de 1871 una Ley que consignaba estas reformas.

El día 1 de agosto de 1874 y en presencia del monarca, celebró Islandia el milenio de su colonización. Y aunque Islandia sufrió durante diez días (desde el 26 de agosto hasta el 5 de septiembre de 1896) un aterrador terremoto, la nueva Constitución y el espíritu de los hombres, hacían aumentar la prosperidad de la Isla, aunque no se sintiesen satisfechos con lo concedido. Desde 1885, el profesor W. Gudmundasen dirigía el partido de los home rulers, que aprobó en el Althing repetidas y notables reformas constitucionales que el Gobierno de Dinamarca rechazó siempre con energía. A principios de enero de 1902 el rey del Althing convoca una sesión extraordinaria que tendría lugar el 27 de julio de ese mismo año, para la adopción de un proyecto de Constitución concedido en 1901 con las proposiciones de Gudmundsson, y una reforma constitucional aún más radical, redactada por el gabinete danés Dountzer. A fines de agosto de 1902 ambas cámaras del Althing aprobaron las proposiciones danesas, en virtud de las cuales en lo sucesivo el ministro para Islandia, identificado hasta entonces con el ministro de justicia danés residente en Copenhague, había de ser islandés y residir en Reykievik, estableciéndose principios de carácter económico y otros, resoluciones que fueron votadas por el Althing en la primavera de 1903, con sólo un voto en contra. El 25 de septiembre del mismo año fue instituído en Islandia el Banco Nacional con la facultad de la emisión de papel moneda.

La nueva administración autónoma islandesa contó, desde el 1 de febrero de 1904 con Hannes Haffatein, alcalde de Isafjard, como primer ministro natural de Islandia, representando esto para la Isla su casi independencia absoluta. Pero los islandeses consideraron que merecían, para su libertad y contento, una revisión de la Constitución, con la que las relaciones Islandia-Dinamarca tomarían otro rumbo, como serían el de la transformación de una relación más digna y respetuosa para el pueblo islandés.

En el verano de 1906, invitados por Dinamarca, viajaron a Copenhague los miembros del Parlamento de Islandia, para en presencia de los mismos deliberar acerca de la nueva ordenación política del país.

En 1909.continuaron las reclamaciones ante el gobierno danés a la vez que aumentaba el movimiento de hostilidad contra Dinamarca y a fines de noviembre del mismo año declaraba Isafeld, órgano ministerial, que los islandeses habían sido atendidos en Copenhague, pero continuaba la agitación de los ánimos al comprender que no se resolvía como prefería Islandia y sus hijos, su derecho a ser un país libre y soberano, hasta 1914, cuando la Primera Guerra Mundial comenzó a cambiar ideas forjando otras, en una Europa donde se perdían hombres y pueblos, que mantuvo por unos años suspendida la actividad de un pueblo deseoso de ser libre, y que al concluir la lucha bélica el Gobierno de Dinamarca vio la imposibilidad de negar por más tiempo la realidad legal y los derechos a que aspiraba este pueblo. Y así, durante dos años fue ejecutándose el acta de Unión entre los dos países, e Islandia tuvo en Copenhague una Legación correspondiendo otra danesa a Reykievik. Islandia ganó, sin cruentas luchas, su puesto tan ansiado: hoy es un país libre como tanto ansiaron.

Los escandinavos, que habían permanecido por tiempo prolongado en Islandia, casi habían olvidado estas aventuras cuando Cristóbal Colón proyectó su viaje hacia mundos desconocidos, existiendo la posibilidad de que el genovés tuviese conocimiento de esa travesías por los mares del Norte que conducían a otras tierras, y hasta se ha llegado a conjeturar que bien pudo Colón visitar a Islandia en busca de información.

En 1947 el índice de analfabetismo marcaba cero entre la población islandesa, fecha en la que el idioma escandinavo mantenía tal pureza que manuscritos iluminados del siglo XIII podían ser leídos con toda facilidad por estudiantes de segunda enseñanza del país. Islandia fue la primera nación Occidental que introdujo la Imprenta cuando en 1530 se hizo de una, y hacía 1600 había publicado más de 40 títulos. En algún momento los islandeses han hecho pensar que son comparables a los griegos por la alta producción de ‘tanta literatura de tan alto mérito’ después de esa fecha.

Porque a la brillante actividad literaria islandesa ha contribuído su idioma según algunos especialistas, la más antigua de las hablas escandinavas, célebre por las hermosas Sagas Islandesas y otras obras, creaciones de sus hijos dedicados a las bellas letras, Isla famosa por las excelencias de sus escritores...