Centroamerica

Civilizaciones y culturas precolombinas

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Plantas medicinales en América

 

¿Es posible que fumar tenga su historia?

 

Bibliografía

Los países que integran actualmente la América Central eran, en un pasado remoto, el puente por el que pasaban los grupos que emigraban de una a otra parte, donde mayas y chibchas influyeron notablemente sobre pueblos asentados en estos territorios precolombinos, en las producciones líticas, la alfarería y la metalurgia.

Los habitantes de estos parajes poseían ya algunos conocimientos: su tipo físico y su arte recuerdan un tanto a los isleños del Océano Pacífico ¿y quién puede decirnos si algún lejano parentesco enlaza a esos seres tan distantes? En alas del viento, sobre las olas, pudieron un día emigrar para encontrarse con estas tierras ocultas y hermosas a tal grado, que los hijos de las Islas lejanas se quedaran anclados hace miles de años, presos del encanto de esta rica naturaleza en el inmenso paraje de esta Tierra.

Cuentan que en los sepulcros que aparecen en Panamá se encuentran figuras que recuerdan a Mesopotamia y la India: los ajuares funerarios, las figurillas e instrumentos tallados en piedra que solían depositar en las tumbas, las hachas rituales, los vasos pintados con lindos temas se han comparado con los de los países señalados arriba.

Las culturas de GUATEMALA, HONDURAS, EL SALVADOR Y BELICE han sido tratadas fuera de su territorio geográfico, no dentro de Centroamérica, si no formando parte de la civilización Maya por su gran importancia cultural, que tuvo la oportunidad de fundar focos culturales y religiosos en esos países, en los que se han descubierto innumerables monumentos y aún hoy encontramos creencias religiosas y costumbres, ritos y su lengua además de ricas tradiciones de las que se sienten orgullosos sus actuales descendientes.

Agradeceremos al lector su comprensión a esta aclaración.

NICARAGUA. Se ha dicho que en el año 25 antes de Cristo ya existían colonias humanas, según arrojan los vestigios descubiertos en el país. Por otra parte, los relatos señalan que el nombre de esta nación, Nicaragua, se originó del que llevaba un Jefe nativo, Nicarao, que hacia 1520 se relacionó con los españoles en su paso por esta región.

Los diversos grupos que poblaban Nicaragua indoamericana, tributaban a los mayas, siendo notable la influencia de éstos además de las corrientes culturales de olmecas y toltecas, que en su tránsito por esta parte del Nuevo Mundo pudieron aportar, y que aparecen en las manifestaciones artísticas abundantemente.

Al arribo del conquistador existían diferentes etnias o grupos, como los misquitos o mosquitos, habitantes del litoral Pacífico, entre el lago Nicaragua y el océano; los pipilos, establecidos en El Salvador (se estiman descendientes de los toltecas), existiendo actualmente algunos grupos. Gran parte de estos pobladores eran pacíficos, cultivando la tierra con el maíz, la yuca, frijoles y otras plantas para su sustento; aunque no habían alcanzado gran desarrollo en otros aspectos de su vida, eran ya sedentarios.

COSTA RICA. Al ‘descubrimiento’, diferentes grupos humanos habitaban Costa Rica; aunque no poseían una gran cultura, dominaban las labores agrícolas cosechando el nativo cereal, frijoles, cacao y otros frutos y el algodón: en estas labores tenemos a los chorotegas, huatares, y bruncas como los más importantes, que socialmente estaban divididos en clanes, dejando trabajos en piedra, arcilla y oro.

Cristóbal Colón conoció a los güateros que habitaban las playas, en 1502, también a los borucas: ambos grupos elaboraban una cerámica cruda y esculpían la piedra, el jade y piedras semipreciosas. Una rama del grupo chorotega se estableció en la península de Nicoya, donde dejaron grandes esculturas sedentes, destacándose en éstas sus rostros. En Nacascola se encuentran estatuas de hombres y de animales. En la meseta central y hacia el Atlántico pueden verse figuras humanas esculpidas en diferentes posiciones: reclinadas, tocando la flauta, meditabundas, algunas parecen prisioneros, otras, personajes venerables; desnudos femeninos, y máscaras ceremoniales mostrando una técnica escultórica desarrollada.

En el Diquis y sobre plataformas de cantos rodados, en la zona que inunda el río, hay esferas de piedra; de piedra volcánica son los molinos de maíz que adornaron con motivos geométricos, dejando además piezas de jade y piedras talladas, además de otras obras esculpidas.

Variadas son las formas y decoraciones de la cerámica, con influencia maya, en los dibujos y grabados en los que abundan los temas geométricos, figuras humanas o zoomorfas, en vasos y trípodes con ornamentaciones en rojo, marrón y negro sobre fondos blanco o crema. De Guanacasta es la alfarería atribuída a la Isla de Ometepe, Nicaragua, con vasijas conocidas con el nombre de Luna, de dibujos monocromos geométricos. Estos hombres dejaron figuras de piedra muy atractivas, de dioses, felinos, aves, batracios y otros trabajos muy curiosos. La metalurgia fue un arte especialmente trabajado en oro puro, a veces con aleaciones de cobre.

PANAMA. Hacia 1500, en este territorio, diferentes grupos humanos se habían establecido. Una constante corriente migratoria, tanto del Sur como del Norte, coincidían en Centroamérica antigua desde tiempos inmemoriales, predominando la etnia chibcha procedente del Colombia, grupo dedicado a las faenas agrícolas, la pesca, la caza a la vez que eran ceramistas y orfebres.

Hacia el Norte se habían instalado los caribes, cazadores que además practicaban la pesca, casi siempre guerreando con otros grupos; y los chocoes que habitaban hacia el Sur.

Chiriquí, Coclé y Veraguas son conocidos por sus tres estilos diferentes. Pertenecen a Chiriquí los vasos esféricos decorados en negativo; dos centurias antes de Colón, Coclé producía platos y copas, vasos redondos o rectangulares, abundando la policromía así como los motivos curvilíneos en las decoraciones. La cultura Coclé presenta una técnica brillante en la orfebrería, sea en el martillado, el laminado o la técnica de la cera perdida. Los artistas aplicaban un dorado que no es fácil desentrañar. Los laboriosos diseños en oro de la más alta ley o los trabajos en frío, aparecen en muchas piezas; los cascos, pectorales y otros aditamentos para el guerrero, solían adornarse con temas mitológicas en admirables estilizaciones, con el uso de troqueles crearon joyas y adornos muy hermosos, como también lo lograron en hueso, madera y piedras semipreciosos.

Hallazgos en Veraguas acreditan que en época anterior al ‘descubrimiento’, esta región fue asiento de un pueblo que cinceló las piezas de oro extraídas del Cenote Sagrado de Chichén-Itzá, y también encontradas en varios sitios del Altiplano mexicano. Entre esas obras se encuentran divinidades, seres zoomorfos, aves y otras. De Tonasí y de cerámica es la cabeza-sonajero formada por una bola con rostro humano. En tumbas y otros sitios de Veraguas los hallazgos revelan una alfarería con vasos modelados, incisos o decorados con aplicaciones, no encontrándose restos de pigmentos en estas obras.

Talamanca-La Amistad es una cordillera que se eleva uniendo a Costa Rica y Panamá, con una altura de 3 820 metros s.e.n.m. Cuenta una antigua leyenda de los bribrí y los cabécar, que el dios Sibú escogió su morada en este sitio, desde el cual dispersó los granos de maíz que originaron a los hombres, desde Surayum, cabecera del río Lari. En el mito, la Tierra es una niña que lleva el nombre de Iriria, la que cubrió la roca con su fecundo manto para que el mundo luciera su verdor. Sibú, luego de realizar sus trabajos, se durmió, y un pájaro cantó para él toda esa noche...

Unos treinta millones de años se le calculan a este macizo montañoso, originado por los convulsivos movimientos del Planeta, extendido entre estos dos países, para cegar tal vez algún abismo que separó esta parte durante miles de años, con una anchura de 150 kilómetros entre los dos océanos.

Más, lo extraordinario es que en estas montañas se han unido la vegetación y animales procedentes del Norte y del Sur, único caso en el mundo con estas características, con climas y topografías diversas, altitudes diferentes como en Chirricó: 3 820 m, y temperaturas que varían desde 250C hasta los 90C bajo cero, desde la húmeda selva hasta el nuboso bosque, o la región de las pequeñas plantas, o los hermosos y desolados valles. Habitan en Talamanca-La Amistad variedad de pájaros, de animales, la rana arborícora... Un infinito muestrario de zoología se ha dado cita en esta región montañosa... Y por si fuera poco, aparecen tumbas, columnas, petroglifos en una rica zona de asentamientos precolombinos, donde el arqueólogo... encuentra a cada paso vestigios de viejas culturas no bien estudiadas todavía que poblaban esta Centroamérica, las que se le atribuyen alrededor de 12 mil años de antigüedad, investigándose sus posibles contactos con Mesoamérica y el Sur del continente.

Panamá y Costa Rica cuentan con grupos de pueblos como el guaymí y el teribe, el bribí y el cabécar, descendientes de los lejanos abuelos de los valles que conservan sus lenguas, costumbres y creencias religiosas, y como conocedores de su entorno continúan cuidándolo como sus ancestros...

Actualmente, en las islas de San Blas, al Este de Panamá y Colombia, viven los cunas, antigua etnia que supo oponer su resistencia a los conquistadores españoles que no pudieron someterlos nunca a su dominio por su valor y su fiereza defensivas. Negados al mestizaje, así continúan su libre existencia sin la intromisión del blanco en sus costumbres y religión.

No han olvidado aún el tejido de las hermosas molas que realzan con temas del hombre y la naturaleza. Pero tampoco han dejado de recordar los agravios del hispano, y permanecen como antes de la visita de Vasco Núñez de Balboa...