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El Portal de Francia


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Esta puerta (la de arriba), construida en 1553, es la que mejor se conserva de todo el recinto amurallado. También se trata del portal más antiguo de los seis existentes en el recinto amurallado. Situado entre los baluartes del Redín y de Guadalupe. Antiguamente se llamó puerta del Abrevador (desde el s. XIV iban los caballos a beber atravesando el portal).

La puerta actual (la de abajo) permanece intacta con su puente levadizo (1750), foso y cadenas, además de su correspondiente sistema de ruedas y mecanismos, conocido como Maniobra de Derché. Éste se instaló en todos los portales en 1875 en sustitución de las antiguas palancas basculantes de madera de tradición medieval (se llamaban flechas) que hacían balancín sobre un eje central y de cuyo extremo pendían las cadenas del puente. Al alzarse éste, las palancas encajaban en unas aberturas verticales que más tarde se rellenaron de piedra tras implantarse el nuevo sistema. Por su cara interior, el portal se cubre con una bóveda de ladrillo de arco rebajado bajo la que se pueden ver las oxidadas ruedas de hierro con sus resortes, cadenas y contrapesos que hasta 1915 se utilizaban para levantar el puente levadizo cada anocher. Los dos contrapesos son de hierro y plomo, de 645 kilogramos cada uno, para poder equilibrar la fuerza necesaria (gracias a una polea y las correspondientes cadenas) que logra hacer subir y bajar el puente del portal, con sus 1824 kilogramos de peso. Este sistema se construyó en la fundición de Salvador Pinaqui (en el Molino de Caparroso) en 1875. Hasta 1915 se utilizaba dos veces al día: a las seis de la mañana (abrir) y a las ocho de la tarde (cerrar). Hoy en día sigue funcionando perfectamente.

En el frontis de esta puerta inferior podemos ver el escudo simplificado de España, en el que únicamente aparecen las armas de Castilla y León y el escusón central con las flores de lis de los Borbones, sin incluir a Navarra. Este escudo es similar al que existe en la puerta del Socorro de la Ciudadela.

Tradicionalmente conocido como Portal de Francia (desde el siglo XVIII), por ser salida y llegada natural de los vecinos en esa dirección, el Ayuntamiento acordó en 1939 designarla como Puerta de Zumalacárregui en recuerdo del general que el 29 de octubre de 1883 huyó de Pamplona para ponerse al frente de todos los ejércitos carlistas. Hay una placa, muy posterior, que recuerda este episodio y lo relaciona con la sublevación franquista. La puerta superior presenta una oquedad por la que antiguamente subía y bajaba el "rastrillo" o reja metálica que protegía esta puerta. Además, existe sobre ella un escudo labrado con el águila bicéfala y las armas imperiales de Carlos I. Justo debajo del escudo aparece visible y legible la siguiente frase: “Año 1553, Duque Beltrano Alburquerque Prorrege”. Es decir, que fue construido en ese año, siendo virrey de Navarra el duque de Alburquerque. Frente al monumental escudo se puede leer todavía una olvidada inscripción fechada el 18 de julio de 1939 que certifica el cambio de nombre del portal y nos recuerda uno de los capítulos más tristes de nuestra historia reciente. Otro escudo  imperial idéntico al que estaba en el derribado (1914) portal de la Rochapea luce hoy en el Portal Nuevo. En 1905 se autorizó el derribo parcial y el ensanchamiento de cuatro de los seis portales para ampliar los accesos a la ciudad. Se desmontaron el de la Taconera (1905) y el de San Nicolás (1921), se derribaron el de la Rochapea y Tejería, y se amplió el Portal Nuevo.

Los portaleros

Como curiosidad diremos que antiguamente, hasta el derribo de una parte de las murallas (a partir de 1915), cada amanecer y cada atardecer marcaban la hora de abrir  y cerrar, respectivamente, los seis portales de las murallas: Francia, Rochapea, Nuevo, Taconera, San Nicolás y Tejería. Lo más curioso de todo era la forma de ponerse de acuerdo para abrir y cerrar los portales, por medio de una señal acústica, usando las campanas de la torre de San Cernin. De esta misión se encargaban los militares. Por otra parte, junto a los portales estaban los "portaleros" o "consumeros", que eran unos encargados municipales de consumos que cobraban los impuestos municipales a todos aquellos que entraban a la ciudad por sus portales para vender sus productos en el mercado municipal de Santo Domingo. El Portal de Francia, entrada de los peregrinos, es el único conservado de los que franqueaban la entrada a la ciudad, habiéndose recuperado el puente levadizo. Los portales se cerraban una hora después del toque de queda. El capitán de llaves los abría y cerraba, mientras que el portalero cobraba la entrada de mercancías, como así decía la copla: “Ya llegamos a Pamplona, ya salen los portaleros, a meter mano a las cestas, y a tocarnos bien los huevos”.

Entrada a la ciudad de los Reyes Magos

Otra curiosidad más reciente es que sus majestades los Reyes Magos de Oriente entran a Pamplona por esta puerta de la ciudad. Desde el 5 de enero del año 2009 (víspera de la Epifanía, durante cuya tarde se celebra la famosa Cabalgata) se ha vuelto a colocar y utilizar el sistema de poleas y contrapesos que sirven para abrir y cerrar el puente levadizo del portal, de modo tal que los magos de oriente avisan a los soldados del portal para que puedan entrar a repartir los regalos a los niños de la ciudad. El puente levadizo desciende y los Reyes Magos pueden entrar. Les recibe el alcalde que les da la bienvenida. En la actualidad es ya el único día del año en que el portal permanece durante unas horas con el puente levantado y la puerta cerrada, como antaño solía suceder.

Como última curiosidad diremos que, en el pasado, el único punto de la ciudad por el que los carboneros podían entrar a nuestra ciudad era esta puerta. De hecho, con la escusa de comprobar si estos traían escondido algo de matute (de contrabando), los portaleros solían pinchar los sacos y, ya de paso, se quedaban con algunos trozos que caían al suelo, con los que luego encendían fuego y se calentaban.



(Ver también: RECORRIDOS – Ruta de las Murallas)

(Ver también: RECORRIDOS – Ruta del Camino de Santiago)

(Ver también: RECORRIDOS - Ruta de los Edificios de Interés)