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Cuatro Vientos


El título que ostenta este lugar es uno de los más elocuentes que existen en nuestra ciudad. Nos estamos refiriendo al tramo de la avenida de Guipúzcoa que se encuentra ubicado inmediatamente junto al puente de Santa Engracia. Se trata de un lugar en el que convergen perpendicularmente los cuatro vientos principales, que en nuestra tierra se denominan: cierzo (norte), bochorno (sur), solano (este) y castellano (oeste). Este lugar se localiza justo sobre el puente que lleva el mismo nombre de Cuatro Vientos.

De este cruce de caminos parten perpendicularmente a la avenida de Guipúzcoa (cuya dirección sería de norte a sur), la avenida de San Jorge (hacia el oeste) y la avenida de don Marcelo Celayeta (hacia el este). Este título de Cuatro Vientos ya existía a mediados del siglo XIX.

En Cuatro Vientos fue muy popular y famosa la casa de “Domingo Chiqui”, en la cual se localizaba el llamado “Parador de Santa Engracia”. Además, en Cuatro Vientos se inauguró en el año 1900 un merendero o restaurante que tenía el rimbombante título de “La Gloria Navarra”. La propietaria de dicho establecimiento era la castiza y simpática vendedora del mercado, conocida por todos los pamploneses con el nombre de la señora Eulogia. Dicha mujer se hizo famosa localmente por su especialidad culinaria: los “callos Eulogia”. A principios del siglo XX se puso de moda bajar a recenar en las noches de San Pedro y San Fermín. El menú de dichas celebraciones consistía en chocolate con bizcochos, que con agua cobraban al precio de tres ochenas, y con leche la cifra se encarecía hasta llegar a las cuatro ochenas. Aquel establecimiento, que pertenecía a Eulogia García, fue bautizado por algunos pamploneses con el nombre de “el quitapesares”.

No podemos olvidarnos de citar a otro personaje de Cuatro Vientos que llegó a ser muy popular a mediados del siglo XX. Nos estamos refiriendo al señor Eliseo. Éste era un buen hombre que se dedicaba a la venta de helados por las calles de nuestra ciudad. Eliseo tenía la tienda en la esquina del edificio que había en Cuatro Vientos, donde solía vender chucherías y golosinas a los mocetes. Recuerdo que, siendo yo niño, durante los veranos, sobre todo si estos eran calurosos, el señor Eliseo recorría las calles de Pamplona buscando a la chiquillería sedienta, con ganas de refrescarse la boca. Todavía conservo en mi memoria la imagen del señor Eliseo, acompañado siempre por su inseparable carrico de los helados. La de veces que le habré comprado helados en la avenida de Galicia, junto al colegio de los Hermanos Maristas, lugar al que solía acercarse tratando de buscar a los jóvenes clientes que, como yo, nos acercábamos para saciar nuestro apetito y refrescar el gaznate. Tengo entendido que, desgraciadamente, en sus últimos años debió perder la cabeza y terminó arrojándose a las vías del tren.

PUENTE DE CUATRO VIENTOS

Este puente se construyó en 1789 para responder al aumento de actividad con el norte de Pamplona y Guipúzcoa. Previamente, en 1875, se había comenzado a realizar la carretera que unía ambas provincias. Hasta entonces, el paso hacia la zona septentrional se hacía a través del puente de Santa Engracia. Por tal motivo, la nueva construcción se nombró Puente Nuevo de Santa Engracia. Sin embargo, popularmente se impuso el término de Puente de Cuatro Vientos, por su cercanía al cruce que recibe la misma denominación. Como señala el cronista, “el nombre de Cuatro Vientos fue dado porque era sitio donde convergían en perpendicular los cuatro vientos que en nuestra tierra llamamos cierzo, bochorno, castellano y solano”. El puente se compone de piedra y hormigón, y consta de tres grandes arcos rebajados. Originariamente tenía tres grandes arcos que han sido durante muchos años los de mayor abertura (20 metros). En la primera mitad del siglo XX se amplió su capacidad.

NUEVO PUENTE DE CUATRO VIENTOS

La construcción de este nuevo puente responde a la actuación urbanística que acaba de eliminar recientemente el tráfico de la avenida de Guipúzcoa y que pretende la construcción de un nuevo puente sobre el río Arga, cercano al actual puente que tiene el mismo nombre. Este nuevo puente tendrá una longitud de 127 metros y unos 30 metros de anchura, dependiendo de si finalmente se construyen dos o tres carriles en cada dirección. Contará con dos grandes planos inclinados triangulares a modo de puerta. Se construirá unos 80 metros aguas abajo del actual puente de Cuatrovientos y unirá el meandro de Trinitarios con el barrio de San Jorge.