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- Puentes


PUENTE DE ACELLA


Situado sobre el río Elorz, frente a los terrenos en los que hoy está situado el barrio de Larraskuncea. Por este puente pasa el Camino de Santiago


PUENTE DE ACELLALANDA

Situado sobre el río Sadar, muy cerca e inmediatamente anterior al de Acella. Por este puente también pasa el Camino de Santiago.


PUENTE DE CUATRO VIENTOS


Sobre el río Arga. Inmediatamente anterior al puente de Santa Engracia, en donde convergen perpendicularmente los cuatro vientos que en nuestra tierra llamamos: cierzo (N), bochorno (S), solano (E) y castellano (O).


PUENTE DE ECHAVACOIZ


Este antiquísimo puente resultaba insuficiente para la intensa circulación de la segunta mitad del siglo XX, por lo que fue necesario reformarlo y ampliarlo en 1972.


PUENTE NUEVO-DE JUS LA ROCHA- DE LA ROCHAPEA- DE CURTIDORES

Detrás del hueco que existe tras la fuente de Descalzos, se abría una Poterna o Postigo de las Carnicerías, o puerta accesoria protegida por una torre, por la que se salía del Burgo de San Cernin por un serpenteante camino que bajaba hasta el Puente Nuevo  o de Jus la Rocha o Rochapea. Durante siglos bajaron los carniceros al matadero utilizando aquel atajo. Muy cerca de este puente, aguas debajo de él y debajo del Portal Nuevo se hallaba el barrio de Curtidores o Tenerías.


PUENTE DE LA MAGDALENA


Es del mismo estilo románico que el de Puente la Reina y posterior a éste. Tras el puente de San Pedro es el segundo de mayor antigüedad sobre el Arga. Sufrió una serie de reformas en 1863 y 1901. En 1939 se declaró Monumento histórico-artístico nacional. En 1963 se volvió a restaurar el puente, recuperando su antigua fisonomía.


PUENTE DE MAZÓN O DE SANTA ENGRACIA


Antiquísimo puente de estilo gótico, que es anterior al siglo XIII, por el que se salía de la ciudad hacia el norte cuando todavía no existía el puente de Cuatro Vientos. El Molino de Santa Engracia estaba situado en la orilla izquierda del Arga, a la izquierda de la entrada del puente, desde la hoy llamada Avenida de Guipúzcoa. Originalmente se le denominó como Molino de Mazón, al igual que sucedió con el nombre del puente. En 1227, un tal Elías David, el Mayor, vecino de Pamplona y casado con una Cruzat, donó por su alma y la de sus parientes el sitio de más allá del puente y el molino de Mazón para la construcción de un monasterio de la Orden de San Damián. Se trata del Convento de Clarisas de Santa Engracia. Entre el convento y el puente, los pelaires de la ciudad tenían un batán en el que, aprovechando la corriente del río Arga, ponían en movimiento una serie de gruesos mazos de madera para golpear, desengrasar y enfurtir los paños. Como hemos dicho anteriormente, hasta que se instalaron las Clarisas en su convento de Santa Engracia, se llamaba Puente del Mazón, pero a partir de entonces cambiará a su denominación actual. Hasta la reciente remodelación del barrio de la Rochapea, el puente de Santa Engracia terminaba en la calle de Joaquín Beunza, aunque hoy lo hace en la calle Río Arga. En ese lugar, al otro lado del puente, había un viejo edificio llamado Casa de Cuatro Vientos en el que existió hasta el siglo XVI el matadero municipal. La presa que hay en el río alimentaba el molino municipal donde se fabricaban las harinas destinadas a los hornos del Vínculo para elaborar el pan. Aquel molino harinero se transformó en central eléctrica municipal en 1888. En 1940 se instaló en ese mismo lugar una fábrica de caucho, incendiada y reedificada en 1953. Desde tiempo inmemorial, el primer degolladero o matadero estaba junto a Santa Engracia. Suponemos que estaría en la orilla derecha del Arga, en las proximidades del puente de Santa Engracia, aunque a partir de la última década del siglo XVI se construyó un nuevo degolladero en un paraje más cercano a la ciudad, también en la orilla derecha del Arga, al otro lado del puente de la Rochapea, entre el río y la plaza de Arriasco o de Errotazar, cerca de donde hoy se levantan los Corralillos del Gas. Así pues, el viejo degolladero acabó convirtiéndose, en 1599, en el único horno de pan existente en todo el barrio de Jus la Rocha. Ese mismo año la epidemia de peste se apoderó de la ciudad, por lo que el Ayuntamiento decidió instalar un hospital en el degolladero nuevo y volver a utilizar el viejo degolladero para matar las reses, previa indemnización al dueño del horno de pan. Tras la epidemia, el Ayuntamiento volvió a utilizar el nuevo degolladero sin interrupción hasta 1908, año en el que se inauguró un nuevo matadero en la calle San Roque, junto a la cárcel.
Parece ser que en las cercanías del convento de Santa Engracia, citado anteriormente, habitaban varias familias. Ya hemos hablado del batán de los pelaires, del molino y del matadero primitivo. En 1366 hay constancia de la existencia de 8 fuegos, que aumentan a 22 en 1427. A este barrio se le denominó Barrio de Santa Engracia de Jus la Rocha. Pero años más tarde, en 1646, aparecen los dos barrios por separado: el Barrio de Santa Engracia y el Barrio de Jus la Rocha.


PUENTE DE MILUCE

Sobre el río Arga. Sabiendo que en los siglos XII y XIII existía el topónimo de Miluce, se ha superado y eliminado la popular versión de que Miluce (lenguas largas) procedía de los ahorcados en 1351 por mandato del rey Carlos II. Para Baleztena, Miluce procede del vasco “amil”, “mil”, “bil” (precipicio o derrumbadero) y “luce” (largo). Martín Ugarte significaría “lenguas largas” (“mii” y “luce”), pero no las humanas, sino las lenguas de tierra o arena. En 1939 este puente de Miluce se declaró Monumento histórico-artístico nacional.


PUENTE DE SAN PEDRO


Cerca de él se hallaba el abrevadero de las bestias desde los siglos XIV al XVIII. Los animales bajaban por el portal del Abrevador (actual Portal de Francia).


PUENTE DEL MOCHUELO

Sobre el río Sadar, junto al Sario. En el siglo XIX el barrio del Mochuelo constaba de unas tejerías, una venta y alguna que otra chabola diseminada. “El Mochuelo” era el mote de un guerrillero liberal llamado Urbano Igarreta. A principios del siglo XX el barrio continuaba casi sin habitar. A partir de la segunda década, muchos jubilados compararon huertas e hicieron pozos para poder regarlas, construyendo chabolas y setos alambrados. Después se edificaron casuchas y modestos chalecitos, todos con sus pozos y sus huertas. Todo ello configuraba un endemoniado laberinto de caminos numerados del 1 al 8, contados según se bajaba por la avenida de Zaragoza a mano izquierda. La absurda urbanización del barrio se debe, en parte, a que el trazado de las nuevas calles se hizo siguiendo la trayectoria de aquellos caminos. Conforme se habitaba el barrio, a sus vecinos les molestaba el nombre de Mochuelo y pidieron en 1937 que lo cambiaran por el de Milagrosa, la Virgen titular del convento e iglesia de los padres Paúles que fue inaugurado en 1930.

PUENTE DEL PLAZAOLA


Este ferrocarril de vía estrecha fue construido por la Compañía Minera Guipuzcoana para trasportar el mineral de hierro desde las minas de Plazaola hasta la estación de Andoáin, con un recorrido de 22 kilómetros. Este primer tramo se inauguró en 1902. En 1910 se construye la continuación de aquella primera línea desde Andoáin hasta Pamplona. En 1911 se inauguró la continuación del trazado desde Andoáin a Lasarte y San Sebastián. Por fin, en 1914, se inauguró la línea entre San Sebastián a Pamplona. Al principio aquel ferrocarril tenía el nombre de “Leizarán”. Este puente se halla ubicado sobre el río Arga, en el barrio de la Rochapea, junto al túnel por encima del cual corre la avenida de Guipúzcoa. La primera estación del Plazaola estuvo en la avenida de Zaragoza, donde está la Casa Sindical. Desde ahí seguía por la plaza de los Fueros, por detrás de la Casa de Misericordia, avenida de Sancho el Fuerte, pasaba por debajo del Puente de los Suicidas (por los desgraciados que se quitaron la vida arrojándose al tren a su paso por aquel lugar), continuaba por la Biurdana, Trinitarios, cruzaba el puente del Plazaola sobre el Arga para entrar en la Rochapea y seguía el trazado de la actual calle Bernardino Tirapu hasta llegar a la estación del Empalme, en donde hacía transbordo de mercancías para la estación del Norte (hoy la RENFE). El puente sobre el Arga se lo llevó una riada en 1930, y en 1931 se construyó el actual. En 1948 la estación de la avenida de Zaragoza se trasladó a la nueva construida en la avenida del Conde Oliveto. En 1950, en la misma estación se instaló también el Irati, el cual cambió su recorrido hasta Villava por la vía del Plazaola hasta el Empalme, siguiendo después un nuevo trayecto por detrás del Manicomio para llegar a Villava y seguir el antiguo hasta Sangüesa. El Plazaola funcionó hasta 1954, mientras que el Irati dejó de funcionar en 1955, poniéndose fin a los ferrocarriles de vía estrecha en nuestra ciudad.