Ciudades Hermanas


   Pamplona está hermanada con cuatro ciudades: la francesa Bayona (1960), la japonesa Yamaguchi (1980), la alemana Paderborn (1992) y la colombiana Pamplona (2001). Nuestra ciudad mantiene lazos de amistad y colaboración con todas ellas. Se pretende que los ciudadanos se relacionen a trevés de los intercambios culturales, educativos, industriales y comerciales.

   Estos lazos de amistad entre ciudades hermanadas se dan por varios motivos. Bayona fue la primera; está muy próxima, ha tenido vínculos históricos y es muy parecida a Pamplona en distintos aspectos. En el caso de Yamaguchi hay que decir que allí estuvo predicando San Francisco Javier, uno de nuestros dos co-patrones de Navarra. Paderborn es una ciudad alemana donde vive un importante grupo de navarros. Y Pamplona de Colombia fue fundada por un navarro, pedro de Ursúa, y además tenemos el mismo nombre.

 

BAYONA

   El 19 de junio de 1960, siendo alcalde de Pamplona Miguel Javier Urmeneta, hubo un festival folklórico en la Plaza de San José con dantzaris, bandas de música, y novillada por la tarde. A la noche, hubo fuegos artificiales en la plaza del Castillo. De esta manera se sellaba el lazo de amistad y hermanamiento entre ambas ciudades. Aquí en Pamplona, tenemos una Avenida de Bayona, en honor a la ciudad hermana.

   Con esta ciudad francesa mantenemos constantes intercambios de escolares para aprender un nuevo idioma, pero además se realizan relaciones profesionales, comerciales, culturales, deportivas y folklóricas. En la Edad Media, los reyes y nobles de Navarra solían ir cazar con halcones en los bosques de Navarra y como no había suficientes, los compraban en Bayona y en las Landas.

   Se trata de una ciudad que está muy cerca de la nuestra, nada más entrar en Francia. Esta ciudad es célebre por la bayoneta; arma que se dice que fue ideada por soldados franceses y se comienza a fabricar en Bayona. De ahí viene su nombre. Bayona es la capital del País Vasco-francés. Está dividida en tres partes: la Gran Bayona (al oeste del río Nive), la Pequeña Bayona (al este) y el Barrio del Espíritu Santo (sobre la ribera norte del río Adour).

   Dentro de la Gran Bayona se encuentra la catedral. En el siglo IV los romanos establecieron allí un campamento militar llamado “Lapurdum”. Los restos de dicho campamento se han encontrado junto a la catedral. Es un templo gótico muy grande construido entre los siglos XIII y XVI. Tiene arcos apuntados, girola, claustro, vidrieras y las claves pintadas con escudos que nos recuerdan su historia. Aparecen escudos con la flor de lis típica de Francia y los leopardos de Inglaterra, ya que desde el siglo XII hasta mediados del siglo XV, Bayona estuvo bajo dominio inglés. También tiene una clave con la célebre “nave bayonesa”, con sus mástiles y sus marineros, lo que nos muestra la gran importancia marinera de la ciudad. De hecho, Bayona fue utilizada en muchas ocasiones durante la Edad Media como puerto por el reino de Navarra, tanto en las relaciones con Inglaterra, como en la compra de pescado en cuaresma para la casa del rey navarro. En esta cate

dral se casó una infanta de Navarra, doña Juana, hija de Carlos II el Malo. Su padre mandó comprar joyas y telas en Bayona para el ajuar de la novia y se realizó una gran ceremonia.

   Bayona tiene dos castillos. El Castillo Viejo tiene cuatro torres circulares con tejados en forma cónica. Dentro de la Pequeña Bayona se encuentra el otro castillo, el nuevo, construido después de la anexión de Bayona a Francia y también está la Ciudadela construida por Vauban.

   En el Barrio del Espíritu Santo se instaló en el siglo XVI una importante comunidad judía de sefardíes procedente de España y Portugal. Se llamaba la “Nación Portuguesa del Espíritu Santo” y tuvo una gran actividad económica. Se dedicaba a importar cacao en grano de las Indias y se lanzaron a la artesanía del chocolate.

   Bayona tiene dos museos importantes: el Museo Vasco y de la Historia de Bayona, y el Museo Bonnat.

   El primero de ellos está instalado en una bella casa de un comerciante del siglo XVI, que más tarde fue convento y hospital. Es un museo de artes y tradiciones populares del pueblo vasco y contiene: muebles, trajes, útiles… y también muestras teatrales y poéticas. Incluye un museo de historia que refleja los éxitos obtenidos por los vascos en pesca, navegación, grandes descubrimientos, y también hay recuerdos sobre el Camino de Santiago, la brujería, etc.

   León Bonnat (1834-1922) fue un famoso pintor y retratista de Bayona, al que le gustaba coleccionar cuadros y objetos de arte de otras épocas, y dejó su colección al Estado a cambio de que se expusiese en su ciudad. Es uno de los museos más bellos de Francia, en el que podemos encontrar esmaltes de Limoges, pinturas italianas y aragonesas de los siglos XIV y XV, tapices de Rubens, retratos de Van Dyck, un Greco, Murillos, Riberas, retratos de Goya…

   Las fiestas de Bayona nacen en 1932 bajo la influencia de los Sanfermines, y se celebran en verano durante 5 días. Durante esos días hay desfiles, grupos vascos de música, dantzaris, corridas de toros, gigantes en cortejos, partidos de pelota, corridas de vacas landesas, traineras, etc. Los niños también su día en las fiestas, al igual que sucede aquí en Pamplona, y se celebra un encierro con vacas de cartón sobre ruedas de bicicleta.

 

YAMAGUCHI

   La firma del acuerdo del hermanamiento con esta ciudad se celebró el 19 de febrero de 1980, siendo alcalde de Pamplona Julián Balduz. El convenio está redactado en castellano, japonés y euskera. Se celebró una gran fiesta con maceros, clarineros, timbaleros, dantzaris, txistularis y gigantes en la Plaza Consistorial. También hubo intercambio de regalos: los japoneses regalaron un casco guerrero que simboliza la paz (porque antes, en Japón, cuando un niño nacía se le ponía un casco en la cabeza para que no tuviera que llevarlo más), mientras que el Ayuntamiento de Pamplona regaló la insignia de la ciudad, folletos, colección de gigantes, botas de vino, pañuelitos rojos, etc.

   En esta ciudad japonesa estuvo predicando San Francisco Javier en el siglo XVI. Yamaguchi está situada a orillas del río Fushino, es la capital de la provincia del mismo nombre y se halla ubicada en una cubeta en el extremo oeste de la isla de Honshu. Yamaguchi significa “entrada al monte”, por ser el paso al monte Hobensan, el más alto de los que rodean la ciudad. La ciudad fue fundada por Ouchi Hiroyo en el siglo XIV, miembro de una familia importante a quien le gustaba la elegancia de la ciudad de Kyoto, entonces capital del Japón, queriendo construir una similar. Se convirtió en una ciudad tan importante que cuando llegó San Francisco Javier comentó que era la más avanzada del país. Yamaguchi jugó un papel muy importante en la construcción del nuevo Japón en el siglo XIX. La ciudad está llena de templos y pagodas que recuerdan la importancia que tuvo en el pasado. San Francisco Javier tiene dedicados una iglesia y un monumento.
   La iglesia Memorial de San Francisco Javier fue construida en 1952 para celebrar la llegada del santo a Yamaguchi 400 años antes. En aquella visita, Javier regaló al Ouchi Yoshitaka gafas, reloj carillón, manicordio, telescopio de mano, etc. A cambio, el duque le ofreció seda y oro, pero Javier lo rechazó. El duque quedó tan sorprendido que le preguntó al misionero si deseaba algo, a lo que éste le respondió que lo único que quería era permiso para predicar en sus dominios. El duque accedió y además le dio un terreno para construir una iglesia. Así es como en Yamaguchi se creó la primera comunidad cristiana de Japón. Esta iglesia se quemó en 1991. La nueva se ha construido gracias a las donaciones de los ciudadanos. Tiene un diseño muy original en forma de pirámide triangular cubierta por un tejado y dos torres muy altas.

   El monumento dedicado al santo navarro se halla situado en el terreno que Ouchi Yoshitaka concedió a los misioneros. El monumento se encuentra en un jardín y es una gran cruz con el medallón de San Francisco Javier en el centro. 

   En Yamaguchi también hay una plaza llamada el “Rincón de la amistad” y un pequeño museo con recuerdos del santo, un traje de roncalesa y un panel con las imágenes del encierro. En esta plaza hay un gran reloj carillón que, a las horas en punto, hace sonar la música del “Riau-Riau”. En la parte inferior aparece una réplica plástica de un monumento del encierro. Además, en los bancos que rodean la plaza, hay reproducciones en cerámica de dibujos realizados por niños de preescolar del Colegio Público José María

Huarte de Pamplona.

   Las pagodas son los templos típicos de oriente construidos en honor de los dioses. En Yamaguchi se encuentra una de las nueve pagodas de Japón declaradas Tesoro Artístico y Monumento Nacional. Se llama la “Pagoda de los Cinco Pisos”. Fue construida en 1442 y es de madera ensamblada sin ayuda de clavos. En el tejado no utiliza tejas, sino cortezas de árbol. Mide 31 metros de altura. Muy cerca, en el Templo Rurikoji, hay un museo donde se puede ver un modelo de esta pagoda, además de otras 55 pagodas de todo Japón.

   Esta ciudad tiene varios parques y jardines, pero destaca el Jardín Sesshu. Un monje budista llamado Sesshu construyó este jardín en el siglo XV con césped, rocas y agua. El Parque de Yamaguchi, que tenemos en Pamplona en honor a nuestra ciudad hermana japonesa, es también un típico jardín japonés en el que participaron unos jardineros expertos de la ciudad nipona. El jardín, inaugurado en 1997, cuenta con especies exóticas y tiene diversos elementos: una Suhama (playa de arena y piedra), una Taki (cascada), una Yatsubashi (pasarela), un Ishibasi (puente de piedra), una Tsukijama (colina artificial) y una Azumaya (caseta). En Yamaguchi existe un árbol singular al igual que la Secuoya de la Diputación de Pamplona. Se trata de un Cedro Gigante que es un ejemplar antiguo y que por su tamaño también es objeto de admiración popular. Yamaguchi es famosa por su Ikebana, o arte floral consistente en la elección y disposición de las flores según la estación del año, la habitación a adornar y la ceremonia a celebrar.

   Yamaguchi también tiene edificios modernos en barrios nuevos y también posee rápidos sistemas de transporte como el Tren Bala, que viaja a más de 200 km/h. Es un tren que se llama Shinkansen o tren de “Nueva Vida”, pero también posee un viejo tren a vapor denominado con el apodo de la “Señora”, por sus elegantes líneas y antiguos compartimentos. Los silbidos de este último tren hacen eco en las montañas de la comarca.

   En Yamaguchi se celebran varias fiestas. La más conocida es la “Fiesta de los Faroles” que se celebra entre el 5 y el 7 de agosto. Miles de farolillos de papel iluminan la noche durante aproximadamente 2 horas, mientras las velas se consumen. El origen de esta fiesta está en la costumbre que tenía la familia Ouchi de usar los faroles para invitar a volver a este mundo a las almas de los parientes fallecidos.

   También está la “Fiesta de Gion” (20-27 julio). En ella se cree que los dioses les visitan y se realizan varias danzas como la danza de la “Garza Blanca” cuyos orígenes se remontan 600 años atrás.

   La “Fiesta del Balneario de Yuda” se celebra a principios de abril, y en ella la gente lleva máscaras de zorro blanco. Esta fiesta se basa en el hecho de que un zorro blanco herido se curó con el agua de los manantiales calientes. Estas fuentes y baños termales atraen a muchos turistas en el barrio de Yuda.

   Hay un objeto de regalo que es exclusivo y típico de esta ciudad. Se trata de una pareja de muñecos de madera lacada que representan a los duques de Ouchi. Están realizadas de manera artesanal. El barniz procede de la savia del ailanto, se va aplicando por capas, dejando transcurrir meses para que no se agriete.

 

PADERBORN

   En esta ciudad existe una importante colonia de españoles que en 1978 fundó la Sociedad Hispano Alemana. Ellos fueron los que propusieron el hermanamiento que se firmó el 27 de agosto de 1992, siendo alcalde de Pamplona Alfredo Jaime.

   Esta ciudad alemana está situada más o menos en el centro del país, en la región de Renania del Norte-Westfalia. Paderborn significa “fuentes del Pader”. El río Pader se forma en el centro de la ciudad por la unión de unos 200 manantiales. Es el río más corto de Alemania, pues sólo tiene 4 km. Es un afluente del río Lippe y éste lo es del Rhin.

   Al rey franco Carlomagno le gustaban estos parajes y no dudó en enfrentarse al rey de los sajones al que venció. Ordenó levantar sobre los manantiales una catedral y el castillo Kaiserpfalz, en el que se celebró en el año 777 el primer congreso del imperio franco en suelo sajón. En dicho castillo, en el año 799, se reunieron el Papa León III y Carlomagno y decidieron que al año siguiente en Roma, el rey sería coronado emperador. De aquella época sólo conserva un antiguo salón, mientras que el resto de las dependencias son de los siglos XI y XII y está reconstruido en 1970. En la planta baja hay un museo.

   La catedral (Dom, en alemán) es gótica y está situada en una plaza a 120 metros sobre el río Pader. En la cripta, que es una de las más grandes de Alemania, se hallan los restos de San Liborio, patrón de la ciudad. A este santo se le suele llamar el “Padre de los pobres” y le suelen rezar personas enfermas con dolor de muelas, de ojos, cólicos, etc. En el mes de julio se celebran las fiestas en su honor y duran una semana. En el claustro de la catedral se encuentra una famosa ventana donde aparecen representadas tres liebres y tres orejas, ya que las liebres están dispuestas en rueda, representando la idea de carrera y velocidad, como la vida misma. En esta catedral también se halla el Portal del Paraíso con una hermosa imagen del apóstol Santiago, desde donde se organizó en 1076 una peregrinación hasta Santiago de Compostela. Para los peregrinos, la ciudad principal de España era Pamplona.

  

Paderborn tiene algunos rincones curiosos, como por ejemplo, al lado de un hermoso jardín, donde hay una pequeña calle con casas de paredes entramadas, destacando un edificio que se llama “La Casa de Adán y Eva”. Esta casa es del siglo XVI, y tiene tallas de madera y pinturas de varios colores. Actualmente es el Museo de Historia Municipal.

   El ayuntamiento de la ciudad es un antiguo edificio renacentista construido entre 1613 y 1620. Tiene un curioso tejado en forma de cono. Frente al ayuntamiento se puede ver uno de los famosos pozos que todavía se conservan.

   También se conserva la iglesia de los Jesuitas, que fue construida a finales del siglo XVII, junto a la Facultad de Teología. Además de esta universidad, existe otra más moderna que se fundó en 1972 y mantiene buenas relaciones con la Universidad de Navarra. Al igual que en Pamplona, hay muchos estudiantes que luego trabajan en empresas de informática, alimentación, vehículos, etc.

 

PAMPLONA DE COLOMBIA

   La fiesta de hermanamiento entre las dos Pamplonas fue el día 29 de mayo de 2001, en un Pleno presidido por la alcaldesa Yolanda Barcina. Vino una delegación de allí y se organizaron diversos actos: una exposición y conferencia sobre Pamplona de Colombia, pasacalles con música colombiana y un ciclo de cine del país. Los navarros regalaron a los colombianos una reproducción del escudo de la ciudad y el alcalde de la otra Pamplona nos regaló una escultura de bronce de 3 metros, obra de un escultor colombiano, para ser colocada en la Universidad Pública de Navarra.
   Esta ciudad se encuentra muy cerca de la frontera con Venezuela, enclavada en el valle andino de Zulia o Espíritu Santo, en el norte de la provincia de Santander. Se encuentra a mucha altura (2287 metros). Por la ciudad pasan dos ríos: el de La Plata y el Pamplonita. Esta ciudad colombiana fur fundada por el baztanés Pedro de Ursúa, en el año 1549, mientras participaba en una expedición en busca de El Dorado, tierra de promisión por sus supuestas minas de oro. Don Pedro de Ursúa, junto con don Fortún de Velázquez y un grupo de soldados, sometieron a los indios Chitareros que allí vivían. Era una población relativamente avanzada y se dedicaban a la agricultura y a la explotación de minas de oro. La ciudad de Pamplona fue fundada con la intención de servir de apoyo a futuras expediciones. Por eso, cuando te vas acercando, hay carteles en la carretera que dicen: “Vas a llegar a Pamplona, fundadora de ciudades”. La forma que le dieron fue en cuadrícula. Desde cualquier esquina puedes dirigirte a los cuatro puntos cardinales y encontrarás montañas. La ciudad es pequeña, pero muy alegre

   En el Museo Colonial hay un busto dedicado a don Pedro de Ursúa, aunque también se le recuerda en el nombre de algún hotel y de algún comercio.

   Esta ciudad fue la primera de Colombia en independizarse de España y lo hizo el 4 de julio de 1810. La protagonista de esta hazaña fue la pamplonesa Águeda Gallardo. La plaza más importante de la ciudad lleva su nombre, y en ella se encuentra enclavada la catedral. Ésta fue un antiguo convento de Clarisas y en su interior hay un retablo con el escudo de San Francisco Javier y la imagen de San Pedro

   También es muy famosa la Iglesia del Humilladero. En ella hay un Cristo y la gente le tiene mucha devoción porque protegió a la ciudad tras unos terremotos. El Cristo sale en procesión el 14 de mayo y se celebran ferias y fiestas.

   Entre el 2 y el 8 de julio se celebran las fiestas de la Independencia, coincidiendo casi con nuestros Sanfermines. También se celebra San Fermín, pero sólo en el aspecto religioso. La plaza de toros se llama San Fermín, y es de hierro y madera, siendo inaugurada en 1955. También en septiembre hay fiestas y se concentran bandas de música. Los bailes nunca faltan, ya que siempre hay gente dispuesta a bailar cumbias, merengues, vallenato, etc.

   El café de Colombia es muy bueno y se toma mucho. Cuando se invita a alguien a tomar café se le pregunta: ¿Te provoca un tinto? Como curiosidad, también diremos que a los autobuses urbanos (los aquí conocidos con el nombre de “villavesas”) se les llama “chivas” o “busetas”.

   A esta ciudad también se la conoce como la Atenas del norte, ya que es una ciudad estudiantil, dándosele mucha importancia a la cultura. Tiene más de 50 colegios y una universidad fundada por un sacerdote español en 1960, y es una de las universidades más importantes de América del Sur. En ella se puede estudiar Arte y Humanidades, Ciencias Naturales y Tecnologías. Además también existen muchos comercios y artesanos de repostería, forja, tejidos, etc.

   El escudo de esta ciudad es el mismo que el nuestro otorgado por el rey Carlos III el Noble: un león pasante.