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4 - Edad Moderna



ANEXIÓN A CASTILLA

                Durante la Edad Media, Pamplona era la capital eclesiástica del reino de Navarra, pero no lo era en el campo político debido a que los reyes y su corte no residieron de forma permanente en la ciudad, aunque tenían varias residencias. Pero en su catedral eran coronados y juraban los Fueros. Tras la anexión de Navarra a Castilla, Pamplona se afianza como capital política del viejo reino, título que todavía hoy ostenta. En la guerra civil de 1512, Pamplona optó por el bando beaumontés. En junio de 1512, Pamplona fue ocupada por las tropas del Duque de Alba y Navarra fue incorporada a la corona de Castilla en 1515, cuyos reyes ordenaron la reconstrucción de sus murallas. Entre los soldados castellanos estaba el poeta Garcilaso de la Vega, que fue aquí armado caballero; y, para evitar violencias los navarros les entregaron las llaves de la ciudad. Tras la conquista de 1512, Fernando el Católico erigió una nueva fortaleza (en sustitución del viejo castillo) que se levantó donde hasta antes del 2003 estaba el Archivo General de Navarra y la Iglesia de San Ignacio. El emperador Carlos V prosigue las labores de fortificación levantando los Baluartes del Redín y de Labrit, y, los Portales de Francia y Rochapea. Felipe II sigue fortificando la ciudad con la Ciudadela (1571) y con la ampliación del recinto amurallado (englobando en su interior el hasta entonces campo de la Taconera). Por esta época se cegó el foso que separaba el Burgo de la Población (se abre la calle Nueva), y, también se derribó la vieja muralla medieval para que no obstaculizara las nuevas defensas. En 1666 se edifican los Portales de San Nicolás y de Taconera; algo antes se había construido el Baluarte de la Reina.

SIGLO XVIII

                Durante este siglo continúan las fortificaciones en el exterior de los Baluartes del Redín

y de San Bartolomé. Pero, sobre todo, se ponen al día los servicios públicos: red de alcantarillado y cloacas (1722); pavimentación de las calles con empedrado; traída de aguas desde Subiza (1783-17909), alumbrado de las calles mediante faroles de candileja; renovación de la mayor parte del caserío urbano; colocación de canaletas en los tejados; rotulación de las calles y numeración de los inmuebles; construcción de la mayoría de los palacios barrocos en la primera mitad del siglo XVIII; construcción de las Capillas de San Fermín y de la Virgen del Camino, de la Casa de Misericordia (donde hoy está el Paseo de Sarasate), de la fachada principal de la Catedral y su atrio-plazoleta, de plazas y fuentes. En 1794 la ciudad rechazó un intento de ocupación francesa.              

SIGLO XIX

                Pero al iniciarse la Guerra de la Independencia, las tropas del general

D'Armagnac toman la Ciudadela en Febrero de 1808 con una ingeniosa estratagema (bolas de nieve). En 1813 fue recuperada. Durante la 1ª mitad del s. XIX, Pamplona mantuvo una ideología liberal frente al carlismo imperante en el resto de Navarra. En 1814, Espoz y Mina organiza un pronunciamiento liberal contra el absolutismo. En 1823 llegan a España los "Cien Mil Hijos de San Luis" para reponer a Fernando VII, lo que trae consigo el bombardeo del sitiador Lauriston y la demolición de la  bóveda de la iglesia de San Lorenzo. En 1841 el pronunciamiento conservador de O'Donell se  parapeta en la Ciudadela, lo que provoca daños en la torre de San Lorenzo. En la última  Guerra Carlista, desde San Cristóbal disparan cañones sobre Pamplona en mayo de 1875, por lo que al acabarse la guerra se construye allí el Fuerte de San Cristóbal o de Alfonso XII. En 1836, la desamortización de bienes eclesiásticos provoca el abandono y derribo de muchos conventos (hoy sólo se conservan en el mismo lugar los Carmelitas Descalzos y las Agustinas Recoletas) y de esta manera se construyen el Teatro Principal (luego Gayarre) y el Palacio de la Diputación. A fines del s. XIX se construye el Primer Ensanche. Edificios del s. XIX son: el Instituto Provincial Normal de Magisterio y Escuela de Empresariales (1865), el Mercado de Santo Domingo (1877), la Audiencia (1898).

                PRIMER ENSANCHE

                Se edifica desde 1888, con estética modernista, en los glacis interiores de la Ciudadela. Ya hubo antes un ensanche extramuros en 1885 en la Rochapea y alrededores de la estación del ferrocarril (que había entrado en funcionamiento en 1860).

SIGLO XX

                Hasta finales del s. XIX, en que se inicia la industrialización y la construcción del Primer Ensanche, Pamplona vivió de la agricultura y de su condición de capital provincial. En 1936, Pamplona que se había convertido en centro del carlismo activo, apoyó el movimiento militar antirrepublicano. Bajo el franquismo, la ciudad experimenta una gran transformación social debido a la industrialización que atrajo una gran corriente inmigratoria. Por otra parte es notable el resurgimiento del nacionalismo vasco.

                SEGUNDO ENSANCHE

                Supuso la demolición de parte de las murallas  a partir de 1915, fecha en la que se  inicia el Segundo Ensanche (1920-1950) con un proyecto en estructura de cuadrícula. La primera fase se terminó en 1930, y, la segunda se acometió tras la última guerra civil: Monumento a los Caídos (1950), Institutos de la Plaza de la Cruz (1945), Parroquias de San Francisco Javier (1952) y de San Miguel (1954).

                CRECIMIENTO ACELERADO

                La intensificación del crecimiento demográfico en la década de los 60, provoca un desbordamiento de la ciudad en barrios periféricos (Chantrea, Rochapea, San Jorge). Entonces se inicia el Tercer Ensanche, separado del núcleo urbano por zonas verdes como la Vuelta del Castillo y Taconera (San Juan, Iturrama).