3345 días hasta
el VI Centenario del Privilegio de la Unión de Pamplona

GRACIAS POR TU VISITA

VISITANTES

HISTORIA‎ > ‎

5 - Barrios Antiguos




                El barrio era una entidad humana y urbana creada por lazos de vecindad, de oficio, de convivencia y conveniencia. Su origen se pierde en la Alta Edad Media. La sencilla organización barrial, fue derogada el 3 de febrero de 1823, fecha en la que la ciudad se dividió en cuarteles y éstos en barrios.

EXTENSIÓN

                Cada barrio comprendía una calle o varias más. En sus comienzos, el título del barrio fue impuesto por la mayoría de vecinos pertenecientes a un determinado oficio o gremio. Todas las actividades quedaban asentadas en libros (algunos se conservan en el Archivo Municipal). También se guardan algunas de las ordenanzas; las más antiguas son las de las Pellejerías (s. XIV) y las del barrio de “Tras del Castillo” (1458). En 1741 se reformaron las ordenanzas.

AUTORIDADES

                La máxima autoridad del barrio era la del Prior, con poder administrativo y ejecutivo. Hasta el s. XVI no tenían Prior, siendo regidos por Mayorales. Los Priores eran elegidos entre las personas socialmente relevantes, pero luego eran nombrados por el Prior saliente. Tras el Prior estaban los Mayorales, nombrados el domingo de Resurrección (de 1 a 4 por barrio). Avisaban de casa en casa a los vecinos para acudir a las juntas; cobraban las multas a los infractores de las ordenanzas; cuidaban de la lámpara del nicho en donde estaba instalado el patrón del barrio; vigilaban y protegían los pozos; y, velaban por la moralidad de los vecinos. Para poder ser Prior había que haber sido antes Mayoral, por lo menos durante un año. Los Diputados se encargaban de revisar las cuentas y los libros (contador, procurador y secretario), y se renovaban cada año, también.

JUNTAS BARRIALES

                Se convocaba a “capitol” a todos los vecinos. El vecino que no acudía, sin causa justificada, era multado fuertemente. Mientras hablaran, tenían que hacerlo de pie y nadie les interrumpiría hasta acabar; si alguien le interrumpía era multado, y, si seguía interrumpiendo la multa se duplicaba. Quien injuriase, desmintiese o dirigiese palabras groseras a otro era también multado. Quien hiriera de puño o diese bofetada a otro era multado y además debía pedirle perdón de rodillas. Si alguien sacaba cuchillo en la junta era multado doblemente. Si alguien publicaba los asuntos tratados en el capitol o las expresiones dichas por algún miembro de la junta, era multado fuertemente. El vecino que no acudía a la junta, tras ser convocado, no podía oponerse luego a lo acordado en su ausencia. Los componentes del capitol, por mayoría, podían moderar las penas y multas si el imputado mostraba obediencia o hacía méritos para ello.

LIMPIEZA DEL BARRIO

                No se podía tirar aguas sucias a la calle sin avisar previamente con el grito de ¡agua va! (solamente por la noche). Pero en el s. XVI se prohibió echar aguas sucias, meados y suciedades, y, quien lo hiciese de noche pagaba el doble de pena.  Todos los vecinos tenían la obligación de tener limpia la parte delantera de la casa, pero las calles no brillaban por su limpieza, pues en ellas había aguas sucias y malolientes. En verano debían regar la parte de la calle cercana a su casa.

RIÑAS, INSULTOS, FALSOS TESTIMONIOS

                Las pamplonesas debían ser de armas tomar, pues las ordenanzas sólo se refieren a ellas. Eran detenidas por los mayorales y juzgadas por los vecinos en el capitol. Si se decían palabras feas y deshonestas (ladrona, bellaca, puta, alcahueta) sin justificación, debía pedirle perdón.

JUEGOS

                El juego estaba prohibido con fuerte multa, si se jugaban dinero.

ENTIERROS

                Los mayorales lo avisaban y al que no acudía le multaban. También el mayoral podía ordenar a cualquiera que lo llevara al muerto a la iglesia y lo enterrase, bajo multa. También debían asistir todos los vecinos a la “misa del cuerpo”, a la “misa novena”, a la “trentena” y a la de “cabo de año”.

DOMINGOS Y DÍAS FESTIVOS

                El que no acudía a misa era multado. Tampoco podían cargar bestia alguna, ni hacer públicamente obras mundanales, ni podían obligar hacerlo a sus servidores.

PROCESIONES

                Bajo multa, debían acudir uno de cada casa, por lo menos, en las procesiones, en las rogativas para que lloviese o cualquier otro favor. Durante las procesiones y rogativas no se podía trabajar ni en la casa ni en el campo.

MORALIDAD DEL BARRIO

                El de las Burullerías tenía ordenanzas severísimas respeto a la “putanería” y al “robo”, pero el barrio Nuevo y el de las Carpinterías toleraban las casas públicas de mancebía.

IMPUESTOS

                El mayoral recorría las casas y cobraba los impuestos del rey; si no tenían dinero, tenían que entregar una “prenda”, y, si se negaban se lo tomaban por las malas y encima le cobraban una multa además del impuesto.

RECONCILIACIÓN

                El primer día de Pascua de Resurrección, los vecinos iban a casa del prior y le acompañaban a la parroquia a misa. Tras la comida, iban al campo (afueras de Pamplona) y los vecinos que durante el año hubiesen reñido o no se hablasen eran puestos en el centro de un corro para que se perdonasen mutuamente.

ÁGAPES

                Tras la reconciliación, todos debían ir a una colación bajo multa y pago del “escote” del gasto hecho. Aquellas colaciones degeneraron por excesos en la comida y en la bebida, de tal manera que en el s. XVIII se convirtieron en una bacanal y en 1760 se prohibió dar de beber a los jóvenes y niños, y, en 1773 se prohibieron del todo, pues los adultos también se emborrachaban.

PATRIMONIOS

                Eran muy escasos.

DEMOCRACIA BARRIAL Y MUNICIPAL

                Todos los vecinos de Pamplona, por medio de las Juntas barriales, intervenían en el gobierno de la ciudad. El Ayuntamiento recogía el parecer de los barrios y decidía según la mayoría.

PAGOS EXTRAORDINARIOS

                Cuando en la ciudad debían hacer gastos extraordinarios como reforzar las fortificaciones, obsequio en la boda de una princesa, regalar a una reina en su coronación, pagar los toros en la presentación del rey, etc.

PATRONOS BARRIALES

                En el s. XVIII se hicieron hornacinas en cada barrio con la imagen del patrón. Hoy todavía están varias de ellas. Se alumbraban con lámparas de aceite (desde el toque de oración al alba) que cuidaban los mayorales (el gasto del aceite corría a cuenta del prior o de los vecinos). Algunos barrios cambiaron su nombre por el del patrón.

                ·Burgo:

                - Corregería (hoy calle Mayor, de Eslava a San Lorenzo):   San Fermín.

                - Mayor de los Cambios (hoy Mayor, de Eslava a San Saturnino):   San Saturnino.            

                - Bolserías (hoy San Saturnino):   Virgen del Camino. Este barrio estuvo varios siglos unido al anterior.

                - Tecenderías, posteriormente Tecenderías Viejas (hoy Ansoleaga).

                - Carnicerías, luego Carnicerías Viejas (hoy Descalzos):   Cristo Crucificado.

                - Carpinterías (hoy Santo Domingo, en su zona próxima al Museo de Navarra). Este barrio terminó uniéndose al anterior.

                - Pellejerías (hoy Jarauta):   Santa Ana.

                - Cuchillerías (hoy San Francisco):   San Francisco.

                - Burullerías (hoy San Lorenzo):   San Lorenzo.

                ·Población:

                - Salinerías (hoy Zapatería):   Cristo de la Cruz.

                - Tiendas (hoy Plazuela del Consejo):   Inmaculada Concepción.

                - Ferrerías (hoy San Antón):   Nuestra Señora de Belén.

                - Torredonda (hoy San Gregorio):   San Gregorio Magno.

                - Tornerías (hoy San Nicolás):   San Exuperio y más tarde San Nicolás.

                - Rúa Chica (hoy Lindachiquía):   Nuestra Señora de las Nieves.

                - Rúa de la Población (hoy Pozo Blanco):   San Fermín.

                - Sederías (hoy Comedias), incluido en el de la Rúa Chica.

                ·Navarrería:

                - Tejerías y Zugarrondo (hoy Compañía, Dormitalería, Curia):   San Salvador.

                - Calderería (hoy Calderería):   San Martín.

                - Peregrinos (hoy Carmen), Navarrería y Santa Cecilia:   Nuestra Señora.

                - Carpinterías de Tras del Castillo (hoy Estafeta):   San Tirso.

                · Arrabal

                - Jus la Rocha (hoy Rochapea):   San Lorenzo.

                - Magdalena (hoy Magdalena):   Santa María Magdalena.