Casi soneto “homologado y muy sentido”

a Doña Mila-gritos

 

Es usted la tortura homologable: digo a gritos,

y agarra la “perreta” con un gusto,

sin soltarla se le pasan meses, días, horas y minutos…

¡Y nosotros aguantando con cara de benditos!

 

Yo no sé por qué el señor no hace un milagrito,

¡qué mal repartido está este mundo injusto!

El arte de peinarse, no te se dio del todo, ¡qué disgusto!

Hablar de Educación con esas greñas: un insulto.

 

¡Ay, deje esa soberbia y mida su discurso!

Hablar sin ton ni son le pierde, consejera.

Decir a los papás que alargaremos curso…

Ya puede ir rezando, no dormir, tener ojeras…

 

Yo le aconsejo empezar por una peluquera,

acercar luego posiciones al “conflictus”,

podemos si usted quiere, ser sus moscas cojoneras

o, rectifique que le puede dar un “ictus”

 

Si no cumple con las Ampas la promesa  prometida,

un monumento tiene por dar falsas esperanzas,

homologado,  doña Brito … y sin contrapartidas:

el 23 de junio estarán toditos los alumnos en sus casas.

 

Un monumento señora consejera,

en un gesto de todos conocidos:

 Una mano con el dedo erguido

a la altura de sus modos y maneras.

 

( De una maestra inspirada repentinamente mientras hacia los servicios mínimos)