El Papa destaca la "importante labor" que realizan los exorcistas.

El Periódico de Catalunya, 14 - IX - 2005

El papa Benedicto XVI ha animado a los exorcistas a proseguir su "importante ministerio" al servicio de la Iglesia y ha precisado que esa labor la deben realizar bajo la atenta vigilancia de los obispos.

El Pontífice ha hecho estas manifestaciones ante unas veinte mil personas que han asistido en la plaza de San Pedro del Vaticano a la tradicional audiencia pública de los miércoles, cuya catequesis ha dedicado al Salmo 131 "Las promesas divinas hechas a David".

Benedicto XVI, que se trasladó al Vaticano desde la residencia de verano de Castelgandolfo, para la tradicional cita con los fieles de todo el mundo, se ha referido al exorcismo en el saludo que ha dirigido a los participantes en el congreso de Exorcistas Italianos celebrado en estos días y que han asistido a la audiencia.

"Os animo a proseguir en vuestro importante ministerio al servicio de la Iglesia, apoyados por la atenta vigilancia de vuestros obispos y por la incesante plegaria de la comunidad cristiana", ha dicho el Papa.

En al año 2000, Joseph Ratzinger, cuando era el cardenal que presidía la Congregación para la Doctrina de la Fe (ex-Santo Oficio), ha preparado un documento para poner orden a las reuniones dedicadas a las plegarias de curación y de exorcismos.

Sobre los ritos de exorcismo, el documento ha precisado que tienen que ser realizados, como mínimo, por sacerdotes en estrecha dependencia del obispo de la diócesis. La misma línea que expresó hoy.

Los exorcismos de Juan Pablo II

Del fallecido papa Juan Pablo II se aseguró los pasados años que realizó tres exorcismos durante sus veintisiete años de papado. El sacerdote Gabriele Amorth, uno de los más conocidos exorcistas italianos, declaró en 2003 que dos años antes Juan Pablo II realizó en la plaza de San Pedro un exorcismo para sacar el diablo a una muchacha endemoniada que participaba en una audiencia general.

Según el sacerdote, unos padres llevaron a la plaza a su hija, una joven que caminaba jorobada, ladeada. La muchacha fue colocada en la fila primera, junto a los enfermos. Nada más aparecer el Papa, la joven comenzó a gritar, como una poseída por el demonio. Los guardias procedieron a sacarla del lugar y, tras darse cuenta, Juan Pablo II pidió que la llevaran a un lugar tranquilo ya que tras la audiencia quería bendecirla.

Después de la audiencia, según Amorth, el Papa se dirigió a una habitación cercana al Arco de las Campanas, la entrada principal del Vaticano, donde había sido llevada la muchacha y allí en presencia de sus padres y de responsables vaticanos rezó durante media hora junto a la joven.

También se aseguró que en 1982 expulsó al diablo del cuerpo de una mujer italiana, Francesca, que había sido llevada a su apartamento en el Vaticano por el por entonces obispo de Spoleto (centro de Italia), monseñor Alberti. Ese supuesto exorcismo fue confirmado en 1993 por el exprefecto de la Casa Pontificia el cardenal Jacques Martin.

Saludo en español y bendición a Escrivá de Balaguer

Benedicto XVI ha saludado en español a los fieles españoles y de Argentina, Chile, Panamá y México presentes, a los que ha animado a pedir a la Virgen que "así como llevó al Hijo de Dios en sus entrañas, nos lleve también a nosotros en su corazón para alcanzar la santidad y la vida eterna".

Concluida la audiencia y antes de regresar a Castelgandolfo, el Papa bendijo una estatua de San Josemaría Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei, colocada en una hornacina externa de la basílica de San Pedro del Vaticano.

REGRESAR A TEMAS