Otto de Greiff





 

    
 

 
 
 
 
    





























































Otto de Greiff Haeusler nació el 7 de noviembre de 1903, en los días del gramófono y los discos de 78 revoluciones por minuto, cuando aún no había en Colombia vida de conciertos y en muchas familias en cambio sí había en la sala de la casa piano de cola. Creció leyendo las aventuras de Julio Verne y Emilio Salgari, al lado de su padre, Luis de Greiff Obregón, y su madre, Amalia Haeusler Rincón, en una casa de familia paisa con ascendencia sueca, alemana e inca, en inmediaciones del Parque Berrío de Medellín. Fueron sus hermanos León, Leticia y Olaf.

Estudió su primaria en la escuela pública Elías Enoc Gómez, ubicada entre las calles Pichincha y Carúpano, a sólo unas cuadras del café El Globo, donde el poeta León de Greiff y Los Panidas escandalizarían por la época a la parroquia. Otto también escribiría sus propios poemas años más tarde, pero prefirió mantenerse a la sombra de su hermano.

Ya en Bogotá, cuando su padre fuera senador de la República por el Partido Liberal hacia 1915, la Banda Nacional dirigida por Andrés Martínez Montoya y sus retretas en el Parque de la Independencia lo acercarían a la música en vivo de los grandes compositores de la música culta: Mozart, Bach y Beethoven enriquecían así el imaginario colectivo de una población acostumbrada al bambuco y al pasillo de sencillos trovadores de guitarra y de tiple, que poco conocía de una música cuyos nuevos cultores – Mahler, Stravinsky, Debussy – era menospreciada aún en las principales salas europeas.

En los primeros días del siglo, estudia su bachillerato en la Escuela Nacional de Comercio, en donde fueron compañeros suyos Andrés Pardo Tovar y Germán Arciniegas, también intelectuales prominentes del siglo XX en Colombia, con quienes fue el fundador de la Federación Nacional de Estudiantes. Al crearse la revista Universidad, como órgano de dicha entidad, escribió allí crítica de conciertos hacia 1921. Por esta misma época, perteneció junto a su hermano León, Germán Arciniegas, Luis Vidales y Jorge Zalamea, al grupo de Los Nuevos, intelectuales que renovaron las artes y las letras colombianas.

En 1922 De Greiff regresó a Medellín para estudiar Ingeniería Civil en la Escuela Nacional de Minas. Durante este período, fue redactor de música y de espectáculos en el periódico El Espectador y en otros diarios locales, en los que también publicó algunos de sus muchos poemas; de grata recordación sería el llamado “Pantum Malayo”. Así mismo, inició su labor como traductor de los grandes poetas europeos entre los siglos XIII y XIX: Johann Wolfgang von Goethe, Samuel Taylor Coleridge, Stephan Sweig y Rainer María Rilke, entre otras grandes espiritualidades. Dicho trabajo quedaría registrado en innumerables programas de mano de conciertos.

Al terminar sus estudios en 1926, viajó al suroeste antioqueño en dónde trabajó en la construcción de la carretera entre Ándes y Bolombolo hasta 1928. Con 3500 pesos ahorrados allí viajó a Europa, a la tierra de sus ancestros, en donde permaneció durante año y medio y conoció a los grandes músicos de la época viéndolos y escuchándolos desde el gallinero de las salas de concierto.

Era 1930 cuando llegó a Bogotá en el tren de la sabana, en el año de la llamada crisis económica, y durante dos años no encontró trabajo estable. Entonces hizo amistad con Roberto García-Peña, editor del periódico El Tiempo y comenzó su colaboración con una columna semanal sobre música, la cual se consolidó como cartilla de navegación para los melómanos de la época. En 1933 fue llamado a trabajar en la construcción del Ferrocarril del Pacífico hasta 1936; allí participó en la fundación del Conservatorio de Música de Cali y publicó sus artículos en la prensa de la región.

A su regreso a Bogotá en 1937, De Greiff fue nombrado Secretario General de la Universidad Nacional de Colombia, cargo que ocupó hasta 1951. Eran los días en los que su amigo el compositor Guillermo Uribe Holguín, fundador del Conservatorio Nacional y recién llegado de la Schola Cantorum de París, creaba la Orquesta Sinfónica del Conservatorio, hoy Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia; D’Indy y Franck eran considerados entonces la vanguardia musical en una Colombia todavía ajena al dodecafonismo de Schoenberg y al redescubrimiento del folclor en Bela Bartok. 


Al tiempo que desarrollaba sus labores de escritorio, De Greiff sentaba cátedra de historia de la música en varios departamentos académicos de la Universidad Nacional y llevaba a cabo una labor de divulgación excelsa alrededor de las actividades de la naciente orquesta, principalmente en el Teatro Colón de Bogotá. Fue docente en las facultades de Ingeniería, Arquitectura, Química, Matemáticas y en el Conservatorio de Música; profesor de tiempo completo en las facultades de Ingeniería y Matemáticas y miembro de los Consejos Académico y Superior universitarios.

Hacia 1937, los europeos Artur Rubinstein y Andrés Segovia se aventurarían por nuestras tierras. En los días posteriores a la segunda guerra mundial empezarían a llegar otros grandes instrumentistas: Efrem Zimbalist, Claudio Arrau, Ignaz Friedmann y el Cuarteto Budapest. A la Orquesta Sinfónica Nacional se vincularían músicos inmigrantes judío-alemanes (G. Rothstein, F. Wallenberg, E. Fröhlich) y se daría inicio a importantes festivales de música en las principales ciudades del país (Semanas Orfeónicas de Medellín, Festivales de Cartagena y de Música Religiosa en Popayán; Festival de Música Iberoamericana realizado en 1938, durante las celebraciones del cuarto centenario de Bogotá).

En 1940, De Greiff participó en la fundación de la Radiodifusora Nacional de Colombia. Allí, además de productor radial y creador de la Historia Ilustrada de la Música, se convirtió en el permanente asesor y formador de las nuevas generaciones de locutores y melómanos de la radio colombiana. Igual sucedería al ser parte del grupo creador de la Emisora HJCK El Mundo en Bogotá, algunos años más tarde, y realizar para esta radioestación el Curso de Apreciación Musical.

Por aquellos días conoció en el Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional a la dibujante artística Noemí Aguirre, con quien se casó el 24 de julio de 1944. Con ella y con sus padres fue a vivir a una casa recién adquirida en 1942 en el barrio Palermo, poco tiempo después de la muerte de su hermano menor Olaf debida a una cirrosis. El 11 de noviembre de 1944 muere su padre Luis de Greiff y su madre Amalia Haeusler queda bajo el cuidado de su hija Leticia. En 1946 nace la única hija del matrimonio De Greiff Aguirre, Ilse.

En los días posteriores al Bogotazo, la vida cultural no mermaba y giraba alrededor de la Orquesta Sinfónica, bien que se trasladaba al ámbito familiar mediante la tertulia y la charla erudita. El fervor hacia la música crecía en aquellos días gracias a la inmigración de las colonias de extranjeros, al surgimiento del disco, al auge de la radio y al crecimiento de la población. A su vez, las salas capitalinas se multiplicaban. Gracias a su labor académica y en pro de la música, De Greiff fue invitado en múltiples ocasiones al exterior: en 1956 presidió una excursión de alumnos de la Facultad de Ingeniería a los Estados Unidos. Asimismo, en 1960 el Departamento de Estado de los Estados Unidos lo invitó al país. En 1962 visitó la Conferencia de Educación en Santiago de Chile, en calidad de Presidente del Consejo de la Universidad Nacional de Colombia. En 1967 estuvo en España en el Festival Iberoamericano de Música. En 1970 la República Federal Alemana lo invitó al Festival Internacional de Beethoven en Bonn, en los 200 años de su nacimiento y en 1972 la Alemania Democrática lo invitó a su Festival de Arte. En 1974 y 1976 fue invitado de honor al Congreso de Críticos Musicales en los Estados Unidos.

Fue rector encargado en 1960 y vicerrector y rector encargado entre 1968 y 1969. Tras su jubilación en 1968, fue profesor de medio tiempo de matemáticas hasta 1984 y a partir de entonces la vida de conciertos capitalina lo absorbió por completo. Desde su columna semanal en El Tiempo siempre animó a los jóvenes intérpretes, exigió a los más avezados y otorgó un prudente silencio a quienes consideró mediocres. Privilegió la conciencia artística al virtuosismo inocuo. Así enriqueció el espacio de los creadores de la música académica colombiana, muchos de ellos formados en el exterior, fundadores de conservatorios y empleados de emisoras comerciales.

Al final de su vida recibió innumerables distinciones, medallas, condecoraciones y menciones de honor, por parte de diferentes entidades y organismos nacionales e internacionales, por su labor en el campo de la música, las ciencias y las humanidades. En cada una de ellas subyace el reconocimiento a un educador bondadoso, generoso, sabio, sencillo, social-demócrata y libre pensador.

De Greiff cultivó múltiples aficiones, además de la música, la poesía las matemáticas y la ingeniería: la botánica, el ajedrez, los idiomas (ocho en total), los juegos de palabras, un fino sentido del humor y la recolección de autógrafos de importantes personalidades del arte, la ciencia, la política y los deportes. Aficiones estas que motivaron la redacción de múltiples ensayos y artículos.


El 9 de abril de 1991 murió su esposa Noemí Aguirre y entonces quedó bajo el cuidado de su hija Ilse, distinguida productora radial y filósofa de la Universidad Nacional de Colombia. Tras haber sufrido un infarto en el miocardio, Otto de Greiff murió el 31 de agosto de 1995 en Bogotá.
                                                                    

                                                                  



PUBLICACIONES  



Los Cuartetos de Cuerdas de BeethovenEdición hecha por la Sociedad de los Amigos de la Música. Bogotá, Colombia, 1948.


Las Sonatas para Piano de BeethovenEdición hecha por la Sociedad de los Amigos de la Música. Bogotá, Colombia, 1951.


La Poesía de Rubén Darío. Premio del Concurso “Simón Bolívar” 1966, patrocinado por el Instituto Colombiano de Cultura Hispánica en 1967.

Versiones Poéticas. Contiene: I. Traducciones del francés, de 17 poetas, entre quienes están Apollinaire, Mallarmé, Bonnard y José María de Heredia. II. Traducciones del alemán, de 22 poetas, entre quienes están Goethe, Schiller, Hölderling, Heine y Rilke. III. Traducciones del inglés, de 5 poetas, entre quienes están Shakespeare y Coleridge. IV. Traducciones del italiano, de 10 poetas, entre quienes están Agnelli, Vivaldi, Tasso y Boito. V. Traducción del sueco de los Edda Trymskvida. Instituto Colombiano de Cultura, Colcultura, 1975.

Historia Ilustrada de la Música. Serie radial en catorce volúmenes de cuatro casetes cada uno, grabada en la Radiodifusora Nacional de Colombia y publicada por la División Cultural de RTI y Discos Orbe, 1983.  

La Canción del Viejo Marino. Traducción del inglés del poema de Samuel Taylor Coleridge. Edición bilingüe de El Áncora Editores, 1998.

Poemas y Canciones. Traducción del alemán de Johann Wolfgang von Goethe. Edición bilingüe de El Áncora Editores, 1998.

Los Grafismos del Grifo Grumete. Antología completa de los poemas escritos por Otto de Greiff, desconocida durante 70 años. Editorial Universidad de Antioquia, Medellín, 2001.

Las Sonatas para piano y los Cuartetos de cuerdas de Beethoven. Folleto publicado por la Universidad Nacional de Colombia en 2003.

Escritos sobre Música Clásica en la Colombia del siglo XX. Compilación de cerca de 100 comentarios musicales escritos por Otto de Greiff y publicados por el periódico El Tiempo, realizada por Jhon Jairo Rodríguez. Publicado por la Gobernación de Antioquia en 2007, como parte de la Colección Autores Antioqueños.


Historia Ilustrada de la Música. Nueva edición digitalizada y remasterizada en 2 DVDs, con la compilación de 200 programas, a cargo de la Radio Nacional de Colombia, 2009.

 

Curso de Apreciación Musical (inédito). Grabado en la Emisora HJCK

 

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