¿Malinche, Marina o Malintzin? La tragedia de la identidad latinoamericana.


Marina a su hijo: Te será muy fácil morir; un poco menos fácil, soñar; difícil, rebelarte, dificilísimo, amar.

Carlos Fuente, Ceremonias del Alba.



La historia de la Malinche constituye una historia ejemplar, un mito de origen donde podemos leernos a nosotros mismos. Su comprensión quizá sea el mejor camino para exortizar las fuerzas que en veces nos atenazan y subyugan. Además de ser un símbolo de la mujer, del alma mestiza y de la tragedia de la identidad latinoamericana, es un símbolo universal, con toda la fuerza, fascinación, terror, y ambigüedad que guardan los símbolos de cualquier cultura. La Malinche es el edipo de nuestra Grecia, de nuestros orígenes. Su relato nos conmueve porque toca fibras profundas de nuestro ser.  No sabemos hasta que punto los datos recogidos corresponden con la verdad histórica, muchos rasgos y estructuras del relato hacen pensar que la historia ha sido reelaborada y adornada por la imaginería de los indígenas, de los españoles y de los mismos historiadores. En el nivel simbólico estas transformaciones son más significativas y dan más valor si cabe a la historia. Los símbolos siempre dan que pensar, todo es que los recuperemos en su plenitud y riqueza de significado.


LA HISTORIA DE LA MALINCHE


La infancia de Malinche la sabemos por la narración de Bernal Díaz del Castillo que dice haber conocido a la madre de Marina. (1)

Nació en Painala, en la región de Coatzalcoacos. Hija de un cacique feudatario de México. Le pusieron Malinalli. Diosa del Alba, Malinaxotchil, de la creación, diosa del infortunio y la sangre derramada que creó esta tierra. Malinalli representaba el duodécimo de los 20 signos del calendario nahuatl, el signo de peor augurio y significa en nahuatl retorcido, contrahecho, cosa que se enreda. De ahí el nombre de malinche para este árbol de belleza diabólica y femenina. Sus flores tienen propiedades abortivas y excepto por la belleza efímera de un mes pasa el año metido en vainas. La sangre de sus flores contrasta con el amarillo de las flores del Cortés. Malinche y Cortés dos árboles que prolongan y eternizan dos personajes de carne y hueso en esta suerte de complicidad entre los Dioses, la naturaleza y el hombre. )Es porqué nació bajo este signo que los padres la rechazaron? )o es porque ellos la rechazaron que la nombraron bajo este signo? En cualquier caso nada eligió ella.

De niña la llamaban Malintzin, añadiéndole el sufijo reverencial tzin.

Malintzin perdió a su padre siendo muy niña. La madre se casó y tuvo un hijo de su nuevo matrimonio y para que no hubiese disputa por la sucesión vendieron a la niña a unos mercaderes de esclavos.  Aprovechando que murió la hija de una esclava suya dijeron que había muerto Malintzin y celebran su entierro con gran solemnidad. Los mercaderes la vendieron al cacique maya de Chokan-Patun (Tabasco)

Cortés, natural de Medellín, Extremadura, hijo de molineros que reunieron escasos recursos para mandarlo a estudiar a Salamanca según Bernal del Castillo su lugar teniente "Era con demasía dado a las mujeres, y se acuchilló con hombres y siempre salió con victoria", el único rastro era el de una cicatriz que cubría con su barba. En Salamanca estudió latín durante dos años e hizo algunos cursos de derecho pero "harto o arrepentido de estudiar o quizá falto de dineros" decidió "pasar a las Indias". Se instaló en Santo Domingo acompañando a su gobernador en la "pacificación" (eufemismo similar al de encuentro) de los indios y posteriormente en Santiago de Cuba, donde se hizo estimar por el gobernador llegándole este a apadrinar varios hijos. Cuando llegó la hermana del principal amigo del gobernador, Catalina Juárez, Cortés la cortejó y abusó de ella, Gómara, capellán de Cortés que le acompañará en todas sus andanzas, escribirá justificándolo que era "mujer ligera". Diego Velázquez lo empresonó y lo obligó a casarse con la hermana de su principal socio Juan Suárez. Originariamente Diego Velázquez lo mandó al continente Americano con 500 hombres en misión de trueque. Era la oportunidad soñada de tener el máximo de poder. Cuando partió de Cuba en 1519 sabía que no volvería jamás como lacayo y se hizo elegir entre los suyos como Capitán general de la nueva españa Consciente de los servicios que podría prestarle un intérprete, se dedicó a buscar algún naufrago español, hasta que lo halló en Jerónimo de Aguilar que llevaba 9 años conviviendo con los mayas y había aprendido su lengua. A pesar de "Señas e meneos con que los indios  mucho más que otras generaciones se dan a entender por tener muy vivos los sentidos exteriores y también los interiores, mayormente ques admirable su imaginación." (2) y del intérprete maya Cortés no podía utilizar su principal arma con los aztecas: el habla.

Aterrorizados por Cortés los mayas de Tabasco entregan 20 esclavas como presente de paz. Entre ellas se halla Malintzin que en este momento contaba con 20 años. Las veinte mujeres fueron bautizadas y a Malintzin le pusieron por nombre Marina. Cortés las repartió entre sus hombres predilectos y la más bella la entregó a su directo lugarteniente Hernández de Portocarrero. Cuando supo que esta esclava hablaba nahuatl y maya Cortés vio que esta era su mejor arma. " Marina fue gran principio para nuestra conquista; y así se nos hacían las cosas, loado sea Dios, muy prósperamente" (3) Al principio utilizaba a Aguilar que traducía del español al maya, luego Marina traducía del maya al nahuatl pero pronto Marina aprendió el español. Sus dotes por las lenguas son evidentes. Siente odio y rencor por su pueblo de origen. Todo parece indicar que no se conforma con traducir. Adopta los valores de los españoles y contribuye con todas sus fuerzas a la realización de sus objetivos. No se limita a traducir a Cortés sino que le suministra la información clave para entender la cultura nahuatl y poder así vencerlos. Se opera en toda ella una especie de conversión cultural, traduce hasta los comportamientos de Cortés y llega hasta a tomar la iniciativa, y dirige las palabras de arresto a Monctezuma antes que Cortés las haya pronunciado o traduciendo la ira peligrosa de Vásquez León que quería acuchillar directamente a Monctezuma en su palacio en palabras que convencieron a Moctezuma.

Su vida anterior nos da la clave del rencor que siente contra su pueblo y de su elección resuelta por los conquistadores. Es posible que sintiera algún tipo de ternura por Cortés, en todo caso pudo consumar su venganza. Cortés se da cuenta de la importancia de Marina, le considera una aliada indispensable y la arrebata a Portocarrero otorga una gran importancia a su intimidad física con ella mientras dura la batalla y le es útil. La seducción y no sólo la posesión física, es una arma formidable en esta lucha en la que los conquistadores ignoran los medios, las creencias, los métodos las intenciones y las lenguas indígenas. Así como la ofreció a Portocarrero después de haberla recibido la ofrecerá a un soldado cuando ya no le es útil.

Cortés es plenamente un hombre renacentista, moderno, regido por la inteligencia, según las circunstancias, miente, engaña, soborna o lisonjea.

"Parece que Marina fue la instigadora de la matanza de Cholula, ordenada por Cortés porque ella creyó que los indios estaban conspirando contra los españoles" encontramos en la enciclopedia Hispánica. Las culturas patriarcales siguen achacando a la mujer la verdadera culpa.

Camino de la capital de los aztecas Marina es la que predica: "y en estos pueblos se les dijo con Doña merina todas las cosas tocantes a nuestra santa fue, y como eramos vasallos del emperador Don Carlos y que nos envió para quitar los sacrificios." (4)

Los indígenas llaman a Marina la Malinche y como era la lengua de Cortés,a él también lo llamaron y lo reconocieron por Malinche.

En 1522, después de vencer a los aztecas y a Narváez, enviado por Diego Velázquez para someter a Cortés a su poder, es confirmado por el emperador como gobernador de Nueva España. En este mismo año llega a México, Catalina Juárez que amaneció pocos días después de reencontrarse con su marido estrangulada en su alcoba. Años más tarde cuando Cortés será sometido a juicio para apartarlo del poder la Corte opina de este asunto  que "la relación secreta contra Cortés está llena de pasión y que aunque hay algunos cargos muy feos, ninguno venía probado." Marina fue madre este año del primer heredero del título de Marqués del Valle de Oxaca: Martín Cortés.

En 1523, Marina, "Hermosa como Diosa" (5) consuma su venganza:

"Y conocí a su madre y a su hermano de madre, hijo de la vieja, que era ya hombre y mandaba juntamente con la madre a su pueblo, porque el marido de la vieja ya era fallecido; y después de vueltos cristianos, se llamó la vieja Marta y el hijo Lázaro, y esto sélo muy bien, porque en el año 1523, después de ganado México, Cortés con Doña Marina estuvieron en la Villa de Guazacualco, enviando a llamar a todos los caciques para hablarles de la Santa Doctrina, y entonces vino la madre de Marina, y su hermano de madre, Lázaro. Tuvieron miedo della; que creyeron que los enviaba a llamar para matarlos, y lloraban; y como así los vio llorar la doña Marina los consoló y dijo que no hubiesen miedo della." (6) Todos se sorprendieron de su parecido, se reconocieron a pesar de no haberse encontrado desde su separación.

 

1523 Painala.

"De Cortés ha tenido un hijo y para Cortés ha abierto las puertas de un imperio. Ha sido su sombra y vigía, intérprete, consejera, correveidile y amante todo a lo largo de la conquista de México; y continúa cabalgando a su lado.

Pasa por Painala vestida de Española, paños, sedas, rasos, y al principio nadie reconoce a la florida señora que viene con los nuevos amos. Desde lo alto de un caballo alazán, l malinche pasea su mirada por las orillas del río, respira hondo el dulzón aroma del aire y busca, en vano, los rincones de la fronda donde hace más de veinte años descubrió la magia y el miedo. Han pasado muchas lluvias y resolanas y penares y pesares desde que su madre la vendió por esclava y fue arrancada de la tierra mexicana para servir a lo señores mayas de Yucatán.

Cuando la madre descubre quién es la que ha llegado de visita a Painala, se arroja a sus pies y se baña en lágrimas suplicando perdón. La Malinche detiene la lloradera con un gesto, levanta a su madre por los hombros, la abraza y le cuelga al cuello los collares que lleva puestos. Después, monta a caballo y sigue su camino junto a los españoles.

No necesita odiar a su madre. Desde que los señores de Yucatán la regalaron a Hernán Cortés, hace cuatro años, la Malinche ha tenido tiempo de vengarse. la deuda está pagada: los mexicanos se inclinan y tiemblan al verla venir. Basta una mirada de sus ojos negros para que un príncipe cuelgue de la horca. Su sombra planeará, más allá de la muerte, sobre la gran Tenochtitlán que ella tanto ayudó a derrotar y a humillar, y su fantasma de pelo suelto y túnica flotante seguirá metiendo miedo, por siempre jamás, desde los bosques y las grutas de Chapultepec." (7)

 

Hasta 1524 Cortés gobierna Nueva España. Entonces le llegó la noticia de que Gil González de Avila y Andrés Niño avanzaban por tierra y por mar desde Panamá, enviados por la corona. Cortés quiere apoderarse de Honduras y envía a uno de sus secuaces, éste pactó con Diego Vásquez y se quedó Honduras pero fue acuchillado por Gil González y Francisco de las casas en la cena a la que les había invitado. Para deshacer tales entuertos Cortés marcha a Honduras llevando consigo a marina. La expedición fue un desastre. Mueren la mayoría de los hombres de Cortés y ante su ausencia el emperador Español nombra otro gobernador. Jamás Cortés recuperará su poder. Desesperado y borracho entregó Marina al soldado Juan Xaramillo con el que tuvo una encomienda de más de 100 indígenas a su servicio en Jilotepec (México) y una hija llamada María. A partir de aquí poco más s sabe de ella.

 

Motolinia, uno de los misioneros más comprometidos con la causa de los indios, y de una austeridad absoluta dirá de Cortés: "Siempre tuvo el Marqués en esta tierra émulos y contrarios que trabajaron por oscurecer el servicio que a Dios y al rey hizo. Pero por este capitán nos abrió Dios la puerta para predicar su Santo evangelio, y éste puso a los indios que tuviesen reverencia a los santos sacramentos, y a los ministros de la iglesia en acatamiento."(8)

 

De la Malinche se cree que su espíritu mora sobre la capital d México, en la sierra de la Malinche y los campesinos se asustan cuando aparece, entrada la noche, una princesa india que corre a esconderse en las cuevas de la montaña de Chapoltepec.

 

LA MUJER

 

Esta historia es un exponente claro de las culturas patriarcales.

En tanto que indígena Malintzin es traicionada por sus padres, desposeída de sus derechos hereditarios, usurpada por su hermano y vendida como esclava, nadie de su cultura la defendió de la violación, y es regalada al blanco invasor. Su condición de mujer es la de esclava: únicamente se valora por su cuerpo o por su capacidad de trabajo. "Porqué cada día es menester moler y cocer pan de maíz en que se ocupan mucho tiempo las mujeres" dice Gómara justificando el regalo de las esclava.

También fue esta la suerte de la hija del Inca Huascar entregada por atahualpa a Francisco de Pizarro"La pizpita" desposada por Pizarro y bautizada como Doña Inés o de la noble Chimpu, bautizada como doña Isabel concubina del capitán Garcilaso de la Vega, la hija de Xicotencatl dada por su padre a Alvarado, y varias indígenas "con el propósito de que si acaso algunas se preñasen quedase entre ellas generación de hombres tan valientes y temidos." (9) todos, después de años de vida en común fueron entregadas a un subalterno.

 

En tanto que mestiza la Malinche es vista como puta, como hipócrita, como traidora, no es vista como víctima sino como culpable, no es vista como símbolo de violación o de cultura patriarcal sino como una nueva Eva que desculpabiliza a Cortés. Es un tema secular en la cultura Occidental: la mujer encarna un mayor acercamiento a la materia, al diablo y un mayor alejamiento de la fe. Adán es inocente ante Eva, Sara se ríe de las promesas de Dios, no tiene la fe de Abrahán, la mujer de Job la abandona a las primeras de cambio. Sólo la Virgen María invertirá este esquema, pero el precio que tendrá que pagar es precisamente la abolición de su sexualidad.

La Malinche es la que tenta a Cortés, la que le aproxima la manzana apetecida del dominio sobre el nuevo mundo. "La que se le da voluntariamente", la que traiciona a los suyos.

"Si la Chingada es una representación de la Madre violada, no me parece forzado asociarla a la Conquista, que fue también una violación, no solamente en el sentido histórico, sino en la carne misma de las indias. El símbolo de la entrega es doña Malinche, la amante de Cortés. Es verdad que ella se da voluntariamente al conquistador, pero éste, apenas deja de serle útil, la olvida. Doña Marina se ha convertido en una figura que representa a las indias, fascinadas, violadas o seducidas por los españoles."

 Octavio Paz,  El laberinto de la soledad,  pág. 78.

 

 Malinchismo significa hoy en México el apego a lo extraño, con desdén de lo propio, la traición al pueblo y a la propia cultura aunque como en muchos casos de fascinación y seducción por el "chele"poco se puede acusar en este caso a la Malinche de abandono de los suyos.

"La venganza de estas indias, entregadas por su padre indígena a un capitán extranjero, después por este a un lugarteniente, para acabar en los brazos de un simple soldado , su estrepitosa venganza fue esta generación de mestizos desgarrados entre dos tradiciones." (10)

En tanto que asimilada a otra cultura se destacan los valores de Marina "No es digna de censura quien por amor y convicción fue ayuda a los que vinieron a debelar una cultura para alzar con ella una nueva forma de pensamiento y vida." (11) Y no dejan de reconocérsele cualidades meritorias pero siempre por detrás y al servicio del varón. A lo máximo que puede aspirar una mujer en una cultura patriarcal es al tópico común de que detrás de un gan hombre hay una gran mujer. Una vez que deja de ser útil es regalada en una borrachera.  De hecho con la conquista se produce un sincretismo patriarcal que se prolonga hasta nuestros días. La diferencia de género será siempre comprendida casi siempre en términos de inferioridad, en algunos casos en términos de igualdad a costa de la supresión de toda diferencia. Un caso extremo es que describe Landa:


El capitán Alonso López de Avila prendió una moza india y bien dispuesta y gentil mujer, andando en la guerra de Bacalar. Esta prometió a su marido, temiendo que en la guerra no la matasen, no conocer otro hombre sino él y así no bastó persuasión con ella para que no se quitase la vida por no quedar en peligro de ser ensuciada por otro varón, por lo cual la hicieron aperrear. (12)

Si hubiera sido una guerra civil española habría sido violada. Matar a los hombres y violar a las mujeres es la máxima expresión del poder del hombre, pero en este caso a la condición de mujer se añade la exterioridad cultural. La violación de una india que no acepta a el deseo del español es ya una humillación para Aguilar. El sincretismo patriarcal y el empeoramiento de su condición se pone de manifiesto: el marido indígena la reduce a un objeto que aún después de muerto ha de seguir perteneciéndole, el conquistador lleva su concepción machista al límite al no poder aceptar tan siquiera el rechazo de la mujer.

 

LA IDENTIDAD LATINOAMERICANA

 

El indígena como realidad sociológica, racial y conformadora de nosotros mismos, es ignorada, negada y reprimida. El indio es el otro, el no yo. Lo femenino es asociado a lo indígena: la debilidad, el sometimiento, la devaluación social... Lo indígena sobrevivirá disfrazado, escondido. No es extraño que en el imaginario colectivo, en los cuentos aparezcan princesas indias abandonadas por el amante español o por su padre, encerradas en cuevas como las presencias de la Malinche, la Mocuana y la Llorona que vagan por todo México y Centroamérica.

Todos los mestizos somos hijos de la Malinche. El chele, el extranjero, la cultura impuesta son instrumento de venganza contra la madre, contra la propia historia y geografía. Para huir de la violencia colonial, el mestizo se vio obligado a rechazar a la madre, cuando no lo hizo, que es el caso de las culturas indígenas sobrevivientes tuvo que soportar una violencia mucho mayor. El mestizo quiere ser como el padre, pero ni el padre le considera un hijo legítimo, ni es de hecho como él. Esta frustración se traducirá en una violencia y desprecio contra las culturas indígenas mayor que la de los propios españoles. Violencia que se continua prodigando en el exterminio indígena. La Malinche no puede más que odiar su pueblo, su historia y su destino.

"El americano es sólo un hijo natural, el bastardo de su descubridor. Hijo natural, bastardo de una cultura que no podrá considerar nunca plenamente suya. Bastardía que avergüenza porque impide al mestizo acceder al mundo del padre. Hombre que se siente obligado a ser como el padre que le ha impuesto su cultura, pero a sabiendas que no podrá serlo plenamente, que no podrá rebasarlo como éste ha rebasado a sus antecesores. No poder ser plenamente parte del mundo colonizador, salvo en la relación de servidumbre, ni poder ser tampoco del mundo objeto de la dominación porque es éste el que le impide ser como su dominador. El mestizaje racial y cultural que hizo posible la cultura europea, será visto, por esta misma cultura, como negativo, como algo que lejos de estimular el desarrollo del hombre lo impide. Todo el pasado, todo lo que se poseía, lo indígena, lo español, lo africano y el mestizaje serán vistos como la incapacidad de América Latina para ser una más de las naciones que hacen posible el progreso. Así se ha tratado de resolver el conflicto, anulando todo pasado y forjando un futuro que nada tuviese que ver con este pasado. Haciendo de Latinoamérica una pura prolongación de Estados unidos o de Europa."

Leopoldo Zea, La esencia de lo americano.

 

Como vemos con Marina, la mujer se incorpora brusca y violentamente a una cultura ajena, su unión la lleva acabo traicionando su cultura original, de no hacerlo, como en el caso narrado por Landa la violencia sería mucho mayor. La valoración que hace el español de la mujer indígena es negativa, en ella satisface el español sus necesidades sexuales, pero no valora a la mujer. Las mujeres españolas eran en cambio anheladas espiritualmente. Se proyectaban en ellas todos los sentimientos tiernos e idealizados. El mestizo se revela contra su origen indio que le ha privado de pertenecer al lugar y sitio de sus anhelos, y está cargado de hostilidad manifiesta al padre violento y extranjero. Desde hace cinco siglos los mestizos nacen bajo el abandono paterno. Cuando los conquistadores se preocuparon por el hijo mestizo o se vincularon a la madre fue por sentimiento de culpa.

El machismo en el mestizo no es más que la inseguridad de la propia masculinidad. Privado de las identificaciones masculinas fuertes, se ve precisado a hacer alarde de ellas: la pistola, el lenguaje obsceno, la fuerza exhibicionista llega a manifestarse compulsivamente. La figura fuerte, idealizada, no alcanzada y por lo mismo odiada será la del padre.

 

La chingada.

El "macho" hace "chingaderas", es decir, actos imprevistos que producen la confusión, el horror, la destrucción. Abre al mundo; al abrirlo, lo desgarra. El desgarramiento provoca una gran risa siniestra. A su manera es justo, restablece el equilibrio, pone las cosas en su sitio, esto es, las reduce a polvo, miseria, nada. El humorismo del "macho" es un acto de venganza. Un psicólogo diría que el resentimiento es el fondo de su carácter. No sería difícil percibir también ciertas inclinaciones homosexuales, como el uso y abuso de la pistola, símbolo fálico portador de la muerte y no de la vida, el gusto por las cofradías cerradamente masculinas, etc. Pero cualquiera que sea el origen de ciertas actitudes, el hecho es que el atributo esencial del "macho", la fuerza, se manifiesta casi siempre como capacidad de herir, rajar, aniquilar, humillar. Nada más natural, por tanto, que su indiferencia ante la prole que engendra. No es el fundador de un pueblo; no es el patriarca que ejerce a patria potestas; no es rey, juez, jefe de clan. Es el poder aislado en su misma potencia, sin relación ni compromiso con el mundo exterior. Es la incomunicación pura, la soledad que se devora a sí misma y devora lo que toca. No pertenece a nuestro mundo, no es de nuestra ciudad; no vive en nuestro barrio. Viene de lejos, está lejos siempre. Es el Extraño.

Octavio Paz, El laberinto de la Soledad, pág. 74

 

La mujer mestiza, al no realizarse en su relación femenina con su compañero, buscará una maternidad cuantitativa. El niño solo se encuentra fuertemente ligado con la madre los primeros meses, después su relación con la madre se ve bruscamente interrumpida con la llegada de otro hermano. Ante la depresión o la vejez, la mujer mestiza intentará prolongar su maternidad sustituyendo a sus hijas, mientras que en la cultura anglosajona se tratará de un intento desesperado de conservar su atractivo.

 

La orfandad

La historia de México es la del hombre que busca su filiación, su origen. Sucesivamente afrancesado, hispanista, indigenista, "pocho", cruza la historia como un cometa de jade, que de vez en cuando relampaguea. En su excéntrica carrera )qué persigue? Va tras su catástrofe: quiere volver a ser sol, volver al centro de la vida de donde un día -)en la Conquista o en la independencia? fue desprendido. Nuestra soledad tiene las mismas raíces que el sentimiento religioso. Es una orfandad, una oscura conciencia de que hemos sido arrancados del Todo y una ardiente búsqueda: una fuga y un regreso, tentativa por restablecer los lazos que nos unían a la creación.

Octavio Paz, El laberinto de la Soledad.

 

Este pasado indígena algunos lo convertirán en un mundo inocente, otros en un mundo inferior del que habría que agradecer a los españoles que lo liquidaran. Ninguna de las dos perspectivas salva la integridad de Malinche/Marina/Malintzin. Malintzin no puede hacerse cargo de su pasado sin asumir la traición de sus padres y la postración de la esclavitud. Hacerse cargo del pasado es librarnos del rencor, ser en definitiva más libres. Si pretendiéramos negar en su totalidad la cultura occidental no haríamos más que invertir el esquema dominante que niega lo indígena.  Quizá el destino de Malintzin no habría sido tan trágico si hubiera podido hacerse cargo de su pasado. El filósofo negro Franz Fanon de la Martinica enunciaba ya hace 30 años un camino apenas transitado:

 

Franz Fanon

Todos los elementos de una solución de los grandes problemas de la humanidad han existido, en distintos momentos, en el pensamiento de Europa. Pero los actos de los hombres europeos no han respondido a la misión que les correspondía en llevar el problema del hombre a un nivel incomparablemente superior. Dejemos a esa Europa que no deja de hablar del hombre al mismo tiempo que lo asesina donde quiera que lo encuentra. )Cómo no comprender que tenemos algo mejor que seguir a Europa? Occidente ha querido ser una aventura del espíritu. Y en nombre del espíritu, del espíritu europeo por supuesto, Europa ha justificado sus crímenes y ha legitimado la esclavitud en la que mantiene a las cuatro quintas partes de la humanidad. Dejemos de acusar a Europa, pero digámoslo firmemente que no debe seguir haciendo tanto ruido. Dejemos de envidiarla. El Tercer Mundo está ahora frente a Europa como una masa colosal cuyo proyecto debe ser tratar de resolver los problemas a los cuales esa Europa no ha sabido aportar soluciones. No se trata de ser como ningún otro modelo extraño asesinando lo que el hombre de este mundo tiene de propio no hay que hablar de rendimientos, de intensificación, de ritmo. No, no se trata de volver a la Naturaleza. Se trata concretamente de no llevar a los hombres por caminos que los mutilen, de no imponer al cerebro ritmos que rápidamente lo menoscaban y le perturban. Con el pretexto de alcanzar a Europa no hay que forzar al hombre, que arrancarlo de si mismo, de su intimidad, no hay que quebrarlo, no hay que matarlo. No, no queremos alcanzar a nadie. Pero queremos marchar constantemente, de noche y de día, en compañía del hombre, de todos los hombres.[...]<R><R>Se trata para el Tercer Mundo de reiniciar una historia del hombre que tome en cuenta al mismo tiempo las tesis, algunas veces prodigiosas, sostenidas por Europa, pero también los crímenes de Europa. Por Europa, por el mundo entero, por todos los hombres, este Tercer mundo debe tratar de crear un hombre nuevo, una nueva forma de pensar, una filosofía que sea instrumento de solidaridad y libertad y no de dependencia y dominación.

Franz Fanon. Los condenados de la tierra, FCE. México.

 

Los mestizos y los criollos, generalmente queremos ser iguales, consciente o inconscientemente a los europeos o norteamericanos que admiramos, despreciando sus identidades indígenas. Fácilmente se sobrevalora al chele al que secretamente se envidia. Para muchos mestizos, la destrucción de las identidades indígenas sería su liberación teórica de una identidad que aún desprecian, que aún temen y que, por lo tanto, en niveles profundos, anhelan destruir para que solo subsista en ellos la identidad Europea o Estadounidense. Aún en la actualidad, como la Malinche este es el único mundo que hemos podido estimar, envidiar y desear obtener.

Marina se ha hecho española, ha consumado su venganza con su pasado y los suyos. Tiene poder, tiene todo lo que su tierra le negó y sin embargo jamás es reconocida como semejante. Cortés no se casa con ella, y la da cuando deja de serle útil. Cuanto más rechaza su pasado más trágica es su figura. Ser como los otros, hablar inglés, adaptar sus formas para ser aceptados por ellos pero "ellos" les siguen considerando "latinos", "sudacas" justo aquello que no quieren ser, de lo que se sienten indignos. La violencia interna y externa a la que tienen que hacer frente alcanza aquí su máxima expresión.

LA HUMANIDAD

Todos somos indígenas ante la amenaza de destrucción y el anhelo de comunión con la tierra y los hombre. Todos somos malinchistas ante la desilusión de un paraíso que no era real, y nos vengamos de la tierra, los hombres, la cultura y los proyectos que abortaron nuestros sueños. Todos somos Marinas que creen por un momento que la violencia, la mentira y el poder podrán devolvernos la felicidad, hasta que nos convertimos en sus víctimas.

Aprender a vivir con los otros y luchar por aquellas estructuras económico-sociales que faciliten esta tarea forma parte de la sabiduría humana. Así lo expresó el heredero de los tlamatini nahuas:

 

(...).(Estos hijos de carpintero que se avergüenzan de que su padre sea carpintero! (Estos nacidos en América, que se avergüenzan porque llevan delantal indio, de la madre que los crió, y reniegan, (bribones!, de la madre enferma, y la dejan sola en el lecho de las enfermedades! Pues )quién es el hombre? )el que se queda con la madre, a curarle la enfermedad, o el que la pone a trabajar donde no la vean, y vive de su sustento en las tierras podridas, con el gusano de corbata, maldiciendo del seno que lo cargó, paseando el letrero de traidor en la espalda de la casaca de papel? (Estos hijos de nuestra América, que ha de salvarse con sus indios, y va de menos a más; estos desertores que piden fusil en los ejércitos de la América del Norte, que ahoga en sangre a sus indios, y va de más a menos! (....) Con unas frase de Sièyes no se desestanca la sangre cuajada de la raza india. A lo que es, allí donde se gobierna, hay que atender para gobernar bien; y el buen gobernante en América no es el que sabe como se gobierna el alemán o el francés,  sino el que sabe con qué elementos está hecho su país, y como puede ir guiándolos en junto, para llegar, por métodos e instituciones nacidas del país mismo, a aquel estado apetecible donde cada hombre se conoce y ejerce, y disfrutan todos de la abundancia que la Naturaleza puso para todos en el pueblo que fecundan con su trabajo y defienden con sus vidas. El gobierno ha de nacer del país.(...). La historia de América, de los incas acá, ha de enseñarse al dedillo, aunque no se enseñe la de los arcontes de Grecia. Nuestra Grecia es preferible a la Grecia que no es nuestra. Nos es más necesaria. Los políticos nacionales han de reemplazar a los políticos exóticos. Injértese en nuestras repúblicas el mundo; pero el tronco ha de ser el de nuestras repúblicas. Y calle el pedante vencido; que no hay patria en que pueda tener el hombre más orgullo que en nuestras dolorosas repúblicas americanas. (...) Con los oprimidos había que hacer causa común, para afianzar el sistema opuesto a los intereses y hábitos de mando de los opresores.Recogidos por Fernández Retamar en Política de Nuestra América, pág. 37 y siguientes.

 

 

(1) Bernal Díaz del Castillo. Historia Verdadera de la nueva España, pág 91 ss. (Centro Doc. sociología UCA)

(2) Bartolomé de Las Casas Historia de las Indias. MS, lib. 3, cap. 120.

(3) Bernal Díaz del Castillo. Historia Verdadera de la Nueva España. Pág 93. (Centro Doc. Sociología UCA)

(4) Bernal Díaz del Castillo. Historia Verdadera de la Nueva España (Centro Doc. Sociología UCA)

(5) Camargo. Historia de Tlascala. pág 48.

(6) Bernal Díaz del Castillo. Historia Verdadera de la Nueva España. Pág 92.

(7)Eduardo Galeano, Memorias del fuego, pág 89-90.

(8)  Toribio de Benavente. Citado por L.B. Simpson. Muchos Méxicos, pág 46. (C. doc sociología. UCA)

(9) Camargo. Historia de Tlascala.

(10)  Jacques Lafayé Los Conquistadores. pág 165. Centro Documentación sociología

(11) Es la afirmación que hallamos en el diccionario Porrúa de México 1975. Las tesis hispanistas parecen defender a Marina mientras las indigenistas la niegan. Ninguna comprende a Marina.

(12) Diego de Landa. Citado por Todorov. La Conquista y el problema del otro.

 

 

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