New York, Niagara Falls y Washington


Viaje del  5  al  17  de  Abril  de 2006

 

 

                            I T I N E R A R I O

 

 

Dia 1: BCN-Frankfurt-New York
Dia 2:
New York
Dia 3:
New York
Dia 4:
New York
Dia 5:
New York
Dia 6:
New York-Niagara Falls
Dia 7:
Niagara Falls
Dia 8:
Niagara Falls-Niagara on the Lake-Niagara Falls

Dia 9:Niagara Falls-Buffalo…
Dia 10:New York-Washington

Dia 11: Washington

Dia 12: Washington...

Dia 13: Frankfurt-BCN

 

 

                                    

 ALBUM DE FOTOS
Niagara Falls desde Canada

 

 

 

 

Resumen del viaje a un amigo

Nuestro viaje muy bien, con unos 4 primeros y 2 últimos días muy intensos y unos más tranquilos y relajados días intermedios. Ciertamente, me ha gustado más de lo que me esperaba. Tenía el temor inicial que este viaje pudiera parecer, en cuanto a sensaciones,   como una especie de escapada europea, pero quizás por ser la primera vez que visitaba USA o quizás el carácter cosmopolita de NY  y que muchas cosas que ves las has visto reiteradamente en la TV o el cine, y si además añadimos la bella visión de las Niágara Falls,  realmente se ha producido una muy agradable sensación de viaje.

 

 En New York, las 5 noches (realmente eran 4 días enteros para visitar) fueron completísimos, pudiendo ver todo lo previsto. Aunque, como el día de la visita a Central Park estuvo chispeando todo el día, tuvimos que volver –ya con un sol radiante- al día siguiente, después de la misa en Harlem. Y nos quedó el paseo por Chinatown, Little Italy y SOHO pendiente para empalmarlo el lunes tras la visita de Lower Manhattan; o sea, un día maratoniano, pero valió la pena:

 

- En nuestro primer día de visita del Midtown -aparte del recorrido habitual- resaltaría el hecho que nos encontramos con varias tomas de películas, incluso en una se supone que el que estaba dentro del taxi era George Clooney, pero mi mujer no puede fardar de foto porque la silueta que se ve en ella puedo ser hasta yo. Como aperitivo de los museos entramos en el MOMA –comprobamos que el Free Friday Target es muy popular-  que tiene algunos cuadros de renombre mundial –como Les demoiselles d’Avignon de Picasso-. Tras la larga caminata, vimos el partido NBA de los Knicks contra los Pacers, que aunque ambos han vivido mejores épocas, la visión del Madison Square Garden, el folklore propio de la NBA y de USA, y el hecho que el partido se decidiera en el último segundo ya valió la pena.

 

- El sábado –que fue el día de la lluvia- no nos afectó para la visita del Metropolitan que nos causó muy buena impresión. Recuerdo el viaje en el teleférico que lleva a  la isla de Roosevelt -con fantásticas vistas sobre el puente de Queen's-,  que hace unos días vimos por TV que quedó colgado y pasaron no sé cuántas horas hasta que pudieron rescatar a los pasajeros. Nuestra visita de Central Park, debido a la fina lluvia, se limitó a cruzarlo para llegar al Museo de Historia natural y ver sobretodo los esqueletos de dinosaurios, francamente impresionantes. Acabar la jornada tomando una cerveza y un martini en la cockteleria del Marriot de Times Square, con fantásticas vistas sobre la Quinta Avenida te lo debo a ti, porque no lo vi en ninguna guía. La vista es un clásico de NY, y no creo que se me hubiera ocurrido entrar.

 

- Del domingo, aparte de resaltar que en la Abyssinian Church están desbordados con el turismo, tuvimos que ir a otra iglesia que está en la 116 th creo recordar. La misa gospel está bien, pero mucho me temo que aquí pronto habrá también más turistas que creyentes. Central Park como de la noche al día, si es un día lluvioso o es soleado, con el aliciente de ver los cerezos en flor. Greenwich quizás nos pareció el barrio con más carácter, y el Chelsea Market, curioso. Y la subida al Empire State Building  –que, a pesar de la cola, pudimos llegar de día para ver anochecer- es, posiblemente, la vista más completa de NY.

- Del lunes en  Lower Manhattan con las vistas conocidas desde Brooklyn, desde el puente y desde el Staten Island Ferry nada que no sea conocido. Quizás en esta imagen de rascacielos nos causó más sensación la visión de la bahía de Honk Kong, que, aparte de ser la primera visión de un alto skyline, no nos engañemos, seguro que han aprendido de NY para hacerlo más espectacular. Para acabar la jornada y como despedida de NY, habíamos comprado entradas para ver el Musical de Chicago : teatro lleno, y una puesta en escena impecable serán nuestra despedida de esta capital del mundo..

 

De nuestro excursión a la zona de Niágara Falls resaltaría : Seguramente las falls no tienen la magnitud de las Victoria o Iguazú, pero la visión de la herradura realmente es espectacular desde cualquier ángulo. La visión desde el Skylon Tower, es diferente y también nos gustó, pero no nos dejamos robar la cartera en su restaurante. Por el contrario, lo que son las cosas, en la cola del mostrador de Lufthansa, en Barcelona, conocimos a un señor, que hacía 40 años que vivía en Hamilton (a 1 hora de Niágara) y nos recomendó que fuésemos a cenar al Casino, que con las cataratas americanas como telón de fondo y un buffet de categoría por 26 CAD$, es la mejor calidad-precio en Niágara.

 

 Niagara-on-the-lake, quizás agravado porque era temporada baja, lo encontré bastante aburrido y la Main st. muy turística. Me quedo con alguna casa victoriana y con la tienda Just Christmas –que me comentaste-, en la que recuerdo que íbamos a comprar un souvenir de Canadá, pero que al ver en la etiqueta Made in China se nos quitaron las ganas. La tarde prevista en Buffalo, como visita de una ciudad media americana, nos ha dejado la imagen distorsionada? que son muy aburridas. Quizás el hecho de ser Good Friday     pudo haber influido para que el centro estuviera casi desierto.

 

 

Y de Washington, para 2 días (o incluso 3 si se quieren visitar los museos con más tranquilidad) también la encontré muy interesante. A destacar, aparte de los clásicos edificios de la Casa Blanca y el Capitolio, los héroes muertos en las guerras americanas, los aviones del Air Space Museum que hemos visto en tantas películas, el American History Museum con el mismo recuerdo de cosas conocidas,  el espectacular interior de la Librería del Congreso y el contraste del barrio de  Georgetown.