VIAJAR A LOS BORDES DEL INCONSCIENTE, por Elde Gelos, fotógrafo


Publicado por Fabien Ribery


Berma es un libro de Elde Gelos, seudónimo de Miguel Ángel Felipe Fidalgo, fotógrafo de origen español que vive en Chile desde 1996 y fundador del sello Ediciones La Visita. Esta obra es el fruto de veinte años de caminos, encrucijadas, errancias. Sus imágenes en blanco y negro tienen matices de gris, una tonalidad hecha de profundidad, atemporalidad y misterio.
Una cita de Leopoldo María Panero abre Berma -" muere en la ausencia el ciervo / y su mirada queda vagando / carcomida por los dientes de la página "-, la de un poeta que fue internado en un hospital psiquiátrico por desviación homosexual y sometido a electroshock.
Lección: la sociedad está en manos de los amigos de la muerte, de los que hay que escapar, especialmente a través del arte.
Un libro puede ser un conjuro inverso, y aquí juega Berma operando la mutación de la violencia del mundo en el poder de la contemplación.
El espectáculo nos vende sus fruslerías pero quien sabe ponerse a disposición de los signos más tenues de la realidad, sin temor a ser invadido por los poderes de la delicadeza, puede observar, incluso en el desenfoque, un orden más esencial, más justo, más voluptuoso.
Berma son deslumbramientos y opacidades, la velocidad y lo indemne. 
Las cosas no son aquí objetos con una presencia densa; valga como muestra esa simple camisa puesta sobre un gancho. La belleza está a veces hecha de surrealismo o de incongruencia, pero sobre todo de indocilidad.
Pasan por ese mundo precario caballos sublimes y solitarios, niños de la calle, fantasmas, trabajadores, un circo. Las sábanas cuelgan sobre un techo, son propuestas teatrales. 
Hay vestigios, huellas fugitivas de una sociedad de consumo que no ha sabido fulminar la rudeza de los territorios aislados, una rusticidad a menudo barroca.
Una cabra levanta la cabeza hacia el cielo, entregando su cuello. ¿Presiente el momento del sacrificio o simplemente respira la frescura del aire que cae de un cielo que la bendice?
Dios no se muestra directamente, confía en intermediarios, maniquíes de carne, imágenes.
Berma es una pantalla tendida en un sitio eriazo donde se proyectan los sueños. El principio de la asociación libre lo guía pero ese azar no se muestra independiente de una lógica superior.
Vehículos accidentados, accidentes de la vida, accidentes fotográficos.
Hay que correr, esperar bajo la lluvia un transporte improbable, tratar de escapar de la muerte, que es un zigzag en la montaña. La cordillera de los Andes es una columna vertebral que vibra al ritmo de la vida, de la muerte, y otra vez de la vida.
Esa que cobra la forma de un libro sobrio y maravilloso.