Organización Espacio-Temporal

El espacio se domina siguiendo el orden siguiente:

1. El espacio corporal, que tiene su referencial en el propio cuerpo. El dominio del espacio corporal se manifiesta en los gestos y en el conocimiento de las diferentes partes del cuerpo.

Los gestos tienen dos tipos de connotaciones:
    • Connotación emotivo-expresiva, de carácter eminentemente reflejo (son respuestas posturales con valor de comunicación,  ante las necesidades internas del organismo)
    • Connotación volitiva, corresponde a respuestas aprendidas y de carácter voluntario cuyo objetivo es la orientación y el señalamiento.

2. El espacio ambiental y los objetos que hay en él, es el que está alrededor del propio cuerpo, este  espacio es interiorizado a través de la

exploración, manipulación y modificación.

Existe una íntima relación entre el espacio ambiental y el esquema corporal, ya que son las manipulaciones y modificaciones del objeto las que generan su desarrollo, de tal manera que hay una interdependencia entre el espacio ambiental y la imagen corporal.


3. El espacio simbólico. Es el espacio abstracto que organizado en significantes, nos proporciona una realidad objetiva y subjetiva.

La noción de espacio simbólico está relacionada con el mundo de las significaciones; por consiguiente es un proceso complejo de la actividad mental superior que nos conduce a la semiotización y a lo que Brunner denominó “representación simbólica”.

Cuando hablamos de signo en el lenguaje, como de su manifestación básica, nos estamos refiriendo a dos realidades distintas: una la de los signos, cuya composición es de carácter espacio – temporal (por ejemplo la madre), y la otra la de los significados, cuya composición se encuentra inmersa en las representaciones simbólicas (lo que significa la madre para el niño: cuido, alimento, afecto, etc.).

El espacio simbólico es un lugar de abstracción y de significación. Es un lugar del que nacerá la lógica y el razonamiento.