LA CRISIS DEL MODELO

         Mucho se ha dicho y se ha discutido sobre el modelo neo-liberal que administra la Concertación
en Chile. La reciente cuenta presidencial de la Sra. Bachelet ante el Congreso Nacional, deja
muy claro que el sistema se mantendrá y que las sugerencias, que emergen desde distintos
sectores DE LA POBLACIÓN, no tienen cabida en la base ideológica en que se sustenta su
gobierno.
        Dos opiniones son aquí entregadas, las cuales visualizan el contenido de su política neoliberal y
las consecuencias a que se somete, dentro de una Constitución y legislación establecida por la
dictadura.

PRIMER DOCUMENTO DE:       Eduardo Andrade Bone.
SEGUNDO DOCUMENTO DE;    Gustavo M. Santa-Ana Godoy en Primera Piedra.

Bachelet sin luces y con muchas sombras Chile
Por: Eduardo Andrade Bone (especial para ARGENPRESS.info)
Fecha publicación: 24/05/2007

Realizando un breve sondeo entre la clase trabajadora, los sectores populares y capas medias,
con respecto a la alocución de la primera mandataria y su mentada "cuenta anual", la segunda
de su mandato, el pasado 21 de mayo. Podemos concluir, que este fue un discurso con claros
fines electorales y que ha buscado recabar apoyo ante el desprestigio que vive el mundo político
en general, y la Concertación y su gobierno en lo particular, todo en función de las elecciones
municipales del 2008 y las presidenciales del 2009.

Para el ciudadano común y corriente las palabra de la primera mandataria, no son otra cosa
"que más de lo mismo" como suelen decir los chilenos, con un marcado signo populista y
demagógico, con promesas que se desvanecen en el transcurso del tiempo. Los anuncios de la
presidenta han carecido de medidas concretas que en lo fundamental contribuyan a mejorar la
calidad de vida de los chilenos y así poder vivir con mayor dignidad. De allí que lo expresado por
Bachelet ha sido pobre, muy abstracto, y que no es otra cosa que la mantención de un modelo
económico que cada vez irrita más a los chilenos y que ha generado grandes injusticias y
desigualdades sociales.

Los anuncios de Bachelet, no es otra cosa que la acentuación del neoliberalismo, no hay
compromisos por cambiar el modelo, corregirlo o humanizarlo. Nada nuevo, nada radical o
revolucionario en materia económica y que vaya a beneficiar a los sectores sociales que han
sido duramente golpeados por el capital neoliberal. El modelo consolida la injusticia y la
desigualdad social, consolida la vida indigna y la política de las dádivas para los más pobres.

El país, los electores, el ciudadano común y corriente no logra comprender los anuncios de la
presidenta, con una enorme cantidad de cifras y millones de dólares que presuntamente van a
tener un beneficio social o que simplemente se van a desvanecer en la corrupción
institucionalizada de las altas esferas del gobierno, o de aquellas regiones o municipios que se
vean beneficiado con estos dineros.

Los anuncios de la primera mandataria están supeditados a una realidad muy diferente a la que
tienen que enfrentar diariamente el común de los chilenos y que está relacionado con el
sobrevivir de cada día, con salarios congelados (259 dls) por mes, y que no alcanzan a cubrir la
necesidades básica de una familia tipo de cuatro personas. La gran mayoría de los chilenos
quieren tener salarios dignos, quieren tener una actividad laboral segura, quiere vivir y sentir los
bullados éxitos de la economía chilena, que hasta ahora solo sigue beneficiando a los grandes
empresarios, las trasnacionales, los exportadores y la oligarquía económica y financiera
nacional.

Con bombos y platillos la mandataria ha anunciado un aumento del gasto social, sin embargo
ello por si solo ,no significa que vaya a mejorar la calidad de vida y mejores oportunidades para
los sectores de menores ingresos. Lo que si está claro es que Bachelet y la Concertación
seguirán implementando la políticas de parche, de paliativos y la entrega de migajas para los
sectores más vulnerables de la población chilena.

Bachelet ha enunciado que los mayores recursos se destinaran a educación, pero todo en el
marco de la actual Ley Orgánica Constitucional de Educación , más conocida como LOCE, lo
que significa que los recursos que se destinen para educación, serán un nuevo estimulo para
los que lucran con la ya deficiente educación chilena, que es considerada una mercancía más, y
muy bien administrada por los empresarios de la educación.

Los nuevos anuncios tampoco reflejan una toma de medidas que mejoren eficientemente la
economía chilena. Esta sigue supeditada a los vaivenes de la economía y la especulación
financiera internacional, la economía chilena funciona a la defensiva y no logra crecer más de lo
trazado, con subidas y bajadas que a ratos sube al 6% para luego bajar nuevamente, sin que
exista un crecimiento sostenido como ocurre con otros países de la región que crecen entre el
10 y 12 % (Venezuela, Cuba, Argentina, Brasil, etc). Es más, Chile sigue exportando productos
tradicionales como cobre, vino salmones, materias primas, etc. Sin embargo los grande
empresarios nacionales no invierten en investigación científica-técnica, lo que significa además
que Chile es incapaz de producir productos con valor agregado y que puedan competir al mismo
nivel de otros países en los mercados internacionales, lo que indica por otro lado que al país del
cono sur, no le alcanza ni para un mediano desarrollo.

La presidenta Bachelet desarrolla su labor administrativa y continuista, con grandes
contradicciones que emanan de sus asesore y aparato de gobierno. En sucesivas
oportunidades la mandataria, ha realizado llamados al empresariado nacional, para que éstos
realicen mayores inversiones en el país, cuestión que no suele suceder. Sin embargo cuando
se trata de los fondos de pensiones de todos los chilenos y que son administrados por los
pirañas de las AFP, la presidenta decide que el 45% de estos dineros sean invertido fuera del
país.

Medidas como esta es el reflejo de la inestabilidad económica que vive el país, pues los
grandes empresarios, las compañías mineras del cobre, las AFP, no suelen invertir en el
desarrollo del país y prefieren tener sus dineros guardados en la banca internacional, con las
consecuencias pertinentes en la creación de mayores puestos de trabajo y el mejoramiento de
las condiciones de vida de los chilenos.

Por ello decimos que el discurso de Bachelet, elaborado por los tecnócratas del neoliberalismo,
es "sin luces y con muchas sombras", pues las principales preocupaciones de la ciudadanía
siguen siendo unas de las falencias de las políticas del gobierno y de la Concertación. Ha sido
un mensaje emocional, con un llamado a ordenar una erosionada coalición de gobierno, en
donde una vez más a quedado reflejado la no existencia de un proyecto de país, donde sigue
imperando el espontaneísmo político, aferrado a un modelo económico ampliamente
desacreditado y que solo beneficia a la clase dominante del país.

La mandataria ha reiterado la necesidad de la inclusión y la participación, sin embargo esto
parece más una "muletilla" que una realidad, pues participación significa democracia, escuchar
al otro, significa producir reformas o cambios de fondo, cuestión que los tecnócratas y
neoliberales de su gobierno y la Concertación no están dispuestos a aceptar.

Participación y democracia significa dar pasos efectivos en el llamado a crear una Asamblea
Constituyente, para la elaboración de una nueva Constitución, representativa de todos los
sectores de la vida nacional. Inclusión y democracia significa crear un gran movimiento social
para terminar con el sistema electoral anti democrático (binominal) y que beneficia de una
manera perversa al pinochetismo representado por la UDI y RN.

Lo cierto es que en el Chile de hoy, cualquier proyecto de ley que envié el Ejecutivo al parlamento
y que acoja medianamente las demandas populares está condenado al más completo fracaso,
pues éste depende de la legalidad de la Constitución de la dictadura, así ha quedado
demostrado recientemente cuando se ha intentado legislar para que los chilenos que residen
fuera del país tengan derecho a voto. Recientemente la anti democracia representada por el
pinochetismo (UDI-RN), rechazaron dicho proyecto producto de la falta del quórum necesario
que se requería para su aprobación, en definitiva la minoría parlamentaria es la que tiene "la
salten por el mango".

De allí que mientras permanezca la institucionalidad heredada de la dictadura, los cambios o
reformas a la ley de educación, de reforma previsional, las modificaciones al sistema electoral o
cualquier otra que beneficie a las grandes mayorías del país están destinadas al más completo
fracaso.

Esto es el reflejo de las graves carencias que aún superviven en la democracia restringida y
tutelada chilena, es la herencia de la dictadura que se expresa además en la mantención de
toda la institucionalidad política y económica de la dictadura que no permite que en Chile
funcione el Estado de derecho de forma integral, y menos que se reestablezca plenamente la
soberanía del pueblo chileno.

A PROPÓSITO DEL MENSAJE PRESIDENCIAL.
Montos Involucrados. Gustavo M. Santa-Ana Godoy en Primera Piedra 205 Análisis Semanal del
21 al 26 de Mayo del 2007.

Al escuchar y observar por la televisión, el mensaje presidencial del día de hoy se concluye que
el Gobierno pretende la inyección de fuertes sumas de recursos a la gestión pública, la verdad
es que no se entrega cifras de la cuantía involucrada, excepto en lo que dice relación con los
650 millones de US$ para la educación, monto que equivaldría casi a la reducción del superávit
estructural del 0,5 % del PIB. Llama la atención que la magnitud de las cifras parecieran resultar
extraordinariamente elevadas, además debe considerarse incluidos los aportes al Transantiago
por 290 Millones US$, y lo anunciado recientemente por el Ministro de Economía a las Pymes,
tampoco se indica la magnitud de los montos involucrados en los planes de interconectividad e
infraestructura de las 4 macrozonas anunciadas por su Excelencia, ni las inversiones descritas
en la construcción de establecimientos hospitalarios en regiones.
En la última reunión de la CEPS, celebrada el 24 de abril pasado, Hernán Frigolett señaló que la
participación del Estado en la actividad económica del país se había reducido desde algo más
de un 21 % en el año 2000, a un 17,5 % en 2006, es decir, el Estado había experimentado una
reducción de su tamaño en casi un 3% durante el Gobierno anterior dando paso a un mayor
empoderamiento del sector privado. Estas mayores inversiones vendrían entonces a permitir
una recuperación, total o parcial, de la participación del Estado en la generación del PIB, con lo
cual, la enorme acumulación de excedentes generada por el precio del cobre que hemos
observado desde principios del año 2005 a la fecha permanecerá incólume, tal como lo ha
indicado reiteradamente el Ministro de Hacienda, Andrés Velasco, la utilización de recursos
adicionales provendrá de los intereses que generarán los excedentes antes indicados.
Ante los ojos de los chilenos comunes y corrientes, los anuncios presidenciales parecieran
resultar ampliamente satisfactorios y de esfuerzos realmente significativos, pero la verdad de
los hechos es que no constituyen ni tanto ni menos, a la fecha de hoy contamos con más de
15.000 millones de US$ en excedentes, a fines de este año dichos montos superarán los
20.000 Millones de US$, hemos capitalizado al Banco Central de Chile, no tenemos Deuda
Pública Externa y continuaremos con un ahorro forzoso de un 0,5 % del PIB (estimado en 600
Millones US$), cada punto porcentual de crecimiento del PIB significa alrededor de 1.300
Millones de US$ adicionales para el Estado, si las proyecciones indican un crecimiento de un 6
% para este año 2007, esto implicaría que el Gobierno percibiría casi 1.500,0 Millones de US$
adicionales, y los 20.000 Millones de US$ de excedentes provenientes del mayor precio del
cobre colocados en los mercados internacionales a una tasa de un 4,0 % anual, deberíamos
obtener ingresos permanentes por 800 de US$ adicionales. Los esfuerzos anunciados no
resultan tales, son un paso en la dirección correcta, pero no constituyen esfuerzos
extraordinarios y simplemente cuentan con financiamiento que, dada su naturaleza, debe ser
considerado como permanente, por lo tanto, cualquier economista debiera concluir que se trata
sólo de una buena reasignación de recursos.
Lamentablemente, nada indica sobre los esfuerzos por revertir la horrible y pésima distribución
del Ingreso Nacional que distancia cada día más a ricos y pobres, este enfoque conservador de
la autoridad económica se centra en la educación como la herramienta de promoción social, no
se indica que este tipo de políticas públicas provoca sus efectos para períodos
postgeneracionales, efectivamente, los cambios se observan en las generaciones siguientes,
es decir, debe transcurrir todo el tiempo de preparación y educación de los involucrados,
educación básica, media y profesional, para recién entonces acceder a trabajos más dignos y
mejor remunerados.