24/4/15 " El depósito más seguro"

        
        Con el enorme gusto de siempre le invito  a pensar por unos minutos en sus inversiones...
        ¿  ?????
        No entiendo,,,  Miguel...  (me responderá Ud. con razón...) en qué invierto, es algo privado, no de tu incumbencia...
        ¡No me malinterprete por favor !!!!!
        Mi única intención es meditar sobre las inefables Palabras del Maestro:  »No almacenes tesoros aquí en la tierra, donde las polillas se los comen y el óxido los destruye, y donde los ladrones entran y roban.  Almacena tus tesoros en el cielo, donde las polillas y el óxido no pueden destruir, y los ladrones no entran a robar.  Donde esté tu tesoro, allí estarán también los deseos de tu corazón».(Mateo 6:19-21)
        Para muchos su tesoro está en su imagen, otros en alcanzar la fama, para algunos el poder, y ... sigo...?
        Pero el riesgo real es que, luego de elegirlos,  nos captan, se adueñan, se apropian hasta ganar un lugar de preeminencia.
        ¿ Exagero ?
       
         Pero, como siempre, los valores del Señor, son muchísimo más elevados que cualquier monto terrenal. 
        No cotizan en Bolsa ni están sujetos a las fluctuaciones del mercado.
         Son de tal material eterno, que no están expuestos al  deterioro químico, ni es posible su desfalco.   
        La pregunta para hoy es determinante, y concluyente su respuesta: ¿ Dónde tiene Ud, su tesoro ?

        . . . 
        Otro de los pasajes que siempre me han impactado en que Jesús habla del tesoro es este:
         »Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo».(Mateo 13:44)
        Permítanme compartirle una aplicación que me maravilla:  pensar que el Señor Jesucristo está hablando de la genuina motivación que lo impulsó a venir a este mundo: " encontró un tesoro escondido.... y fue y vendió todo, para comprar ese campo", (y por supuesto el tesoro).
          ¿ Entiende que Ud. fue la razón por la que dejó las glorias del cielo ?
          No escatimó el precio a pagar: su propia vida derramada en aquella cruz, hasta la última gota.
           EL TESORO LO VALÍA : SU ALMA INMORTAL, MI ESTIMADO AMIGO/GA.
            Nuestros propios pecados nos condenaban a una eternidad de condenación y sufrimiento consciente en el infierno.
            Pero Él se presentó, humilde y manso, para cargar con toda nuestra maldad y el castigo que nos merecíamos. 
            Sí... su incomparable y puro amor lo sostenían en aquella cruz.
            ¿ Se ha arrepentido decididamente de su pecados, e invitado "al tesoro del cielo" a ser Salvador y Señor  en su vida ?
            Créame,,,  depositar su fe en las gloriosas promesas del Señor, son su mejor inversión.

           ¿ Lo hará hoy?
Con singular afecto:
M.J.P. "Prosigo a la meta al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús" Fil. 3:14
                     
            
         
        
      
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