20/8/16 "El autoexamen... que no fue..."

            Esta semana me dieron como tarea hablar del “autoexamen”.

          Inmediatamente vino a mi mente “el autoexamen… que no fue…

El rey Belsasar ofreció un gran banquete a mil miembros de la nobleza, y bebió vino con ellos hasta emborracharse. 2-3 Mientras brindaban, Belsasar mandó que le trajeran las copas de oro y de plata que Nabucodonosor, su padre, había tomado del templo de Jerusalén. Y así se hizo. Le llevaron las copas, y en ellas bebieron el rey y sus nobles, junto con sus esposas y concubinas. Ya borrachos, se deshacían en alabanzas a los dioses de oro, plata, bronce, hierro, madera y piedra.

En ese momento, en la sala del palacio apareció una mano que, a la luz de las lámparas, escribía con el dedo sobre la parte blanca de la pared. Mientras el rey observaba la mano que escribía, el rostro le palideció del susto, las rodillas comenzaron a temblarle, y apenas podía sostenerse.

          ¿Se imagina la escena????

          Pero allí en la corte, había uno que fue capaz de marcar la diferencia al encarnar la verdad, la verdad de Dios: Daniel.      

18 »El Dios Altísimo dio al rey Nabucodonosor, padre de usted, grandeza, gloria, majestad y esplendor. 19 Gracias a la autoridad que Dios le dio, ante él temblaban de miedo todos los pueblos, naciones y gente de toda lengua. A quien él quería matar, lo mandaba matar; a quien quería perdonar, lo perdonaba; si quería promover a alguien, lo promovía; y si quería humillarlo, lo humillaba. 20 Pero, cuando su corazón se volvió arrogante y orgulloso, se le arrebató el trono real y se le despojó de su gloria; 21 fue apartado de la gente y recibió la mente de un animal; vivió entre los asnos salvajes y se alimentó con pasto como el ganado; ¡el rocío de la noche empapaba su cuerpo! Todo esto le sucedió hasta que reconoció que el Dios Altísimo es el soberano de todos los reinos del mundo, y que se los entrega a quien él quiere.

22 »Sin embargo, y a pesar de saber todo esto, usted, hijo de Nabucodonosor, no se ha humillado.

23 Por el contrario, se ha opuesto al Dios del cielo mandando traer de su templo las copas, para que beban en ellas usted y sus nobles, y sus esposas y concubinas. Usted se ha deshecho en alabanzas a los dioses de oro, plata, hierro, madera y piedra, dioses que no pueden ver ni oír ni entender; en cambio, no ha honrado al Dios en cuyas manos se hallan la vida y las acciones de Su Majestad.

24 Por eso Dios ha enviado esa mano a escribir 25 lo que allí aparece: Mene, Mene, Téquel, Parsin.

26 »Pues bien, esto es lo que significan esas palabras:

» Mene: Dios ha contado los días del reino de Su Majestad, y les ha puesto un límite.

27 » Téquel: Su Majestad ha sido puesto en la balanza, y no pesa lo que debería pesar.

28 » Parsin: El reino de Su Majestad se ha dividido, y ha sido entregado a medos y persas.

29 Entonces Belsasar ordenó que se vistiera a Daniel de púrpura, que se le pusiera una cadena de oro en el cuello, y que se le nombrara tercer gobernante del reino. 30 Esa misma noche fue asesinado Belsasar, rey de los babilonios, y Darío el Persa se apoderó del reino. 31 Para entonces, Darío tenía sesenta y dos años.(Daniel capítulo 5)

          Al negarse al autoexamen, Belsasar cayó bajo el juicio del Único y soberano Dios.

          ¡ Oh, si hubiera escuchado y se hubiera arrepentido a tiempo !!!!

          ¿Cuántas veces se desecha la Biblia, tildándola de anacrónica, incongruente,  obsoleta y por transitividad se lo excluye al único y verdadero Dios?????

          ¿ O será que en realidad reconocer que La Palabra tiene razón, sería humillarse delante de Dios en arrepentimiento absoluto, reconociendo que estamos equivocados, perdidos y condenados ???

          Beltsasar perdió un imperio… ud. mi estimado/da puede perder mucho más:      ¡ su alma inmortal !

          Gracias a Dios, hoy todavía ¡¡¡ está a tiempo !!!!

          Autoexamínese y arrepiéntase…

          Porque el arrepentimiento genuino se traduce en obediencia a La Palabra de Dios, y cuando de corazón reconocemos nuestras faltas y con sinceridad vamos por la fe a “aquella cruz del Calvario” donde Jesucristo sufrió y murió en nuestro lugar, Dios perdona y olvida nuestros pecados ¡ para siempre !!!

          Crea e invite a ese Jesucristo que está vivo (pues resucitó al tercer día), a venir a su corazón como su Salvador personal.

          Con el afecto entrañable de siempre:

M.J.P. “Prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús”Fil.3:14

Comments