SISTEMA REPRODUCTOR FEMENINO Y MASCULINO.

CONOCIMIENTOS PREVIOS.
El sistema reproductor femenino y masculino son los encargados de garantizar la procreación humana.
El sistema reproductor femenino lo conforman: La Vulva, La Vagina, Los Óvulos, Trompas de Falopio, El Útero.
El sistema reproductor masculino lo conforman:  Los Testículos, El Pene, Los Espematozoides, La Próstata, El Semen.


APRENDIZAJES SIGNIFICATIVOS.

Iniciaremos explicando los caracteres sexuales: PRIMARIOS Y SECUNDARIOS, femeninos y masculinos.




CARACTERES SEXUALES: PRIMARIOS Y SECUNDARIOS, FEMENINOS Y MASCULINOS.

La sexualidad es una dimensión humana que abarca todo cuanto somos.
Nuestra mente y nuestro cuerpo son sexuados, y es en éste último donde la sexualidad se asienta y apoya, de ahí la importancia de que lo conozcamos bien, de sentirnos bien con él, de conocer sus posibilidades reales.

Una de las características de la sexualidad, es que se desarrolla a lo largo de nuestra vida, de forma progresiva y evolutiva, esto es, desde el momento en que nacemos hasta que morimos.

Así,  en el proceso de nuestra vida comienzan a desarrollarse una serie de cambios en nuestro cuerpo, que hacen que el cuerpo del varón y la mujer adquieran notables diferencias.


DESCRIPCIÓN.

En la especie humana existen mujeres y hombres, es decir, personas de sexo femenino y de sexo masculino. Los caracteres sexuales son los rasgos por los que se diferencia a mujeres y hombres.


CARACTERES SEXUALES PRIMARIOS.





La diferencia sexual entre varón y mujer viene desde un inicio, dada por los caracteres sexuales primarios, estos son:


El aparato genital femenino:

Ovarios

Útero.

Vagina.


Aparato Genital Masculino:

Pene.

Testículos.


Así, los caracteres sexuales primarios femeninos y masculinos son los órganos reproductores, cuya función es hacer posible la reproducción.


CARACTERES SEXUALES SECUNDARIOS.

Posteriormente, comienzan a desarrollarse los caracteres sexuales secundarios: que terminarán por diferenciar la apariencia a la mujer del varón, estos son:


Apareciendo, en la mujer:

LA PUBARQUÍA: es decir, el desarrollo y distribución del vello en la zona del pubis.

Éste se ha querido siempre mostrar como un triángulo perfecto, para diferenciarlo del masculino, más en forma de rombo, lo que no es cierto, ya que cada mujer puede tener una distribución distinta.

TELARQUÍA: Se trata del desarrollo de los senos (mamas) hasta que adquieren su forma definitiva y adquieren su capacidad para lactar al niño en caso de embarazo.

MENARQUÍA: Término que hace referencia a la presentación de la primera menstruación. 

los órganos sexuales aumentan de tamaño (los ovarios, el útero, la vagina y los labios), se desarrollan las mamas, se ensanchan las caderas, crece vello en el pubis y las axilas, la cintura se hace más estrecha y se produce la maduración de los órganos genitales.


Apareciendo en el varón:

Por su parte, presenta la aparición de vello, en cantidad y distribución diferente a la mujer. Asimismo, presenta un crecimiento del pene y de los testículos, se desarrollan los músculos, nace la barba y el vello del pubis y de las axilas, cambia la voz se hace más grave, maduran los órganos genitales, la espalda más ancha, la laringe se desarrolla y aparece la nuez, aparece pelo sobre la cara y el tronco.

Estas diferencias constituyen los caracteres sexuales secundarios en el sexo masculino.

Los caracteres sexuales secundarios son todos aquellos rasgos que, aunque no se relacionan directamente con la reproducción, también diferencia a los hombres de las mujeres.

Las personas nacemos con nuestros caracteres sexuales primarios y son los aparatos reproductores.
En cambio, los caracteres sexuales secundarios se desarrollan más tarde, y son el resto de las  características que diferencian ambos sexos.



MADUREZ SEXUAL.

Desde el punto de vista fisiológico, una persona alcanza la madurez sexual en la pubertad, que marca el comienzo de la etapa reproductiva en mujeres y hombres.

La pubertad es la etapa de maduración del aparato reproductor y de la aparición de los caracteres sexuales secundarios.


LA PUBERTAD.

Es la etapa del desarrollo en la que madura el aparato reproductor. Los órganos reproductores están presentes desde el nacimiento, pero comienzan a madurar en la pubertad.

Para que una persona pueda reproducirse, su cuerpo, y especialmente su aparato reproductor, deben madurar.

En las niñas la pubertad comienza entre los once y catorce años, y en los niños entre los 13 y 15 años.

La pubertad se desencadena debido a hormonas producidas por la hipófisis. La hipófisis es una glándula muy pequeña que se encuentra en el encéfalo. La hipófisis fabrica hormonas y las vierte a la sangre.

Por medio de la sangre llegan a los órganos sexuales y éstos comienzan a madurar. A su vez los órganos sexuales producen desde este momento otras hormonas que originan la aparición de los caracteres sexuales secundarios.

La pubertad marca el inicio de la adolescencia. La adolescencia es la etapa de la vida que abarca desde la pubertad hasta la edad adulta.

Es un período de rápido crecimiento, en el que se producen cambios físicos y emocionales. Durante la adolescencia los sentimientos son contradictorios; se pasa de momentos de gran alegría y seguridad a otros de tristeza e indecisión.


MENSTRUACIÓN.

Flujo sanguíneo que se produce en la mujer. Está constituido por sangre y por células procedentes del revestimiento uterino (endometrio). Se produce durante la edad fértil de la mujer; por lo general comienza entre los 10 y los 16 años, en la pubertad, y cesa hacia los 45 o 55 años en la menopausia.

La menstruación forma parte del proceso que prepara a la mujer para el embarazo y el parto. Cada mes aumenta el revestimiento del útero; si no se produce un embarazo este revestimiento se rompe y es eliminado a través de la vagina. El periodo menstrual abarca entre tres y siete días que es el tiempo que dura la menstruación.

En la mayoría de las mujeres, el ciclo menstrual dura unos 28 días, pero puede variar de forma considerable incluso de un mes a otro. El ciclo se inicia por la acción de hormonas presentes en la sangre que estimulan a los ovarios (los dos órganos femeninos que producen los óvulos, o huevos). Cada mes, las hormonas actúan sobre un óvulo para que madure, es decir, se vuelva susceptible de ser fecundado y de desarrollarse para dar lugar a un feto.

El ovario también produce hormonas por sí mismo, sobre todo estrógenos y progesterona, que hacen que el endometrio se vuelva más grueso. Hacia la mitad del ciclo menstrual, catorce o quince días antes del siguiente periodo, el ovario libera el óvulo maduro en un proceso llamado ovulación. El huevo pasa a través de la trompa de Falopio hasta el útero. Si el óvulo se une a un espermatozoide en su camino hacia el útero se produce la fecundación y el consiguiente embarazo.

Los tres días que el óvulo tarda en llegar al útero después de haber sido liberado por el ovario constituyen el periodo fértil de la mujer. Si se produce la fecundación, el óvulo se une al revestimiento uterino enriquecido y queda establecido el embarazo. Durante la gestación no hay menstruación, y con frecuencia la falta de un periodo es la primera señal de que el embarazo existe. Si no se produce la fecundación el revestimiento uterino no recibe las hormonas que necesita para continuar el proceso de crecimiento, se rompe y es eliminado durante la menstruación.


CICLO DE LA MENSTRUACIÓN.





Andrógeno.

Término que engloba a las hormonas sexuales masculinas, que son las sustancias que inducen y mantienen las características sexuales secundarias en los varones. Los principales andrógenos son la testosterona y la androsterona. Se encuentran en los testículos y las glándulas suprarrenales, donde se producen, circulan en la sangre y son excretadas en la orina.

Iniciándose en la pubertad, la función principal de los andrógenos es tanto la estimulación de las características sexuales secundarias, como el desarrollo de los órganos genitales, la maduración del esperma, el crecimiento del vello corporal y los cambios en la laringe que agravan la voz. Durante el desarrollo masculino, también intervienen en el incremento de la masa muscular y del tejido óseo.

Estrógeno

Hormona esteroidea implicada en el desarrollo de los caracteres sexuales secundarios de la mujer, en la regulación del ciclo menstrual y de la ovulación, y en el embarazo.

Los estrógenos aparecen tanto en hombres como en mujeres. En las mujeres los estrógenos son sintetizados en los ovarios y en la placenta durante la gestación.

En los hombres son sintetizados sobre todo por los testículos (en menor cantidad que en la mujer). La glándula suprarrenal también los produce en ambos sexos.

En los hombres, el nivel de estrógenos en la sangre permanece constante, pero en las mujeres varía según la fase del ciclo menstrual.



Conocer nuestro cuerpo es muy importante, ya que con él vamos a vivir y a desarrollar gran parte de nuestra sexualidad.

Decimos gran parte de la sexualidad porque evidentemente nuestra mente también es importante, ya que es quién va a distinguir qué cosas de las que sintamos son agradables y placenteras y cuáles no.

Desde el punto de vista biológico, la función reproductora persigue la misma finalidad en las personas que en los demás seres vivos: generar nuevos organismos para mantener la especie.


SISTEMA REPRODUCTOR FEMENINO.

La información genética que trasmite la madre a su hijo está contenida en el gameto femenino u óvulo. La producción de esta célula reproductiva pone en funcionamiento una serie de órganos sexuales que conforman el sistema reproductor femenino.

Los responsables del proceso de la fecundación en humanos son dos: el gameto maduro de tipo femenino (célula huevo, ovocito u óvulo)  y el gameto maduro de tipo masculino (espermatozoide).

Cada uno de ellos es producido por las respectivas gónadas (ovario y testículos) a través de un complejo proceso, la gametogénesis.

La gametogénesis implica la reducción de 46 a 23 del número de cromosomas, a través de dos sucesivas divisiones nucleares, de modo que cada gameto lleva en sí sólo la mitad del patrim

El espermatozoide encierra en su “cabeza” enzimas que pueden romper las barreras protectoras del óvulo u ovocito, para provocar la fecundación.

El óvulo u ovocito es la célula más grande del organismo humano (diámetro aproximado de 0,16 mm).

A diferencia del espermatozoide, en la ovulación el óvulo no ha completado aún la segunda parte de la división reductora de sus propios cromosomas que quedan “bloqueados” , hasta el momento de la eventual fusión con el gameto masculino (espermatozoide o célula sexual masculina).


Los órganos sexuales femeninos se clasifican en internos y externos:

Los órganos internos están constituidos por:

1.-Ovarios:

Son dos órganos del tamaño de una almendra que se ubican en la cavidad abdominal de la mujer. Su función es producir un óvulo cada 28 días aproximadamente. Están situados dentro del cuerpo, en la región  de la pelvis, uno a cada lado del útero.

Los ovarios producen y liberan unas hormonas denominadas estrógenos y progesterona.

Los estrógenos:

Producidos desde la pubertad, determinan cambios tales como: hombros angostos, voz aguda, caderas anchas, etc. Estos cambios son las características sexuales secundarias de la mujer.

La progesterona:

Hormona que tiene como función aumentar la cantidad de vasos sanguíneos del endometrio uterino. Cuando se libera el óvulo, una vez que ha sido fecundado, las paredes del útero están capacitadas para recibirlo y alojarlo durante su proceso de posterior desarrollo.


2.-Trompas de Falopio:

Forman un  arco cerca del ovario son pequeños tubos que entran en el útero (uno derecho y otro izquierdo). Son dos conductos que se originan cerca de cada ovario y que se extienden hasta el útero. La función de las trompas, también llamadas oviductos, es conducir el óvulo desde el ovario hasta el útero. La fecundación ocurre en las trompas de Falopio.

Las trompas de Falopio son dos conductos de 10-12 cm de longitud y 1 cm de diámetro que se unen a los cuernos del útero por cada lado. Están diseñadas para recibir los ovocitos, que salen de los ovarios, y en su interior se produce el encuentro de los espermatozoides con el óvulo y la fecundación.

La pared de las trompas tiene una capa interna o mucosa que ayuda a transportar el ovocito hasta el útero, junto a células secretoras que producen nutrientes para el mismo. 


3.-Útero:

Es un órgano musculoso y hueco del tamaño y forma de una pera invertida, y está ubicado en la parte inferior del vientre. Constituye parte del camino que siguen los espermatozoides depositados en la vagina hasta alcanzar las trompas de falopio.

Tiene unos 7-8 cm. de longitud. Esta situado entre la vejiga de la orina, por delante, y el recto, por detrás.

Tiene 2 partes: los 2/3 superiores constituyen el cuerpo y el 1/3 inferior, el cuello o cérvix. La porción superior redondeada del cuerpo se llama fondo del útero y a los extremos del mismo o cuernos del útero se unen las trompas de falopio.

Es muscular, tiene un enorme poder de crecimiento y de contracción, pues es capaz de sacar un feto al exterior, en el momento del parto.

 

La porción superior redondeada lo conforman tres capas:

1. Interna o endometrio,: que cada mes se enriquece con una cantidad extra de vasos sanguíneos necesarios para la nutrición del nuevo ser. Y  es la capa uterina que se expulsa casi en su totalidad durante la menstruación.

2.- Intermedia formada por músculos lisos.

3.- Externa constituida por tejido elástico.


Las células secretoras de la mucosa del cuello uterino producen una secreción llamada moco cervical. A lo largo de sus años reproductores, las mujeres secretan de 20 a 60 ml de este líquido alcalino durante el tiempo de la ovulación, lo que favorece así el paso de los espermatozoides. Durante el resto del tiempo, es más viscoso y forma un tapón cervical que impide físicamente el paso de los espermatozoides

 

4.-Vagina:

Es un tubo muscular elástico que comunica el útero con el exterior. Es el órgano femenino de la copulación, el lugar por el que sale el liquido menstrual al exterior y el extremo inferior del canal del parto. Se ubica en la pelvis menor, entre la uretra y el recto.  Termina en un orificio alrededor del cual hay unos repliegues de la piel llamados labios mayores.

Es un conducto que une a la vulva externa  con los órganos sexuales internos. Estos se  encuentran dentro de la cabida abdominal que está situada entre los huesos de la cadera (pelvis). Puede estar cerrado parcialmente por el hímen, que es un pliegue incompleto de membrana mucosa. La mucosa de la vagina tiene un ambiente ácido que dificulta el crecimiento de las bacterias y resulta agresivo para los espermatozoides.









Los órganos externos están constituidos por:




1.-Vulva:

Monte del pubis = Monte de venus

La vulva se puede observar al separar los muslos de la mujer. Está rodeada de dos dobleces de piel: uno exterior, los labios mayores y uno exterior, los labios menores. En la mujer púber los labios mayores tienen bellos.

El monte del pubis es una eminencia redondeada que se encuentra por delante del pubis, recubierto de piel con vello pubiano.

Labios mayores.

Los labios mayores son dos grandes pliegues de piel que se dirigen hacia abajo y hacia atrás desde el monte del pubis.

El orificio entre los labios mayores se llama hendidura vulvar.

Labios menores.

Los labios menores se encuentran entre los labios mayores y rodean el vestíbulo de la vagina.

 Vestíbulo de la vagina.

Pequeña región situada entre los labios menores. En ella se localizan los orificios de la uretra, de la vagina y de los conductos de salida de las glándulas vestibulares mayores (de Bartolino), que secretan moco durante la excitación sexual, el cual se añade al moco cervical y proporciona lubricación.

El orificio uretral externo se localiza entre 2 y 3 cm por detrás del clítoris, e inmediatamente por delante del orificio vaginal 


2.-Clítoris.

Pequeño órgano parecido al pene. Está provisto de terminaciones nerviosas y puede entrar en erección.

El clítoris es un pequeño órgano cilíndrico compuesto por tejido eréctil que se agranda al rellenarse con sangre durante la excitación sexual. Tiene entre 2 y 3 cm de longitud y está localizado entre los extremos anteriores de los labios menores.

El glande del clítoris es la parte expuesta del mismo y es muy sensitivo, igual que sucede con el glande del pene. La porción de los labios menores que rodea al clítoris recibe el nombre de prepucio del clítoris. 

 

2.-Meato.

Por debajo del clítoris se encuentra el meato urinario, que es el orificio de la porción final de las vías urinaria. Es el lugar donde se emite la orina al exterior.


3.Himen.

Por la abertura de la vagina, y situado entre la entrada de ésta y el vestíbulo de ella, se encuentra en la mujer virgen una membrana  no perforada llamada  himen. El himen es una delgada membrana que se extiende por la abertura de la vagina.

Esta membrana tiene una o más abertura por las cuales sale el flujo menstrual y la tradición dice que en el momento de la primera penetración del órgano masculino, dicha membrana se rompe, haciendo que sangre un poco, por lo tanto era considerado una prueba de virginidad.

 Actualmente se sabe que no necesariamente esta membrana se rompe en la primera relación sexual ya que puede haber membranas más elásticas que otras y además puede ser rota por otras circunstancias: utilización de tampones del diámetro no adecuado a los orificios del himen, etc.


4.-Vestíbulo de la vagina.

Pequeña región situada entre los labios menores. En ella se localizan los orificios de la uretra, de la vagina y de los conductos de salida de las glándulas vestibulares mayores (de Bartolino), que secretan moco durante la excitación sexual, el cual se añade al moco cervical y proporciona lubricación.

El orificio uretral externo se localiza entre 2 y 3 cm por detrás del clítoris, e inmediatamente por delante del orificio vaginal.


5.-Bulbos del vestíbulo.

Los bulbos del vestíbulo son dos masas alargadas de tejido eréctil de unos 3 cm de longitud que se encuentran a ambos lados del orificio vaginal. Durante la excitación sexual se agrandan, al rellenarse con sangre, estrechan el orificio vaginal y producen presión sobre el pene durante el acto sexual.



Glándulas genitales auxiliares

Las glándulas vestibulares mayores (de Bartolino).

Son dos y tienen un tamaño de 0,5 cm. Lubrifican el vestíbulo de la vagina durante la excitación sexual.


Las glándulas vestibulares menores.

Son pequeñas y están situadas a cada lado del vestíbulo de la vagina y también secretan moco que lubrifica los labios y el vestíbulo.


Las glándulas parauretrales (de Skene).

Desembocan a cada lado del orificio externo de la uretra. También tienen una secreción mucosa lubrificante.



HÁBITOS HIGIÉNICOS: SISTEMA REPRODUCTOR FEMENINO.

Realizar visitas al ginecólogo por lo menos 2 veces al año. 

Realizarse mamografías 1 vez al año. De esta manera se detecta cánceres  que pueden ser tratados eficazmente si se detectan a tiempo.

Una mujer sexualmente activa debe realizarse chequeo médico continuo. 

Lavarse con agua y jabones especiales íntimos sus áreas genitales. Con esto se evita cualquier enfermedad del aparato reproductor.




SISTEMA REPRODUCTOR MASCULINO.




En la especie humana, el hombre produce los gametos masculinos o espermatozoides.  Estas células trasmiten al nuevo ser la información genética aportada por el padre.

Las estructuras más importantes del sistema reproductor masculino son los testículos, el epidídimo, los conductos deferentes, la uretra, las vesículas seminales, la próstata y el pene.

Testículos

Son dos órganos cuya función es la producción de espermatozoides. Se encuentran suspendidos en un saco externo formado por la piel, denominado escroto. La función del escroto es mantener a los testículos en un medio más frío que el del interior de la cavidad abdominal.  Para que los espermatozoides se produzcan normalmente se requiere de una temperatura 30°C menor que la temperatura corporal (37°C).

En el interior de los testículos existen unos 250 lóbulos o compartimentos, que contienen unos delgados tubos muy enrollados y apretados llamados túbulos seminíferos. Cada túbulo seminífero tiene un diámetro extremadamente pequeño y mide aproximadamente unos 80 centímetros de longitud.  Son las estructuras específicas en que se producen los espermatozoides dentro del testículo.

 

Funcionamiento de los testículos.

En el interior de los testículos y más exactamente en los túbulos seminíferos, se produce la hormona testosterona. Esta hormona determina las denominadas características sexuales secundarias.

Regulación hormonal. El funcionamiento de los testículos está controlado por una glándula cuyo nombre es adenohipófisis.  Esta glándula ubicada en la base del cerebro, produce dos hormonas: la hormona folículo estimulante (HFE), que regula la producción de espermatozoides y la hormona luteinizante (HL) que controla la producción de la testosterona.

La producción de espermatozoides en el hombre está regulada por la acción de hormonas, que se mantiene constante desde la pubertad hasta la edad adulta.


Epidídimo

Es el órgano conformado por un tubo enrollado cuya longitud aproximada es de 7 centímetros.  Se encuentra unido a los testículos por detrás de ellos, y su función es el almacenar temporalmente los espermatozoides producidos en los tubos seminíferos para permitirles que adquieran movilidad.

Este proceso se conoce con el nombre de capacitación, y requiere que los espermatozoides permanezcan 18 horas en el epidídimo, para completarse sólo cuando éstos ingresan al sistema reproductor  femenino, donde puede ocurrir la fecundación del óvulo.

 

Conductos deferentes

Éstos son la prolongación del tubo contenido en el epidídimo. Su función es almacenar los gametos masculinos y transportarlos desde el testículo hasta otra porción tubular denominada uretra.

 

Uretra

Es un conducto que transporta los espermatozoides desde los conductos deferentes hasta el pene, para permitir su excreción.

La uretra es también el conducto por el que se elimina la orina.

 

Vesículas seminales

Son dos glándulas que vierten a los conductos deferentes el semen, líquido viscoso en el que flotan los espermatozoides. El semen contiene agua y nutrientes como la fructosa, un tipo de azúcar que sirve de fuente energética para posibilitar el movimiento de los espermatozoides en su camino hacia el óvulo femenino.

 

Próstata

Se denomina así a una glándula que segrega sustancias específicas, las cuales, al mezclarse con el semen producido por las vesículas seminales, favorece la supervivencia de los espermatozoides una vez que ingresan al sistema reproductor femenino y ocurre la fecundación del óvulo.

 

Pene

El pene es el órgano copulador por el cual los espermatozoides son depositados en la vagina.  Está formado por un tejido esponjoso que al llenarse de sangre se separa del cuerpo en un proceso denominado erección. El pene erecto tiene la posibilidad reproductiva de introducir los espermatozoides del varón dentro del sistema reproductor femenino, función que se realiza durante el acto sexual o cópula.

En la capacidad de introducir espermas no tiene ninguna influencia el tamaño del pene.

Respecto a este punto, no existe ninguna encuesta científica ni estudio que indique algún tamaño como promedio ni menos como ideal, habiendo algunos de pocos centímetros hasta otros de quince o dieciséis.  No existe tampoco ninguna correlación entre el tamaño del pene en estado de flaccidez y su estado de erección. Esto significa que un pene pequeño puede alcanzar, proporcionalmente, mayor longitud que otro de más tamaño.


FORMACIÓN DEL SEMEN.



EL SEMEN.

El esperma es el líquido expulsado por el hombre durante la eyaculación. Ese líquido se compone de un 10% de células reproductoras, los espermatozoides, fabricado por los testículos y el 90% es un líquido seminal que viene de las glándulas anexas, próstata y vesícula seminal.

El volumen del eyaculado es diferente para cada hombre y depende de la frecuencia de las eyaculaciones. Cuanto más frecuentes son las eyaculaciones, menos importante es el volumen.

Después de la eyaculación el esperma tiene un olor característico en relación con la espermina componente volátil odorante. El color del esperma es lechoso, amarillenta; coagula en pocos minutos y se vuelve en un líquido viscoso y que pega.

El esperma contiene, además de los espermatozoides, tres componentes principales que le dan su color y su gusto: la carnitina, el zinc y la fructosa.

Hay unos 20 millones de espermatozoides por mililitro de esperma. Es de notar que lo importante no es la cantidad de esperma sino la cualidad. El termino cualidad se refiere a la movilidad y a la morfología de los espermatozoides.

 

FORMACIÓN DEL SEMEN.


Túbulos seminíferos del testículo:

Aquí se forman los espermatozoides durante un proceso que se llama espermatogénesis, influido por una hormona llamada testosterona y por la FSH. Al principio los espermios carecen de movilidad y conforme avanzan gracias a los movimientos peristálticos de estos túbulos, se van diferenciando y adquieren movilidad.

Epidídimo:

Aquí los espermatozoides son retenidos durante mucho tiempo, incluso semanas, recorriendo su trayecto largo y tortuoso lentamente e impulsados por las contracciones peristálticas del músculo liso de la pared de este conducto. En el epidídimo los espermatozoides aumentan su capacidad fertilizante y es el lugar principal de almacenamiento de los gametos masculinos.

Conductos deferentes:

Estos conductos apenas contienen espermatozoides. Su función, con su gruesa capa muscular, es la de transportar rápidamente el semen durante el coito, hacia la uretra.

Vesículas seminales:

Producen una densa secreción que contribuye de manera muy importante al volumen del eyaculado, que oscila entre el 46% al 80%, siendo la última parte del semen en salir en una eyaculación.

Esta secreción es rica en fructosa, que es el azúcar principal del semen y proporciona los hidratos de carbono utilizados como fuente de energía de los espermatozoides móviles. También contiene pequeñas cantidades de un pigmento amarillo, flavinas en su mayor parte, que aportan al semen una fuerte fluorescencia a la luz ultravioleta, que tiene mucho interés en medicina legal para la detección de manchas de semen en una violación.

Próstata:

Aporta la segunda parte del contenido del semen en una cantidad abundante que oscila entre el 13% y el 33% del volumen total del eyaculado. El líquido prostático es rico en enzimas fosfatasas y en ácido cítrico. La próstata produce el fosfato de espermina, un compuesto poliamínico presente en cantidad abundante en el semen humano. Esta sustancia forma los cristales de Böttcher que se forman cuando el semen se enfría y comienza a secarse.

Uretra bulbar:

Contiene las glándulas de Cowper y Littré que también secretan un líquido lubricante al semen, poco abundante pero rico en mucoproteínas, siendo la primera parte del eyaculado. Facilitan la lubricación de la uretra que recorre el pene para el paso del semen a gran velocidad hacia el exterior, gracias a la contracción de los músculos bulbouretrales.

Cuando se realiza una prostatectomía radical en caso de un cáncer de próstata, se extirpa la próstata, las vesículas seminales y se ligan los conductos deferentes. El semen producido en las gónadas masculinas se acumula en el epidídimo y conductos deferentes, reabsorbiéndose allí mismo. En estos casos, en caso de coito, no existe eyaculación, lo que se llama orgasmo seco.


HÁBITOS HIGIÉNICOS DEL SISTEMA REPRODUCTOR  MASCULINO.

Lavarse diariamente sus áreas genitales con agua y jabón.



FECUNDACIÓN.





EL COMIENZO DE LA VIDA.

Es imposible separar el tema del sexo del tema de la fecundación, pues el primero es el transporte natural que da pie al segundo.

La fecundación representa el punto de inicio en la vida de cada persona


DEFINICIÓN

A las células sexuales: ovulo y espermatozoide se les conoce con el nombre de gametos. Cuando estos se unen originan un “cigoto”, esta nueva célula reúne los cromosomas de ambos gametos. Esta fusión de células sexuales es lo que se denomina Fecundación.


¿CÓMO SE DA EL PROCESO DE FECUNDACIÓN?

Para conocer cómo es que nuestro cuerpo puede concebir, necesitamos saber cómo es que funciona el ciclo menstrual en la mujer:

En el ciclo menstrual se pueden distinguir dos fases: la folicular y la luteal, separadas por el fenómeno de la ovulación.

La fase folicular comienza el primer día de la menstruación y termina en el momento de la ovulación.

Recibe su nombre debido a que durante ella se desarrolla el folículo que guarda el futuro óvulo. Durante la fase folicular se producen cambios en el útero para preparase para la posible implantación de un ovulo fecundado.

Después comienza la fase luteal o del cuerpo amarillo (una glándula que aparece en el ovario después de la ovulación) que dura hasta que se implanta el cigoto o hasta que se produce la menstruación e inicie el próximo ciclo.

En esta segunda parte, el útero se prepara para la posibilidad de un embarazo, acumulando sustancias nutritivas y vasos sanguíneos

Si se logra que el ovulo que se ha soltado sea encontrado y penetrado por un espermatozoide (fecundación), esta nueva célula huevo viaja hasta el útero donde se implanta.

Si no se produce la fecundación entonces se produce la muerte funcional del cuerpo amarillo y la mucosa uterina se desvitaliza por falta de estímulos hormonales adecuados.

Los elementos acumulados se desprenderán y se romperán los vasos sanguíneos, produciendo una pequeña hemorragia, que es la menstruación.


EL VIAJE DE LOS ESPERMATOZOIDES.

Inmediatamente después de la eyaculación, millones de espermatozoides comienzan una verdadera carrera, digna de considerarse una competencia por alcanzar y fecundar al óvulo. Esta carrera es verdaderamente un reto si consideramos que de los miles de millones de espermatozoides, solo uno lograra fusionarse con el ovulo.

La fecundación representa una carrera de tiempo por fecundar el ovulo donde el mejor espermatozoide será el ganador.

El semen es depositado en la vagina, de allí los gametos masculinos viajan hasta las trompas de Falopio, lugar en donde se da la fecundación.

Los espermatozoides se movilizan gracias a su cola, aunque también las contracciones de las paredes de la vagina y el útero facilitan su desplazamiento.

Al encuentro con el ovulo solo llegan unos doscientos espermatidos de los millones que fueron depositados, quienes rodean al ovulo y liberan una enzima proteica (hialuronidasa), que trabaja rompiendo las capas que forman el gameto femenino. Solo uno de todos ellos es capaz de ingresar por completo, al entrar activa sustancias que impide la entrada de otros gametos masculinos.

El espermatozoide ganador se abre paso a través de las diferentes capas que recubren el óvulo, pierde su cola y avanza hacia el encuentro con el núcleo.

La fecundación ocurre cuando se fusionan los núcleos, tanto del espermatozoide como del óvulo. De esta manera, se logra reunir un total de 46 cromosomas (cada célula sexual aporta 23), lo que constituye la dotación cromosómica del nuevo individuo. Si bien la mitad de la información genética corresponde a cada uno de los padres, la unión genera la creación de un individuo único e irrepetible, que en este momento se denomina cigoto.

Esta es el tipo de fecundación natural. Algunas parejas, por diversos problemas físicos, tienen obstáculos para concebir, para ellos existe la opción de la fecundación In Vitro que consiste en realizar la fecundación fuera del cuerpo de la mujer, una vez que se ha hecho esto se implantan los huevos dentro de la mujer.


¿CUÁNDO ES EL MOMENTO CORRECTO PARA PERMITIR LA FECUNDACIÓN?

Lo mejor para todos por igual, no únicamente para los adolescentes, es preparase para tener un embarazo deseado.

El momento ideal para esperar la llegada de un nuevo individuo es cuando ambos en la pareja se sientan preparados para cargar con la responsabilidad y lo más importante que deseen tener un hijo, el cual debe recibir todas las atenciones que necesite para tener un futuro digno.







Comments