Ecos Digital Año 3 Número 10 - Enero/Febrero de 2000___________Página 4

ENTREVISTA EXCLUSIVA

«Creo que todo indica que la onda corta

tiene que morir, ahora que ello vaya a

ocurrir, no lo sé»


ECOS DIGITAL conversó con el reconocido periodista y productor radial colombiano Alfonso Montealegre, quien se desempeña en el Servicio Latinoamericano de la emisora mundial holandesa (Radio Nederland). En su reciente visita periodística a la Argentina, los periodistas del multimedio dialogaron con una de las voces más destacadas de la onda corta.

-Yo soy Alfonso Montealegre. Nací en Girardot, es una ciudad de Colombia que queda en el valle del Magdalena -¡ustedes no tienen ni la más remota idea de Colombia, desafortunadamente!-. No es lo que ustedes se imaginan. Argentina es un país que vive a espaldas del resto de Sudamérica y utilizo esta introducción para llamarles la atención. El futuro de la Argentina no está en el mar, está en lo que tienen detrás porque ustedes tienen mucho que enseñar a Latinoamérica, hay mucho que aprender también. El futuro económico de Argentina está en América Latina, los productos de ustedes se venden más rápido en estos países que en Estados Unidos o en Europa.

Entonces, yo nací en un valle tropical mirando a las montañas nevadas. Siempre soñaba con el frío porque no había aire acondicionado en aquella época -hablo de los años cincuenta-. De niño entraba una emisora de Nueva York a mi pueblo, “This is Radio New York” y yo escuchaba -no entendía “New York”-. ¡Pero, parece mentira todo lo que uno va absorbiendo de niño, y de adulto también! ¡Te va enseñando cosas! Sin saberlo -y ese es el realismo mágico de Colombia que ahora hablan tanto de García Márquez y del realismo mágico-, pero en el trópico las cosas son mágicas. ¡Pura verdad! El día que ustedes descubran el trópico, descubrirán olores, colores y sensaciones que no hay en los subtrópicos, y al revés. La sensación del frío que hay aquí no hay allá. Es un intercambio de cosas muy bonitas. Todas las nuevas sensaciones sirven mucho en la vida porque las sensaciones te hacen pensar en cosas que no conoces. Son puertas, ventanas hacia cosas desconocidas.

Pero, de niño soñaba con el frío y me puse a escuchar Radio Nueva York, y sin saberlo aprendí inglés. No sabía que lo había aprendido, pero de tanto oír el idioma eso se te va metiendo en el disco duro -todos tenemos un disco duro en la cabeza-. Ya mi disco duro sabía separar las palabras y cuando empecé a estudiar inglés en la primaria -en Colombia es obligatorio estudiar inglés a partir del tercer curso de primaria-, aprendí rapidísimo, aprendí más que la maestra. La maestra no tenía miedo porque sabía decir todo en inglés rapidísimo. Cuando llegué a la secundaria y el profesor de inglés descubrió que sabía más inglés que él, me echó de clase. Y como en la clase de inglés no tenía clase me ponía a escuchar radio de todas partes del mundo. En esa época vivía en Bogotá.

Bogotá es una ciudad alta en los Andes y allá llegan todas las emisoras por la situación geográfica. Escuchaba emisoras de Europa -entonces me dije, no quiero ir a Colombia, no quiero quedarme aquí, quiero ir allá, no sabía por qué-. Quería ser un periodista cuando terminara la secundaria, eso fue en 1967. Me hicieron un examen en el colegio -estudié en un colegio de curas franceses porque mi madre era francesa-, y en el examen de aptitudes para entonces me pusieron ahí, ¡unos curas muy duros!

Al ver lo que quería estudiar, dije: “¡quiero estudiar radio!”. Bueno, me declararon loco porque eso no existía. Entonces dije, “televisión”. “¡Tampoco!”. “Periodismo”. Me dijeron, ¿usted no es comunista? ¿Cómo va a estudiar periodismo? Además no había esa carrera. No dije nada, aprendí que uno tiene que hacer lo que uno quiere, eso me lo enseñó mi padre -eso me lo enseñó para hacer lo que él quería, pero me lo enseñó a mí y me sirvió-, que uno tiene que hacer lo que uno quiere y nadie lo puede obligar a no ser que eso sea dañino para otros. Dejé que ellos dijeran que estudie esto o lo otro pero yo no voy a estudiar eso.

Como había aprendido rápido inglés fue para mí muy fácil aprender los otros dos idiomas que enseñaban en el colegio, alemán y francés. Yo ya hablaba alemán, español, inglés y francés, y un poquito de italiano porque tengo familia en Italia -cuando voy de vacaciones, voy a hablar con ellos y todo-. A los 17 años decidí trabajar a escondidas de mis padres en un hotel porque iba a llegar el Papa. Habían construido hoteles en Bogotá y necesitaban recepcionistas que hablaran idiomas y yo fui, di un examen y se quedaron encantados que hablara varios idiomas. Me recibieron, ¡y cómo! En unos pocos meses organicé -me gusta mucho la organización, no lo sabía y lo descubrí-, cuando llegué me di cuenta que llegaban los clientes al hotel, se inscribían las personas, anotaban todos sus datos y eso no se utilizaba para nada.

Le dije al personal del teléfono “mire, si llama a la habitación tal contesta, si doctor Fulano, qué se le ofrece”. La persona se sentía muy halagada por anunciarla por su profesión, señor abogado, señor licenciado, señor doctor -¡y les encantaba!-, empezaban a subir las propinas. Luego, llegó el Papa y cantidades de gente de Norteamérica y de Europa al hotel, empecé a hablar con todos y a preguntar qué había allá. A Estados Unidos ya lo conocía de niño porque queda muy cerca de Colombia, a Estados Unidos se llega muy fácil. Descubrí que ese país no era para mí. ¿Por qué? No sé, eso lo aprendí en casa que la cultura se conoce por la mesa, lo que ponen en la mesa representa, refleja la cultura -en Estados Unidos, en los años sesenta ya era una cultura plástica, todo era de calentar en el horno, de comer con la mano y a mí por muy joven que fuera no me gustó-. Digo eso de muy joven porque lo que a uno le gusta de joven es lo que más se va desarrollando después, uno de joven se siente inseguro, piensa “no sé el camino, los grandes sí”.

¡Mentira, tampoco lo saben! El papá de uno a veces no lo sabe, se divorcia, a veces desaparecen, a veces se equivocan al casarse. El estar seguro va a ser la seguridad de estar inseguro toda la vida, así que no se preocupen si de jóvenes se sienten inseguros, pero no quiero decir que la vida sea una inseguridad absoluta, ¡no! Pero, las inseguridades forman parte de la vida diaria. No tengan tanto miedo a la inseguridad. A esa inseguridad hay que ir combatiéndola, esa es una de las cosas que uno puede estar seguro, hay que sentirse satisfecho porque si no está seguro que quiere algo o de que algo no lo quiere, eso ya está solucionado. Hay que pasar al otro campo de inseguridad, tratar de eliminar esas inseguridades.

Pero, vuelvo a decir, “no siempre durarán, cuando llegue a la vejez la gente, la vida diaria es un diario elegir entre hoy me levanto o no, voy a hacer eso o no voy a hacerlo” -¡lo que pasa es que en la edad de ustedes es muy difícil estar seguro porque uno no tiene experiencia y al no tener experiencia no sabe!-. La experiencia le enseña a uno que la inseguridad es continua y que no hay que preocuparse tanto sino ir haciendo las cosas que a uno le convengan, y es muy fácil, lo que a uno no le conviene no lo sabe, por ejemplo, uno sabe que no le conviene robar sino todo el mundo estaría robando -es muy fácil ir a un sitio y robarse unas cosas-, nadie lo hace porque sabe que no está bien. Uno no va a hacer cosas que no está bien para uno.

Pensé que no estaba bien para mí quedarme en mi patria -y afortunadamente tenía familia en Europa-. Había una agencia de viajes y yo estaba de novio en esa época con una niña que tenía a su mamá en la agencia de viajes. A mí siempre las comunicaciones me gustaron, las comunicaciones de trenes, aviones, ¡parece mentira pero tengo un hobby rarísimo, que es consultar todas las guías de aviación! Por ejemplo, sé todas las rutas aéreas, usted me dice que quiere ir allí y sé que rutas y qué empresas le pueden llevar -¡si quieren me pueden hacer un test ahora!-. Lo mismo con rutas de trenes, las carreteras, las comunicaciones me encantan.

Comunicar es una cosa muy bonita porque no solamente tú manifiestas algo que conoces sino que te vas por ese camino y llegas a otros sitios, a otras mentes, a otras personas, llegas a otras inquietudes que no son las mismas a las tuyas, a otras ansiedades y emociones. Comunicar es muy bonito y uno puede comunicar también cosas que tiene adentro y no sabe, pensé que Colombia me quedaba chiquita -después, de mayor descubrí que Colombia es un país bellísimo, lo quiero mucho y quiero volver, lo que pasa es que tengo mi vida montada en Holanda y cuando ya me empiece a deteriorar físicamente iré, todavía espero que falte mucho-. Pero, como ya hay visos de calvicie y de otras cosas, ya estoy haciendo planes.

Me fui de Colombia, de ese valle tropical desconocido, que nadie conoce a no ser allá, me fui, ¡parece mentira un muchacho de 17 años! Mentí a mis padres, les hice firmar una carta para salir del país en la cual le decía que era para la matrícula de la universidad. Digo “qué bueno”, porque les dije que iba a estudiar para administrador de empresas -que era lo que él quería-, estudié 6 meses administración de empresas y eso no me gustó para nada. Trabajaba a escondidas en ese hotel, gané 5.000 dólares entre salarios y propinas en el lapso de un año. ¡Increíble! Con ese dinero me fui. Tomé el barco, la agencia de viajes donde estaba la mamá de mi novia me vendió un viaje como estudiante a Europa y me fui en el S.S.Sartrustegui de la Compañía Transatlántica Europea.

Esa aventura nunca la olvidaré porque fue espantoso, un barco tan viejo. ¡No saben lo que es descubrir la inmensidad del mar! Eso es terrible, el mar se ve azul oscuro, parece aceite, ves los tiburones. Llegando a Caracas está infestado de tiburones, luego sale de Caracas y tú sales al mar. ¡Y ahí no hay nada más! Pasan los días y no se ve nada más que dos colores azules, el azul oscuro del mar y el azul del cielo, y no se ve nada más. Comienzas a darte cuenta que estás aislado, de que estás cortado de todo. Yo ya tenía 17 años -no era tonto-, me di cuenta de todo eso, esa falta de comunicación fue lo que me hizo ver a mí que la comunicación era lo que quería cuando llegara a Europa. “Voy a estudiar comunicación”, decía.

Llegué a Europa. Llegué a España, estuve un tiempo, fui a Francia. Luego, iba a ir a Suecia donde iba a estudiar pero mi hermana se había casado con un diplomático holandés -digo lo de diplomático no por presunción sino porque afortunadamente era diplomático y fue muy fácil conseguir la visa, sino hubiera sido difícil-. (Risas) Gracias a esa fortuita coincidencia pude quedarme en Holanda. Cuando empecé a investigar si se podía estudiar periodismo, allá no había, no existía -en los años 70 no existía el periodismo-. Empecé a estudiar filología española, a estudiar el idioma español, estudiar la literatura. Se llama estudio de filología y literatura española, me enseñaban la ciencia de las lenguas, cómo se originaron las lenguas, cómo criticar un texto. Decían, “lea usted a la condesa de Pardo Bazán”. Nunca olvidaré a esa señora tan estúpida, una señora española que se leía las novelas tontas que ni siquiera se pueden adaptar a mi manera de ver las telenovelas, me tocaba estudiar la novela de la condesa de Pardo Bazán. ¡Qué aburrimiento en Holanda, un muchacho de 17 años que quería vivir estaba leyendo la novela de la condesa de Pardo Bazán!

Fui a trabajar a una empresa de relaciones públicas, como hablaba inglés, alemán y francés fue fácil aprender holandés. Siempre mi idea fue la de hablar fluido y no sólo hablar sino también escribir guiones, textos. En la universidad mi estudio fue fácil porque le escribía todas las composiciones a los colegas y con eso ganaba mucho dinero, gané tanto dinero que me fui a mis primeras vacaciones por Europa escribiéndole las composiciones a mis colegas. Imagínense, en español le hacía los errores deliberadamente para que el profesor no se fuera a dar cuenta. Así que siempre hay un camino. Pasaron muchas cosas, poco antes de graduarme me salió el trabajo en Radio Nederland y también fue una cosa fortuita. Escribí textos para películas, para comerciales y al grabar un comercial de éstos, la persona que era un argentino (Pancho Ibáñez) me dijo, “quién escribió eso, quién tradujo eso”. Le dije. “Lo necesitamos y además no tienes mala voz, igual puedes trabajar en Radio Nederland”, dijo. Gracias a un argentino, un colombiano entró a la radio holandesa.

-¿En qué año fue eso?

-¡Ay Dios mío! 1973 puede ser, no recuerdo bien. 1972, no es el 74, puede ser 1971, 1972 o 1973. Soy muy malo para dar fechas, no recuerdo muy bien. A partir de ahí, ¿cómo sigue mi carrera dentro de la estructura de Radio Nederland? Fue una carrera meteórica diría (risas). Llegué a la radio y fue una entrada meteórica, entré y el día que fui a solicitar me solicitaron que me quedara. Eran las 9 de la mañana y me quedé hasta el otro día porque el traductor de turno se había enfermado y me hicieron una prueba de traducción, y vieron que traducía muy bien. Me dijeron esa noche, “traducir noticias”. Una cosa es traducir textos literarios, otra cosa es traducir noticias. Las noticias son compactas, tienen que tener un idioma especial, me di cuenta que lo que traducía no se podía leer cuando el locutor fue a leer eso y había hecho unas noticias que debían tener medio minuto y las había hecho en minuto y medio... Ahí aprendí mi primera lección, que hay que ser cortos. Ahora hablo porque me dijeron ustedes que hablara todo el tiempo, también puedo ser corto e ir al grano. (Risas)

Al ser traductor, a las dos o tres semanas se enfermó un locutor. Me dijeron si podía hacer la locución, nada me ha sido más difícil que eso. No tenía ni cinco de susto, me senté y leí como si estuviera recitando -haga de cuenta un poeta que por primera vez pueda leer su poesía o un cantante de ópera que ha estado encerrado en una cárcel y lo dejan cantar-. Así hizo esa noche, nunca la olvidaré.

Tendría 21 o 22 años, leí mi primer boletín de noticias y quedé totalmente adicto a leer frente al micrófono, adicto a participar, a comunicar cosas sin exagerar. Si tú lees una noticia no puedes poner tu sentimiento de la noticia, pero tú puedes comunicar las noticias, eso es comunicar, no participar  tu emoción sino comunicar la noticia. Esa también es una forma de comunicar. Es muy bonito salirse de uno mismo, ser otra persona, esa es una especie de actuación, de teatro. La vida es un teatro -ya Dante lo decía, lo mismo que Calderón de la Barca-.

La vida es un sueño y los sueños, sueños son, para una cosa rara, da miedo si tú lo vas a ver porque la vida es un sueño y los sueños son, o sea, que nada es real. Parece mentira que nada es real pero, ¿qué es la realidad? Es una cosa muy subjetiva, cada cual la ve a su manera. Pero la vida es muy bonita, no hay nada más bonito que estar vivo y que estar participando de lo que tenemos a nuestro alrededor. Lo peor es sentirse muerto en un mundo de vivos -eso es espantoso-.

Estaba en el micrófono, leí mi primer boletín -para satisfacer tu curiosidad porque a ellos no les importa tanto- (Risas). Leí mi primer boletín de noticias, quedé adicto, ya nadie me despegaba, quería hacer todas las emisiones que hubiera y fui a la secretaria. Esa es otra de las cosas que aprendí, tú tienes que saber dónde es que te necesitan, no tienes que sentarte a esperar que te llamen y tú vas. Fui a la secretaria y le dije, “¿dónde puedo decir quiero trabajar todas las horas que haya?”.

“Aquí”, dijo ella. “Me facilitas el trabajo porque hay gente que no quiere venir”. Dejé que se explayara y le dije, “lo que quiero hacer es noches, tardes, mañanas”. A la semana lo aprendí, me ponían 12, 14 horas seguidas -pero, claro, de joven aguanta mucho-. La cuestión fue que gané tanto dinero que dije paro, me fui 3 meses por todo Norteamérica (Canadá, Estados Unidos y México), y luego fui a Centroamérica, pasé a las Islas de San Andrés, en Colombia. Luego, fui a mi casa. Y luego regresé, me alcanzó el dinero para esos 3 meses.

Empecé a trabajar de verdad en Radio Nederland. Me dieron contrato fijo como locutor, traductor y programador. Había un colega que se llamaba Jorge Valdez que hacía un programa llamado Espacio Diexista. Yo dije “Espacio...”. No tenía ni idea qué era diexista. Me dijo, “¡no, no! ¡Yo he inventado el hobby!” (es la escucha de emisoras de onda corta). Dije, “¿se lo inventó usted? Lo inventó tarde porque de chiquito ya escuchaba emisoras, pero lo que no sabía es que era un hobby”. Lo había descubierto de niño, no escuchando solamente Radio Nueva York, escuchaba Ecos del Torbes, en San Cristóbal (Venezuela) -que queda 1.200 kilómetros-. Argentina es muy grande y 1.200 kilómetros aquí no es nada porque ustedes viajan 1.200 kilómetros y si no es hacia la derecha (este) siempre van a encontrar tierra. Colombia no es tan grande, 1.200 kilómetros es muy lejos y escuchaba La Voz de la Selva, de Iquitos (Perú). Miraba el mapa, Iquitos está por allá tan lejos, en pleno Amazonas. Escuchaba, y cuando fui a Bogotá a vivir escuché la Radio Pyongyang, de Corea del Norte. ¡Y hablan en español en Pyongyang! “¿Eso qué es? ¿Corea?” me preguntaba. Mi mamá me dijo, “¡ahí es donde murió tu tío Vladimir!”. Mi tío Vladimir, el ruso que vino a pasar sus vacaciones a Colombia, se quedó en Colombia y luego lo mandaron en el Batallón Colombia a pelear a Corea y lo mataron, ¡eso le pasa por irse de su país! (Risas)

Aprendí lo que era Corea y todo eso. Le dije a Jorge Valdez, “mira, lo habrás inventado tú pero ese hobby lo he descubierto”. Ahí descubrí que todo está inventado, como dice el dicho, no hay nada nuevo bajo el sol. Todo lo que uno piensa que es nuevo ya es viejo. Las canciones que ustedes hoy oyen en radio, las oía de niño. Les ponen otro sonido, la canta otra gente y lo lanzan como nuevo. Todo se basa en pasiones y emociones muy elementales del ser humano, y todo lo adaptan y lo vuelven a readaptar, y lo vuelven a hacer, o sea, traten de ser originales. Uno es original simplemente siendo uno mismo, porque si vas a copiar a otro es un calco de un calco de un...

Este señor me dijo que estaba harto de hacer el “Espacio Diexista” y si lo quería hacer. Le dije, “ah... ¡sí!” (Risas) A partir de esa semana empecé a hacer un programa. Ahí fue cuando descubrí que hacer un programa no es nada fácil. Uno puede hablar horas como estoy haciendo ahora, pero condensar es como hablar y luego tienes que escribir todo lo que uno está hablando, ¡todo es más difícil! Había que hacer un guión, había que tener en cuenta que no se podía poner todo -hay temas que hay que obviar-. La cosa es que tomé ese programa de Jorge, a mí me parece que lo hacía bien, además, tenía una voz muy especial, tenía el estilo rioplatense muy pegajoso, muy simpático.

Era un muchacho, tendría unos treinta y tantos años y yo tenía veintitantos -como 15 de diferencia-. Empecé a hacer el programa y empezaron a llegar las cartas. Me entusiasmé y le puse todo mi corazón. Empecé a sacar cursos que había en armarios olvidados, a enseñar a la gente a construir receptores, qué era la propagación, cursos que para mí ya los sabía pero que no sabía que estaban en cursos en Radio Nederland. Hice ese programa y la respuesta fue tan fabulosa que en la radio dijeron, “tenemos un muchacho muy capacitado”. (Risas)

Me dieron más programas, así empezó mi carrera. Pues, ahora ya estoy en una edad donde quisiera que viniera otra gente, gente joven que venga a reemplazarme y hacer cosas. ¡Y están viniendo! Ahora estoy frente a ustedes llenos de energía -los envidio, quisiera tener la edad de ustedes con los conocimientos de ahora-. ¡Imagínense lo que haría, dios mío! (Risas)

-Su trabajo en Radio Nederland, a lo largo de los años, evidentemente no debió haber sido fácil, debió haber complicaciones, problemas. ¿Cómo los superó lejos de la patria?

-No, no, lo de la patria eso nunca me ha afectado a mí. La patria la descubrí después, de grande -a mí de joven Colombia no me hizo falta, lo que me hizo falta fue la familia, los olores y sabores de la comida-, pero la patria en sí la descubrí más tarde. Es una patria bellísima, creo que todas las patrias son bellas, todo el suelo patrio es algo que tiene un valor muy especial, es como el amor. Tú sientes algo por alguna persona, no se puede definir, es algo que está adentro y lo sientes. No se me hizo difícil estar en Holanda, en absoluto, no sé... No me fue difícil adaptarme ni me fue difícil vivir, en Radio Nederland tampoco me fue difícil trabajar.

-Mencionó “Espacio Diexista”. Ese programa tuvo una vida y después terminó. ¿Por qué?

-Porque todo tiene un ciclo, hoy todo termina. Sería un crimen tener a la gente toda la vida con la misma cosa. Imagínate tú si tuvieran el mismo gobernante aquí toda la vida o imagínate que toda la vida fuera verano. ¡O que toda la vida fuera invierno! ¡O toda la vida escuchando la misma música! ¡Espantoso! Todo tiene su ciclo, todo tiene su razón de ser, toda razón de ser -como todo en la vida es un ciclo-. Todo se manifiesta en la naturaleza en ciclos, un ciclo quiere decir que da la curva y se vuelve a cerrar. Lo que no se cierra no es ciclo. Tú naces, eres engendrado. Tú vas creciendo, te vas desarrollando en el vientre de tu madre y luego naces, y te sigues desarrollando y desarrollando -ya en una curva ascendente-; luego, empieza a degenerar hasta que te mueres, y te vas al vientre del universo. Y si eso es en un ser humano, ¿por qué no va a ser con un programa?

El “Espacio Diexista” tuvo su razón de ser, un momento en el que el hobby -la afición del DX, d que es la distancia y x de desconocido para aquellas personas que ponían sus emisoras de radio de distancias desconocidas-, la época de la guerra fría, de los bloques mundiales, ahora estamos en la época de la globalización. O sea que nos está envolviendo la misma cosa pero tengo confianza que eso no va a suceder, ¡por favor! Eso se va a acabar, tal globalización degenerará y habrá cuatro globalizaciones distintas porque el ser humano nunca va a querer lo mismo todo el tiempo -afortunadamente-. La vida me ha enseñado ello, son modas que todo pasan, todo empieza y acaba.

-¡Tú no nos has dicho por qué el “Espacio Diexista” se acabó!

-Se acabó simplemente porque las emisoras de onda corta empezaron a ver que los programas DX satisfacían las necesidades de grupos pequeños, sobre todo satisfacían las rencillas de algunos grupos DX que eran espantosos -el club tal, el club cual se combatían unos a otros y nos utilizaban a las emisoras de onda corta para ventilar sus animadversiones, sus rencillas-. Era una cosa de muy mal gusto, entonces, esos clubes fueron los que mataron al “Espacio Diexista”. Por ejemplo, todas esas rencillas. Ello llegó allá en forma de cartas y eso terminó hartando a las personas responsables de usar unos presupuestos gigantescos en programas para ventilar todo ese tipo de peleas.

Además, que el tiempo ya estaba maduro para hacer un programa de comunicaciones. ¿Por qué? Porque era el advenimiento del satélite -cuando ustedes nacieron estaban lanzando los primeros satélites-. Ted Turner, ¿saben quién fue Ted Turner y lo que hizo? El señor Ted Turner fue una de las primeras personas que entrevisté y me sentí -ahora lo digo porque no guardé esa entrevista-, era como ustedes pero él tenía mucho cerebro -como ustedes- y él descubrió que se lanzaban los satélites y que esos satélites servían para imprimir un periódico (USA Today) que lo escribían en una oficina pero lo podían imprimir en los 50 estados al mismo tiempo gracias al satélite.

Él pensó, si eso se puede para un periódico por qué no se puede con radio o con televisión. Él ya tenía en su cabeza crear la CNN y la llegó a crear -le tengo mucho respeto a ese señor que tuvo la visión de hacerlo-. Era un muchacho jovencísimo en aquella época. Me dice un colega, allá en Estados Unidos, “en Atlanta hay un tipo que dice que se puede hacer un canal mundial de televisión y, ¿por qué no vamos a entrevistarlo?”. Fuimos a Atlanta, lo entrevistamos -claro, como era en inglés fue más que nada para el programa en inglés-. Yo también lo entrevisté. Era en un garage desde donde trabajaba. Hace unas pocas semanas estuve en la CNN y me quedé asombrado de esa empresa, es muy eficiente -lo que falta en muchos países latinoamericanos-. El latinoamericano gasta el tiempo en muchas cosas tontas, no sabe organizar eficientemente su tiempo porque el latinoamericano le tiene miedo organizar, si organiza entonces la vida es muy aburrida. ¡Qué va! ¡No, no, no! Todo tiene su tiempo, es otro ciclo, el día comienza y termina. Hay que organizarlo bien sino resulta que al mediodía uno no se ha levantado, y eso no está bien.

En Estados Unidos empezó este ciclo de la nueva tecnología de la utilización de los satélites para transmitir radio y televisión. Dije, “bueno, ya que el DX está degenerando en problemas y las emisoras no tienen ganas de seguir transmitiendo programas para un grupo tan pequeño” -porque empezó a haber falta de dinero, de fondos, y querían acabar con el programa-. Lo iban a acabar, “a partir de la próxima temporada ya no va”. Entonces, la única salvación era hacer un programa de medios de comunicación en el cual el DX podía pasar a ser una parte integral, lo cual sigue existiendo después de tantos años, no sé cuantos ya -desde 1975, creo-. ¡Uy, Dios mío cuando pienso eso!

Ahí pasó el “Espacio Diexista” a ser el “Radio Enlace”. “Radio  Enlace” morirá en un determinado momento, se llamará de otra forma y lo hará otra persona, y esa persona volverá a dar ilusión y ser famosa. ¡No hay que tenerle miedo a los cambios! A mí los cambios me emocionan mucho. Imagínense si toda la vida estuviera estancada. ¡No, no, no! Todo tiene que ir cambiando, ir renovándose. Ustedes tienen que ponerse las pilas porque antes que se den cuenta ustedes ya estarán en la fila para que los renueven, ya estarán viejitos y chau..., o sea, que la juventud te da la energía. La juventud te da fuerzas, soportás muchas cosas -horas de sueño sin dormir, puedes hacer muchas cosas-, pero al irte educando, absorbiendo todo lo que ves -no importa, tú absorbes y absorbes, y después lo ordenas en algún lugar de tu cabeza-.

No pasa el día sin aprender algo, algo hay que aprender, alguna cosa aunque sea una palabra en inglés -aprende una palabra al inglés al día, al cabo de un año son 365 palabras, y con eso ya puedes hablar-. El idioma inglés es un idioma necesario, he descubierto ante mi asombro que en la Argentina no se habla en inglés, ¡un país tan desarrollado como la Argentina y la gente no habla inglés! ¡Ustedes se están quedando atrás! Vayan a Lima, Bogotá o San José de Costa Rica. La gente de su edad habla inglés, ese es el idioma que se va a manejar en el futuro porque todo está en la red, en la Web, en Internet, en todo lo que está saliendo, surgiendo. Hace 5 años no existían los celulares, ahora ya existen, ya viene la nueva generación de celulares que tienen e-mail (correo electrónico), que tienen una cantidad de cosas. Dentro de 10 años eso será obsoleto, ¡quién sabe qué aparato estaremos utilizando! Para ello hay que hablar inglés, así que la lección de hoy es que doy clases muy baratas y muy entretenidas. (Risas)

Uno puede aprender mientras se divierte, pero una palabra en inglés no es mucho. O sea, si no aprendes nada, no está bien. Una palabra, hay que aprender todos los días algo, algo que sirva -no te digo con una idea fija, en cómo eso voy a hacer tal cosa-. ¡No! Simplemente absorbiendo conocimiento y eso te va a servir después.

-Su experiencia laboral en Radio Nederland no sólo abarcó la radio, tenemos entendido que también el rubro de la televisión.

-¡No, no he trabajado en Radio Nederland en el rubro televisión. En Radio Nederland he hecho un piloto de televisión, un programa piloto basado en 18 años de conocimiento que he tenido en la Deutsche Welle Televisión, donde he trabajado como empleado libre. Allí entré a través de un colega colombiano que hacía televisión, una persona muy simpática, Andrés Salcedo. Narraba fútbol y programas deportivos. Él me dijo, “hay una posibilidad de trabajar allí”, he hecho muchos trabajos de traducción hasta trabajar en el estudio, presentar programas ante las cámaras, muchas cosas. Desafortunadamente, eso se acabó porque no había más trabajo para mí.

-En cuanto al futuro de Radio Nederland en el campo de la televisión...

-Claro que sí, el futuro ya está patente. Radio Nederland está transmitiendo desde hace unos pocos días televisión para el continente americano, en holandés. En primer lugar, Radio Nederland fue creada como una emisora para los holandeses en el exterior, en una época en que los holandeses emigraban. Una época en que Holanda estaba saturada, la gente joven no tenía ilusiones, había pasado la guerra y la gente joven se quería ir a otros destinos a trabajar, emigraban a Canadá, Australia, Nueva Zelandia, Estados Unidos; a Argentina algunos habían venido, Brasil. Esa diáspora de holandeses creó la necesidad de crear emisoras que informaran, y como era la época de la guerra fría la gente utilizaba la radio para hacerle contrapeso a las emisoras comunistas. Esa era una política no acordada pero todo el mundo sabía que era así. Occidente, cada país tenía su emisora, los países del Bloque Oriental lo mismo.

-¿Qué diferencias encuentra Usted entre los medios latinoamericanos y los medios europeos, tanto en tecnología como en libertad de expresión?

-Depende de que parte de Europa, está Europa del Norte, Central y del Sur -en términos generales-. En Europa lo que prima es la libertad de expresión, lógicamente que siempre habrá -aquí y allá- intereses creados, cosas supeditadas a intereses -eso no lo niego-. Pero, en términos generales, existe una verdadera libertad de prensa y de expresión. Eso mismo no puedo decir de toda Latinoamérica, donde los intereses creados están muy velados. No se notan pero todo funciona en base a eso. No quiero decir que aquí no haya libertad de prensa y de opinión. ¡Claro que la hay! Pero, está muchas veces supeditada a intereses creados, a mi manera de ver.

Esa es una gran diferencia entre Europa y aquí. En cuanto a la aplicación de la tecnología, creo que es casi la misma. Está supeditada solamente a la capacidad económica, hay países europeos que tienen mucho más dinero y pueden utilizar mayores medios tecnológicos. Ahora, ¿cómo se utiliza? Es sorprendente que hay países como Cuba que no tienen nada y cualquier medio lo pueden utilizar de una manera maravillosa porque tienen la imperiosa necesidad. Ese es el problema de Europa. Hay tanta influencia de tanta cosa, la gente hasta se vuelve un poco perezosa y no sabe sacarle jugo (provecho) a los medios. No quiero decir que lo haya en todo el mundo pero el latinoamericano tiene un gran temperamento. El latinoamericano es más inventivo, tiene más vivaz -a mi manera de ver, mucha más vivaz-; le puede sacar provecho pero desafortunadamente no tiene los medios económicos. Mientras a algunos les sobra a otros les falta, esa es otra diferencia.

Pero, hablando en términos generales creo que Europa y América Latina no están tan lejos, si tú vas a comparar con África pues sí, ahí sí hay un gran bache para los países africanos, desafortunadamente. El bache entre América Latina y Europa -a mi manera de ver-, las diferencias son culturales. Europa es un continente organizado, un continente que ha sufrido guerras, ha sufrido graves calamidades, que ha aprendido de sus lecciones. América Latina no aprende tan fácilmente de sus lecciones, aquí hay una amnesia total de todas las barbaridades que hacen los políticos, a la gente se le olvida. Hacen lo que quiere con la gente y la gente los perdona. No voy a decir que no tengan que hacerlo, ustedes mismos tendrán que hacer su futuro, pero sí que la amnesia no sirve para nada.

No hay que olvidar las cosas malas, éstas deben servir como lección para encomendar errores y aprender. Esa -creo- es la gran diferencia entre Europa y acá, que la amnesia es menor que aquí y hay lecciones que se aprenden más rápido allá. Es un continente ya muy antiguo, tiene cientos de años cayendo y se fueron dando golpes; América Latina es muy joven, pero eso no es excusa para empezar ahora porque antes no había los medios. Ahora existen los medios de comunicación, existe la rapidez de la información que permite que la gente se entere más rápido de las cosas malas. Creo que se debería utilizar mejor eso.

-¿En qué medida se da la difusión y cobertura a los problemas sociales que suceden en América Latina, por ejemplo, el caso de Colombia en este momento? ¿Qué conocimiento tiene la gente en Europa de las crisis sociales en América Latina?

-Desafortunadamente, los desconocimientos allá son iguales a los de acá. Argentina no tiene ni idea de lo que está pasando en Colombia. He visto que la ignorancia al respecto es tan grande -tanto en Europa como acá- que estoy asombrado. El hecho que Holanda no conozca lo que pase en Colombia es entendible pero que ustedes no lo sepan... Existe la diferencia de idioma, la diferencia de intereses, o sea que al holandés promedio no le interesa ni le importa mucho lo que está ocurriendo en Colombia. Se enteran más que acá porque hay programas de radio y televisión que informan más a fondo. He tratado acá en las pocas horas que he estado de viaje y no he encontrado mucho -quizá no he buscado bien pero he visto mucha basura, tonterías en los medios-. ¡Perdón! No quiero decir que todo lo que se transmita acá sea una tontería pero comparado con Holanda... ¡Me atrevo a decir con España y Portugal! Hay más información de fondo sobre lo que ocurre en el resto del mundo.

Claro, que las noticias son un negocio, ahora lo que está de moda es Timor Oriental. Estuvo de moda Kosovo, se impondrá la próxima matanza étnica en qué sé yo dónde y Colombia seguirá siendo un problema olvidado. En Colombia, existe una guerra civil no declarada de 40 años, generada  por la gran diferencia que hay entre los diferentes grupos que componen la sociedad colombiana. Colombia no es lo que ustedes piensan -creo que tienen una idea muy poco concreta de lo que es Colombia-. Colombia es un país muy moderno. Ustedes se quedarían asombrados si llegaran al aeropuerto de Bogotá -me atrevo a decir que es más moderno que Ezeiza, si se los diga quizá se ofendan y van a pensar cómo va a ser posible, sí es posible, no sólo el de Bogotá sino los de muchas ciudades latinoamericanas son más modernos que Ezeiza, eso no quiere decir nada-.

La modernidad que hay en Colombia queda destruida comparada con los desequilibrios de ingresos que hay tan espantosos; en Colombia, hay unos lujos increíbles y hay unas pobrezas espantosas que no se ven en la Argentina -por lo menos no he visto esa miseria humana tan latente como hay en Colombia-. Tampoco es que en Colombia todos se están muriendo de hambre y que no haya posibilidades y que la gente esté al borde del colapso, eso también es exagerado. Los medios de comunicación exageran lo que está ocurriendo en Colombia para justificar ciertas cosas políticas que quieren que ocurran.

En Colombia, existe el peligro de una intervención militar extranjera, las bases norteamericanas se van a ir de Panamá, se habla que Estados Unidos quiere intervenir en Colombia. Está buscando a ver si los argentinos quieren participar y los brasileños quieren participar. ¡Dios los guarde de hacer eso porque el pueblo colombiano es muy alegre pero adora su patria y no permite que ningún extranjero se vaya a meter! Creo que el argentino también, si ustedes aquí se le van a meter los brasileños, van a luchar por igual.

No quiero meterme en términos políticos pero simplemente digo que la desigualdad social, que la injusticia social no tiene nada que ver con política sino con derechos humanos. Estamos en una época en que la política está desapareciendo, ¿qué es ser de izquierda? ¿Qué es ser de derecha? Eso ya es obsoleto, eso es del siglo XX, estamos en el siglo XXI -dentro de unos meses-. En el siglo XXI se va a hablar de derechos humanos y los derechos humanos son iguales para los de izquierda y de derecha, ¿o no?

El daño al medio ambiente no le importa a los de derecha y de izquierda, a los del centro, a los muertos y a los vivos, ¡a todos!  Los parámetros sociales están cambiando, las injusticias siguen siendo las mismas, no hay que seguir viendo todo desde una óptica de tendencias políticas que no hacen más que detener el desarrollo humano. Creo que ya es hora que toda América Latina mire unos a otros y se unan, un sueño que tuvo Bolívar no hace mucho tiempo y no está mal pensado que todos nos ayudemos como una familia cuando hay desgracias, terremotos.

Por ejemplo, los griegos y los turcos durante siglos se han odiado a muerte, a tal hecho que Grecia tenía bloqueado unos fondos destinados para ayudar a Turquía económicamente -Grecia los bloqueaba en la Comunidad Económica Europea-, vino un terremoto espantoso -que ustedes vieron- donde murieron 15.000 personas. 15.000 personas no es nada en la China, han muerto 30.000 en terremotos similares; en Huaraz (Perú), 65.000 fueron sepultadas vivas después de un terremoto; en Armero (Colombia), 40.000 personas fueron sepultadas vivas por el derretimiento del volcán Nevado del Ruiz, que creó un alud de lodo que sepultó toda una ciudad.

Los turcos están más cerca de Europa, la imagen es más terror, baratísimas esas imágenes que llenan toda una noche de televisión, y la gente está mirando esas imágenes con espanto. ¡A la gente le gusta mirar eso, el dolor de los demás! Afortunadamente, nosotros aquí no tenemos temblores, ya llegarán las inundaciones o cualquier otra cosa. Ese dolor de Turquía ayudó a unirse a Turquía y Grecia, ahora Grecia empezó a hablar que Turquía puede entrar al Mercado Común Europeo. Lo que quiero decir con eso es que la mala situación económica que se está viviendo en toda América Latina, que no es tan grave, no es una tragedia como un terremoto de esos. Ya es hora que toda América Latina empiece a pensar que el futuro de América Latina está aquí y no allá, porque los europeos a ustedes no los ven como europeos por más europeos que ustedes se sientan, nos los ven como europeos, los ven como argentinos, como sudacas  -como gente de allá-.

En Holanda son blancos. Llegan los refugiados de la Europa Central y del Este, que son blancos y con ojos azules, pero, ¡no son lo mismo! Los tratan también como gente de allá, de otra parte. ¿Por qué? Porque a primera vista parecen iguales para abrir la boca y resulta que hablan distinto o tienen otra religión. El ser humanos tiende -lamentablemente- a hacer diferencias. Según su pregunta sobre Colombia, pues se informa mal como aquí, se informa más que acá sobre el fondo del problema social, si tú quieres saber el fondo del problema social lo vas a encontrar en los periódicos. Lo que pasa es que la gente no lee eso. Hay programas muy buenos en la televisión holandesa pero la gente ni los escucha ni los ve. A pesar que se informa no llega, llega sólo a los interesados pero creo que a un argentino que quiere conocer el problema de fondo en Colombia le va a costar mucho más enterarse que a un holandés porque aquí -a mi manera de ver, espero no equivocarme- he estado mirando y no he visto nada de fondo, no digo el número de muertos, una masacre o de secuestrados. ¡No, eso está! El problema es por qué viene ese problema, ¡no, no lo he visto!

-Esa falta de profundidad, ¿a qué piensa se debe el problema de no alcanzar una investigación a fondo?

-De desinterés porque el argentino piensa “nosotros somos otra realidad” -¡son otra realidad lógicamente!-, pero es un desdén que no sé a qué se deba lo que ocurre en las fronteras del país. Ese mismo desdén existe en todos los países de América Latina. En Colombia, ¿qué le importa a la gente lo que está ocurriendo en la Argentina? Ya tienen sus propios problemas. El peruano dice, “a mí, ¿qué me va lo que está ocurriendo en Paraguay? Es hora que los pueblos vean que los problemas, por lo menos, son comunes, no son tan diferentes. Aquí no hay guerrilla en la Argentina, hay otros problemas que sí son comunes con Colombia.

Hay países que tienen más problemas que acá, el problema del desempleo juvenil, el problema de la incertidumbre económica, todos esos problemas son iguales en todas partes. Se puede estar más en contacto a través de los medios de comunicación, a través de Internet. ¡No sé de qué manera se pueda organizar pero se puede organizar perfectamente! En Europa está organizado a pesar que cada país habla un idioma distinto, tiene otra realidad distinta, allá hay cohesión, más integración.

-¿Cómo se da el tratamiento informativo en Europa? ¿Hay una visión del continente, una visión del conjunto? ¿Por dónde pasan las prioridades en los medios?

-Depende. En Europa, todavía existen las radios estatales que más informan, las radios comerciales también informan pero de manera más banal, más superficial. Lógicamente, como en todas partes, las prioridades están determinadas por las necesidades de cada país. Holanda informa desde el enfoque holandés, los intereses que tenga Holanda en diferentes partes del mundo. Por ejemplo, el asunto de Timor Oriental afecta mucho a Holanda porque Indonesia fue una colonia holandesa, afecta mucho a Portugal porque Timor es una ex colonia portuguesa. Ese problema a los griegos los deja “gringos”, a los escandinavos menos. Todo depende. Europa no es una unidad como tal, existe la Comunidad Económica Europea pero no es una homogeneidad completa. ¡No, no, no!

Cada país enfoca información. Por ejemplo, Inglaterra está fascinada con lo que pasa en Estados Unidos. Alemania tiene su enfoque hacia el Este, lo que pasa en Rusia, lo que pasa en Europa Central. Los franceses todavía tienen el imperio francófono, miran al África, miran a Canadá, América Latina -algunas partes-. Existe una cultura más grande de la información en Europa. Creo que es el continente modelo -a mi manera de ver-, de informar porque en Estados Unidos existe una cultura de la desinformación. Allí la información está basada en el show, todo lo que no tenga elemento de show, de entretenimiento, no sirve. Es terrible, son generaciones enteras que están perdiendo el tiempo, que se están desarraigando del planeta en que viven y ya lo tendrá que pagar esa pobre gente que vive en la ignorancia absoluta, van a pagar muy caro eso porque la ignorancia es algo que se siente y duele cuando uno se da cuenta.

-¿Existen planes en Europa para la conformación de un sistema único de medios, alguna voz europea unificadora?

-¡Sí! Los planes han existido toda la vida, ahora cómo se llegarán a concretizar no tengo idea porque es muy complejo. ¿Por qué es complejo? No por falta de fondos, Bruselas los da. Lo que ocurre en todas partes, ¿quién va a tener el liderazgo? ¿Quién va a llevar la voz cantante? Si se crea una emisora, ¿dónde va a estar la sede? ¿En Londres, en París, en Hilversum? No sé, pero la idea existe, igual nos sorprenden muy rápido y se crea eso. Está en encontrar el consenso de dónde pueda haber una emisora.

Ya existe el programa de Euro-News, que es un canal de noticias en TV, está centrado en Francia. Ha habido varios intentos de hacer televisión paneuropea y han fracasado. Euro-News es el único que subsiste. En cuanto a radio no es sólo uno, dos o tres planes diferentes, todos pasan por Bruselas, que es la que va a dar el dinero. Ya se están desmantelando las emisoras de onda corta, da pena pero es inherente al tiempo que vivimos y a las necesidades.

La onda corta fue producto de la guerra fría, y la guerra fría se acabó. Una emisora de onda corta cuesta mucho dinero, las emisoras de onda corta son malas para el medio ambiente porque utilizan transmisores que producen campos electromagnéticos que son dañinos para la salud. La gente no ha pensado, los oyentes de onda corta tampoco pensaron en eso. Ahora el movimiento ecológico es más grande y ya llegará el día en que se den cuenta que las emisoras de onda corta son malas. Tú preguntas cuándo se va a crear eso. No sé decir pero puede ser más rápido de lo piensan, todo depende de las necesidades que lo llegue a exigir.

-¿Qué opina de la sobrecarga de información, porque hay mucha información ahora en este momento con Internet y los medios de comunicación masivos?

-A mí me parece excelente que haya sobrecarga de información, se necesita una sobrecarga para valorar las cosas. Por ejemplo, hace muchísimos años -veinte o más-, en Italia no había sino la RAI Uno, Due y Tre, tres canales y los italianos estaban aburridísimos de la televisión hasta que llegó una explosión de canales piratas, canales libres y empezaron a surgir canales por todas partes. En determinado momento, había 120 canales de televisión en Italia, la mitad transmitían porno. La gente estaba con los ojos mirando todo el día televisión. Al cabo de uno o dos años se acabó, se fue depurando, la gente ya estaba hasta las narices con el porno, otros estaban hasta las narices con el deporte y la gente misma fue depurando. Y maravilla de maravillas, ¡todo el mundo volvió a la RAI Uno, Due y Tre! Ahora hay otras cadenas comerciales, unas 6 o 7 en toda Italia. Ese es un ejemplo de un país desorganizado, un país organizado desorganizado porque Italia es una organización desorganizada.

En otros países como Holanda, ocurrió lo mismo con la radio. Ahora está ocurriendo eso con Internet, los canales de información. A mí me aburre tanta información, ¿qué hace uno? Va seleccionando, es un proceso natural y lógico. Si tú estás todo el día con Internet, terminás borracho y asqueado, es como si te dan la posibilidad de tener sexo todo el día. Tú dices sí pero después de todo un día ya no quieres más, lo mismo pasa con la información. Está bien que haya pero el interés de informarse es distinto según cada persona. Uno quiere aprender de las ballenas, otro quiere aprender sobre la economía, cada cual va buscando lo suyo y lo va a encontrar. Es algo que se está desarrollando mucho.

Entre más informada que esté la gente, mejor -no quiero decir informada de lo mismo pero cada cual en lo suyo-, habrá personas que se quieren informar sobre qué baladas de amor hay. Internet te da la posibilidad que haya un experto en baladas de amor, igual puedes participar en un programa de esos para hacer felices a todos los que quieren oír baladas de amor y no tengan tiempo. Habrá un experto que sepa todo al respecto y puede llenar ese hueco, ese vacío de información. Esa avalancha de información, al principio parece dañina, pues al que no sepa dosificar se jode -por decirlo así-. Es lo mismo con el que no sabe dosificar la comida o no sabe dosificar el sueño o la falta de sueño. Todo es así que sea con medida. La avalancha está bien, a mí me parece bien el que sucumba ante eso está destinado a sucumbir porque hay que organizarse, y el que no sabe organizarse en el mundo fracasa. La información también hay que organizarla. ¿Qué es lo que a mí me conviene? ¿Qué es lo que a mí no me conviene? Me interesa, eso no me conviene. ¿Para qué gastar el tiempo mirando? Hay que discernir y buscar.

-Usted decía que si nosotros como argentinos viajáramos a Europa nos tomarían como sudacas, a usted como colombianos y sudamericanos...

-¡Peor! Porque, claro, a mí no me llamaron sudaca porque no soy argentino pero me venden como cocainero, como pariente de algún mafioso. A mí me da igual porque yo aprendí en Holanda que lo que no me atañe, no me atañe. Me pueden decir lo que quieran, me da igual. Yo ya pasé de eso, no me ofende sencillamente.

Afortunadamente tengo el pasaporte holandés, pero cuando tenía el pasaporte colombiano me detenían en todas partes, me inspeccionaban en todas partes, ¡era horrible! Entonces, decidí tomar el pasaporte holandés, que era más fácil para que me dejaran en paz. ¡A veces no! Me miran y dicen “este señor con cara de chino, cómo va a ser holandés”. ¡Pero van a la computadora! Afortunadamente todo es más rápido ahora, me detienen menos. ¡Sí!

-Tuvo alguna experiencia que se pueda narrar al micrófono, así de discriminación.

-¡Ah, sí, sí! Pero, prefiero no hablar de cosas de mal gusto. La discriminación es de mal gusto, siempre es fea. Lo narraría en un momento íntimo, con amigos, pero la radio... Todo lo que sea cosas feas, de mal gusto, prefiero no hablarlas en la radio porque eso es polucionar el medio con cosas que no le atañen a todo el mundo. Pero lo que sí le atañe es que la discriminación del tipo que sea (racial, étnico, religioso) es muy fea. Si alguien es negro y discriminado porque es negro, eso es un crimen. Imagínense que ustedes fueran negros, ¿les gustaría que lo hicieran? ¡No! O, usted es católico y un musulmán lo va a discriminar... O es musulmán y un judío lo va a discriminar... O es judío y un ortodoxo lo va a discriminar... Tampoco está bien.

O usted es gay y le van a decir trolo de no sé que... Eso es muy feo. Cada cual mientras no moleste al otro tiene derecho a vivir, estamos en la era de los derechos humanos, cada cual tiene sus derechos y uno tiene derecho a que lo respeten, y tiene derecho a respetar.

-¿No es un poco contradictorio? Por un lado Europa es un continente contradictorio, con más cautela, pero, ¿por qué hay discriminación? Es algo tan animal como algo muy humano, muy instintivo ver a alguien diferente. Es algo contradictorio en un continente tan...

-Tienes toda la razón, desafortunadamente los medios de comunicación exageran. Hay ciertas personas, ciertos grupos interesados en seguir mostrando a Alemania como la meca de la discriminación y esa es una falacia, una mentira porque Alemania es uno de los países que acoge al mayor número de inmigrantes. En Alemania viven millones de personas, lo que pasa es que hay grupos, medios de comunicación encargados de seguir pintando a Alemania como la meca del fascismo, ¡lo cual no lo es! (golpea la mesa)

Creo que hay muchos casos de discriminación espantosos en España que nadie lo espera. En España discriminan hasta los propios andaluces como moros, y moros es la palabra más fea equivalente a... para los marroquíes... No voy a decir que los españoles son discriminadores pero no me van a decir a mí que no se dice en España moro al que no sea blanquito, me va a sorprender porque sí existe eso. Los franceses también son discriminadores, los holandeses. Europa discrimina. ¿Por qué? Porque la discriminación es ignorancia.

¿Por qué son ignorantes? Son ignorantes porque no han visto a esos grupos, la discriminación se crea en momentos difíciles, en momentos de difícil coyuntura económica. La gente tiene miedo que los que están entrando van a quitar el empleo, les van a quitar a las hijas, las van a violar -es lo primero que piensan, “viene el negro ese y va a violar a mi hija”-. Es pura ignorancia. Si te digo que tu hermana va a llegar a tu casa con un negro, tú dirás “¡espero que no!”.  Es terrible pero tú descubres que discriminas. ¡Pero, es así! La discriminación la tenemos todos por dentro, ahora la persona que es educada y culta no va a llegar a esa bajeza de negar el derecho a alguien sus derechos porque es de otra raza o color. Pongo el ejemplo del negro porque desafortunadamente es así. ¿Eh? Si tu hermano o hermana llega con una pareja que es de otro color, van a mirar hasta que descubren que ese negro es simpatiquísimo, y que además de ser simpático, tiene una villa en Miami -y que toda la familia puede ir de vacaciones-, ¡ahí se acabó la discriminación!

Todo es desconocimiento, el no conocer qué hay detrás de la persona. Seguro que Europa tiene la discriminación a flor de piel, pero, ¡la cultura! En eso discrepo. Europa es la cultura y todo eso, y la discriminación existe y no es que todo el mundo lo haga. ¡No, no! Los medios de comunicación se encargan de decir que Europa discrimina y no sé qué...que no vayan allá que los van a discriminar... El europeo no discrimina a primera vista, discrimina a aquel sudamericano que se va a hacer desfalcos, a robar. ¿Por qué les llaman sudacas a los argentinos? Porque muchos argentinos fueron allá a hacer barbaridades, y entonces por eso, por eso se crea la palabra sudaca. Los españoles estaban hasta que allí fueron los argentinos a hacer macanas, luego han ido los peruanos, los colombianos, todas las nacionalidades -todos los que terminen en anos, inos y en enos-.

Todos han ido allá a hacer tonterías, entonces, es lógico que esos países se enfaden y discriminen. Está mal pero todo tiene una razón. En Europa se discrimina pero no es tal como lo pintan, ¡no! En Alemania, los skinheads son jóvenes que vivían en la RDA totalmente bajo un régimen dictatorial     -era una dictadura comunista-, ellos no podían decir nada de lo que pensaban porque sus padres no le permitían, el Este no lo permitía; luego, pasaron a la libertad casi absoluta de un día para el otro y una libertad absoluta que no le trajo ninguna solución a sus problemas, todo lo contrario, agravó los problemas de esos jóvenes alemanes.     

Esos jóvenes alemanes les echaron la culpa de sus problemas a esos inmigrantes de Vietnam, de Ghana, de todas esas partes que van a buscar una vida, y que desafortunadamente son incultos y cometen crímenes, violaciones de tráfico, no saben cómo tratar a una mujer y la van a violar. ¡No digo que todos! Ocurren esas cosas y esos incidentes hacen que se exageren, y al revés ocurre igual. Incidentes discriminatorios en Europa son vistos en el resto del mundo como que toda Europa discrimina y no es verdad. No hay continente que ayude más a otro, que las naciones a otros grupos, que Europa. ¡En serio, lo digo muy en serio! No niego que haya discriminación, no niego que en todos los países europeos se hayan hecho culpable de ello, pero no creo que sea una situación diferente a la de Argentina.

Te pongo el caso del negro. Todas esas noticias... ¿Qué harías si tu hermana llega con un negro a su casa o tu hermano dice que es gay y llega con su amigo? ¡Qué va a pasar! Se arma el lío más grande. Pero, después descubres quién es la persona y no pasa nada, si es un negro simpatiquísimo.

-Usted dijo que los medios se encargan a veces de informar mal en cuanto a que toda Europa sea discriminatoria, a que Estados Unidos haga todo ese show sobre la crisis en Colombia. Digamos que todas esas cosas tienen que ver con un periodismo que no es tan objetivo...

-¡Exacto! Es un periodismo supeditado a los ingresos, el periodismo supeditado al negocio porque a nadie le interesa un analista. ¡Qué aburrimiento! ¿Cuál es el análisis de la crisis social que se vive en Colombia? A nadie le importa eso, pero sí le importa “secuestraron a la belga, la violaron y la mataron”. ¡Eso sí es lo que vende, desafortunadamente! No voy a echarle sólo la culpa al periodista que lo hace, al lector y al televidente que primero ve, lee y quiere enterarse de esas porquerías. O sea que muchas veces también es culpa de la gente. Es como la prostitución, ¿quién tiene la culpa? ¿La prostituta o el cliente? Esa es una cosa muy difícil, muy difícil.

Todo se vuelve a la educación. Si ese hombre ha tenido educación sexual puede decirle a su mujer que a él le gusta de tal y tal forma, y la mujer ha tenido educación sexual y no le va a dar asco de hacer una felación si al marido le interesa. Digo eso porque es una cosa normal hablarlo en Europa. Si tiene una educación sexual, el hombre no tiene por qué andar detrás de una prostituta porque muchos allí van a hacer cosas que no se atreven hacer en su casa. Todo se reduce a la falta de educación, de información -¡de buena información!-.

Entonces, no voy a decir que las prostitutas tengan la culpa o sólo el cliente, ¿no? Si existe la educación sexual se acaba en gran parte la prostitución. Si existe una educación de la información se va a acabar la prostitución periodística que existe ahora, a mi manera de ver.

-Holanda se ha convertido en un verdadero modelo contra todo un sistema proveniente de los Estados Unidos referente a la lucha contra la prostitución, al narcotráfico. ¿Podría explicar un poco cómo funciona ese sistema en Holanda porque aquí tenemos una visión que Holanda es un país lleno de prostitutas, es un país donde todo el mundo se droga?

-¡No, no es verdad! En Holanda, la prostitución está organizada. Holanda organiza. ¿Por qué organiza Holanda? Holanda tiene que organizar su lucha con el agua. Si Holanda no se organizara, no se hubiera organizado siglos atrás y canalizado -si tú tienes un charco, tomas un palo y lo divides, verás que formas cuadraditos que quedan secos, esa agua que está encharcada se va a canalizar, van a quedar como islitas secas y el agua va a ir por la zanja que has hecho con el palo-.

Los holandeses lo han hecho a lo grande. En Holanda desemboca el Rin y se vuelve como diez mil brazos, y eso inundaba todo. Holanda era un delta gigantesco, el Rin y el Mosa desembocan -dos de los ríos más grandes de Europa-. Los holandeses descubrieron que canalizando eso, que encauzando esa agua, que organizándola podían hacer islas y unirlas rellenando hasta formar Holanda. El dicho “Dios creó al mundo y los holandeses crearon Holanda”, eso es verdad. Ellos lo han transformado todo, ellos organizan todo, el tráfico, las bicicletas -las bicicletas tienen sus propias carreteras, tienen semáforos para bicicletas-. El que viene de una desorganización latinoamericana y se ve enfrentado a esto se asusta y dice “¡ay, qué cosa tan horrible! ¡Qué mente tan cuadriculada!

¡No, para ellos es necesario eso! Holanda es un país densamente poblado. Viven 16 millones de personas en un área grande como la mitad de la provincia de Buenos Aires. Imagínense tanta gente... y eso que en Holanda ves bosques entre las ciudades, está todo tan organizado que construyen una pared de árboles para dar la ilusión que hay un bosque grande entre las ciudades. ¡Están muy bien organizados! Ellos organizan todo, es el deporte nacional. Han organizado la prostitución, ¿cómo? En vez que las prostitutas estén repartidas en toda ciudad -en ciudades como Amsterdam, La Haya, Rotterdam- se han creado barrios que se han convertido en atracción turística. La gente va ahí, van las mamás. Yo he ido con mis tías, mis sobrinos para ver cómo están como muñecas en las vitrinas rojas. Es muy bonito ver el show.

Eso está organizado, existen extremos que a ustedes les asustarían. Existe una palabra, traducida sería “el sitio para terminar”, que son prostitutas baratas que no están organizadas pero el Estado -en ciudades más pequeñas- ha organizado sitios donde los hombres que buscan prostitutas van con su auto a hacer el amor a un sitio donde los hacen terminar, o sea, son como parkings (estacionamientos). (Risas)

Está organizado por los municipios, y hay gente que se opone y protesta contra eso pero sino lo organizaron, esas prostitutas que vienen muchas veces del extranjero -chicas alemanas drogadictas y que se venden-, es una cosa terrible...  Casi no hay holandesas en la prostitución, las holandesas son muy pocas. Todas son extranjeras. Se ha organizado eso, con esa organización se ha impedido que haya una implosión de enfermedades venéreas. ¿Por qué? Porque se ha organizado que para poder funcionar así tienen que cumplir con la ley, que es la que deben tener un carné de sanidad. Esas prostitutas también están organizadas en un sindicato y cuando cumplen determinada cantidad de años se retiran y tienen pensión. En Holanda están organizados desde hace años, las señoras cuando se retiran ponen con su dinero un negocio y cosas así.

La droga es igual que la prostitución, es algo muy difícil de evitar. ¿Por qué? Los muchachos jóvenes como ustedes quieren emociones fuertes, no sólo con las chicas sino con las drogas, alcohol, cigarrillos -drogas blandas-. Lo que Estados Unidos no ve es que hay una diferencia gigantesca entre la droga blanda y la droga dura. La droga blanda es el hachís -una resina que se saca de una planta, como una plastilina que se desmorona y se pone en el cigarrillo-, la marihuana y otras drogas blandas. Eso está legalizado en Holanda desde hace 30 años. Cuando era estudiante podía comprar mi matita de marihuana, la podía poner en la ventana porque era moda, si tú no lo hacías eras un estúpido. Me compré mi matita de marihuana y la puse en la ventana de mi departamento de estudiante. Me di cuenta que tenía lo que allí llaman “dedo verde”, planta que planto me crece y se desarrolla. Me puse a sacar las hojitas de marihuana -el primer “dealer” colombiano que hubo en mi edificio de apartamentos-. (Risas) Mi marihuana era muy famosa pero no fumaba porque a mí la droga nunca me ha gustado.

Pero, eso pasó de moda, y luego la vendían en los “coffee-shops”, venden la marihuana, el hachís, están los precios como en el McDonalds, está todo organizado. Ahí en esos coffee-shops también, la quieres del Líbano, colombiana -la marihuana-. Ahora, lo que es la cocaína, la heroína, eso está prohibido y es mentira que sea legal en Holanda. No es legal, se ha organizado la droga blanda para evitar que los “dealer” (distribuidores) vayan a vender a las escuelas, vayan a vender a las calles. El colegial que quiere comprarse su porro va, lo compra y lo fuma con sus amiguitos en el jardín de la casa o donde sea -los padres también fuman, así que no van a decir nada a los niños-. Y luego se fuma durante un tiempo y después no vuelven a fumar porque todo está en lo prohibido. La gente lo quiere hacer, cierto tipo de gente.

Luego hay drogas sintéticas que están prohibidas, como el éxtasis y todo eso. Hay una discusión muy grande de si son tan dañinas o no -no me quiero meter en eso-, lo único que sé es que la organización de la venta de la droga blanda, ¡no de la drogadicción!, ha evitado que eso se propague aún más. Claro, no se puede evitar que vengan extranjeros a Holanda a comprarla, que los países vecinos como Francia, Alemania se quejan, pero si ellos hicieran lo mismo y legalizaran, no habría problema. ¿Por qué? La policía sabe donde se vende y pueden estar vigilando quien va a comprar y quienes son los que venden, y si ven que ahí están los que van a introducir cocaína y heroína a escondidas, entonces pueden cerrar la empresa.

La droga dura no es legal en Holanda y sigue siendo prohibida. Evitar que haya drogadictos es imposible pues los que están drogados con heroína, con morfina -y son holandeses- pueden ir a un autobús donde reciben metadona gratuita para curarse. No le dan metadona así nomás, están sujetos a ciertas prédicas, “ustedes van a ser unos drogadictos, tienen que curarse porque miren que si no hacen... si así cuando van a llegar a viejos va a estar mal... hay sitios, casas de ancianos para ellos”. El drogadicto holandés para que no mate, no robe, puede ir y pedir su metadona gratuita al Estado y sale mucho más barato que tener a una fuerza de represión, tener policías, tener todo un equipo de represión cuesta mucho dinero y no soluciona nada. ¿Ha solucionado Estados Unidos esos problemas de drogas y delincuencia con la policía? ¡No! Cada vez peores, cada vez son más grandes. Holanda es un país de consenso donde se sientan a la mesa todas las partes y hablan, y como no se puede negar la existencia del otro lo mejor es hacer un consenso pero con orden. ¡Y cada cual feliz! Es muy simplista lo que estoy diciendo pero eso es más o menos como funciona.

Viene Estados Unidos y dice, “¡ah, pero que va a cundir el ejemplo y todo el mundo se va a volver drogadicto!” ¡Mentiras! Es una visión simplista la de ellos, que no entienden eso porque en Holanda el 90 por ciento de la juventud no usa drogas, y si las ha usado es por probar, por la curiosidad -fumar un cigarrillo de marihuana a mí no me parece del otro mundo-. Yo no le recomiendo a nadie que lo haga porque para qué drogarse, eso no. Pero, el que se drogó tampoco es un paria de la sociedad.

-Con esta visión tan organizada que da Holanda para todo -aquí falta un mes para los comicios presidenciales-, en Holanda cuando se desarrolla un comicio, ¿qué espacios se le da en los medios a los partidos en disputa y cómo se organizan las campañas publicitarias?

-Eso está muy bien organizado. Se hacen listas, el partido que ha tenido mayor número de votos en la elección anterior, la lista número 1, y así cada uno sabe que la lista que está con el 1 es el partido más grande -hay gente que dice “yo no voy a votar al partido más grande”-, entonces busca la lista número... Se organiza así, el partido más grande, el que tuvo el mayor número de votos se le da el número 1 y así sucesivamente. ¡No sé cuantos partidos hay para las elecciones nacionales! Luego, tú tienes las provinciales y las locales donde hay otros partidos. Están los partidos tradicionales grandes, que están en todo tipo de elecciones.

Todos los partidos tienen derecho a tal número de horas en radio y televisión, de acuerdo al número de personas inscriptas (de miembros del partido). Si el partido tiene muchos miembros tiene tantas horas de transmisión por radio y televisión, luego se reparten cuantos días faltan antes de las elecciones -no sé cuantos días antes no se puede hacer más propaganda-. A partir de ese día para atrás hay tantos partidos, tantos miembros, tantas horas, se reparten por medio de una computadora y sale cuantas horas, minutos y segundos le corresponde a cada partido. Y no hay pelea.

-En Holanda, ¿la gente está pendiente de sus gobernantes y de la dirigencia política?  

-En Europa, no sólo los suizos; en Holanda, hay mucha gente que conoce al primer ministro pero no sabe quién es el primer ministro. Sabe que es alguien del gobierno pero, ¡parece mentira! En 30 años me sorprende eso. Simplemente, el europeo está acostumbrado a que el gobierno está para que gobierne, es como el portero del edificio... Eso es el gobierno allá, para que arregle, no para que se entrometa en la vida sino para que arregle los problemas, y para eso se les paga.

-¿Es un acto de servicio?

-Sí, el Gobierno es para solucionar los problemas y no para crearlos, y mucho menos para entrometerse en tu vida privada.

-Evidentemente, las nuevas tecnologías están sufriendo avances tremendos. El caso de la onda corta, se está visualizando el punto final. ¿Qué le sigue a la onda corta? ¿Qué va a pasar con las emisoras internacionales de ondas cortas? ¿El futuro está en los satélites, en Internet? ¿Qué va pasar, incluso, en las regiones del Tercer Mundo?

-Creo que todo indica que la onda corta tiene que morir, ahora que ello vaya a ocurrir, no lo sé. Porque se puede venir una lluvia de meteoritos y se cae la mitad de los satélites, eso puede ocurrir perfectamente. En Holanda, se dice eso hay que descartar los zapatos viejos al tener los nuevos -uno tiene zapatos nuevos y los viejos los guarda por si acaso-. La onda corta no hay que botarla (eliminarla), lo que pasa es que la onda corta es muy cara, la onda corta no es buena para el medio ambiente.

La onda corta es obsoleta como tecnología. Entonces, cantando todos esos puntos negativos sería estúpido continuar con algo que es demasiado caro, que no es bueno para el medio ambiente y que tecnológicamente ya no está apto. ¿Para qué vas a mantener eso? Esa es la muerte natural de la onda corta. ¿Por qué? Porque hay medios mucho más baratos, más eficaces, más efectivos, más rápidos que la onda corta, más nítidos. Se utilizan esos métodos.

Entiendo que haya una cierta nostalgia por aquello -lo entiendo-, he sido diexista, también escuché la onda corta, pero ya son viejos tiempos. Como tecnología fue muy buena en su tiempo pero ya la transmisión directa vía satélite -hay celulares que tienen correo electrónico-, la necesidad de escuchar a la onda corta cada vez es menos. ¡Sí, seguirá siendo la necesidad en países, sobre todo en América Latina, en África, en Asia, pero no sé! La nueva tecnología permite también que la onda corta mejore, que la calidad se supere y que la distribución -ahí está el problema en la distribución-, porque tú puedes transmitir lo que ahora se transmite en la onda corta lo puedes transmitir en Real Audio por Internet.

Real Audio en Internet todavía no es bueno en calidad, es como la onda corta antes. Se oye un poco raro, algo deformado, feo, pero el Real Audio dentro de un tiempo será de calidad emitida como FM y podrás escuchar tú una emisora de Hong Kong, otra de Dubai, de San Francisco, aquí en Buenos Aires. Pero, el problema está y eso es lo que la gente le tiene tanto miedo a Internet nadie va a cargar la computadora al hombro para escuchar una radio en Hong Kong. La radio seguirá existiendo en onda corta o en lo que sea por su portabilidad, eso se puede llevar a cualquier parte, uno mismo. Hay gafas que tienen radio, el walkman, todas esas cuestiones.

¿Qué vendrá después de la onda corta? No sé porque si hace 10 años me iban a preguntar si iba a haber celulares no lo sabía, o que Internet iba a tomar tanto vuelo -Internet existe desde hace 30 años, supe de Internet hace 20 años cuando mi tía me dijo que la universidad tenía un sistema y me lo explicó-. ¡Ah!, pero eso es del gobierno, eso es no sé qué me dijo, pero hace 30 años existía. El fax lo inventaron hace 50 años pero sólo lo utilizaron para transmitir lo que se llama telefotos y cosas así, no se utilizaba a gran escala.

La telefonía está cambiando también, lo que es el sistema de telefonía alámbrica está pasando al inalámbrico, los teléfonos celulares cada vez tienen mejor calidad, mejor recepción. Hacia dónde vamos no tengo ni idea. ¡No tengo ni idea cómo eso se va a desarrollar! Lo único que sé que lo que hay ahora dentro de 10 años va a ser viejo y que la inventiva humana es increíble, así que no sé, tal vez nos podamos teletransportar y nos vamos a otro sitio. (Risas)

¡No sé! Lo único que sé es que nos vamos hacia delante y ojalá esos sistemas tecnológicos se utilicen para bien y no para guerras y para destrucción, que se utilicen para transmitir información, que se utilicen para transmitir conocimientos. Entiendo que la onda corta es una pena que desaparezca pero va a desaparecer por sí misma, no porque la maten sino porque ella se va a hacer   -igual que el sistema Morse fue muy útil, utilísimo y desapareció el 1 de enero de este año (1999), en Holanda ya no se utiliza más el sistema Morse-. ¿Por qué? Porque están los satélites GPS, el barco lleva su receptor y ya no tiene que mandar su SOS para que lo encuentren. Ya desde que sale del puerto hasta que llega al otro está localizado a través de un satélite. No hay ningún problema. ¿Qué puede pasar si los satélites se llegan a caer? Eso sí es muy grave y no sé que puede pasar. Esa es una hipótesis que espero que nunca llegue a ocurrir.

-Finalmente, ¿qué espera para el futuro, principalmente pensando que en pocos meses más afrontaremos el cambio de milenio? ¿Qué esperar?

-Espero que va a haber muchos problemas, el problema es mayor. Nadie sabe qué va a pasar. Se sabe que las computadoras cuando fueron creadas los que las crearon pensaron “necesitamos espacio, para qué vamos a usar espacio para cuatro dígitos, ejemplo, 1956, sólo ponemos 56 y 19 queda fijo”. Porque pensaron que el desarrollo se iba a demorar muchísimo tiempo. Pero con todo, se desarrolló demasiado rápido y por el afán de propagar ese sistema se olvidaron muchos de eso. Pero, los que crearon sabían que existía el problema. Ahora vamos a llegar al problema de cara al 2000 y van a pensar que están en 1900.

El problema es que nadie sabe dónde están esos chips, en muchos aparatos se sabe pero en otros no porque están en componentes metidos por allá... eso se sabrá el día en que comience el nuevo milenio. No creo que se vayan a caer los aviones como moscas o que la gente se va a quedar atrapada en los ascensores en todos los edificios, o que no va a haber electricidad en todo el mundo. ¡No! Si va a haber sorpresas gigantes, ¿qué sorpresas serán? Hasta que no llegue...

Es como el huracán “Floyd”, el huracán más grande del mundo, creían que iba a destruir y no destruyó nada. Ahora viene otro, vamos a ver. Todo lo que puede parecer muy grave y resulta que no, cosas que parecen menores y resultan gravísimas. Nadie sabía lo que iba a hacer el Mitch (el huracán que azoló a Centroamérica en 1998).

El milenio llegará y traerá muchos cambios, sobre todo, cambios de disposición hacia las cosas. Es una cosa psicológica, cuando llega el nuevo año uno dice, “el próximo no voy a fumar más, seré un buen niño, voy a querer a mi papá y mi mamá”, y todas esas cosas. Resulta que a las cuatro horas del nuevo año ya se olvidaron los propósitos. La disposición a los nuevos propósitos con el nuevo milenio es más grande aún porque es una barrera psicológica. Ya todo lo que queda atrás es viejo, imagínense de 1900, 2000, todo pasa a ser antiguo.

Es lo mismo que pasa de una década a otra, si uno habla de la música de los setenta parece viejísima pero no es tan vieja, o de los ochenta, ahora en los noventa parece vieja para ustedes por lo menos   -ustedes eran niños-. En el 2000 se va a hablar de la música de los noventa, ¡uh...! Ahí es donde va a haber el mayor número de cambios, en actitudes, en expectativas. Pero respecto del problema del mismo no soy pesimista pero creo que va a haber sorpresas. Y sorpresas mayúsculas, sobre todo en países adelantados donde va a pasar muchas cosas. Estados Unidos se puede caer económicamente, ¿por qué? Porque tiene un sistema judicial que es complejo.

Tú puedes demandar a otra persona porque no te cumplió tal y tal cosa. Eso -no el problema del Y2K- esos casos judiciales pueden hundir a los Estados Unidos. Imagínense que haya demandas a gran escala porque determinadas computadoras no funcionaron, se trabaron las máquinas de los bancos y no dieron más dinero, y Estados Unidos en masa demanda a los bancos. ¡Se hunde eso! Creo que, más bien, es por ahí donde va a haber problemas.

Pero, no soy ningún experto en esas cosas, la experiencia me dice que muchas veces el peligro -el miedo es más grande que el peligro- uno tiene miedo que pasen cosas y el peligro... pero, también que las sorpresas son mayúsculas cuando uno dice que no va a pasar nada. Creo que sí va a pasar cosas pero vamos a ver en dónde y cómo. Creo que en el Tercer Mundo va a ser menos problemático porque hay nuevos aparatos, y tú sabes que esos aparatos, unos dependen de otros. Es toda una cadena, y donde haya un eslabón que no funciona la cadena se rompió. Sobre todo en países de África donde no va a pasar nada porque no hay nada y no va a pasar nada.

Equipo de Producción: Claudio Morales, Dante Pinotti, Gustavo Quezada y Emiliano Sánchez.

Permitida su reproducción parcial o total por cualquier medio de difusión debiendo citarse la fuente de origen. © Ecos Digital-Grupo Pasteur. Todos los derechos reservados

Comments