Indigentes


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Sábado 28 de Junio de 2003

Vagabundos que protegen a perros vagos caminaron desde Santiago hasta el Congreso

Sergio Ríos (en primer plano) y Alan Araya llegaron al Congreso Nacional para pedir a los parlamentarios una legislación que proteja los perros vagos. Fueron recibidos por la diputada Laura Soto, quien les informó acerca de un proyecto de protección a los animales que se encuentra en trámite en la sede legislativa.

 

Alan y Sergio son amigos. Y también son vagabundos. Viven en La Florida, la comuna más poblada del país, tanto por humanos como por perros. Durante años, muchos años, ambos amigos han desarrollado una capacidad protectora de los perros vagos. Los buscan y los acogen, como compañeros de ruta en el vagabundeo diario.

"Tienen derecho a que los traten bien", reclama Alan Araya Avendaño, abogando por los canes callejeros. Tiene 48 años de edad, la mayoría de ellos errante en verano e invierno, de día y de noche. Está enfermo de cáncer. "Es terminal", le dijeron. Pero antes del final, quiso hacer algo por sus amigos de cuatro patas.

Lo conversó con Sergio Ríos Soto (45 años, vagabundo y protector de los animales hace tres décadas) y decidieron partir hacia Valparaíso. La idea era llegar al Congreso y pedirle a los parlamentarios que se preocupen por los animales pobres, los perros sin dueño, los más desamparados: "Para que tengan un poco de protección y no haya más maltratos, ni matanzas, ni exterminios".

-"¿Y si no nos dan bola?", planteó uno de ellos.

-"No importa. Igual vamos", le respondió su compañero.

Y partieron al puerto. A la sede del Legislativo. Amononaron un carro de supermercado con el que recorren los rincones floridanos, recogiendo cahcivaches y perros vagos, y se encaminaron a la Ruta 68.

Los acompañaron siete cachorros, instalados en el carro, y una veintena de perros santiaguinos que avanzaron por la carretera "a patita", igual que Alan Araya y Sergio Ríos.

Atrás quedaba la comuna más grande de la capital, la que tiene super mall, la línea 5 del Metro y harto parro vago. Acá se le iban a jugar, por los animales pobres y vagabundos, como ellos. Pero empeñados en sacarle el jugo a la vida, aunque sea poco. "Vinimos con harta fe y esperanza, para que alguien nos escuchara. Si no pedimos para nosotros", contó Alan.

Demoraron 5 días en llegar. Ayer, pasadas las 13.30 horas, llegaron al Parlamento. Esperaron, se dirigieron a la Cámara y preguntaron. Los recibió la diputada porteña Laura Soto. Los atendió y los escuchó.

PARLAMENTARIA CONMOVIDA

"Es algo impresionante, porque este señor, según dice, tiene un cáncer terminal a quien no le quedan más de dos semanas de vida y el otro señor que le acompaña tiene problemas cardíacos. Es decir son dos personas enfermas que quisieron hacer un acto final de amor con los animalitos para sensibilizarnos a nosotros en el Congreso", comentó la parlamentaria.

Ambos amigos le pidieron a la diputada su apoyo para que se impulse y salga luego la ley contra el maltrato a los animales.

La diputada se mostró impactada, al saber que esa persona indigente mantiene en su casa 120 animales, como así también por el tremendo sacrificio que les significó caminar, junto a sus amigos caninos por la Ruta 68 hasta llegar al Congreso.

Al acoger la visita de ambos amigos rodeados de sus perros y frente a otras situaciones conflictivas que han tenido a canes como protagonistas, Laura Soto precisó que se debe enfrentar el tema con racionalidad y con amor por los animales.

"Creo que se deben hacer dos cosas: Una, se debe hacer una campaña para que se adopten los perritos, para que se termine esa idea de matarlos; y la otra idea es esterilizar a las perritas. También hay que enseñarles a los niños el cuidado de los animales, que es una gran enseñanza para la vida", comentó.

Con relación al proyecto que está en el Congreso desde hace un tiempo, Laura Soto precisó que se debe pedir al Gobierno que a dicha iniciativa se le de un trato especial de urgencia. "Creo que tiene que haber un debate, parece lógico y natural que haya un diálogo amplio de todos los sectores y también de responsabilidad de los perritos, pero también tiene que haber un tiempo acotado, o sino va a ser una simple ilusión".