Karina Falcón


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Sitios de la autora:  Entre lunas y lunas y Scriptica

       

Pleamar


Comienzo a comprender que mis cabellos son del sauce los meandros
O sauces y meandros
O sauces y noche
O noche y viento
     : Navaja sujetada a ellos
     : Yo
Tal vez en sus hojas acierte en el grisplateado que
Logre pintar mi vientre de sueño
                  : Cuerpo devorador de lotos;
       cuerpo para erradicar la implosión del plexo lunar.

 

Hojas Extirpadas


Una y otra y otra voz repiten su alianza, murmullos;
El destello semidesértico viene a la mirada. Aquí,
Cuando estoy y no estoy recuerdo Agua, instante que
Se dosifica en las grietas, en el Eco. Éste canta (no)
Cantaba (no), cantaría… Si tan solo esto no fuera
un intento. Escolios, y esto que antelo atañe (es)
la disidencia de la voz.
¿Será que ya no pueden rastrearme a través de
las muchas huellas que dejé sobre el ocaso, en
la inte r r/upc/ión?

 


Hermes
 

Sucede que  poco lo conozco. Nuestro primer encuentro fue un asunto fatuo. Me encontraba a orillas de la Estigia, impedida yo y llena de consternación. Él se encontraba ahí: con el rostro templado, pero los ojos afilados, las cejas de astuto y  el habla ejercitada. Artero. Ágil.  Sutil. 

Nunca antes había desconfiado tanto de alguien. Primero,  por su aspecto que me hablaba de su oficio: un Mensajero de Dioses;  un jurista del Olimpo. Mago de las palabras... No sé. Creo yo, seguro estafador.

Segundo,  el costo de mi navegación a través de aguas turbias. ¡Los costos sobrepasaban no sólo mi capacidad monetaria, también mi capacidad de entendimiento! Y tercero, la libertad que conquistaba a través de sus filosas ideas y la promesa de nunca decir mentiras (que no era la promesa de decir verdades completas.)

Sin embargo tomé su mano, porque era la única extendida en señal de ayuda.
Era en verdad único en su oficio.  Diestro. Yo Olímpica, sí; por esto certera y en alerta siempre. Nos fuimos fundiendo, cuidándonos uno del otro; llevando juntos un camino corto, pero denso. Fueron muchas las batallas y las lágrimas. Yo lloraba mi destino y él me mostraba un nuevo sendero; siempre era uno cenagoso y cimentado en dificultades, pero genuino. Las noches se hicieron eternas y los días tempestuosos, oscuros; él continuó junto a mí todo el tiempo. Yo siempre desconfiando.

Nuestro camino aún continúa y parece que así será durante mucho tiempo más. Hoy lo miro y todavía coloco dudas sobre su aura de alas y el oficio desafiante que le acuna. Él me mira y hace bromas acerca de mi cabello serpentino; observa sigiloso mis ojos  de lechuza, penetrantes;  tranquiliza mi carácter con su voz.  Sabe de mi ira: conoce mi escudo.  Me sabe Atenea, aunque a veces  creo que piensa que, soy una Gorgona. ¿Medusa?

 

 
Autora: Karina Falcón ©. Nacida en la Ciudad de México, México (1984). Es Autora de Diez Cartas al Abismo (2003 ), Devoción: Poesia de la carne (2006) y publicada en la Antología Internacional de Poesia Amorosa (2006) junto a Enriqueta Ochoa (Mexico), Charlotte Grasnick (Alemania), Jorge del Castro Pinto (Colombia), Elmys Garcia Rodríguez (Cuba) y otros poetas más. Ha publicado en distintas revistas literarias de México. Ha investigado sobre la Mitología griega, Iconografía de lo femenino y de la participación de la mujer en lo sagrado, religioso y espiritual. El monstruo en la literatura y la estética del cuerpo abyecto. Ha impartido cursos y ofrecido conferencias sobre Mitología, Conocimiento Ancestral, el Rol de la Mujer en lo sagrado en lugares como la Universidad de Londres (2004-2005) y World Trade Center en la Ciudad de Mexico (2005). Es fundadora del Colectivo literario y escénico "Templo de la luna: Novena Luna " con el cual se ha presentado en distintos lugares como parte de las "Noches de Poesía en voz alta" que busca dar difusión a Autoras Hispanoamericanas de Cuento y Poesía. Es Profesora del Idioma Inglés desde el 2002, especializada en Gramática y Literatura. Ha sido entrevistada en radio y medios impresos como el periódico Reforma y El Universal acerca de su visión como poeta y creadora. Actualmente continúa estudios en la facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Gusta del café en exceso, el chocolate blanco en exceso y la canción kitsch en exceso... Su poética? "Era hermosa como una rosa, bella como una estrella; era ella toda sola, sola toda, toda ella".