Senderismo en Chile

El senderismo, esa mezcla perfecta entre deporte, medio ambiente y cultura, gana cada día más adeptos en nuestro país. Chile - paraíso natural - ofrece de norte a sur, infinitas y sorprendentes rutas para recorrer a pie, en caballo o bicicleta, todas las que permiten a los aventureros descubrir prístinos parajes y conectarse con la diversidad étnica, paisajística y cultural de un territorio privilegiado en su naturaleza.

David Ramos Jaramillo, del Club Andino Los Malayos, nos cuenta su experiencia como senderista, las ventajas de su práctica y la maravillosa experiencia que significa ser uno con la montaña.

El senderismo, excursionismo o trekking es una actividad que puede practicar cualquier persona. Nada de grandes entrenamientos, ni costosas preparaciones. Consiste simplemente en caminar al aire libre, disfrutando la vida. Es una danza de nuestro cuerpo en contacto con la maravilla de la naturaleza, donde en cada paso jugamos con nuestra disponibilidad de energía, nuestra capacidad física y de encantamiento con la hermosura natural y porqué no, con la deliciosa meditación a la que nuestra mente accede mientras caminamos hacia alguna meta montañera. Niños, jóvenes y adultos, de todas las edades, pueden conocer y disfrutar de lugares maravillosos, a veces tan cerca de la ciudad, que pocos pueden creerlo.

Para hacer senderismo sobran razones, se puede practicar muy cerca de la ciudad donde es posible conocer especies vegetales y anima les en su hábitat, gozar con la melodía traviesa de un río, sentir la fortaleza del viento, la belleza virgen de la nieve y el hielo de los glaciares, oler aire puro y, sobre todo, encontrarnos con nosotros mismos.

Este lindo deporte definitivamente es terapéutico, pues nos permite cultivar nuestra fuerza de voluntad y fundamentalmente nuestra humildad, ya que siempre existen mayores alturas que aquellas que hemos alcanzado. En algunas oportunidades, es prudente posponer una meta, recordando que la montaña siempre estará allí...

Los que practicamos senderismo, lo hacemos simplemente porque en la montaña somos felices, volvemos a ser niños y disfrutamos con lo más sencillo y esencial de la vida. Compartir es la condición natural, desde un trago de agua hasta nuestro alimento, las fotos y las anécdotas. Mágicamente, no hay diferencias de ningún tipo, todos somos iguales enfrentados a la montaña y nace naturalmente la solidaridad y el compañerismo a ultranza fundado en el respeto mutuo, sin distinciones de edad, origen social, ingresos, profesiones, etc., todas esas cosas que normalmente crean las discriminaciones absurdas entre los seres humanos. Los senderistas amamos la montaña y somos todos igualmente bienvenidos en ella.

El trekking no es en forma alguna competitivo, la única competencia es con uno mismo, en el esfuerzo de superarnos. Metafóricamente, cada uno sude su propia montaña.

Algo hermoso de destacar es que los senderistas tenemos códigos identitarios que nadie los enseña ni explica, pero existen: en la montaña todos se saludan, todos se ayudan, pues sólo somos seres humanos compartiendo la montaña. Gracias a nuestra prodigiosa Cordillera de Los Andes, contamos con atractivos desafíos para montañistas de todo el mundo, que constantemente nos visitan. En muchos casos, ellos viajan miles de kilómetros para subir alguna de nuestras montañas.

Más del 60% del territorio que cubre la Región Metropolitana corresponde a montañas; también hay cumbres de más de seis mil metros en el norte y hermosos y altos volcanes en el sur. Chile está plagado de montañas y paisajes increíbles, siendo la gran mayoría totalmente asequibles para quienes quieran visitarlos.

Muy cerca de Santiago, se encuentran hermosos cerros para recorrer tales como Pintor, Leonera, Provincia, La Parva, Piuquencillo, Canoítas, Boiniguitas, del Medio, Alto Hotel (conocido como Cortaderas por algunos), Conchalí, Carpa, Vizcachitas, La Campana, El Roble, Pochoco, Loma de la Vaca, La Cruz, Punta de Damas, Abanico, Morro Bayo y Morro Tórtolas y el desafiante Plomo. También tenemos impresionantes glaciares, como el Colgante del Morado, San Francisco y La Paloma. Y si de parajes hermosos se trata, la Laguna Morales no puede dejar de ser visitada, así como el Refugio Plantat, Piedra de Don Tito, Alto El Naranjo, Cascada de Apoquindo, Palmas de Ocoa y Valle del Mesoncito. Realmente la lista puede ser interminable.

Aunque en los últimos años se está practicando en forma más masiva, estimamos que en Chile el senderismo es una disciplina que aún cuenta con baja penetración. El senderismo convendría practicarlo desde la niñez, pues es una excelente herramienta de formación de buenos hábitos y especialmente de valores.

 (Texto publicado en Revista Tromwell Magazine, de mayo 2009)

Comments