Armonia Sensorial

AkatÁ en Restaurante Alvaluz


C/ Stendhal, 7 - Málaga   Tlf. 952 344502

Soy cantor, soy embustero, me gusta el juego y el vino, tengo alma de marinero…,

                 qué  le voy a hacer si yo nací en el Mediterráneo.

 

 

Siguiendo con el gusto por la buena cocina y su maridaje con los grandes caldos que nos podemos encontrar a lo largo y ancho de nuestra piel de toro, el grupo Akatá fuimos a parar a un mesón de una populosa barriada de Málaga de nombre Portada Alta, y concretamente en la calle Stendhal, llamado ALVALUZ.

 

Allí nos atendió su dueño- gerente- administrador y todas la tareas relacionadas con el buen funcionamiento de un negocio familiar, D. Juan Antonio Lara Luque, curtido en mil batallas en el mundillo de la hostelería, aprendiendo el oficio en Restaurantes reconocidos de la ciudad, pasando por ser encargado de otros locales, hasta que en un mes de  mayo de hace diez años, decide crear ALVALUZ.

 

Juan Antonio nos contó que el nombre se debe a la conjunción de Alvaro y Luz María, (sus hijos), y como decimos se trata de un negocio familiar en el que él junto con su mujer Teresa, la cual se encarga de todo lo concerniente a la cocina, tratan de satisfacer los paladares más exquisitos, siguiendo su eslogan “cuidar y mimar siempre al cliente”.

 

Alvaluz presume, y el grupo Akatá da fe de ello, de ofrecer una “cocina creativa y elaborada” a un precio muy asequible, así como una carta de vinos, a la medida de sus clientes, ya que los mismos pueden con sus recomendaciones ampliarla.

 

 Juan Antonio se enorgullece de la decoración de su mesón, nos encontramos cuadros, algunos pintados por él mismo, plasmando la calles y rincones más típicos de Málaga, Pasaje de Chinitas, Paseo de Reding, Plaza de San Juan, …, también un pequeño museo de aperos de labranza, llaves y radios antiguas.

 

  Y en especial una colección de más de 450 botellitas de aceite de oliva en miniatura, compradas, regaladas por los clientes en sus viajes tanto nacionales como internacionales, haciendo hincapié en las pertenecientes a Libia y Túnez.

 

 

 

 

EL EVENTO

Nos reunimos esta vez para hacer una cata de vinos del Mediterráneo, con la particularidad de ser a ciegas, sólo dos componentes del Club, los que prepararon el evento (Juan Antonio Montoro y Antonio Jesús AkatÁ), claro está, tenían conocimiento de los vinos que íbamos a degustar.

Los Romanos difundieron la cultura del vino por todo el mundo, pero según algunos arqueólogos fueron los Chipriotas quienes les enseñaron a hacerlo; estos llevan 1500 años de ventaja al resto de los pueblos del Mediterráneo en el arte de hacer vino y fueron los primeros en producirlo a gran escala, y se dejó testamento escrito de que la característica de estos vinos radicaba en lo golosos que eran, decía Homero “dulce como la miel”.

 

Las características comunes de los vinos de la zona Mediterránea son el sol que nos da la fruta muy madura, por consiguiente son de graduación elevada típico de zonas cálidas, el reto está en que esto no estropee los caldos y por el contrario nos dé vinos muy intensos y potentes.

 

Las zonas elegidas son Cataluña, Valencia, Alicante y la zona francesa del Ródano, y las variedades de uvas utilizadas son monastrel, cabernet souvignon, Shiraz, tempranillo, garnacha y cariñena.

 

Los caldos

Baltasar Gracián Garnacha Vendimia Seleccionada de Bodegas San Alejandro, Tinto, D.O. Calatayud, añada 2003, Uvas: Garnacha, más de diez meses de barrica, Alcohol 13.50º, Temperatura de servicio 15ªC,  precio de 6 a10 €.

Notas de Cata:

Visualmente de cuerpo rojo picota con ribete violáceo, muy cubierto, limpio y brillante.

Aromas frutales predominando la fruta roja, asoman los tostados medios, y el chocolate negro, apreciándose claramente los torrefactos de su crianza en roble americano.

En boca se presenta intenso, con taninos maduros, goloso y muy equilibrado de acidez y alcohol, pero a la vez suave y fresco, con retrogusto a tostados y minerales.

Nota del Club: vino excelente para degustar la garnacha con una r.p.c. inmejorable.

 

Alvarez Nolting 2003 de Bodegas Alvarez Nolting. D.O. Utiel-Requena.Uvas: tempranillo y cabernet sauvignon. Crianza 12 meses en barrica de roble americano, 13º de alcohol, precio entre 10 y 15 €.

Notas de Cata:

Visual picota de media capa y ribete teja.

Aromas minerales y  frutos rojos, para dar paso en aromas secundarios a notas florales, con fondo a torrefactos y chocolate, y como todo lo bueno que se hace esperar, con la aireación en copa aparecen aromas cítricos.

En boca la palabra que define este vino es carnoso, con acidez intensa y equilibrada, de taninos secos, con sensaciones balsámicas y retrogusto a tostados y minerales.

Nota del club: vino elegante y correcto con una presentación preciosa.

 

Hacemos un alto en el camino para saciar también el apetito, habíamos concertado dos entradas para acompañar los vinos de nuestra cata a ciegas, para luego llegar al plato fuerte sin la sensación de pesadez.

 

La elección en Armonía:

 

Croquetas caseras rellenas de espinacas y piñones

 Es un plato con ingredientes muy mediterráneos, exquisito y muy suave, plato idóneo para un tentempié y proseguir con la cata.

 

Pimientos del piquillo Alvaluz, rellenos de morcilla burgalesa de arroz

 Plato con una deliciosa presentación, según se puede apreciar en la foto, en el que la conjunción del sabor del pimiento y la morcilla de arroz es perfecta, con el valor añadido de la cebolla caramelizada que le dá un toque exótico junto con la naranja roja.

 

El siguiente vino es un lujo hablando de monastrell.

 

Juan Gil Monastrell 2005  de Bodegas Juan Gil. D.O. Jumilla.Uvas: monastrell de edad media 40 años, fermentado durante dos semanas a 27º Celsius, y envejecido cuatro meses en barricas nuevas de roble francés y americano. Alcohol 14,5º, precio de 6 a 10. Bacchus de plata 2006. 91 puntos concedidos por Robert Parker.

Notas de Cata:

Visual picota intenso y vivo, con ribete violáceo.

Aromas potentes y complejos, destacando la fruta roja, tostados y la vainilla propia del roble francés. Con la oxigenación aparecen aromas a fruta madura, minerales y especias

En boca es un vino con muy buena presencia frutal, buena estructura, fresco y sabroso, con taninos dulces, correcto en acidez y retrogusto muy frutal y persistente.

Notas del club: muy recomendable para maridar con cualquier carne roja, potente, estructurado y, en resumidas cuentas, un vino redondo.

 

Valtosca 04. Bodegas  Casa Castillo, D.O. Jumilla. Añada 2004. Uva: 100% Shiraz. Crianza nueve meses en Barrica de Roble Francés. Alcohol 15ª.

Entre 10 y 15 €.

Notas de Cata:

Visual: rojo cardenalicio con ribete púrpura, muy cubierto de capa alta, límpio y brillante.

Aromas predominantes a fruta negra compotada que dejan paso firme al chocolate negro y frutos secos, guardando para el final los aromas balsámicos y frescos del regaliz.

En boca ataca intensa y agresivamente, de taninos maduros y muy potentes, todo en el sentido positivo, estamos ante un león, buque insignia de la uva Shiraz.  Equilibrado en acidez a pesar de sus 15 grados, su sabor es complejo, agradablemente amargo y con retrogusto a chocolates y mineral.

Nota del Club: un vino de los grandes a precio de “super”.

 

Perrin Reserva 2001. Bodega Perrin et Fils. Zona: Valle del Ródano. Uvas: 60% Garnacha, 20% Syrah, 10% Cinsault y 10% Mourvedre. Crianza: media crianza roble francés. Alcohol: 13,5º.

Notas de Cata:

Visual picota con ribete teja, límpido y brillante.

Aromas primarios muy ocultos, sobresaliendo olores a humedad, después con la aireación afloran notas a fruta roja, minerales, cuero y tostados.

En boca es correcto, de acidez equilibrada, y taninos maduros, especiado y balsámico, con retrogusto persistente.

Nota del Club: pensamos que la botella estaba defectuosa a consecuencia de una contaminación de  levadura, la más común la Brettanomyces, muy habitual de los vinos franceses, esta desprende sustancias fenólicas malolientes, que se asocia a olor a ratón o a cuadra, en el peor de los casos, que nos tocó a nosotros.

 

Mas Saura 2002. Bodegas Llicorella Vins. D.O. Priorato. Uvas: 45% garnacha, 20% cariñena, 20% Shiraz y 15% cabernet souvignon. Crianza 12 meses en barrica de roble francés y americano. Alcohol 14º. Precio de 15 a 20 €.

Notas de Cata:

Visualmente  bonito color rojo oscuro con tonos violetas de capa alta.

Aromas de fruta  madura confitada, finas hierbas,  flores, vainilla y suaves tostados junto con notas minerales propias del suelo.

En boca es carnoso, de taninos maduros y dulces, balsámico, con sensaciones de mantequilla y lácteos de retrogusto frutal y avainillado.

Nota del Club: vino con mucha personalidad que deja huella.

 

Se acaba la cata y nos disponemos a cenar con las delicias que nos propone Juan Antonio, para comenzar nos decantamos por una ensalada con el fin de refrescarnos la boca y las neuromas la elección fue “ensalada de ahumados al estilo andaluz”, una mezcla de lechugas con salmón, bacalao ahumado todo acompañado de  carne de membrillo.Pasamos al plato fuerte, los elegidos fueron:

 

Solomillo Wellington A la Frambuesa (Solomillo de Cerdo,  Jamón Serrano y Paté envuelto en finísima hoja de hojaldre y regado con frambuesa).

Ternera Alvaluz (Ternera, Queso roquefort y Jamón Serrano)

Medallón de Cordero a la flor de Ronda (Rodaja de Cordero, Queso de ronda y Endibia caramelizada)

 

Solomillo Wellington A la Almendra (Solomillo de Cerdo, Almendras, Cebollita dulce, Jamón Serrano y Paté)

Rape Mar y Tierra (Rape, Espinacas, Langostinos y Sésamo)

 

Con anterioridad ya se ha comentado que el mesón Alvaluz, ofrece a sus comensales una cocina creativa y elaborada, y solo basta leer la carta para hacerse una idea y  que tus jugos gástricos se aceleren.

Queremos resaltar la esmerada presentación y preparación de los distintos platos intentando encajar sabores como si de un cuidado bordado se tratase, baste como ejemplo el solomillo  a la frambuesa, mezclando lo dulce de la frambuesa y el salado del solomillo, jamón y paté, en la boca es una explosión de sabores realmente exquisito, si a todo esto  le añadimos lo ingente del plato es una combinación bárbara.

 

Pues bien todo esto lo regamos con seis vinos, ya de distintas denominaciones, de los que para terminar esta crónica relataremos sus catas, catas pertenecientes a nuestro amigo y miembro de Club Antonio Jesús Pérez Reina.

 

Viña Obdulia 2004.Bod. José Miguel Ugene Martínez, D.O. Tierra de Castilla, Uva 100 % cencibel, alcohol 15º.

Vista picota intenso y profundo con ribete violeta.

Nariz potente a la vez que fino y elegante de buen abanico floral, con presencia constante de la fruta roja, y notas de crianza –vainillas y coco- y notas finales procedentes de aromas secundarios como la mantequilla fresca, muy bien acompañadas por un fondo terroso y vegetal con atisbos especiados.

En boca es sabroso, estructurado, con paso de buena acidez y sensaciones frutales, final ligeramente astringente con taninos maduros.

 

La Lombana Graciano 2005. Bodegas Guelbenzu. Vino Tinto de la Ribera del Queiles, Uva: Graciano, sólo 2 meses de crianza en barrica, embotellado en Febrero de 2006, alcohol 13,5º.

Visual amoratado intenso de ribete violáceo, denso.

Nariz aromas de fruta negra muy madura (ciruela/pasa), acompañado por finas notas de perfume floral y notas de crianza –vainilla y suaves tostados-.

En boca es estructurado, de rica acidez, fresco, con notas salinas en su recorrido, de taninos secos y marcados, potente pero equilibrado, de buen final y postgusto con sensaciones frutales.

 

El Regajal Selección Especial 2004. Bodega: Viñas de el Regajal, D.O. Vinos de Madrid, Uvas: 45% tempranillo, 25% cabernet sauvignon, 20 % syrah y 10% merlot, Crianza: tinto moderno y personal de pequeña producción, que se cría 13 meses en barricas de roble francés, Alcohol: 14,5º.

Visual frambuesa intenso de capa alta y lágrima tintada.

Nariz esplendida en intensidad y calidad, resultando muy atractiva en sus inicios con tostados finos y elegantes que dan paso a notas frutales de muy buena intensidad –frambuesaa y ciruela-. La aireación le otorga corpulencia con notas de crianza –ligeros ahumados- en sintonia con las especias y notas minerales –truba, brea-. Al final perdura una sensación balsámica y ligeramente láctea,  acompañada con notas de chocolate negro.

En boca continua en ascenso, resultando un tinto amable a la vez que concentrado con un soberbio ataque que da pie a un paso tremendamente frutal con sensaciones balsámicas, con un final largo donde los taninos maduros y dulces se muestran en un postgusto repleto de exquisiteces.

 

Hacienda Casa Quemada 2004. Bod. casa Quemada, Uva 100% syrah, crianza en roble francés, alcohol 14,2º.

Visual púrpura, amoratado con ribete violáceo de alto menisco y denso.

Aromas balsámicos –hierbabuena, menta-, acompañados de deliciosas notas de frutillos rojos silvestres-frambuesa, golosina de fresa-. La aireación produce su evolución de sobremanera, donde la fruta se torna madura rozando la confitura, con dominio de la fruta negra –ciruela-, aparecen notas cremosas y de regaliz con recuerdos terrosos.

En boca es cambiante, fresco y potente, ácido pero muy equilibrado. De inicio despunta un ligero carbónico que refresca el recorrido en su totalidad, mostrándose intenso en acidez muy bien compensado con las notas maduras de la fruta. El cambio en aromas debido a la oxigenación también se produce en boca, para mostrar un vino más domado, más complejo, con final largo de un paso denso y fresco, postgusto repleto de sensaciones frutales.

 

Vallegarcía Viognier 2003. Bodega Pago de Vallegarcía, D.O. Vinos de la Tierra de Castilla-La Mancha, Uva: Viognier 100%, procedente de 2,9 Ha. Blanco con crianza, la mitad del volumen es fermentado y criado en barrica de roble francés durante 4 meses, alcohol 13,3º.

Visual amarillo limón con reflejos dorados.

Nariz repleto de aromas limpios y frescos, cítricos lima-limón, melocotón maduro y pomelo. La notas dulces bien equilibradas (dulce de membrillo) acompañadas por notas de heno y matorral seco, sobre un fondo cremoso y ligeramente tostado.

En boca es denso y graso en ataque, con mucho carácter, recorrido intenso en carga frutal con notas maduras, de buena acidez y final largo con postgusto fresco a la vez que maduro.

 

EL MENÚ

  • Pimientos del Piquillo Alvaluz "Rellenos de Morcillita Burgalesa de arroz y ..."
  • Ensalada de AHUMADOS al estilo Andaluz
  • Estas entradas serán maridadas a la perfección con un tinto potente, redondo con notas especiadas y ligero amargor final.
  • Pez Espada Alvaluz
  • Rape Mar y Tierra (Rape, Espinacas, Langostinos y Sésamo)
  • Bacalao a la Vizcaina
  • Solomillo Wellington A la Frambuesa (Solomillo de Cerdo, Frambuesa, Jamón Serrano y Paté)
  • Ternera Alvaluz (Ternera, Queso roquefort y Jamón Serrano)
  • Medallón de Cordero a la flor de Ronda (Rodaja de Cordero, Queso de ronda y Endibia caramelizada)
  • Solomillo Wellington A la Almendra (Solomillo de Cerdo, Almendras, Cebollita dulce, Jamón Serrano y Paté)
  • Solomillo Ibérico con crema de Berenjena.
 De postre selección de (Bombón de higo al chocolate, volcan rojo, bienmesabe, tarta de queso de Arándanos ...)

 

Agradecimientos al Restaurante Mesón Alvaluz, Antonio Pacheco de Vinos & Delicias y a nuestros cronistas Juan Antonio Montoro y Elisa López, así como al equipo de cata.

 
RESTAURANTE ALVALUZ
C/ Stendhal, 7 - Málaga
Tlf. 952 344502
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