EL PODER HUMANOIDE

                       LEVANTAN UN ARBOL DE TONELADAS...

                                       por Luis Burgos y equipo FAO.-

 

Introducción

Cuando aún resuenan los comentarios de la insólita foto de una extraña entidad en la laguna de Monte (Bs.As) registrada en Marzo de este año y que motivó nuestro trabajo "LOS SERES DE LA LAGUNA", un nuevo acontecimiento humanoide sucede a orillas de otra masa líquida bonaerense: la laguna Vitel, enclavada a poco menos de 70 kilómetros rectos al este de  la nombrada laguna de Monte...


VIDEO: entrevista a Luis Pavoni en "La Horqueta".


Ubicación geográfica

Ubicada a poco menos de 150 kilómetros al sur de la Capital Federal, a la vera de la ruta nacional n° 2 y perteneciente al partido de Chascomús, esta porción de agua alberga en una de sus márgenes la famosa estancia “La Horqueta”, constituída como casa de campo para el turismo en sus 7 héctareas y con 70 más de terreno campestre. Data su construcción del año 1927. Su propietario actual, Enrique Pierri es un apasionado de las plantas y árboles, de allí que esté rodeada de decenas de especies, entre ellas un cedro libanés de 80 años, protagonista directo de la historia...




Mapa ubicación del establecimiento "La Horqueta"


 
 

Cercanía de la casa y proximidad de la Laguna Vitel


Comienza la leyenda...

El 19 de Junio de 2009 no fue un día más en “La Horqueta”. Un fuerte viento volteó un cedro libanés de 20 metros de altura cuyo tronco en su base mide un metro y medio de diámetro. Literalmente lo tiró de raíz, conformando una masa de aproximadamente dos toneladas y media, incluida la porción gigantesca de tierra que levantó en su caída. Según testigos ubicados en la casona, a unos 100 metros del lugar, un fuerte ruido se percibió al desmoronarse. Así también, un eucaliptus cercano fue derribado por el vendaval. Con el tiempo, sus grandes ramas fueron cortadas en tierra y levantadas por una grúa, la cual no pudo “parar” el cedro, sugiriéndose una máquina de mayor tecnología, tipo “pluma” para la llevar a cabo dicha tarea. Los meses pasaron y muchos turistas pudieron fotografiarse al lado del cedro o subidos a él, como un recuerdo postal.


 
 

Vista de la casa y gran cedro antes de la caida (arriba) y árbol caido junto a Luis Pavoni

  

¿Irrumpen los humanoides?

Luis Antonio Pavoni (36) es el casero de “La Horqueta” desde 2008. Allí vive junto a su familia. Pasadas las 22.30 horas de la noche del 19 de Julio de 2010, su señora le hace la observación sobre el insistente ladrido de los perros. Al salir, comprueba que estos estaban nerviosos. Pavoni, linternón en mano, nota que los animales más bravos no lo acompañan, solamente el can más manso y bueno del lote lo sigue en su recorrido, pero este ladraba en dirección al cedro caído, a unos 100 metros de la casona. Hacia allí enfoca el haz de luz y observa UN PAR DE OJOS ROJOS CON UN HALO NARANJA EXTERNO a unos 80 centímetros de altura y muy cerca del cedro. Suponiendo una liebre vuelve a la casa y toma la carabina. Al situarse en el mismo lugar, ahora comprueba la presencia de DOS PARES MAS DE OJOS ATRÁS DEL PRIMERO, uno al lado del otro pero más atrás del primero. No advierte silueta alguna en ninguno de los tres pares. Tampoco percibe ruidos o sonidos de ninguna especie. Solamente el ladrido del perro que no se acercaba a eso desconocido. Luego de unos tres minutos, los ojos desaparecen y Pavoni retorna a su casa.


 
 

Mascota que acompaña al encargado cuando sucedió al hecho


Lo inexplicable!!!

A la mañana siguiente, ya del 20 de Julio , llega el dueño de la estancia, Enrique Pierri y lo primero que le pregunta es “quien había levantado el cedro” (?)...a lo que el casero responde: “Nadie...”

Al concurrir al lugar, ése enorme cedro libanés estaba insólitamente levantado. Puesto nuevamente en su lugar de origen, tal como si un año atrás no hubiera caído. Y allí sin dudas, comienza el misterio...



 
 

Midiendo el tamaño del cedro súbitamente replantado


 
 

 Ubicación de lo sucedido


Los polos de atracción

En la investigación “in situ” comprobamos la existencia de tres de estos polos o “pautas de comportamiento” como les llama el amigo Fabio Zerpa: la LAGUNA a poco mas de 120 metros del cedro, el infaltable MOLINO, a unos 100 metros y el TENDIDO ELECTRICO a 70 metros del mismo. Con ésa garantía del Fenómeno Aterrizaje comenzamos a rastrear la zona en busca de marcas en el terreno...

 

El gran descubrimiento

Así las cosas, no nos asombraría entonces que Eduardo Galeano (FAO Chascomús) detectara en un descampado situado a unos 120 metros del cedro, donde los cables de luz corren paralelos al mismo, una extraña HUELLA SEMICIRCULAR de 9.60 metros ya casi borrada por el paso del tiempo, con bordes de 15 cms. y pegada al lado del pluviómetro allí instalado. Del tipo “deshidratadas” ésta marca allí impresa , quizás nos estaba indicando la asociación directa con las diminutas entidades observadas por Pavoni al lado del cedro.


 
 
 

Documentando y midiendo una huella de ovni


Epílogo

Si bien recordamos algunos eventos OVNI donde los arboles tuvieron su protagonismo, como por ejemplo el famoso ombú de la estancia uruguaya “La Aurora”(1976), a la hora del balance nos encontramos con un CASO INSOLITO, tal vez único en su género. Consultado el amigo “Quique” Mario (CEUFO) sobre algún hecho similar en la “clave” provincia de La Pampa, donde se han presentado los incidentes más inusuales de la casuística argentina, nos manifestó que NUNCA  tuvieron un suceso similar por ésas tierras. En lo que respecta a la probable la morfología de las entidades, ésta nos lleva con gran similitud a esos OJOS ROJOS que tanto manifestaron los testigos allá por el 2002 y 2003 en que arreciaban las MUTILACIONES DE GANADO en el país. Por estos días también en Chascomús se produjeron extrañas mutilaciones de animales. Y para concluir, ya en el terreno de las hipótesis, podemos suponer que ésta nueva incursión humanoide bonaerense, mas allá de su propio objetivo que sin dudas desconocemos, haya querido dejar “UNA SEÑAL DE PODER o DEMOSTRACION DE FUERZA” levantando el ya famoso cedro, como si cualquiera de nosotros, salvando las distancias,  levantara o acomodara algo a nuestro paso: una maceta, una planta, etc. Aún así, las investigaciones continúan...

 

Algunos integrantes de la FAO y Luis Pavoni en el predio


Investigación “in situ”:

Eduardo Galeano (FAO Chascomús)

Leonardo Villamea y Cristian Villamea (FAO Quilmes )

Patricio Barrancos, Daniel López y Franco Puglisi (FAO Capital Federal)

Cristian Salvatierra y Luis Burgos (FAO La Plata)


Solicitamos su colaboración.
Muchas gracias.