Testimonios (continuación)...

18- Extraño Encuentro del Tercer Tipo

Relato

Mi nombre es Agustín. El 14 de diciembre de 1995, cuando yo tenía ocho años, estábamos con mi hermano y mi papá durmiendo en su cama grande. Serían aproximadamente las 04:00 de la mañana. De repente apareció una especie de sustancia blanda, con sangre, en la almohada del lado de mi hermano y de mi padre. Ellos tenían esa sustancia roja en la espalda y  también se la podía apreciar en la alfombra de la habitación. Tenía el tamaño de un hígado de perro. Llegaba hasta la ventana de la habitación y había también en el balcón al cual daba esa ventana. Lo más extraño de esto es que yo no tenía nada de sangre, en cambio mi hermano y mi papá, sí.
El 6 de diciembre de 2003 decidí hablar de este acontecimiento con mi hermano pero él de repente se puso muy nervioso. Comencé a interrogarlo y me dijo que recordaba lo mismo que yo: lo de la sangre, lo de esas cosas del tamaño de un riñón de perro y algo más. Recordaba que esa noche que vio y tocó la sustancia que había en la almohada, miró hacia la puerta de entrada de la habitación y vio “un hombre alto, de más de dos metros de altura, con brazos largos que pasaban sus rodillas y que no tenía pelo en la cabeza. Sus ojos eran largos y finos y emitía un ruido como de chasquido”. Cuando el ser miró a mi hermano, éste se desmayó y se durmió y no se despertó hasta el día siguiente.
Hablé con mi padre sobre lo acontecido y coincidió con todo lo relatado. Es lo que tengo para reportar.

Agustín (Comodoro Rivadavia, Chubut)

17- ¿OSNIs en el río Paraná?

Relato

En cierta ocasión, el suboficial Gustavo Soloaga, buzo de Prefectura Naval Argentina, se encontraba realizando un trabajo de inmersión para rescatar una grúa hundida en la construcción de un puente. Al sumergirse, observó sorprendido una zona debajo del agua muy iluminada como si fuera una ciudad subacuática e inmediatamente sintió como que algo luminoso lo tomaba del brazo y lo subía de regreso a la superficie. En esos momentos, sin entender lo que ocurría y muy desorientado, escupió su regulador. Fue rescatado inmediatamente por sus compañeros, que le salvaron la vida.
Al relatar su experiencia muchos intentaron desacreditarlo y ridiculizarlo, especialmente Prefectura, que dictaminó que lo sucedido se debió a un estado de hipoxia por la profundidad. Lo curioso es que ésa no es una zona profunda y la grúa jamás se encontró.
Según médicos navales, este estado de hipoxia le causó un estado alucinatorio. Lo que no se tuvo en cuenta es que ese buzo fue entrenado como profesional por esa Institución para realizar ese tipo de trabajos.
Él no fue el único testigo de este tipo de avistamientos, pero nadie más quiso avalar su relato ni darse a conocer.

Info de Juan Carlos Gauna (Rosario, Santa Fe)

16- OVNI  sobre Capital Federal !!!

Relato

El día martes 17 de Marzo de 2009, aproximadamente a las 20:30/21:00 horas, estábamos mi novia y yo en mi departamento ubicado en el barrio de Palermo y desde un séptimo piso, ví pasar sobre mí un objeto volador. Al principio le dije a mi novia que observara el avión. Pero en segundos me di cuenta que no tenía alas. Por lo tanto supuse que sería un helicóptero por su forma alargada, más parecido a un cubo rectangular pero angular en sus puntas. (Nota: todos los rectángulos tienen extremos en ángulo). No tenía hélices…
En ese momento presté atención a una única luz que llevaba encendida por debajo de él, en forma permanente, diferente a las que prenden y apagan las aeronaves convencionales conocidas. Producía un zumbido extraño y volaba muy bajo en dirección NO a SE.
El tiempo de avistamiento fue muy breve y se perdió de mi vista tras un edificio a unos cincuenta metros.

Alejandro (Palermo, Bs. As)

15-OBSERVACION DE TRIANGULOS VOLADORES

Relato

En la medianoche del 27 ó 28 de Noviembre de 2003 tomé el vuelo Londres-Buenos Aires que salió con más de dos horas de retraso por desperfectos técnicos. Yo tenía el asiento de la ventanilla sobre el ala izquierda y la dejé abierta. El cielo estaba perfectamente claro, no había nubes y se veía abajo el continente europeo. A poco tiempo de partir, a 14.000 pies de altura y sobrevolando las costas blancas de Portugal, sentí un zumbido sobre el techo del avión. Observé que hacia la izquierda, pero un poco más arriba del aparato, aparecieron repentinamente dos triángulos como “puntas de flecha de fuego” que se ubicaron uno al lado del otro. Se desprendió de uno de ellos como una lengua y dibujaron simultáneamente, uno, un trazo vertical y el otro, uno circular (IO). Los trazos, del mismo ancho que la base de los triángulos, eran compactos y no se disolvieron hasta que fueron terminados. No pude distinguir de qué lugar salió esa sustancia compacta que formó el dibujo y que tapó a las estrellas. Los trazos se borraron luego de forma total, repentinamente, sin dejar rastro alguno. En ese momento, los objetos giraron a 90º sobre sí mismos y a la luz de la luna los vi negros, lisos, sin cola y sin luces. Desaparecieron a una velocidad increíble en dirección al fondo del Mediterráneo sin dejar estela de ningún tipo…

María Elena Alvado (Rosario, Santa Fe)

14-EXTRAÑA VISITA DE DORMITORIO (VDD)

Relato

La noche del 24 de enero de 2009, siendo aproximadamente las 04:45 hs de la madrugada, me encontraba en mi habitación semi despierta cuando escuché un murmullo. No pude ver ni entender lo que se decía ni quién hablaba, pero de repente vi una sombra que se acercaba hacia mí. Levanté la cabeza y pregunté: “-¿sos vos, Andreita?”- refiriéndome a mi hija. Pero no era ella. Era una persona alta, que vestía algo parecido a un traje, tenía hombros anchos y cuadrados, brazos largos y una cabeza de forma triangular, sin cuello. Detrás de esta figura pude ver una luz amarillenta, que fue la que me permitió visualizarlo. Luego de hacerle la pregunta y sin responder, el ser desapareció inmediatamente...

Sofía Gallego (Ciudad de Mendoza)

13-EL VISITANTE


Relato


Cuando tenía 3 años, en 1981, vivía con mi familia en el Regimiento. Recuerdo que una noche sentimos que golpeaban la puerta de casa con mucha fuerza. Cuando mi padre fue a abrirla, yo me asomé y pude ver a una persona caminando hacia una luz muy fuerte que no me permitía distinguir de dónde provenía, si era de un vehículo o eran unos reflectores. Me llamó la atención esa figura, su cabeza, sus brazos y la forma lenta de caminar sin moverlos. Inmediatamente mi padre me tomó del brazo y me introdujo en la casa. Me quedé sin habla, sentada en un sillón y mi madre me trajo una mantita… Hoy tengo 31 años y ese hecho parece que lo hubiera vivido ayer. Nunca pude borrar esa figura de mi cabeza. Éste el es dibujo que hice de lo acontecido esa noche y que es la misma figura que vio mi madre, Sofía Gallego, el 24 de Enero de 2009.

Verónica Andrea Gallego (Ciudad de Mendoza)

12-OVNI ATRAIDO POR EL AGUA

Relato

Una noche de 1984, aproximadamente a las 23.00hs estaba en mi quinta acompañada de mis hermanos Gabriel y Eduardo y de mi cuñada Norma. Como nuestras propiedades estaban enfrentadas triangularmente, decidimos apagar todas las luces para disfrutar de la visión de las estrellas en la oscuridad de la noche. En ese momento, mi hermano Gabriel, que se había subido a la escalera de la pileta con intenciones de vaciarla, nos llama de manera urgente. Miramos hacia donde él nos señalaba y vimos, a una impresionante altura, unos objetos voladores que se movían de una a otra parte, entre las estrellas más chiquitas. Nos quedamos absortos mirando el extraño espectáculo, cuando mi hermano Gabriel nos grita: “Cuidado, están aquí!”. Repentinamente, y viniendo del lado de la pileta, apareció una nave con forma de herradura, de un metro o metro y medio de largo y setenta centímetros o menos de ancho, que pasó a una velocidad impresionante sobre nosotros. Su contorno exterior era color magenta radiante y el interior, amarillo. El zumbido que produjo opacó todo otro sonido. Avanzó, cruzó mi quinta, la calle y sobre la quinta de mi hermano Eduardo, desapareció. Mi cuñada se tiró de espaldas por la escalera pues creyó que se le venía encima, de tan cerca que la percibimos. A mi hermano Gabriel la piel de la cara y los ojos le quedaron rojos, como quemados. No quiso comer y se fue a dormir. A los pocos días, creo que el diario “Crónica” anunció que se habían avistado OVNIs en Moreno, aparentemente “robando” el agua de las piletas. Este episodio maravilloso e inolvidable, no puedo borrarlo de mi mente ni tampoco la sensación interior, a pesar de que han pasado veinticinco años.

Violeta Carballo (Francisco Alvarez, Bs.As)

11-ENCUENTRO PROGRAMADO

Relato

Cierto día de 1991, cuando tenía yo 16 años, fui invitado por el Sr. Rodolfo Motta, ya fallecido, a observar un avistamiento “preanunciado” en Punta Indio, provincia de Buenos Aires. Este señor, desconocíamos cómo, siempre sabía el día y la hora en que aparecerían las naves que íbamos a observar. Siendo las 02.30hs de la madrugada, en una playita pegada a un gran bosque cerca de la base Aeronaval, repentinamente sobre el horizonte se comenzó a formar “una medialuna de luz blanca” como si estuviera amaneciendo. De ese halo de luz comenzaron a salir una a una las naves, y a medida que lo hacían quedaban suspendidas frente a nosotros, no tan lejos y a baja altura. Éramos aproximadamente treinta personas. En total salieron 14 objetos voladores que se mantuvieron ante nuestra vista casi una hora. Terminado el espectáculo bajaron una a una y la luz se fue apagando hasta que desapareció…

Fabio Bonora (Campana, Bs. As)

10-OBSERVACION CERCANA

Relato

Transcurría el mes de Junio de 1967. Siendo aproximadamente las 20.00hs me encontraba junto a mis padres a punto de salir de casa, en las viñas en Carrodilla, Mendoza, donde vivíamos. Como siempre me ha gustado observar las estrellas, repentinamente pude visualizar el paso de “un objeto de forma esférica”, muy grande, de color gris oscuro, a unos cuarenta metros de distancia. No observé ni luces ni ventanas y se movía muy lentamente sobre las hileras del viñedo. Luego de recorrer la mitad de una de ellas, desapareció. Tuve la sensación de que había pasado a “otra dimensión” por la manera tan súbita de hacerlo. Debido a la velocidad mis padres no tuvieron oportunidad de observarlo. Quedó en mí una sensación inexplicable y estuve tan impresionada que hasta el día de hoy, cuarenta y dos años después, no he podido olvidarlo… Solían contarme mis padres que, cuando salían de noche a regar las viñas, en varias ocasiones observaron luces que dejaban el sector como de día. Todas estas experiencias ocurrieron en este sector, en Luján. En el año 1973, nos mudamos al centro de Mendoza y nunca más he vuelto a tener una vivencia similar.

Olinda Ponce (Ciudad de Mendoza)

9-SONDAS EN LA MEDIANOCHE

Relato

Tengo 21 años y soy del interior de Santiago del Estero, de la localidad de Monte Quemado. A principios del año 2007, alrededor de las 00:00hs de un caluroso día de Febrero, hubo un corte de luz en la ciudad. Como no podía dormir, me llamó la atención el insistente ladrido de un perro de las cercanías, pero no le di importancia. Al cabo de quince minutos me cansé de escucharlo y me asomé por la ventana para tratar de averiguar qué lo estaba alterando. Observé que le ladraba a algo cerca de donde yo estaba. Eran “dos esferas de luces de color verde amarillento” que me parecieron, al principio, tucutucus (luciérnagas). Estaban a unos ocho metros de distancia y a unos cinco metros de altura. Percibí que tenían más o menos el tamaño de una pelota de tenis, daban vueltas en círculos y parpadeaban sincronizadamente como si se estuvieran comunicando entre sí. Sin saber cómo reaccionar me quedé inmóvil y de pronto una de las "luces" desapareció y reapareció en frente de mi cara como si fuera el flash de una cámara. Inmediatamente regresó con la otra "luz". .. Como reacción a lo sucedido me caí de la ventana hacia adentro. Me levanté y pude ver que las "luces" ya no estaban. Corrí hacia la habitación de mi madre para relatarle lo sucedido y desde allí ví que las "luces" se dirigían en forma paralela y parpadeando, hacia un terreno baldío que se encuentra frente a la casa. Claramente pude observar cómo desaparecían entre los árboles del terreno…Nunca mas volví a verlas.

Marcos Damelli (Monte Quemado, Santiago del Estero)

8-ENCUENTRO CERCANO EN LOS VALLES

Relato

Esta experiencia sucedió el 28 de noviembre de 2003, mientras esperaba en el Carril, un pueblo distante a 35km de la ciudad de Salta, al camión que me llevaría a mi finca, en lo alto de los cerros de los Valles Calchaquíes. Éste llegó a las 22.00hs procedente de Salta y era conducido por Benito Salva. Lo acompañaban su padre, el chofer suplente, Lucho y un sobrino de Salva. En la cama cucheta del camión venían tres muchachos del paraje Palermo. Subimos con mi hija Tamara de 4 años, y nos acomodamos en la caja, entre la mercadería y el material de construcción. Mientras dormía, el grito desesperado de Benito me despertó: ” ¡Miren muchachos, un OVNI!”. Sobresaltado, trepé las barandas del camión y miré al cielo. No pude observar nada. El camión se detuvo en la banquina de la recta Tin Tin, con el motor apagado. Era un poco más de la 01.00hs. de la madrugada del sábado 29. Benito y los muchachos se bajaron del camión y observaron a un objeto que estaba posado en medio de los cardonales, a una distancia aproximada de cuatro a cinco cuadras, según mis cálculos. Quedé boquiabierto mirando el espectáculo. Eran luces que iban y venían, giraban en círculo, danzaban, se encendían y apagaban, particularmente una roja, que subía y bajaba del objeto. Pregunté a los muchachos si debíamos ir a ver qué era eso, pero ante la negativa de todos, dejé a mi hijita con ellos y me dirigí hacia las luces. Caminé ansioso a pasos agigantados y entrecortados y de repente frené, sorprendido, porque una sensación de fuego paralizó mi andar. Cerca de mí ví “un ser vestido de blanco”, a pocos metros de una enorme nave, que me encandiló con una potente luz que desprendía de su cuerpo. Cubrí mis ojos con mi mano y raudamente me oculté tras un robusto cardón. Mi cuerpo temblaba, mi corazón parecía no funcionar, mi mente viajaba a gran velocidad y me decía: ”Julio, te han visto!”. Me tiré al suelo y ví a ese ser subir a la nave como una pluma, volando… El aparato era enorme, con tres patas como de araña que lo soportaban. De la circunferencia salían tres mangueras como brazos de pulpo que se movían de un lado a otro zigzagueando en el aire. En la punta de cada manguera había una especie de gran ojo que parecía ver todo y una potente luz blanca. Me arrastré unos metros más. Reinaba un absoluto silencio. Una sensación extraña envolvió mi cuerpo: quería alejarme del lugar pero no podía. Inmediatamente ví bajar “siete seres de luz” y las luces de la nave se apagaron. Ésta desapareció de mi vista en una fracción de segundo. Se esfumó, se desvaneció, no lo sé. Mi mente se desbocó, estaba asustado, creía que era un sueño, no sabía qué pensar. Tenía la sensación de que no era yo el que estaba ahí, aunque estaba consciente de lo que estaba viendo. Los siete seres, “completamente iguales unos a otros”, comenzaron a caminar en fila india y lentamente. Observé que todos tenían en su plexo solar una luz y que se deslizaban prácticamente como “si no tocaran el suelo”. El que encabezaba la marcha tenía un traje de color rojo y los que lo seguían, de color oscuro o gris. El primero se detuvo junto a un cardón y depositó algo en el suelo. El que lo seguía hizo lo mismo, extendiendo sus largos brazos. Yo no sabía si estaban dejando o quitando algo. Aún en el suelo, recordé el camión y temí que se fuera y me dejara. Mi mente quiso tranquilizarse creyendo que sólo eran personas que estaban señalizando los cardones. Sin mirar atrás, me incorporé y corrí hacia el camión. Cuando llegué todos estaban dentro. Benito salió y me preguntó qué había visto. Para no inquietarlo, le dije que eran sólo personas. Cuando partimos volví a ver cómo las luces de la nave se prendían y comenzaba nuevamente el gran espectáculo. Llegamos a Pueblo Viejo, el lugar donde vive la familia Salva, en La Poma y ahí mismo les relaté la verdad de lo ocurrido. Pasaron unas semanas y estando yo en mis tierras en la Quebrada de Orozco, departamento La Poma, llegó Lucho en el camión y me comentó que escuchó en la radio local de Cachi (distante a unos 35km de donde yo vivía) que hablaban de nuestro caso. En enero de 2004, cuando visitaba a mi familia en Carril, vino un reportero del diario “El Tribuno” de Salta y me pidió que le relatara lo ocurrido. Le comenté que siempre veía esas naves pasar por mi finca con dirección al Pacífico y a la Cordillera y que pensaba que ese espacio aéreo era su ruta. A partir de ese momento no quise hablar más del tema porque comencé a tener “sueños” que parecía reales. Cada vez que me despertaba de uno de ellos tenía la sensación de que estaba muerto, porque cuando abría mis ojos tenía que volver a respirar pues sentía que el corazón no me latía. Recuerdo muy bien otra experiencia que tuve una noche mientras dormía. Quise despertarme porque sentí la presencia de un ser en la cabecera de mi cama y dos más a los pies. No me lo permitieron; me hablablan sin hablar y yo los escuchaba sin escuchar con mis oidos, sólo con mi mente. Me decían que ya no hablara más con la prensa sobre lo que me habían mostrado y me mostrarían… En los sueños que ellos me mostraron, dicen que todo lo que sucederá ya está escrito. Me hablaron sobre una gran guerra y que ellos estarán y escribirán señales en el cielo, como si una mano gigante pintara signos misteriosos advirtiendo su llegada. Me mostraron que los seres humanos no emplean lo mejor de la vida, que es el Amor, el respeto y la armonía de vivir con la Naturaleza. Hoy sueño que esos seres vendrán y me llevarán con ellos y no sólo a mí…

Julio Espinoza (Salta)

7-OBSERVACION DE HUMANOIDES

Relato

Transcurría el mes de mayo de 2008. Mi hermano es camionero y trabaja en la famosa mina de oro de San Juan transportando máquinas muy grandes al lugar. En determinado momento se detuvo a comer algo en una posada de un pequeño paraje, con dos o tres casas alrededor, entre las provincias de San Juan y Catamarca. Luego de terminar de cenar, percibió extrañado que el parroquiano actuaba como apurándolo. Desconociendo el motivo, se levantó y se fue. Al hacerlo, notó que los de la posada cerraban todo y apagaban las luces con cierta urgencia. Mi hermano no sabía qué pensar… tal vez tendrían miedo de algo o de él (?) Luego de revisar la carga, controlar los neumáticos, las sogas, etc. se dispuso a dormir. Mientras estaba acostado escuchó pasos de alguien acercándose y haciendo crujir el ripio del suelo. Curioso, se asomó, miró por el espejo del camión hacia atrás y con gran sorpresa vio “unos seres extraños”. Medían aproximadamente dos metros de altura, con cabezas alargadas y grandes y el cabello pegado, rubio y corto. Vestían ropa adherida al cuerpo de color azul. Estuvieron observando todo unos minutos y luego se marcharon. Mi hermano sintió tanto miedo que se quedó en el camión, se tapó y trató de dormir hasta el día siguiente, en que emprendió nuevamente la marcha muy temprano. A los pocos kilómetros le hizo dedo una señora con una niña. Él le contó la experiencia que acababa de vivir y ella le contestó que sabía de lo que hablaba. Que ellos estaban acostumbrados a ver los seres, las naves y las luces. Que pasaban “de a diez o quince” y se perdían en la Cordillera. También le contó que las luces atravesaban las paredes y que las viviendas quedaban totalmente iluminadas. Esta señora era la esposa del único policía del lugar…

Deborah Domínguez (Capital Federal)

6-OVNI PRODUCE EFECTO EM

Relato

Siendo chico, mi abuelo Eusebio me contó una experiencia que le tocó vivir hace más de cuarenta años, junto a su hija, en ese momento de quince. Él era maestro mayor de obras y se dedicaba a la construcción. Un fin de semana de invierno iban por la Ruta Nacional Nº 2 con intenciones de comprobar cómo se estaba llevando a cabo la obra en el terreno que había comprado. Unos 10kms antes de llegar al Aeropuerto de Mar del Plata, había un desvío a la izquierda que él solía usar y que conectaba esa ruta con Santa Clara del Mar. Aproximadamente a las 04.00hs cerca de una estancia llamada Las Marías, el camión en el que viajaban comenzó a “corcovear” como si se hubiese quedado sin combustible, lo que no era posible ya que había cargado el tanque antes de salir. Como el motor no arrancaba, se detuvo al costado de la ruta y decidió esperar a ver si pasaba alguien que lo acercara a una estación de servicio cercana. Mientras esperaba, observó a su izquierda, a lo lejos, en el campo, un grupo de luces blancas muy fuertes a nivel del suelo, que destellaban como la de los aviones y que cada vez se hacían más grandes. Intentó poner en marcha nuevamente el camión pero éste no respondió. Las luces comenzaron a acercarse de a poco y mi abuelo y su hija “vieron un objeto volador a pocos metros de la ruta”. Éste tomó luego altura y velocidad y pasó de izquierda a derecha delante de ellos, a unos 10 ó 15 metros, desapareciendo de su vista… Luego de ese suceso, el camión volvió a funcionar y partieron rumbo a Santa Clara muy asustados, a contarles lo ocurrido a los playeros del lugar. Éstos comentaron que era frecuente por esa zona ese tipo de avistamientos…

José Armando Sanchez (Buenos Aires)

5-CRONICAS ASOMBROSAS

Relato

En el oeste catamarqueño existe un pueblo que se llama Azampay. Desde tiempos remotos los lugareños cuentan que en el cerro Bandera, todas las noches se ven luces que suben y bajan de sus laderas. Un gendarme me contó que hace unos años los enviaron a realizar un trabajo en ese lugar y conoció a una familia que vivía “en medio de la nada”, en la cima del cerro. La integraban tres personas: el padre, la madre y un hijo de unos siete años.
El gendarme le preguntó al niño si no se aburría estando solo en esa zona inhóspita y el niño le contestó que no, porque jugaba con sus amiguitos.
Al día siguiente, la expedición de gendarmes bajó al pueblo luego de un viaje de varias horas. El gendarme se fue a dormir a su cuarto de la pensión y cerca de las 06.00hs de la mañana golpearon a su puerta. Sorprendido, abrió y se encontró frente al niño del cerro. Le preguntó: “-Qué haces aquí?”. A lo que el niño respondió: “-usted dijo que quería conocer a mis amiguitos y aquí están!!”
El gendarme miró hacia un costado y vio a DOS HUMANOIDES. En ese momento se asustó muchísimo y notó que también los seres estaban tanto o más asustados que él (?)
Repentinamente, “como por arte de magia”, todos desaparecieron, incluso el niño del cerro…

Esteban Herrera (Catamarca)

4-OBSERVACION PARALELA

Relato

Hace aproximadamente seis años (2003) informaron por televisión que se iba a poder apreciar una lluvia de asteroides. Como curioso que soy, me quedé gran parte de la noche mirando el cielo. Tuve la oportunidad de observar ese evento y cerca de las 04.00hs noté en el cielo “dos objetos que iban haciendo zigzag entre ellos”. Le comenté a un amigo que estaba a mi lado que “parecían dos pájaros”. Tomamos un largavistas y comprobamos que eran DOS NAVES CON FORMA DE PLATO, iguales, que se iban cruzando entre ellas como “jugando”. Ésa fue la impresión que tuve en ese momento…

Mauricio Ricotta (Berazategui)

3-OVNI CON CAIDA DE HOJA

Relato

No recuerdo bien la fecha, pero esta experiencia me sucedió en julio o agosto de 1999 ó 2000, cuando yo tenía unos quince años. Estaba en mi cuarto, en el segundo piso de mi casa, alrededor de las 14.00hs. Repentinamente por la ventana me llamó la atención “un objeto en el aire de color negro que realizaba movimientos extraños”. Al bajar, caía como una hoja, con ese movimiento de vaivén de derecha a izquierda y viceversa.
Lo observé unos 20 ó 25 segundos. Luego comenzó a alejarse, tomó altura y en menos de un minuto desapareció. Deduje que no podía ser un pájaro por el tipo de movimiento que realizaba, porque era mucho más grande y porque se alejó a gran velocidad…

Marcelo Martinelli (Bragado, Bs. As)

2-LUCES EN LOS CAMPOS

Relato

Solía contar mi abuelo que cuando era joven, en la finca “El Carmen “ que era de su propiedad, solían aparecer luces amarillas a la que los lugareños llamaban “FAROLES”. Éstas luces no se movían por el cielo sino que se desplazaban a unos tres metros del suelo!! Y nunca iban solas, siempre de a dos o tres o más…
El espectáculo era tan frecuente que la gente del lugar no les temía y cuando andaban a caballo solían ver su resplandor en los caminos. Lo curioso de estas luces es que si se las alumbraba con una linterna, rápidamente se alejaban del lugar.
Tiempo después supe que varios empresarios compraron las tierras, comenzaron los desmontes y poco a poco los “faroles” desaparecieron.

Camila Altamiranda (Apolinario Saravia,Salta)

1-OVNI o RAYO GLOBULAR ?

Relato

Hace mas de veinte años (mediados de los 80`) mi madre fue testigo del paso de “una luz enceguecedora”, de color blanco azulada que se desplazaba a una velocidad alucinante sobre la alambrada de un campo. Ella estaba en un coche en la entrada de la estancia en la que trabajaba su padre. Detuvieron el coche para bajar y abrir la tranquera, cuando repentinamente vino esa luz, que vieron con total claridad pues pasó muy cerca de ellos y se perdió en poco tiempo.
Fue avistada también por muchos otros habitantes del lugar…
Guillermo Alvarez (Carhué, Bs.As)

Solicitamos su colaboración.
Muchas gracias.