LOS ASOMBROSOS SUCESOS DEL HUAPI
Parte I y II, por Luis Burgos


INTRODUCCION


Hablar de episodios extraños sucedidos en el lago Nahuel Huapi (Río Negro) es introducirnos en el espejo de agua más misterioso de la República Argentina. Sólo basta con repasar “las leyendas mapuches” para tener una idea de lo que en otras épocas ya se comentaba del mismo. Ni que decir del supuesto y famoso monstruo NAHUELITO. Pero tratándose específicamente del tema que nos ocupa, el Huapi ocupa el primer puesto en el imaginario ranking de Fenómenos OVNI en lagos y lagunas del país (ver nuestra nota “LUCES EN LOS LAGOS”). Por ejemplo, allí en 1968, se logró plasmar LA PRIMER FOTO DE UN OVNI FANTASMA en nuestro territorio, a través de la cámara del Dr. Sebastián Tardá. Lo que a continuación pasaremos a relatar tiene un solo protagonista: Carlos Sahid.

El PROTAGONISTA

Tucumano de nacimiento, casado, Carlos (48) es Administrador de redes y programador de PC. Durante los últimos meses del año 2006 llega por casualidad a la zona del lago, a unos 20 kilómetros al norte de Bariloche y consigue trabajo como administrador de un camping. Su casa, sin luz eléctrica, estaba ubicada a unos 50 metros de la orilla del lago y su vecino más próximo a unos 200 metros. Con la única compañía de un perro, Carlos se instala en el lugar a partir del 30 de Octubre de aquel año y reside hasta el 27 de Febrero del año 2008, es decir, vivió allí durante un año y cuatro meses.


Foto de Carlos Sahid

EL GRAN DISPARADOR

Durante los meses de Noviembre y Diciembre del 2006 y casi todo el 2007, su vida en la región transcurrió normalmente, hasta el 15 de Diciembre de éste último año. Desde entonces la vida para Carlos Sahid sufrió un gran cambio interno. Había descubierto un mundo nuevo. Precisamente aquel día, estando el lago totalmente en calma, observa la llegada a la costa de dos olas que le llaman poderosamente la atención, pero al levantar la vista comprueba la presencia de “dos objetos brillantes sobre las aguas” y que eran casualmente los productores de las olas. A partir de allí, cámara en mano, empieza una búsqueda incesante de estos enigmáticos objetos que puede ver en ocasiones y fotografiar y filmar en otras, pero sin ser vistos a ojo desnudo. A la fecha, Carlos tiene en su poder más de 10 GB de material insólito, que fue acumulando durante los mas de 14 meses que le quedaron hasta su partida nuevamente a Tucumán…



LOS SUCESOS

Así las cosas, todas las mañanas Carlos se instalaba en la orilla del lago a tratar de contemplar el comportamiento de pequeños objetos luminosos sobre las aguas o en su defecto, a filmarlos o fotografiarlos “al azar”, ya que los descubría al bajar el material posteriormente a su pc. En mas de una ocasión, cuenta que su perro se asustaba de cosas que el visualmente no veía…
Al referirnos a pequeños objetos, debemos hacer mención a un término que por no poder definirlo con exactitud, lo emparentamos con OVNIs de estructuras diminutas y que hacen suponer una tecnología NANO, aunque cueste creerlo.

Sigue a continuación...