OOPARTS

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Cabeza de Tecaxic-Calixtlahuaca

publicado a la‎(s)‎ 20 de dic. de 2011 10:16 por Ciencia Misteri

Cabeza de Tecaxic-Calixtlahuaca, de terracota encontrada en México con posible origen romano.Esta es una cabecita de terracota, descubierta en 1933, es un fragmento de una figura mas grande. Fue descubierta en 1933 en una tumba precolombina en la zona de Tecaxic-Calixtlahuaca en el valle de Toluca.

¿Viajes en el tiempo? Hallan un reloj suizo en una tumba Ming

publicado a la‎(s)‎ 20 de dic. de 2011 9:49 por Ciencia Misteri   [ actualizado el 20 de dic. de 2011 9:58 ]

Si existen momentos en los que la realidad supera a la ficción, este bien podría ser el mejor de los casos. Si acaso existiera una prueba consistente de consumados viajes en el tiempo, el hallazgo es el indicado. Lo cierto es que, fraude, verdad o accidente, el reloj suizo encontrado en las excavaciones de una tumba perteneciente a la antigua dinastía Ming, parece materializarse como un capitulo más de la mini serie de ciencia ficción “La reliquia del futuro”.
“Cuando tratamos de quitar la tierra alrededor del ataúd, de repente un trozo de roca cayó y al chocar con el suelo hizo un sonido metálico” dijo uno de los investigadores del Museo de Guangxi, según el Asturian Times.

Aunque el reloj pulsera encontrado no parece funcional debido a su pequeño tamaño, las escalas se conservan en forma perfectamente proporcional a un ejemplar corriente. Incluso el sello de “Swiss” aparece fielmente grabado en el revés de su enmohecida cara.

El desconcierto del grupo de arqueólogos fue máximo cuando descubrieron que la pequeña reliquia de cuarzo, estimada en unos cien años de antigüedad, yacía en una tumba cerrada herméticamente hace unos cuatrocientos años.

“Los relojes no existían durante la dinastía Ming y Suiza como país ni siquiera existía entonces”, explicaba uno de los especialistas que trabajaba en una cueva de Shangsi, donde fue hallado el artefacto.

Aunque el hallazgo se enmarcaría dentro de los llamados oopart (objetos presuntamente modernos hallados en edades remotas), se presenta de una manera radicalmente distinta. Mientras que los oopart convencionales parecen artefactos tecnológicos desarrollados por razas antiguas, el reloj suizo lleva a los aventureros a suponer un contacto entre un viajante del tiempo del siglo pasado con pobladores de la antigua dinastía Ming.

La ausencia de hipótesis menos descabelladas nos lleva a imaginar a un viajero contemporáneo depositando una “ofrenda” junto al sarcófago de un ming por quien hubiera tomado afecto durante su estadía en el pasado, o bien arrojando su recuerdo del futuro al barro cuando este dejó de funcionar a las 10:06, hora exacta que sus manecillas indican aún cuatro siglos más tarde.

Mecanismo de Anticitera

publicado a la‎(s)‎ 13 de dic. de 2011 11:00 por Ciencia Misteri   [ actualizado el 13 de dic. de 2011 11:08 ]

El mecanismo o computadora de Anticitera, es uno de los objetos más sorprendentes de la antigüedad: una calculadora de exquisita precisión capaz de predecir las posiciones del sol y la luna para cualquier día del año.

Lo increíble del dispositivo es que se hundió en un barco hace 2000 años, y no sabemos a ciencia cierta nada sobre sus creadores. La cartografía de precisión probablemente se estancó más de 16 siglos al perderse el conocimiento que permitía crear dispositivos mecánicos tan precisos.

Sobre la historia completa del aparato, no puedo más que recomendar el excepcional artículo que Yuri escribió sobre él.

Hasta ahora, se sabía que el aparato fue diseñado teniendo en cuenta las variaciones de velocidad aparente de la luna en su órbita, debidas realmente a que la órbita es elíptica, no circular. Para modelar dicho efecto se usó un engranaje sobre otro engranaje que modificaba la velocidad de la luna en la manera justa.

En un reciente congreso en Seattle, el historiador de la ciencia James Evans presentó nuevos hallazgos sobre el dial del zodíaco que se puede ver sobre el artefacto.

A pesar del mal estado en que se encuentra, ha comparado las divisiones del zodiaco con las del calendario egipcio (ambas están en la máquina), y ha podido determinar que el diagrama zodiacal no está dividido en 12 zonas iguales sino que el centro estaba desplazado.

De esta manera, el investigador ha determinado que el desplazamiento de la aguja que representaba al sol a lo largo del dial, aún realizándose a velocidad constante, tendría el efecto de tardar más en atravesar unas zonas del zodíaco que otras. De esta manera se emularía de manera exacta la aparente trayectoria elíptica del sol alrededor de la Tierra.

Hasta ahora, se pensaba que este efecto de aceleración y desaceleración del sol a lo largo de su órbita, mucho más sutil que el de la luna, no había sido tenido en cuenta en este artefacto, al no haberse encontrado un engranaje equivalente al extra usado para el movimiento de la luna.

Pero finalmente, parece que quienes fueran que construyeron la máquina, tenían unos conocimientos astronómicos que realmente estaban a años luz de los que heredaría Europa durante 15 siglos.

Me gustaría terminar con una reflexión personal que siempre me provoca la computadora de Anticitera: el conomiento se puede perder. Pueblos que tenían conocimientos de geometría, astronomía, matemáticas y mecánica tan sofisticados como los constructores de este aparato, no dejaron otro rastro. Nada sabemos de ellos. Ninguna otra máquina parecida ha sido encontrada hasta ahora, aunque el sentido común nos dice que debería haber más, como mínimo, de similar complejidad.

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