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  • Gerardo Lopez
    noviembre 23, 2012
Unidad I‎ > ‎

1.2 La Perspectiva de Popper

Karl Popper
 
Biografía

Karl Popper

 

(Karl Raimund Popper; Viena, 1902 - Londres, 1994) Filósofo austriaco. Estudió filosofía en la Universidad de Viena y ejerció más tarde la docencia en la de Canterbury (1937-1945) y en la London School of Economics de Londres (1949-1969).

Aunque próximo a la filosofía neopositivista del Círculo de Viena, llevó a cabo una importante crítica de algunos de sus postulados; así, acusó de excesivamente dogmática la postura de dividir el conocimiento entre proposiciones científicas, que serían las únicas propiamente significativas, y metafísicas, que no serían significativas. Para Popper, bastaría con delimitar rigurosamente el terreno propio de la ciencia, sin que fuera necesario negar la eficacia de otros discursos en ámbitos distintos al de la ciencia.

También dirigió sus críticas hacia el verificacionismo que mantenían los miembros del Círculo, y defendió que la ciencia operaba por falsación, y no por inducción. Ésta es, en rigor, imposible, pues jamás se podrían verificar todos los casos sobre los que regiría la ley científica. La base del control empírico de la ciencia es la posibilidad de falsar las hipótesis, en un proceso abierto que conduciría tendencialmente a la verdad científica.

Popper desarrolló este principio en La lógica de la investigación científica (1934), donde estableció también un criterio para deslindar claramente la ciencia de los demás discursos: para que una hipótesis sea científica es necesario que se desprendan de ella enunciados observables y, por tanto, falsables, de modo que si éstos no se verifican, la hipótesis pueda ser refutada.

 

EL CONCEPTO DE SENTIDO COMÚN DESDE LA EPISTEMOLOGÍA FALSACIONISTA

 

La epistemología falsacionista de Karl R. Popper hace una distinción entre dos aspectos del conocimiento humano: el primero es el conocimiento del sentido común u ordinario; el segundo es el conocimiento científico. La relación entre ambos es que este último sólo puede ser una ampliación o desarrollo del primero. Según Popper, la ciencia, la filosofía y el pensamiento racional, deben surgir del sentido común; sin embargo, éste no es un fundamento seguro. Dice el autor: “el término ‘sentido común’ que empleo es muy vago, porque denota algo vago y cambiante —los instintos y opiniones de la gente—, muchas veces adecuados y verdaderos, pero muchas otras inadecuados o falsos”.

 

 Para Popper, partir de una base vaga e insegura como lo es el conocimiento del sentido común no representa un problema, debido a que a diferencia de racionalistas y empiristas, no pretende construir un sistema seguro sobre algún fundamento inamovible e indubitable. El sentido común es un conocimiento básico del cual se parte, un conocimiento de trasfondo que está en la base de toda discusión racional; pero sus creencias pueden ser cuestionadas y criticadas en cualquier momento (aunque no todas al mismo tiempo, como pretendió la epistemología tradicional). Con frecuencia, las creencias de sentido común han sido criticadas racionalmente y rechazadas como consecuencia de la crítica. Cuando esto sucede, las creencias en cuestión son modificadas tras la corrección, o incluso rechazadas de manera radical y reemplazadas por una nueva teoría que al comienzo puede parecer extravagante, hasta que, mediante un proceso paulatino de asimilación, termina por ser aceptada por la comunidad epistémica e incorporada al acervo del sentido común de ésta. El proceso descrito es, en particular, importante ya que ésta es la manera como progresa el conocimiento: “Toda ciencia y toda filosofía son sentido común esclarecido”, dice Popper.

 

La crítica racional de las creencias del sentido común lleva, entonces, al progreso del conocimiento: es así que podemos reconocer nuestros errores y aprender de ellos. De esta forma, Popper establece un compromiso fuerte con una tradición crítica racionalista. La crítica es así el gran instrumento del progreso: “El problema fundamental de la teoría del conocimiento es la clarificación e investigación de ese proceso mediante el cual aumentan o progresan nuestras teorías”. Por tanto, dice, “tenemos que reformar, por así decir, el lenguaje ordinario a medida que lo usamos, tal como indicaba Neurath en su metáfora del barco que hay que reconstruir continuamente para tratar de mantenerlo a flote”.

 

Aunque en la metodología falsacionista el énfasis del análisis epistemológico está hecho en el conocimiento científico, es claro que, es perfectamente aplicable a todo tipo de conocimiento. Para Popper, hay una continuidad entre el conocimiento de sentido común y el conocimiento científico, siendo este último un resultado de la aplicación sistemática de la crítica racional a las creencias del  primero.

 

  LA FILOSOFÍA CRÍTICA DEL SENTIDO COMÚN

 

Es así, como Popper plantea los lineamientos básicos de lo que llama la filosofía crítica del sentido común, la cual difiere de forma radical con el escepticismo moderno, al abandonar el requerimiento de certeza indubitable que la filosofía moderna consideraba esencial para el conocimiento, y que es característico de la epistemología (subjetivista) tradicional. Se propone, en su lugar, un escepticismo dinámico que afirma la posibilidad del conocimiento, al apoyar la posibilidad del aumento del conocimiento. Pero ésta es una forma muy debilita da de escepticismo, pues defiende un crecimiento ilimitado del conocimiento, aunque la verdad absoluta sea inalcanzable.

 

En la filosofía crítica del sentido común, entonces, el punto de partida es el conocimiento de sentido común, considerado como una tradición de primer orden, aunado a la tradición del razonamiento crítico, una tradición de segundo orden que es una estrategia básica mediante la cual el conocimiento del sentido común evoluciona.

En esta metodología, la elección del punto de partida del conocimiento no es decisivamente importante para el aumento del conocimiento, ya que todo es susceptible de ser sometido a crítica racional. Por eso es más conveniente partir del conocimiento del sentido común, por muy vagos que sean sus puntos de vista, pero no de una manera dogmática, sino crítica.

 

 

Por otra parte, la reflexión crítica, dice Popper, nos convence de que todo conocimiento —incluso el observacional—, está impregnado de teoría, en un sentido amplio, y de que en su mayor parte nuestro conocimiento tiene un carácterconjetural. La epistemología tradicional falla porque no considera el carácter conjetural del conocimiento y porque considera que el conocimiento puede remitirse en última instancia a ciertos insumos de la mente o del organismo. Pero, según Popper, incluso nuestros órganos de los sentidos están  impregnados de teoría y sujetos a error: “todos los órganos sensoriales incorporan genéticamente teorías anticipatorias”. Ésta es una tesis nuclear para el desarrollo de una epistemología de corte evolucionista. Todo lo que se puede asimilar como un insumo relevante de la experiencia y lo que se ignora como irrelevante depende por completo de la estructura innata del organismo:

Todo conocimiento adquirido, todo aprendizaje, consta de modificaciones (posiblemente de rechazos) de cierto tipo de conocimiento o disposición que ya se poseía previamente y, en última instancia, consta de disposiciones innatas [...] En cada estadio de la evolución de la vida hemos de suponer la existencia de algún conocimiento bajo la forma de disposiciones o expectativas.

 

Según lo anterior, el aumento del conocimiento consiste en la modificación del conocimiento previo, sea alterándolo o rechazándolo a gran escala. El conocimiento no parte nunca de cero, sino que siempre presupone un conocimiento básico —conocimiento que se da por supuesto en un momento determinado, junto con algunas dificultades, algunos problemas. Por regla general, éstos surgen del choque entre las expectativas inherentes a nuestro conocimiento básico y algunos descubrimientos nuevos, como observaciones o hipótesis sugeridos por ellos.

 

 

 

 

 

EL CONCEPTO DE SENTIDO COMÚN DESDE LA EPISTEMOLOGÍA EVOLUCIONISTA

 

En su epistemología evolucionista, Popper enfoca desde un punto de vista biológico o evolutivo el problema del progreso del conocimiento, mediante la aplicación del modelo darwiniano de selección natural al proceso que lleva del conocimiento del sentido común hasta el conocimiento científico. Aunque Popper admite que puede haber otras perspectivas para examinar los avances de la ciencia, el falsacionismo metodológico es compatible con el modelo de ensayo y eliminación del error de la teoría darwiniana. Desde la perspectiva evolutiva, la ciencia, o el progreso de la ciencia, puede considerarse un medio que emplea la especie humana para adaptarse al medio; para invadir nuevos nichos ecológicos, e incluso para inventar nuevos nichos ecológicos.

                 

EL MODELO DE SELECCIÓN NATURAL Y EL MÉTODO DE CONJETURAS Y REFUTACIONES

 

Aunque Popper enfoca su discusión metodológica principalmente al desarrollo del conocimiento en la ciencia, su modelo es aplicable sin muchos cambios al desarrollo del conocimiento precientífico, es decir, a la manera en que los hombres, e incluso los animales, adquieren nuevos conocimientos fácticos acerca del mundo. Dice Popper:

 

Partiendo del realismo científico, está muy claro que no sobreviviremos si nuestras acciones y reacciones están mal ajustadas al medio. Puesto que las “creencias” están íntimamente ligadas a las expectativas y a la disposición a actuar, podemos decir que nuestras creencias más prácticas están más próximas a la verdad en la medida en que sobrevivimos. Así se erigen en la parte más dogmática del sentido común que, aunque no sea en absoluto fiable, verdadero o cierto, constituye siempre un buen punto de partida.  Por consiguiente, todo conocimiento, aun el más primario de los animales, se adquiere mediante el método de ensayo y error, o de conjeturas y refutaciones:

 

El método de aprendizaje de ensayo y error —de aprender de nuestros errores— parece ser fundamentalmente el mismo, ya sea practicado por animales más o menos desarrollados, por chimpancés, o por hombres de ciencia.

 

El método de ensayo y error, el método de hacer conjeturas e intentar refutarlas, se emplea entonces en todos los niveles evolutivos. Sin embargo, aunque Popper no niega la posibilidad de un tipo de conocimiento primario en los animales, la habilidad específicamente humana para conocer, así como la habilidad para producir conocimiento científico, son el resultado de la selección natural en los humanos y se encuentran estrechamente relacionados con la evolución de su lenguaje, que es proposicional. Entonces, si queremos considerar el conocimiento y la actividad científica como fenómenos biológicos, tendremos que tener en cuenta su papel en el proceso de adaptación del animal humano a su entorno y a los cambios ambientales, es decir, a los sucesos que le acontecen y que conforman los nichos en los que habita.

 

 

 

 

Popper generaliza el modelo evolucionista a todos los aspectos cognitivos de la especie humana. Distingue tres niveles de adaptación: adaptación genética, comportamiento adaptativo y descubrimiento científico, el cual es un caso especial del anterior. Estos tres niveles de adaptación corresponden en gran medida con la conocida ontología popperiana de tres niveles de los mundos 1, 2 y 3, respectivamente. En todos ellos ocurre el mismo mecanismo de adaptación y progreso: mediante la instrucción y la selección.

 

En esos niveles, el punto de partida es una estructura heredada básica: en el nivel genético, el organismo posee una estructura genética; en el conductual, el organismo dispone de un repertorio de tipos de comportamiento; y en el nivel científico, se dispone de las conjeturas y teorías científicas dominantes (y en este mismo nivel puede incluirse al sentido común ordinario). Las estructuras se transmiten en los tres niveles mediante lo que Popper llama la instrucción: mediante las respuestas de la instrucción genética en el nivel genético y en el conductual, y mediante el aprendizaje de la tradición y la imitación social en el nivel conductual y el científico.

 

Es así que el aspecto del progreso del conocimiento se ajusta a un modelo selectivo, como en general ocurre con todas las demás estructuras. Las estructuras heredadas en los tres niveles están sujetas a presiones de selección, desafíos ambientales y problemas teóricos, respectivamente. Como respuesta a esto se producen variaciones en las instrucciones heredadas de forma genética o por tradición:

En el nivel genético, las variaciones son mutaciones y recombinaciones de la instrucción codificada. En el nivel conductual, son variaciones y recombinaciones tentativas en los límites del repertorio. En el nivel científico, son nuevas instrucciones del tipo de ensayos tentativos.

 

La fase siguiente es la de selección de las mutaciones y de las variaciones disponibles: aquellas mal adaptadas son eliminadas mediante la selección natural. Y sobreviven las instrucciones de ensayos mejor adaptadas, que a su vez son heredadas a las siguientes generaciones. Este es, en resumen, el método de adaptación por ensayo y eliminación del error.

 

Por consiguiente, se opera con estructuras heredadas que nos han sido transmitidas por la instrucción, ya sea mediante el código genético o la tradición. En los tres niveles, los cambios en los ensayos hacen surgir nuevas estructuras y nuevas instrucciones desde dentro de la estructura, por medio de ensayos tentativos, sometidos a la selección natural o a la eliminación del error. Sin embargo, dice Popper, en este proceso no se puede llegar a ningún estado de equilibrio final de adaptación mediante la aplicación del método de prueba y eliminación del error. En primer lugar, esto se debe a que no es factible presentar soluciones perfectas al resolver un problema, y en segundo lugar, porque la emergencia de estructuras o instrucciones nuevas, implica un cambio en la situación del medio. Hay nuevos elementos ambientales que ejercerán nuevas presiones, y que a su vez, darán origen a nuevos cambios y nuevos problemas; y esto opera en los tres niveles.

  

 

SENTIDO COMÚN Y TRADICIÓN DESDE LA PERSPECTIVA EVOLUCIONISTA

Con respecto al papel de las tradiciones desde el modelo evolucionista, las de primer orden se relacionan al ya mencionado proceso de la instrucción, juegan el papel de preservar y de heredar las estructuras básicas: genéticas, conductuales y teóricas. Mientras que la selección natural, con su método de ensayo y eliminación del error (del cual la tradición racionalista crítica es un aspecto relacionado con desarrollo del conocimiento) puede ser vista como una tradición de segundo orden.

 

Las estructuras heredadas están sujetas a presiones de selección, desafíos ambientales y problemas teóricos, respectivamente. Como respuesta a esto se producen variaciones en las instrucciones heredadas de manera genética o por tradición. Las disposiciones para la acción son, en parte, innatas y, en parte, transmitidas y aprendidas mediante la tradición.

 

El papel de la tradición tiene, entonces, dos facetas en la epistemología evolucionista popperiana. Las tradiciones de primer orden en los niveles conductual, de sentido común y científico transmiten el conocimiento ya adquirido. Mientras que el método de ensayo y eliminación del error es visto como una tradición de segundo orden, de la cual depende el proceso evolutivo del conocimiento y el mejoramiento en la adaptación al medio en todos los niveles.

 

 

LA DIMENSIÓN TÁCITA DEL CONOCIMIENTO DE SENTIDO COMÚN

Una característica del conocimiento del sentido común es su resistencia al cambio, ésta tenacidad proviene en parte de su dimensión tácita. Tal vez el aspecto más arraigado del conocimiento del sentido común es esa parte del conocimiento tácito que heredamos en nuestros genes y que es en la práctica  imposible de formular de manera proposicional. Pero heredado de forma genética o aprendido de nuestra tradición, el conocimiento tácito es, principalmente, un conocimiento práctico orientado a la acción. El sentido común tiene una dimensión tácita que está presupuesta siempre en nuestras acciones y creencias más básicas.

Desde una concepción pragmática del sentido común, como la de la filosofía crítica del sentido común, que nos propone Popper, las creencias del sentido común pueden considerarse creencias que se han atrincherado. No son indudables o permanentes, sino guías para la acción consagradas por el hábito. Las damos por sentadas y no las cuestionamos porque han probado su adecuación en el uso cotidiano. Forman la parte nuclear de las creencias básicas de una tradición. Son la parte más firme, establecida y la más resistente al cambio, pero no por eso son inmutables.

 

 EL SENTIDO COMÚN COMO CONOCIMIENTO INNATO

Respecto a la posibilidad de un conocimiento innato, Popper acepta que poseemos un determinado grado de este tipo de conocimiento del cual partimos, aunque es poco fiable, pero le da una interpretación naturalista y evolucionista:

Afirmo que todo animal nace con muchas expectativas, normalmente inconscientes, o, en otras palabras, con algo que se corresponde estrechamente con las hipótesis y, por ello mismo, con el pensamiento hipotético. Y afirmo que, en este sentido, siempre tenemos conocimiento innato con el que empezar, aun cuando pueda ser completamente indigno de confianza. Este conocimiento innato, estas expectativas innatas, en caso de decepcionar, crearán nuestros primeros problemas.

Por tanto, puede decirse que el consecuente aumento de conocimiento se produce a través de las correcciones y las modificaciones del conocimiento anterior, de las expectativas y las hipótesis previas.

Si bien, para Popper, la teoría clásica de las ideas innatas es absurda, es necesario considerar que todo organismo tiene reacciones o respuestas innatas y, entre ellas, algunas son adaptadas a sucesos inminentes. Podemos describir estas respuestas como expectativas sin implicar que éstas sean conscientes. El bebé recién nacido espera, dice, en este sentido, ser alimentado (y, se podría

alegar incluso, ser protegido y amado). En vista de las relaciones estrechas entre expectativas y conocimiento, aun podríamos hablar en un sentido bastante razonable de conocimiento innato. Este conocimiento no es, sin embargo, válido a priori; una expectativa innata, no importa lo fuerte y específica que sea, puede estar equivocada: El niño recién nacido puede ser abandonado y morir de hambre.

El análogo psicológico o biológico de una hipótesis puede describirse así como una expectativa o la espera de un suceso. Esta expectativa puede ser consciente o inconsciente. Radica en la aptitud de un organismo para actuar o reaccionar como respuesta a una situación de un cierto tipo específico, es decir, consiste en la activación (parcial) de ciertas disposiciones y, esta disposición, a estar preparado para lo que va a venir es el análogo biológico del conocimiento científico.

 

Por lo tanto, hemos nacido con expectativas, con conocimiento que, aunque no es válido a priori, es psicológica o genéticamente a priori, es decir, anterior a toda experiencia basada en la observación. Una de las expectativas más importantes es la de encontrar una regularidad. Ésta se relaciona con una propensión innata a buscar regularidades, o con una necesidad de encontrar regularidades. Este análisis puede extenderse a todo nivel en la escala animal, llegando hasta el hombre de ciencia:

Al animal, el punto de vista se lo suministran sus necesidades, su tarea del momento y sus expectativas; al científico, sus intereses teóricos, el problema especial que tiene en investigación, sus conjeturas y anticipaciones, y las teorías que acepta como una especie de trasfondo: su marco de referencia, su “horizonte de expectativas”.

Esta forma de conocimiento innato es para Popper el aspecto primario del

conocimiento del sentido común, que junto con el conocimiento aprendido proveniente del marco cultural en que nacemos representa nuestro punto de partida, el cual se modifica y evoluciona mediante el método de la crítica racional hasta llegar a constituir conocimiento científico: “El método de la ciencia, el método de la discusión crítica, es lo que nos permite trascender no sólo nuestro marco culturalmente adquirido, sino también nuestro marco innato

Estrategias Didácticas Sugeridas 

Escenificación del personaje

Estrategia 1:

(El alumno representará el papel del personaje de Popper, con todas sus características, hechos, dando a conocer sus aportaciones más significativas).

Esta estratégia puede ser por equipos, donde se escoge al alumno que mejor pueda representar al personaje. En dicha actuación, el alumno rescatará los hechos más importantes del personaje (Popper).

Estrategia 2:

Los alumnos, investigarán las aportaciones y la relación que existe con los eventos actuales

 

 

 

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Gerardo Lopez,
27/11/2012 20:08
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