Poblacion animal en via de extincion en Colombia

Los libros rojos tuvieron sus inicios hacia mediados de la década de los sesenta para llamar la atención sobre las especies que se encuentran en peligro de extinción.. Desde entonces los criterios para definir si una especie se encuentra amenazada han pasado por un proceso de refinamiento progresivo hasta llegar a aquellos vigentes desde mediados de los años noventa. En su forma moderna los libros rojos evalúan el grado de amenaza de extinción en que se encuentran las diferentes especies y proponen medidas de conservación. El establecimiento de nuevos criterios y categorias por parte de la UICN en 2001 con un énfasis cuantitativo para reducir el grado de subjetividad en la clasificación de las especies ha sido una herramienta muy importante para una nueva generación de libros rojos a nivel mundial. Estos criterios hicieron evidente la necesidad de actualizar la información para la fauna y flora que era considerada como amenazada en país.Las listas que se presentan son de carácter preliminar, elaboradas en 1998 y desde entonces sometidas a revisión por más de un centenar de investigadores vinculados al proceso de elaboración de los libros rojos. La categorización se basó en la metodología propuesta por la UICN 1994, sin embargo se aplicó al conocimiento nacional dejando de lado el carácter global. El Instituto Humboldt quiere agradecer y reconocer la labor realizada por los autores de las listas, pues éstas se han constituido en la base del trabajo de los libros rojos.

Desde 1998 el Ministerio del Medio Ambiente, el Instituto Alexander von Humboldt y el Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional, trabajan en el 'Proyecto Libro Rojo de Especies Amenazadas de Colombia', dedicado a identificar las especies de la fauna y flora que requieren eficientes y urgentes medidas de protección. También buscan detener y mitigar procesos de extinción y garantizar la supervivencia de estas especies.

El primer grupo de libros rojos fue sobre aves, invertebrados marinos, peces continentales y marinos; plantas criptógamas, reptiles y un primer volumen de plantas fanerógamas y anfibios. Se esperan los libros sobre hongos, invertebrados terrestres, mamíferos y de plantas fanerógamas, en preparación.

Anfibios

Desde 1980 los investigadores del mundo comenzaron a llamar la atención.  Un fenómeno se ensañaba contra lugares ricos en ranas hasta desaparecer poblaciones enteras. Se empezó a hablar de la 'Declinación global de ranas', una mortalidad masiva y rápida de especies.

Hoy, la situación continúa. Se sospecha del cambio climático que puede incrementar la actividad de insectos portadores de un hongo patógeno, pero también de la contaminación, la lluvia ácida, los residuos radiactivos. Se sabe de 159 especies desaparecidas en el mundo.

Lo extraño es que el fenómeno ocurre en áreas contaminadas y prístinas, más cuando los anfibios son indicadores biológicos y de la calidad del ambiente. "Pienso que es una alerta que estos animales lanzan a los humanos. Es como si dijeran: hay algo malo para nosotras, tal vez será malo para la humanidad. Esto coincide con el incremento de cáncer de piel. Lo cierto es que hay anomalías climáticas y las primeras en cantarlo son las ranas", dice José Vicente Rueda, biólogo dedicado a la investigación de anfibios.

Explica que por ahora hay preocupación por las ranas pero debe haber una alianza de todos los profesionales para saber qué es lo que está ocurriendo.

En Colombia, país más rico del mundo en ranas, el fenómeno está presente. Hay registradas 735 especies y cuando se estudien áreas no exploradas, se podrían superar las mil, dice Rueda.

En las selvas de Florencia (Caldas), en un parche boscoso de 5.400 hectáreas, entre 1.000 y 2.000 metros de altura, hay 45 especies. Es la mayor cantidad de ranas por unidad de superficie del mundo y todavía no ha sido incorporada al sistema de áreas protegidas del país.

La extinción ataca a muchas especies más, que van desde el oso de anteojos hasta invertebrados, plantas y peces que no alcanzan a ser estudiados o protegidos.

Proyectos en el Sinú

La Fundación Omacha y Conservación Internacional advierten del peligro para cinco especies de la cuenca del río Sinú como consecuencia de deforestación, sedimentación, contaminación de agua, incremento de zonas agrícolas, proyectos viales, embalses, minería y expansión de centros urbanos.

Tortuga carranchina

Es la especie de agua dulce más amenazada en Suramérica. Quedan mil en Córdoba y Sucre. No es consumida pero la pescan accidentalmente y para no perder el anzuelo la decapitan.

La comunidad de la vereda La Ceiba de Pareja de Lorica (Córdoba), en la margen occidental del bajo Sinú, se comprometió a protegerla, pero espera ayuda del Estado, ojalá con servicios públicos, dice Vicente Rueda. Es muy pobre, sin letrinas ni energía eléctrica y consumen la misma agua que toma el ganado.

Manatíes

Conocido como manatí de Las Antillas (Trichechus manatus manatus) tiene una población cada día más escasa. Es una especie declarada como vulnerable (VU). Tiene un ciclo muy lento de reproducción.

Nutria neotropical

Su nombre científico es (Lontra longicaudis). La intensa explotación de su piel disminuyó sus poblaciones. La actual legislación frenó la cacería pero hay otra amenaza: las cazan para que no preden los peces en cautiverio.

No existen estudios sobre la diferenciación genética de las poblaciones del Pacífico, Caribe, Amazonas y Orinoco.

Delfín costero

Es una de las especies cetáceas más pequeñas del mundo y menos conocidas. El delfín costero (Sotalia Fluviatis) está categorizado como vulnerable (VU). La Fundación Omacha realiza estudios en Cispatá y el golfo de Morrosquillo.

Tortuga de río

Está considerada en peligro (EN) debido a la persecución por su carne y huevos, especialmente en Semana Santa. La tortuga (Podocnemis lewyana) se localiza especialmente en el Sinú.

A tiempo de salvarlos

Algunas especies críticamente amenazadas en Colombia y a un paso de la extinción son:

Coral cuerno de ciervo, peces peine, sierra, bocachico y mero; guasa; tigre rayado; cocodrilo americano; caimán llanero; tortugas carey, charapa; morrocoyo, tinamú, petrel ecuatoriano, pato negro, pavón colombiano, pavón moquirrojo, perdiz santandereana, pollo sabanero, cucarachero de Nicéforo, marimonda amazónica, dantas centroamericana y del Magdalena, Venado caramerudo.

Comments