Cábalas, la Teoría del Caos y el "paso a paso"

Carlos Giesenow - carlosgie@yahoo.com.ar 

Las cábalas forman parte del folklore deportivo a todo nivel. ¿Quién no se encomendó alguna vez a una cábala o realizó algún ritual antes de salir a jugar un partido importante? No hay que olvidar que las cábalas son, en el fondo, supersticiones y que estas están firmemente arraigadas en la cultura popular de cualquier sociedad humana.

En este artículo intentaremos profundizar en el tema de las cábalas, los talismanes, los rituales, las supersticiones y sus implicancias psicológicas, por ejemplo, su relación con la confianza. También haremos una distinción entre las cábalas y las denominadas "rutinas pre-tarea".

En lugar de partir de alguna definición científica del término, que bien podríamos obtener de un autor como B.F.Skinner (uno de los padres de la psicología comportamental) iremos delimitando su significado a lo largo del artículo.

La primera cuestión que resulta enigmática es ¿por qué uno cumple una cábala? A primera vista lo más obvio resulta contestar "porque funciona". Por lo general, uno repite algún acto (ponerse determinada ropa interior, decir una palabras mágicas, tocarse alguna parte del cuerpo, etc.) que en alguna otra circunstancia se asoció con un resultado positivo (una victoria, una actuación destacada, un golpe de suerte) o que alguien le enseñó que debe hacerse (de allí la transmisión cultural), por ejemplo, el famoso "toco madera".

Pero, ¿realmente alguien cree en estos intentos desesperados por volcar a los dioses del deporte de nuestro lado? Miles de ejemplos nos prueban que sí. Aunque la gente intelectualmente los nieguen o los minimizen, a nivel de comportamiento los cumple.

¿Qué influencia puede tener que toda la familia se acomode en los mismos asientos en Buenos Aires si el partido se juega en Kuala Lumpur? Seguramente esta gente es defensora a ultranza de la Teoría del Caos de la cual se puede derivar como premisa aquella frase que dice "todo tiene que ver con todo" y que si una mariposa aletea en el Amazonas se puede producir un tifón en las costas de China…

¿Es esta la mejor explicación posible? Probablemente no. Más allá de invocar a la suerte, ¿qué otra función tienen las cábalas? Por lo general, sirven para reducir la ansiedad que una situación nueva produce, en un intento por controlar y hacer más familiar un escenario que resulta novedoso y desconocido (el futuro). También se utilizan, por los mismos motivos, con la intención de aumentar la confianza (si me senté en este lugar del banco de suplentes la vez pasada y ganamos seguramente si lo repito volveremos a ganar).

Sin embargo, surgen problemas cuando uno depende excesivamente de las cábalas, ¿qué sucede cuando por algún motivo uno no la puede cumplir? ¿Qué pasa cuando se extravía el amuleto? ¿Cuándo llega tarde o está enferma la persona a la que hay que frotarle la cabeza? Si uno se había vuelto muy dependiente de ese ritual para regular su ansiedad y darle un impulso extra a la confianza se puede producir una hecatombe. Un buen ejemplo de esto se puede ver en la película "El fanático" donde el personaje que encarna Wesley Snipes pierde su amuleto de la suerte y consecuentemente su efectividad bateando. Por ello también se dice que las cábalas en el fondo muchas veces evidencian una falta de confianza, si uno depende de un amuleto para ganar, ¿para qué entrenó y se preparó? Partimos de la premisa de que, si bien la suerte ocupa su lugar en cualquier competencia deportiva, el trabajo preparatorio que se realiza tiene, entre otros objetivos, la intención de minimizar la influencia del azar. Entonces, las cábalas son también un intento de controlar lo que se nos escapa, lo que está fuera de nuestro control.

Tomaremos, como excepción, un ejemplo del fútbol por ser este reciente y bastante conocido. Existe una delgada línea entre hacer los "cuernitos" ante cada ataque rival y el "paso a paso" que levantó como bandera el director técnico Carlos "Mostaza" Merlo durante la campaña que llevó a Racing Club al campeonato en el Torneo Apertura 2001. Los "cuernitos" son claramente una cábala que cumple las caracterísiticas que ya se describieron. El "paso a paso", en cambio, intenta evocar un estado mental determinado, resume una idea que se quiere transmitir. En este caso el mensaje sería algo así como "el camino hacia el campeonato se irá construyendo dando un paso a la vez, por eso nos tenemos que concentrar en este partido, en este momento (aquí y ahora) y no adelantarnos demasiado".

Esto seguramente lo aprendieron de la manera más difícil los alemanes durante el Mundial de Kuala Lumpur 2002. El entrenador alemán Bernhard Peters dijo antes del encuentro con España, "Los vencimos dos veces el mes pasado [en un par de amistosos jugados en España] y estamos confiados en conseguir otra victoria. No los vemos como una amenaza". Debe haberse arrepentido de lo dicho cuando faltando 10 minutos iban 3-0 abajo. Finalmente los ibéricos ganaron el partido 3-2. Podemos hipotetizar que subestimar al rival y pensar en la final del torneo antes de terminar la primera ronda hicieron que la predisposición mental para ese partido no fuera la adecuada y esto afectara el rendimiento. También podemos suponer que aprovecharon la oportunidad para aprender lo que Merlo nos enseñó (una de las ventajas de ser argentinos).

La delgada línea a la que hacía referencia se cruza cuando una frase, como el "paso a paso", pasa a ser simplemente palabras "huecas" que se dicen por decir y no porque se intente evocar un significado en particular, es ahí cuando se transforma en una cábala. Quizás algo de esto intuyó Merlo cuando dijo "se acabó el paso a paso", es probable que haya percibido que sus palabras ya no tenían el mismo efecto sobre sus jugadores y que era necesario cambiar el discurso porque la situación, a pocas fechas de terminar el torneo, ya requería de otra mentalidad.

Las rutinas pre-tarea se llevan a cabo para alcanzar la predisposición y el estado mental y físico adecuados para la actividad que se quiera realizar. Se denominan "pre-tarea" porque se pueden utilizar no solo para los partidos, sino que también uno puede desarrollar una rutina pre-entrenamiento para encararlo lo más concentrado posible y así poder sacar el mayor provecho. Existen diversas rutinas que uno puede desarrollar, estas pueden incluir el procedimiento que uno utiliza para vestirse, lo que uno se dice a si mismo durante el calentamiento precompetitivo, realizar ejercicios de visualización previos a la competencia, escuchar música especialmente elegida para la ocasión, etc. Incluso lo que se hace la noche anterior al partido puede estar incluido dentro de una rutina pre-tarea. El objetivo es estar desde el minuto cero del partido lo más concentrado y con el equilibrio emocional necesario para jugarlo.

Una vez más debemos trazar la diferencia entre las cábalas y las rutinas: la superstición controla al atleta, pero el atleta controla la rutina. La superstición es rígida, irracional y el atleta depende de ella. Por otro lado, el deportista debe desarrollar una rutina que permita cierta flexibilidad ante circunstancias fortuitas, como puede ser llegar tarde a la cancha y tener menos tiempo para prepararse, y que sea significativa para él. Esto implica que la rutina que sirve para un jugador puede no servir para otro, esto puede generar problemas en un deporte de equipo como el hockey ya que un deportista puede preferir escuchar música movida en el vestuario mientras que otro quizás se sienta mejor estando tranquilo y relajado. Las rutinas pueden evolucionar con el tiempo y lo que le servía a una jugadora en un torneo puede ya no ser significativo al año siguiente.

Entonces, las rutinas pre-tarea sirven no solo para regular la ansiedad y demás emociones y para aumentar la confianza, sino también para focalizar la atención y alcanzar así el estado óptimo para el rendimiento.

Como se señaló al principio, las cábalas y las supersticiones están incorporadas a la cultura deportiva, e inclusive a nuestra vida diaria, por ello tampoco hay que ser demasiado extremista criticando las cábalas ni sentirse culpable porque uno utilice algún amuleto de la suerte.

 

Este artículo cierra una serie de notas que se inició con aquellas dedicadas a la concentración. Como siempre, quedan invitados a contactarme por cualquier duda que puedan tener o comentario que quieran realizar.