LA TÉCNICA ALEXANDER

ORIGEN

Frederick M. Alexander era australiano. Nació en la población de Winyard (Tasmania), en 1869. Fue un niño precoz pero muy pronto su salud se vio truncada por problemas respiratorios. Por ese motivo recibió una educación privada en lugar de ir a la escuela. Cuando su estado físico empezó a mejorar y se pudo mover con libertad, hacia los nueve años, empezó a apasionarse por los caballos y, con el tiempo, se convirtió en un experto domador y jinete. Su otra gran pasión fue el teatro, especialmente la obra de Shakespeare. Durante toda su vida conservó un enorme entusiasmo por estas dos actividades.

A los veinte años se trasladó a Melbourne donde empezó sus estudios musicales y dramáticos. Pronto ganó una excelente reputación produciendo obras teatrales. Con el tiempo formó su propia compañía teatral. Sin embargo su carrera como actor se vio enturbiada por una excesiva facilidad a quedarse ronco y a perder la voz durante su actuación. Este fue el punto de no retorno. Lo intentó todo para solucionar su problema vocal. El médico no podía ya aconsejarle nada, aunque estuvo  de  acuerdo  en  que  las  causas debían estar en algo erróneo que él haciadurante la actuación. A partir de este momento y con la ayuda de tres espejos, se embarcó en un proceso de auto-observación, avanzando cada vez con mayor detallen la comprensión del uso de sí mismo.

Durante ese tiempo continuó con su vida de actor, pero empezó también a aconsejar a los demás su técnica singular. Enseñó en Melbourne y en Sydney, donde durante cuatro años fue el director del Conservatorio Dramático y de Opera. En 1904 viajó a Londres para dar a conocer su técnica.

En Londres los actores acudieron en masa para que les diera clases y se convirtió en una especie de “protector” del teatro londinense. Entre sus alumnos figuraban actores famosos como Henry Irving y Viola Tree, y otros personajes conocidos de la época como Aldous Huxley, George Bernard, Sir Stafford y más tarde, en EE.UU., John Dewey.

Durante la primera guerra mundial, Alexander fue a enseñar a Nueva York. Más tarde se instalaría en Londres, donde fundó la primera escuela de formación de profesores en 1930. A los setenta y nueve años sufrió una apoplejía que paralizó el lado izquierdo de su cuerpo. Pero gracias a su técnica, recobró el control de éste en menos de un año y continuó enseñando hasta su muerte, en 1955, cuando contaba con ochenta y seis años.

Alexander elaboró sus ideas a lo largo de un período de casi sesenta años. A medida que su experiencia en la enseñanza crecía, fue ampliando y refinando el marco teórico de su técnica. En el transcurso de estos años publicó cuatro libros," La herencia suprema del hombre",  "Control consciente y constructivo del individuo", "El uso de sí mismo" y "La constante universal de la vida".