Jaime de la Cruz

 

 Jaime de la Cruz resume toda su labor artística con simples y hermosas palabras: “Amo a  Arucas”, esta frase tan trillada, manida y utilizada tan maliciosamente por tantos oportunistas en otros ámbitos fuera de lo artístico, suenan rotundamente sinceras, emotivas, pasionales y con una profundidad más allá de su simple significado convencional.

 Conozco a Jaime desde…(Dios, como pasa el tiempo), y siempre ha sido fiel a un realismo que se esfuerza por perfeccionar año tras año, para que cada cosa sea tal cual es, con sus formas y colores naturales, donde la interpretación queda sujeta a la observación visual más objetiva posible, cada cosa representa lo que es sin mayores quebraderos intelectuales, aunque alguna que otra vez este artista se haya tomado licencias más simbólicas o meramente decorativas, quizás por reposar un poco del enorme esfuerzo que supone seguir al pie de la letra el camino de un realismo tan exacto.

 El  amor por su ciudad natal, donde ha desarrollado la totalidad de su vida y obra, aflora apenas hablamos, Arucas llena su corazón y sirve como fuente de inspiración directa para su actual serie en la cual trabaja con desbordante esmero, sus calles, sus casas, sus edificios y monumentos más emblemáticos son representados en sus lienzos hasta el más mínimo detalle: la desbordante luz de la ciudad, los desconchados de las paredes, el labrado de las piedras, la imperfección del alquitrán se unen para darnos unos trocitos de la realidad que conocemos.

 Su nueva serie, en la que como digo trabaja actualmente y aquí mostramos algunas obras aun inconclusas, se llamara “Esquinas”, la mayoría serán dípticos que se unirán entre sí por esquinas estratégicas entre calles o casas de Arucas, mostrándonos de golpe unas interesantes panorámicas urbanas representadas fidedignamente con el cariño que pone el artista sin perder de vista la más honrosa objetividad física.

 La palabras de elogios y agradecimiento de Jaime para su ciudad quedan reflejados en cada trazo de lápiz en cada baño de delicado color, para quien ama como él a esta ciudad su sola contemplación es una forma de compartir dicho sentimiento, para quien desconozca nuestras calles, nuestras esquinas, los cuadros del autor se convierten en una forma de conocimiento, de aprendizaje, para apreciar y sentir lo que el pintor trasmite desde tan adentro.

 Dentro de poco la obra estará lista para ser expuesta, será esta su ciudad quien lo arropara en claro agradecimiento por el enorme esfuerzo de representarla con tanto mimo, será una manera de que la ciudad agradezca el amor sincero de este artista que siempre da lo mejor de sí con una humildad que lo hace crecer aun más, ese día veremos Arucas a través de los pinceles y el corazón de Jaime, ese día espero que los que de verdad aman Arucas como él estemos allí, por que pocas veces podremos contemplar una obra, que al margen de técnicas o diálogos, sea tan sentida y sincera.

 

                                                                                                                                                                                        Antonio Cerpa.  

 
 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 


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