La política de Felipe

por Felipe Glasman para la revista Conciencia

Los siguientes son extractos de los escritos de Felipe Glasman publicados en la revista Conciencia en los años 2000 y 2001.  En estos escritos  puede observarse que Felipe Glasman entendía que existía una “guerra de la salud” que oponía la solidaridad y la ética a los intereses mezquinos y la corrupción. Lamentablemente, la fiscalía prefirió otras palabras para definir la postura ética de Felipe Glasman en esta guerra: “pirotecnia verbal” la llamó.  Creemos que es irresponsable desestimar el rol de estos conflictos en el entramado de intereses que pudo haber motivado el asesinato de nuestro padre y exigimos que se investige en esta línea en profundidad.

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“Los médicos todavía creemos que la libertad es mejor que la opresión. Que la justicia, la igualdad y la equidad deben acercar al médico a su ideal de perfección y estar más en contacto con los problemas de la comunidad. Que la eficiencia y la efectividad en las acciones deben ser la respuesta inteligente a la multiplicidad de causas que inciden en la determinación de la salud y de la enfermedad.

 Decíamos el año pasado: Algunos pensarán que no existe relación entre la realidad cotidiana y la ética. No ser ético es más caro. La corrupción agrega sus propios costos al sistema de salud. No es ético hacer negocios personales desde la función pública, aceptar cargos para los cuales uno no se encuentra capacitado, nombrar a parientes en cargos públicos o institucionales, ser simultáneamente funcionario público y proveedor, limitar la libertad de expresión y de elección de las personas, especialmente si están en relación de dependencia, descalificar a los autores de las críticas libremente realizadas, en lugar de responder a ellas, disculparse en privado y ofenderse en público, ser obsecuente con el poder político, en lugar de vigilarlo o ser pluralista sólo cuando le conviene. Ser ético implica una actitud cotidiana. La gente no se recibe de ético y luego se le olvida. Quizá este año, estas consideraciones tienen más valor que antes. 

Cuando se habla de derechos se olvida frecuentemente que todo derecho conlleva necesariamente un deber y son estos últimos los que se ignoran a la hora de discutir el impacto de las decisiones individuales sobre la AMBB y el conjunto de los médicos de Bahía Blanca y Coronel Rosales que ella representa. Es un problema ético, no sólo gremial. Parecería no importar, el dónde, el cuándo, el cómo y el por cuánto; cuál es el costo económico y político para los demás colegas y para las instituciones a la cual pertenecen y cuáles y cuántas cabezas están pisando para trabajar. Se ignoran las normas. Se exige respeto por los derechos adquiridos solamente cuando son los propios. Si no hay armonización entre los intereses personales y los del conjunto, no hay gremialismo posible: sólo la ley de la selva. 

 Pero hay diferencias con la selva, donde triunfa el más fuerte o el más apto, en igualdad de condiciones. En nuestro caso la aptitud o la fortaleza están sustituidas por el acomodo y la traición.

 Se puede defender los derechos dentro o fuera del conjunto. Ambas actitudes son legítimas. Lo que no se puede es usufructuar de los beneficios del gremio y paralelamente promover acciones tendientes a socavar su unión, para obtener beneficios personales. El conjunto se defenderá de aquellos que intentan disolverlo. La AMBB lo hará. Defenderá la unión de los médicos y la indisolubilidad del gremio.

 Para salir de la dialéctica del conflicto, se requieren propuestas innovadoras. El impacto positivo que en la salud tienen aspectos que están fuera o más allá del sistema sanitario, es hoy contundente y no puede desconocerse. Brindar educación, políticas para regular el empleo, la desocupación, la pobreza, el crimen, el abuso de sustancias, procurar equidad social, son algunas cuestiones que se han mostrado como de mayor impacto en la salud, tanto individual como colectiva, que los recursos específicos que se destinan a detectar y cuidar las enfermedades.

Los presupuestos nacionales en salud se muestran insuficientes a pesar de considerar casi exclusivamente aspectos relacionados al tratamiento de las afecciones y dejando totalmente sin mencionar las partidas para los muchos otros determinantes que inciden sobre la salud. Son problemas para los cuales no hay soluciones médicas, deben venir de la política, la economía y la sociología. Es frecuente que se mida la eficiencia del gasto en salud de un país en términos de morbimortalidad o en calidad de vida, dando origen a frases hechas respecto a los problemas de la asignación de los recursos. Podemos tener los mejores servicios de traumatología del mundo y gastar mucho dinero en ellos, presentando tasas de recuperación de heridos muy elevadas, pero si no hay una política de prevención de accidentes de tránsito, esos fondos, que financian sistemas asistenciales del mejor nivel y muy eficientes en términos asistenciales, están mal gastados: muchos muertos y heridos simultáneamente con servicios de calidad. Los índices de morbimortalidad no miden la asistencia médica, sino que estiman la eficiencia social para resolver problemas de salud.

La democracia es la misma para todos pero la manera de hacer política es diferente. La política debe tener contenido y buscar el bien común. Se hace política con la realidad, sea ésta buena o mala.

 Hemos copiado y adaptado de la OPS un esquema que resume de tres maneras diferentes de hacer las cosas, respecto a la política gremial, la salud, la educación o cualquier otra actividad donde interactúen factores sociales.  

 

Convencional

Progresista

Liberadora

Función

Conformar

Reformar

Transformar

Propósito

 

Resistir el cambio. Mantener estable el orden social.

Cambiar a la gente para servir a las necesidades de la sociedad.

Cambiar a la sociedad para que sirva a las necesidades de la gente.

Estrategia

 

Enseñar a la gente a aceptar y a “encajar” en la situación social sin cambiar sus aspectos injustos.

Trabajar para efectuar ciertas mejoras sin cambiar los aspectos injustos de la sociedad.

Oponerse activamente a la injusticia social, a la desigualdad y a la corrupción.

Intención hacia la gente

CONTROLARLA, especialmente a la gente trabajadora pobre, del campo y la ciudad.

APACIGUARLA. Especialmente los que protestan y se rebelan a causa de las privaciones que padecen.

LIBERARLA

de la opresión, la explotación y la corrupción.

Enfoque general

AUTORITARIO (control rígido desde arriba)

PATERNALISTA (control bondadoso de arriba para abajo).

HUMANITARIO y DEMOCRÁTICO (control de abajo hacia arriba)

Efecto sobre la gente y la comunidad

 

OPRESIVO - autoridad central rígida que permite poca o ninguna participación de los alumnos y la comunidad.

ENGAÑADOR - finge el apoyo pero resiste el cambio verdadero.

SOLIDARIO - ayuda a la gente a encontrar maneras de ganar más control sobre su salud y su vida.

Cómo se considera a la gente en general

PASIVOS. Son envases vacíos para llenarse con los conocimientos de rigor. Pueden y deben ser domados.

IRRESPONSABLES Se deben cuidar. Se deben vigilar cuidadosamente. Pueden participar en actividades específicas cuando se les dirige a cada paso.

ACTIVOS. Pueden hacerse cargo y llegar a ser autosuficientes. Son responsables cuando se les trata con respeto y como iguales.

Qué sienten los pacientes hacia el médico

MIEDO - El médico es un amo absoluto que lo sabe todo y existe aparte y sobre la gente.

GRATITUD - El médico es una figura amistosa, paternal que sabe lo que es mejor para la gente.

CONFIANZA - El médico es un “facilitador” que ayuda a todos a buscar las respuestas juntos.

Quién decide cómo se va a trabajar

El Ministerio de Educación (o Salubridad) de la capital.

El Ministerio o la Municipalidad, con algunas decisiones locales.

Los pacientes y los médicos juntos con la comunidad.

Actitud del médico

Los pacientes deben hacer pocas preguntas.

El médico educa a los pacientes.

Diálogo y discusiones, pero el médico decide cuáles son las respuestas “correctas”.

Diálogo abierto, en el cual hay muchas respuestas sacadas de la experiencia de la gente.

Todos se enseñan unos a los otros.

Actitud del paciente

PASIVA - Los pacientes deben recibir las instrucciones del médico

MÁS O MENOS ACTIVA Aprender las instrucciones aún es básico.

ACTIVA - Todos contribuyen. Se aprende haciendo y discutiendo

Temas o conceptos importantes que se enseñan

CONVENCIONAL

Las virtudes y rectitud del orden social actual

La historia nacional

Reglas y reglamentos

Obediencia

Anatomía y fisiología

Se aplica porque siempre se ha hecho

Utilización innecesaria de palabras largas e información aburrida

PROGRESISTA

Enfoque integrado al desarrollo

Cómo hacer buen uso de los servicios profesionales y gubernamentales

Cómo llenar formularios

Conducta conveniente

Sencillas habilidades prácticas

LIBERADORA

 Análisis crítico

Conciencia social

Habilidades de comunicación, de enseñanza y de organización

Innovación, autosuficiencia, uso de recursos legales

Costumbres de la región

Desarrollar la confianza

Habilidades de las mujeres y los niños

Dignidad humana

Métodos que ayudan los débiles a hacerse fuertes

  

Desde tiempos remotos, los hombres luchan por la libertad, como uno de los valores más preciados. Tener un plan, se inserta dentro de las conquistas de libertad más grandes que puede perseguir el hombre. Tener un plan no es otra cosa que el intento del hombre por crear su futuro y no ser arrastrado por los hechos. Si hacemos uso de nuestra libertad y creamos un plan, debemos considerar que el medio en el que lo creamos nunca es inerte, pasivo o estático, por el contrario siempre es resistente, es siempre un contexto entre oponentes.

Cada vez es mayor la brecha entre ricos y pobres y el aumento de la inequidad enferma a la gente y desnuda la insuficiencia de los modelos tradicionales de practicar la medicina. Ser médico es ahora diferente que antes. La financiación de la medicina está quebrada y afecta los recursos que los médicos ponemos al alcance de las personas. Estamos disminuyendo nuestra capacidad de prevenir, promover, restablecer y rehabilitar la salud. Los nuevos recursos están cada vez más alejados de aquellos que no pueden pagarlos. Hay sistemas diferenciales para ricos y pobres, medicamentos diferenciales, procedimientos diagnósticos y terapéuticos diferenciales y ahora actitudes, ética y gremialismo médico diferencial.

El Estado ha perdido su capacidad de ser un factor de redistribución de recursos a favor de los más desposeídos para convertirse en un apropiador ilegítimo, que concentra para pagar su propia burocracia. Carece de objetivos y al competir con otros estamentos estatales y con el sector privado y social, pierde poder mediador y legitimidad. No se puede ser parte cuando se quiere ser juez. El Estado no es más el representante del interés común y debe recuperar con urgencia ese rol.

La vida institucional de la AMBB está experimentando grandes cambios. Durante muchos años, las diversas conducciones han tratado con mayor o menor éxito, de expresar la voluntad y el sentimiento de todos los médicos, independientemente de sus lugares de trabajo, origen, especialidad o edad y sexo. Los sectores disidentes (siempre los hubo) o los independientes, se expresaron a través del voto en blanco o mediante listas que aspiraron a liderar la conducción de la entidad. En todas las circunstancias, la AMBB tuvo la oportunidad de mostrar un respeto irrestricto a las normas democráticas y a la corrección en los debates. Tras la contienda, todos los médicos se encolumnaron para seguir bregando por los intereses comunes en un marco de solidaridad gremial. No había entonces interferencias externas al quehacer específico y la relación entre los colegas se mantuvo en el marco de respeto y consideración mutuas. Para que las minorías ejerzan el control de gestión y las mayorías tengan la responsabilidad de la conducción, desde 1991 se vota en los lugares de trabajo y las minorías tienen representación en la Comisión Directiva. 

Ahora, las circunstancias cambiaron radicalmente. Se produjo una polarización similar a la de ocasiones anteriores, pero la línea divisoria de las aguas fue mucho más marcada, originada por una fuerte interferencia desde el poder político municipal y provincial, que tomaron partido con el propósito de generar un gremialismo más afín con sus objetivos. Una “guerra sucia” y acusaciones y sospechas sobre la transparencia en el manejo de los fondos societarios, nunca fundamentadas, arrojaron una sombra de enemistad y confrontación personales, que no cesaron tras los comicios. Circunstancias conflictivas no resueltas, relacionadas con el convenio PAMI – CISBO y con la DIBA, exacerbaron aún más la animadversión reinante. Esta situación se está agravando con libelos y panfletos anónimos y con acusaciones inconsistentes, que provocan el desaliento y fastidio en la mayoría de los médicos, que preferirían que sus dirigentes se dedicaran a resolver las dificultades que padecen. Lamentablemente algunos colegas piensan que Goebbels tenía razón ("miente, que siempre algo queda").  

Decíamos en “Conciencia” N° 202: “El pasado 9 de junio, fue una jornada inolvidable. Alrededor del 90% de los colegas residentes en Bahía Blanca y Punta Alta concurrieron a las urnas constituidas en cada lugar de trabajo y expresaron su voluntad política sin limitaciones y con absoluta libertad. Ganó una lista, perdió otra (podría haber sido al revés), pero sin lugar a dudas, la AMBB pudo exhibir ante la comunidad en su conjunto, la legitimidad de su democracia interna y la solidez de sus estructuras. La incorporación de un capacitado núcleo de dirigentes a la Comisión Directiva nos dará la posibilidad de institucionalizar el disenso y compartir responsabilidades en los difíciles momentos en que nos toca vivir. Anhelamos aprender en democracia, que es la única forma en que se aprende, practicándola." 

El acto electoral fue ejemplar. La concurrencia masiva de los colegas dotó a la nueva comisión directiva de una representación y legitimidad nunca antes conocida. Se abría una época en la que la dirigencia médica asumía un nuevo rol y en la que la unidad podía ser algo más que una expresión de deseos. Sin embargo, probablemente por impericia, negligencia o imprudencia de todos, la expectativa se frustró. Pronto surgieron discrepancias que no pudieron ser superadas por canales institucionales y tras casi cinco meses de reuniones semanales, se produjo la renuncia de todos los representantes de la Lista Alternativa Gremial, porque "no compartimos los criterios de la actual conducción y que la inferioridad numérica hace estéril la permanencia en cargos que por la presente declinamos, puesto que no nos es dado cumplir con los propósitos que inspiran a la lista que representamos ni influir en manera alguna en los destinos de la AMBB".

La Comisión Directiva respondió mediante una nota en la que lamenta la decisión, mencionando que "la diversidad de pensamientos, siempre bienvenida en nuestra institución, es beneficiosa no sólo por su esencia democrática sino porque nos acicatea diariamente con opiniones distintas que nos obligan a reconsiderar y a reevaluar las propias. La libre concurrencia de cualquier asociado a las reuniones, fomentada y promocionada por nosotros desde hace tiempo, es prueba palmaria de lo que decimos". Mencionó, además, que deploraba que las "continuas invitaciones a la libre y franca confrontación de ideas hayan tenido esta respuesta. Nunca se le pidió que acompañara obsecuentemente principios que no comparte; en cambio, sí se le exigió la fundamentación y probanza de sus afirmaciones, para que la eventual discusión que se produzca tenga un carácter intelectual y no visceral, entendiendo a este último como invariablemente negativo. No obstante, tampoco hemos recibido, en el lapso de su ejercicio, proyecto alguno de su parte" y que "no se comprenda que el libre juego de la democracia significa que el gobierno de la mayoría, es claro que con sus ideas, se nutre también de la minoría, que debate, expone y defiende sus principios y conceptos. Este hecho no ha sucedido en la mayor parte de las reuniones que se llevaron a cabo hasta la fecha, a pesar de las invitaciones a propósito y al ilimitado uso de la palabra y acceso a documentación institucional que siempre le ha concedido a cualquier asociado esta Comisión. Como Ud. sabe, la mayoría de las resoluciones adoptadas fueron unánimes y, las relevantes que no gozaron de este consenso, han sido debatidas y votadas en Asamblea, como es nuestro proceder desde siempre".

 "Lamentamos que una equivocada interpretación del principio republicano, los induzca a considerar estéril su participación en una Comisión Directiva, con la única excusa de que la supuesta inferioridad numérica que según Ud. tiene, impide la imposición de su criterio. Ud. ha sido testigo de opiniones diversas y votaciones aún entre los miembros de una misma lista preelectoral" y “que esta deserción, a escasos cinco meses de su asunción al cargo, además de defraudar a más de cuatro centenas de colegas que confiaron en su representación inclaudicable, pueda ser usada como excusa ideal por aquellos que propugnan la inequidad y ven a la solidaridad, a la unión entre pares y al ejercicio democrático como objetivos a destruir en pro de sus ambiciones personales" y que “no hayan podido, o querido, superar la circunstancia preelectoral de dos listas que nos separó sólo y exclusivamente para un comicio. Su nota deja traslucir claramente que todavía tiene mayor prioridad el «nosotros» y «ellos» que el «todos juntos» para el bien de todos los médicos asociados. Aguardamos fervientemente una reconsideración personal y colectiva de ese sentimiento, indudablemente nocivo, cuya permanencia nos perjudicará a todos los asociados de nuestra querida entidad".

 Tras el fracaso electoral y la renuncia, el encono de los funcionarios afectados se está canalizando hacia actividades por fuera de la entidad, buscando interferir y sabotear el accionar de la misma AMBB, aprovechando las dificultades propias de una coyuntura no precisamente fácil. El mensaje subyacente es la identificación de la institución con la lista mayoritaria. Es como si la conducción fuera un botín personal y no una responsabilidad compartida tras la que deben encolumnarse todos los legítimamente interesados en los destinos de la entidad. Los mismos que escriben anónimos son los que promueven la escisión de la entidad, violentan y se alzan contra los intereses de la mayoría de los médicos expresadas en asambleas democráticas y tratan de quebrar el accionar institucional, ofreciendo listados de profesionales a obras sociales por fuera de la institución y aprovechando su relación con el poder político. Esta traición a los principios gremiales, esta guerra subrepticia, alentada y financiada por funcionarios que deberían cuidarse de administrar los dineros del pueblo, tiene su manifestación más prístina en las políticas que instrumentan para presionar y amedrentar la expresión de los profesionales de los hospitales públicos que deben dirigir.  

 A todos los médicos asociados les asisten los derechos de crítica y confrontación. Lo que no pueden, desde el punto de vista ético y legal, es gozar de los mismos derechos que los demás colegas sin someterse a las mismas reglas.

La intrusión del Ministerio de Salud provincial en la actividad gremial comenzó con los Consorcios Regionales de Salud (CORES) al que se enancó la Municipalidad de Bahía Blanca a raíz del Concurso Público del PAMI. Uno de los principios más firmemente sostenido por los CORES en su época, fue el de no convenir con las entidades gremiales médicas.

De igual manera que en los albores de nuestra nacionalidad, después de la primera invasión inglesa y de la mano de los realistas, el CORES se rehizo y se vistió de CISBO. Con la ayuda del PAMI, procura nuevamente constituirse en una alternativa de contratación médica en abierta competencia con la AMBB para toda la seguridad social, directa o indirectamente. El CISBO V° pretende ser un ente privado y ha contratado a funcionarios y directores de hospitales para que desarrollen actividades rentadas con superposición horaria a sus cargos oficiales, algunos de los cuales son, además médicos de cabecera. Llama la atención la temeridad e irresponsabilidad con que desarrollan sus actividades y la impunidad que gozan en un estado que se considera de derecho.

Tras un Concurso que presentó innumeras irregularidades, expuestas todas ellas en la justicia tras nuestra denuncia pública, el PAMI asignó el 60% del padrón de beneficiarios de Bahía Blanca y el 70% de Coronel Rosales, a la AMBB (representada por FECLIBA) y el 40% y 30% restantes, respectivamente, al CISBO V, (al cual pertenece el CORES). Como era de esperar, la mayoría de los beneficiarios no quería perder su relación con los médicos de cabecera. Tras una dura negociación, el PAMI asignó un 70% para la AMBB y 30% para el CISBO V° en Bahía Blanca a cambio de compartir el listado de primer nivel.

 Como en toda licitación, las ofertas fueron mutuamente excluyentes. Si algún prestador hubiera hecho reserva expresa de la capacidad ofrecida, debía expresarla previamente al concurso. Si su oferta fuera aceptada por los oferentes, podía participar en ambos listados. 

 En el Concurso N° 31, correspondiente a la Sucursal Bahía Blanca, las ofertas del CISBO V° y de la AMBB a través de la FECLIBA, tenían diferencias importantes en calidad y cantidad. El CISBO V° había inventado un listado de Médicos de Cabecera, elaborado sin su consentimiento y conocimiento, y el resto de su propuesta se circunscribía al sector público, excepto la terapia radiante del CREO y la radiología y ecografía del CRO. Como no le era suficiente, inventó una declaración jurada de capacidad instalada que no existía y luego cambió su constitución societaria. A pesar de todo, no pudo obtener la personería jurídica, lo que le hubiera impedido cumplir con los requisitos para liquidar prestaciones, si no fuera por un arreglo espurio con el PAMI. 

Nuevamente los médicos estamos expuestos a las consecuencias de la venalidad y falta de transparencia de los funcionarios nacionales, provinciales y municipales relacionados con un consorcio que no puede dar garantías jurídicas o económicas de su accionar, no puede firmar contratos, abrir cuentas corrientes a su nombre, y que no tiene ninguno de los elementos necesarios para considerarse persona con responsabilidad jurídica. 

 La oferta de la AMBB estaba constituida por toda la capacidad instalada del sector privado de Bahía Blanca y la región, habiendo algunos hospitales públicos de la zona, adheridos a la propuesta. Desafortunadamente, a partir de noviembre de 2000, el Hospital Regional Español se separó de nuestro listado y se adhirió al CISBO Vº, lo que le valió su exclusión de los listados de FECLIBA para la atención de beneficiarios del PAMI a partir de diciembre.

Como no podía ser de otra manera, los beneficiarios presionaron para ejercer la libertad de elección de gerenciadoras, obligando al PAMI a adelantar la fecha de traspasos al 1° de marzo, dos meses antes de lo previsto. A pesar de ciertos “regalos” locales, nuestro padrón se está incrementando gradualmente y esperamos llegar a fin del primer año del convenio con 2 a 3 mil beneficiarios más, solamente en Bahía Blanca, ya que en Coronel Rosales, el cambio es más acelerado.

 El nuevo convenio comenzó el 1° de noviembre de 2000. Como tampoco podía ser de otra manera, aparecieron débitos (¿por qué solamente a nosotros?), producto de hospitales públicos de autogestión (¿será cierto?), sin suficiente documentación respaldatoria, sin respetar la normativa vigente y por conceptos y valores estrafalarios. 

 Tratan de desalentar a los prestadores de nuestro listado, demostrándoles que el CISBO paga mejor. La maniobra no tuvo ni tendrá éxito. Los médicos saben de provocaciones. La solidaridad significa compartir lo bueno y lo malo, entre todos. Con este espíritu, las Asambleas del 17 de octubre y del 6 de noviembre de 2000 decidieron REPUDIAR enérgicamente la metodología utilizada en el concurso, en el que no se han respetado las normas de los pliegos, consagrando un tratamiento diferencial ante la ley y una flagrante omisión en el cumplimiento de los deberes del funcionario público, favoreciendo claramente al sector oficial. REPUDIAR la incorporación de los Médicos de Cabecera, sin su consentimiento, en el listado de Primer Nivel en el Concurso del CISBO Vº, usurpando funciones y atribuciones gremiales propias de la AMBB. DECLARAR la unidad de todos los Médicos de Cabecera, en conjunto con el resto de los Médicos de Bahía Blanca y Punta Alta. RATIFICAR a la AMBB como la única representante de los médicos para la contratación de prestaciones de la seguridad social. RECHAZAR absolutamente cualquier pretensión de escindir el listado de médicos de cabecera de la AMBB. INSTAR a la Comisión Directiva que sancione y/o que excluya del listado de prestadores a todo aquel asociado, sea o no funcionario público, que pretenda arrogarse funciones de representación gremial propias de la AMBB o que participe en actividades tendientes a dividir a sus asociados vulnerando disposiciones estatutarias. RECLAMAR a todos los colegas, el respeto de los términos de su adhesión al listado presentado por la AMBB al concurso del PAMI. PRESTAR conformidad a la atención de los beneficiarios del PAMI adjudicados al CISBO V°, por parte de los médicos de cabecera, al ser satisfecha la exigencia de trasladar a la órbita de la AMBB el 70% de los beneficiarios pertenecientes al Distrito de Bahía Blanca. ADMITIR que prestadores inscriptos en los listados de la AMBB para la atención de segundo nivel y alta complejidad asistan a beneficiarios adjudicados a la UGP CISBO V° residentes en Bahía Blanca y Punta Alta, sin atender simultáneamente a los de la UGP FECLIBA V°, para lo cual deberán inscribirse en un listado "ad hoc". ADHERIR a las posturas de cada Círculo Médico de la zona, para la atención de los pacientes derivados a Bahía Blanca y Punta Alta pertenecientes a beneficiarios del CISBO V°, aplicando celosamente tales disposiciones en las mismas condiciones que con los beneficiarios de Bahía Blanca y Punta Alta NO DAR comienzo a ningún nuevo sistema asistencial si no se aseguran los pagos correspondientes al anterior convenio y NO ADMITIR menos de 3,00 $ de cápita para el médico de cabecera urbano. LIMITAR las prestaciones solamente a emergencias a partir de la fecha, hasta tanto el PAMI no garantice fehacientemente el pago de la deuda devengada y de las prestaciones efectuadas en el mes de octubre corriente. RATIFICAR que en todos los casos que se acepte la atención de beneficiarios del PAMI, se deben respetar las condiciones de facturación, control y pago de las prestaciones mediante la participación de los auditores de la AMBB en las Unidades de Verificación Interna (UVI) de las UGP, formalizando los convenios que garanticen el cumplimiento de las normas pactadas. 

Algunas consecuencias personales 

El 6 de marzo  el Dr. Glasman fue sancionado en el Hospital Municipal con cinco días de suspensión por el Intendente local por doce inasistencias del año 2000, a pesar de las justificaciones elevadas desde esta Asociación Médica. Dicha medida fue recurrida. 

En tales circunstancias, la respuesta de las entidades médicas locales, regionales y provinciales no se hizo esperar. Se pronunciaron enérgicamente, repudiando el autoritarismo del Agrimensor Jaime Linares. La CD de la AMBB mencionó que de esta manera, "intenta retrotraerse a las oscuras épocas de otros gobiernos reñidos con la democracia".

Desde Sacco y Vanzetti hasta hoy ha corrido mucha historia, se han perdido muchas vidas y se han soportado palpables injusticias, para afirmar los derechos inalienables de los trabajadores, por sí o a través de sus legítimos representantes.

La autocracia generadora de actos injustos y antidemocráticos no nos amilana. Sólo aviva nuestro sentido solidario y provoca nuestra reacción, dentro del marco que impone el respeto meduloso de las leyes”.

Manifestaciones de similar tenor se recibieron de la Comisión Interhospitalaria y la X° Circunscripción de la FEMEBA y de la Asociación de Profesionales del Hospital Municipal de Bahía Blanca. 

DIBA Resumen de una Historia de luchas y traiciones

Nuevamente DIBA está presente en esta realidad conflictiva que nos toca vivir. Durante muchos años la Asociación Médica y la Dirección de Bienestar de la Armada mantuvieron una relación mediante la cual, prestadores médicos y afiliados, se beneficiaban mutuamente. Todo comenzó hace muchos años, en que en forma conjunta, firmaron el primer convenio capitado de importancia para nuestra zona. Para los médicos, manteniendo una fuente de trabajo que, en el caso de los colegas de Punta Alta, se constituía en el principal medio de ingresos. Los segundos, accediendo a la hoy impensable posibilidad de elegir el médico al cual confiarle su salud y el Hospital al cual acudir para recuperarla.

Imprevistamente y aduciendo dificultades económicas, la DIBA instituyó un coseguro de $ 10 para toda consulta que se efectuara fuera del Hospital de la Base Naval en Punta Alta, coartando drásticamente, de este modo, la accesibilidad del paciente, puesto que, teniendo en cuenta los empobrecidos salarios de sus afiliados, concurrir a asistirse con el profesional de siempre se convirtió en una decisión gravosa para cualquier beneficiario. 

 La Asociación Médica de Bahía Blanca y el Círculo Médico de Punta Alta, conjuntamente, le propusieron varias alternativas a las autoridades de la DIBA, entre ellas un convenio capitado a igual valor de lo que estaban pagando en ese entonces en Mar del Plata; se acompañó a la DIBA a Trelew para auxiliarlos a negociar un convenio regional; se les planteó un programa de recuperación del Hospital de la Base Naval Puerto Belgrano; se les sugirió la integración para la asistencia de obras sociales y mutuales con el fin de darle un uso adecuado a la capacidad ociosa del nosocomio; se les ofrecieron acciones alternativas para que los beneficiarios no pagaran con salud lo que no podían pagar con dinero y se les informó que la única condición que no aceptaríamos era acceder a la pauperización y desaparición de más de la mitad de los médicos de Punta Alta, negativa que era compartida por ambas entidades gremiales, indivisiblemente. Como respuesta, la DIBA nos comunicó que seguiría adelante con el plan de abaratamiento de costos que se había trazado y que nos ofrecía un convenio capitado para Bahía Blanca, si dejábamos a nuestros asociados de Punta Alta librados a su suerte. 

 Además de la negativa apuntada, la DIBA le aplicó una injusta y autoritaria sanción a los Dres. Alberto Corinaldesi y Carlos Gabbarini, quienes fueron condenados sin posibilidad de defensa y por motivos fútiles. De poco sirvieron las más de mil firmas colectadas como clara expresión de queja del pueblo de Punta Alta que en un acontecimiento inédito, acompañaron personalmente al reclamo escrito, concurriendo a la DIBA para expresar su rechazo a las medidas. La rotunda reacción de la Asociación Médica y del Círculo no se hizo esperar y, reuniones y asamblea mediantes, denunció el convenio en vigencia de manera formal, medida que ya había sido llevada a cabo en la práctica por las autoridades de la DIBA al instituir el coseguro antecitado, que cortaba en los hechos la libre elección y limitaba la accesibilidad que se planteaba en el contrato suscrito. Luego de la suspensión del convenio, el Hospital Español comenzó casi en forma inmediata a brindar atención sanatorial a la DIBA, olvidando los reclamos de corte de servicios constantes que expresaba cuando el convenio era conducido a través de la Fe.Cli.B.A.. Esta actitud, bueno es destacarlo, no fue acompañada en principio por los médicos que concurren habitualmente a ese nosocomio, quienes se negaron a facturar sus servicios en forma directa a la prestataria. 

 Hoy vemos con pesadumbre e indignación que un grupo de 17 colegas han firmado, o estarían por hacerlo, un Convenio directo con la DIBA. Algunos médicos clínicos, pediatras y ginecólogos han decidido que la unión entre pares no es necesaria, han antepuesto la individualidad al sentimiento colectivo y han traicionado la voluntad de la mayoría en pro de su interés particular. Conociendo los nombres, muchos podrían colegir que estos asociados tomaron esa actitud como desafío y “golpe político” a la actual dirigencia de la Asociación Médica. Esta es una grave equivocación, porque a quienes realmente están perjudicando es a más de un centenar de médicos puntaltenses que, de prosperar esta deslealtad, verán seriamente comprometida su principal fuente de trabajo. Como es lógico esperar, ni la Asociación Médica bahiense ni su Círculo hermano pueden permanecer impertérritos ante esta ingratitud sin expresar su enérgica reprobación y establecer las acciones necesarias para evitar sus consecuencias, en conjunto con el resto de los asociados.  

 Resumen final. 

 Estos tiempos significan nuevos desafíos para la institución. Las demandas en salud requieren profesionales informados, con capacidad para tomar decisiones disponiendo de las mejores pruebas científicas para hacerlo. La Asociación Médica de Bahía Blanca trata de darle apoyo e incorporar las facilidades tecnológicas para ello. El desarrollo de un proyecto que permita que los médicos del futuro se definan con un perfil local, adaptados a las necesidades regionales es una respuesta para mantener la identidad de la institución a través del tiempo y asimismo permitir mayor desarrollo o generación de nuevas facetas del quehacer profesional como la docencia y la investigación.

 Los agoreros del fracaso, amparados en el anonimato, podrán intentar apedrear estos proyectos con críticas espurias y falacias propias de quienes ven en el desarrollo profesional un arma que desnude su mediocridad. La Secretaría Científica sólo puede responder redoblando el esfuerzo y aumentando la convocatoria para aumentar las voces de quienes ven en la institución un espacio de desarrollo individual y colectivo genuino.