Símbolos

TTF018 Fundamentos Teológicos del Símbolo Sacramental

Símbolos

A lo largo de la visita nos percatamos de que la utilización de metáforas y símbolos es repetitiva. Ya que se utiliza un significado oculto y profundo en mensajes aparentemente sencillos. 

 
    Estos símbolos están en el centro, y son el corazón de esta obra arquitectónica. Revelan la forma de vida de los santos y padres de la Iglesia y abren la mente a lo desconocido y a lo infinito.

    Sabemos que la palabra símbolo se aplica a una cosa que representa convencionalmente a otra: los pies descalzos en las pinturas de algunos santos son el símbolo de la humildad, las llaves simbolizan  la autoridad, etc. Esta utilización gráfica del concepto de símbolo nos viene a decir que lo simbólico es lo que se contrapone a lo real. Porque evidentemente los pies descalzos no son la humildad, sino su representación convencional. Por eso, en las obras presentes en la Catedral, la manifestación simbólica de una cosa no es realmente esa cosa, sino algo que de alguna manera la representa.

     La experiencia religiosa contenida en este templo está presentada en forma simbólica porque no es una experiencia separada, sino que es la experiencia en profundidad de toda experiencia humana. En cada obra de arte vimos que el símbolo revela lo divino en lo humano.

    En la columna de la izquierda aparece una selección de elementos que a nuestro juicio cumplen los requisitos para ser tratados como obras simbólicas. El descubrimiento de sus significados fue realizado de manera interpretativa, a nivel personal y de manera complementaria usando referencias.

    Se puede apreciar que se cumple una de las características básicas de los símbolos: que la percepción de los mismos es individual, difiriendo de una persona a otra. Por lo que al contrastar las visiones efectuadas por el grupo con las de las referencias, se puede apreciar en varios casos diferencias de interpretación, ocasionada ya sea por la experiencia personal como por el contexto cultural en el cual se enmarca la imagen en cuestión.

    Finalmente, de forma general, podemos argumentar que las obras elegidas cumplen los requisitos para ser tratadas como obras simbólicas puesto que no simplemente son parte de la decoración de la Catedral, sino que cada una representa en sí misma una realidad implícita que se manifiesta a través de los numerosos detalles que la componen. Esto es fácil de notar al visualizar las obras, debido a que no se limitan a mostrar los rostros o elementos característicos de los personajes, sino que van más allá y los presentan en situaciones especiales o con vestimentas muy particulares. Además se puede contemplar cómo en muchas ocasiones sus expresiones faciales o corporales intentan comunicar algo que dependiendo de la realidad del observador va a adquirir un significado profundo y lo enmarcará en un contexto que lo llevará a la reflexión e interiorización de dicho significado.

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