I.E.S. Mariana Pineda

¿Qué son?


Las catacumbas son antiguos cementerios subterráneos formadas por galerías subterráneas, que parecen verdaderos laberintos y cuya longitud es de varios kilómetros. La construcción de éstas era tarea exclusiva de una asociación especializada de trabajadores llamados "fossores" (excavadores). Las catacumbas eran iluminadas con lámparas de aceite, a menudo colocadas en pequeños nichos o sobre ménsulas, o bien a través de los lucernarios, auténticas ventanas que daban al exterior. Con frecuencia se colocaban redomas con perfumes. 
En las paredes de toba de este intrincado sistema de galerías se excavaron filas de nichos rectangulares, llamados lóculos.

Las catacumbas cristianas tuvieron sus comienzos en el siglo segundo y sus ampliaciones continuaron hasta la primera mitad del quinto.La sepultura de los primeros cristianos era muy sencilla y pobre. Siguiendo el ejemplo de la de Cristo.

Por su colocación en filas superpuestas, las tumbas daban la idea de un gran dormitorio, llamado cementerio, término de origen griego que significa "lugar de descanso". De este modo, los cristianos querían afirmar su fe en la resurrección de los cuerpos. Además de los lóculos, había otras clases de tumbas: el arcosolio, el sarcófago, la forma, el cubículo y la cripta.

Los cristianos se reunían en ellas para celebrar los ritos de los funerales y los aniversarios de los mártires y de los difuntos. Durante las persecuciones sirvieron como lugar de refugio momentáneo para la celebración de la Eucaristía. Terminadas las persecuciones, las catacumbas se convirtieron, sobre todo en tiempo del Papa San Dámaso I ( 366-384), en verdaderos santuarios de los mártires, centros de devoción y de peregrinación desde todas las partes del imperio romano. 

Siguiendo el ejemplo de la sepultura de Jesús, preferían la inhumación, por un sentido de respeto hacia el cuerpo destinado un día a la resurrección de los muertos. Este sentimiento tan vivo de los cristianos creó un problema de espacio, problema que influyó poderosamente en la ampliación de las catacumbas. Si hubiesen utilizado sólo cementerios al aire libre el espacio disponible se habría agotado rápidamente. Las catacumbas resolvieron el problema de forma económica, práctica y segura. Como los primeros cristianos eran en su mayoría pobres, esta forma de sepultura fue decisiva.

Hubo otros motivos que llevaron a la elección de las excavaciones subterráneas. En los cristianos se vivía de un modo muy fuerte el sentido de la comunidad: deseaban encontrarse juntos también en el "sueño de la muerte". Además, estos lugares apartados permitían, especialmente durante las persecuciones, reuniones comunitarias reservadas y discretas y permitían el uso libre de los símbolos cristianos.