Reportaje Capoeira en Chile

Autor: Martin Nejezchleba 

 Santiago, 07.07.2006

Documento final de la investigación antropológica

CAPOEIRA EN CHILE

TRANSPOSICIÓN DE UNA EXPRESIÓN CULTURAL AFRO-AMERICANA A UN PAÍS IBERO-AMERICANO

Capoeira é meu amor

Vê se se lembra de mim. Eu nunca vi você tão só. Ó meu amor ó meu xodó. Minha rainha. A capoeira é meu amor.”

Apenas se perdió este grito en el aire, se escucha la respuesta. Una multitud de niños, mujeres y hombres imitan el coro a voz en cuello: “A capoeira é meu amor”; acompañado por sus propias palmas, tambores, panderos y un instrumento rústico generando un sonido insistente, lo cual marca el ritmo de la música y a la vez los movimientos de los Capoeiristas.

La gente demás, pasando un sábado típico en el parque, se aleja de sus asados y mira con curiosidad hacia el círculo, en cuyo centro se ve dos hombres en ropa blanca, haciendo movimientos rítmicos y, de repente, atacándose con cabriolas ligeras, combinando suavemente elementos de baile y arte marcial; haciendo Capoeira.

Susodicha escena no es la descripción de un viaje a Salvador de Bahía, Brasil,  la cuna de este fenómeno afro-brasileño, sino de un sábado cualquiera en uno de los varios parques de la capital chilena, Santiago. Todos los sábados, el grupo Casa do Engenho se junta en el Complejo Maguidahue, en la pendiente norte del Cerro San Cristóbal, para jugar Capoeira, para hacer una Roda, un círculo en el cual se practica el deporte, acompañado por los cantos y ritmos de los espectadores.

De Bahía a Santiago

Casa Do Engenho es uno de aproximadamente 6 grupos de Capoeira en Santiago. Sul da Bahía, Centro Cultural Senzala y Nova Terra son los grupos más conocidos de la región metropolitana. “Según lo que yo sé, el primer Capoeirista que llegó a Chile se llamaba Selio. Eso era hace 15 años más o menos.”, dice Mario, profesor brasileño de Casa do Engenho. También cuenta sobre la relativamente breve historia de la Capoeira en Chile: "Después de eso llegó el Cacao Perreira, del grupo Nova Terra. Este grupo todavía existe. [...] Él fue uno de los primeros que empezó a enseñar en Chile. Con él, y con otros profesores que llegaron hicieron la Capoeira explotar en Chile. Se hizo moda.” Este proceso, todavía en sus principios en Chile, es parte de una gran migración cultural, difundiendo la Capoeira por todo el mundo.  A partir de los años 70, la Capoeira empezó su viaje por el mundo, llegando primero a los Estados Unidos. Con las aperturas de academias por parte de grandes Mestres como João Grande en Nueva York, por Paulo Siqueira en Hamburgo, Alemania, se inició una ola de entusiasmo por la Capoeira en el mundo occidental. Hoy en día, se cuentan más de dos mil escuelas de Capoeira en cinco continentes. Considerando asimismo una cantidad significativa de gente, practicando el deporte libremente, este número por lo menos se duplicaría. Existe una enorme comunidad relacionada con el arte marcial, una industria de distribuidoras de instrumentos, de ropa especial, videos, música; en películas y videojuegos se puede observar una creciente influencia de movimientos capoeiristas. La Capoeira se hizo parte de la cultura occidental, con todos las consecuencias positivas y negativas. Pero, según el antropólogo brasileño José Jorge de Carvalho, sin olvidar sus fundamentos, sin perder sus tradiciones afro-americanas: “La capoeira brasileña [...]  se expande por todo el mundo, en general preservando sus características rituales derivadas de un saber colectivo afrobrasileño que carga en su formación.”

Lucha de liberación

“En el Brasil la fusión de elementos africanos a los factores locales (portugués e indígenas) originó, a partir del ritmo ijexá, una familia de manifestaciones culturales, cuya raíz común otorga una similitud rítmica y coreografía [...]” Los orígenes de la Capoeira se remontan al  siglo XVI aproximadamente, cuando Brasil estaba bajo el dominio de Portugal. Sus raíces vienen del país africano Angola, donde los africanos hacían bailes con música. Con la esclavitud la población desplazada a Brasil tuvo la necesidad de camuflar su arte marcial haciéndolo parecer un baile, ya que los portugueses les prohibían pelear o practicar cualquier tipo de deporte. Los esclavos se reunían en los asentamientos a practicar capoeira que les servía en varios aspectos: para descargar tensiones, para mantenerse en buen estado físico, para poder defenderse y para simplemente mantener sus costumbres de origen africano. Durante siglos, la Capoeira estuvo prohibida y parte de la vida marginal de los negros, en un principio esclavos, más tarde libre pero viviendo una vida de pobreza y miseria. La Capoeira se formó como expresión de la furia de los esclavos y a la vez de su alegría y sus ganas de sobrevivir. Muchos de los rituales, todavía practicados en la Capoeira, provienen de esa época de ilegalidad, teniendo el fin de disfrazarla como un baile o variando el ritmo del Berimbau para anunciar la llegada de la policía etc. Solo en 1930, sobre todo por el trabajo de Mestre Bimba, quien reformando la Capoeira y presentándola frente a Getúlito Vargas, el entonces presidente autoritario de Brasil, se legalizó y declaró como deporte nacional brasileño. Bimba a la vez es el padre de uno de los dos estilos en la Capoeira, la Capoeira Regional. Manoel Dos Reis Machado, así su nombre civil, mezcló la Capoeira tradicional con otras artes marciales como jiu-jitsu, boxeo, judo y crió un deporte más espectacular, más acrobático con golpes rápidos. La Capoeira Angola, el otro estilo, criado por Mestre Pastinha, es el que está más cercano a la Capoeira tradicional practicada por los esclavos, destacando las tradiciones y rituales religiosos. La música es lenta y el juego se caracteriza por movimientos bajos en el suelo con trucos y malicia.

Aunque existen escuelas especializadas en uno de los estilos, hoy la mayoría de los grupos practica una mezcla entre la Capoeira Angola y Regional. Una Roda normalmente empieza con movimientos de la escuela de Pastinha, los espectadores sentados en el suelo, los jugadores moviéndose lentamente cerca del suelo, se invitan el uno al otro a bailar. De repente, con un cambio de ritmo por parte del Berimbau, los espectadores se paran y los jugadores responden al ritmo rápido de las palmas con ruedas, patadas acrobáticas y salto mortales.

Capoeira como terapia 

Abel es uno de los alumnos más antiguos del grupo “Casa Do Engenho”. Describiendo lo que siente cuando juega Capoeira le hace sonreír. “Se siente adrenalina. Son cosas que te salen, así solo. Te lleva la música. Te dejas llevar. Y también es estar con el compañero. Yo, cuando estoy jugando, pienso que es una lucha entre los dos. Hay que mostrar, quien es él más fuerte. La Capoeira para mí es eso.” Recordando su vida antes de la Capoeira dibuja una imagen de un adolescente inmaduro: “De repente hay personas que no pueden controlarse. Existe rivalidad. Se enojan por cualquier cosa. Yo era así. Yo golpeaba altiro. Golpeaba, estaba acostumbrado a vivir una vida violenta. Con la Capoeira cambié caleta. Cien porciento. Todos tenemos una parte violenta. Entonces, en la Capoeira, esa parte violenta la usas con energía positiva. Te acostumbras a ser positivo.”  

Hace 5 años está involucrado en el arte marcial. Por primera vez, años atrás, la ha visto en un documental, pensando que era una expresión cultural que existía solamente en Brasil. Después de observar una presentación en la Plaza de Armas, entró a un taller en su colegio, hasta que se unió al grupo de Mario en el año 2003. Hoy, la Capoeira es el centro de su vida. Viaja por todo Santiago a participar en Rodas, entrena todos los días y su sueño es abrir su propio grupo, enseñar a otros lo que aprendió. Con eso no se refiere solo a los movimientos, a la acrobacia. La Capoeira la entiende como un sistema cultural complejo, compuesto por varios factores, con tradiciones y rituales cuales hay que conservar.             

“Si algún día quiero ser profesor, enseñar, tengo que entender la cultura. Llevándola. ¿Para qué? Para que no se acabe nunca.”


El fetiche del occidente

¿Qué es lo que hace la Capoeira tan popular en el mundo occidental? ¿Y cuáles, específicamente, son las motivaciones de los Chilenos practicando esta lucha bailable?

“Ella [la cultura afro-americana] pasa a simbolizar ahora lo “incorporado”, lo “encarnado”, una ideología de la retomada del cuerpo en un momento de extrema maquinización y casi robotización de la vida y de un régimen de trabajo que racionaliza la vida humana a un grado de control sin precedente en la historia de la humanidad. En ese contexto, las expresiones simbólicas afroamericanas juegan, en la fantasía, el papel de restituir los valores humanos perdidos en el Occidente actual: la fiesta, la risa, el erotismo, la libertad corporal, el ritmo vital, la espontaneidad, el relajamiento de las tensiones, la sacralización de la naturaleza y el cotidiano.”

En su ensayo “Las culturas afroamericanas en iberoamerica. Lo negociable y lo inegociable” José Jorge de Carvalho describe la cultura negra cómo el Fetiche del occidente. En un mundo moderno, dónde el hombre se siente cada día más como una parte insignificante del engranaje del llamado progreso, la gente, en su tiempo libre, busca la simplicidad y la espontaneidad. Y justamente eso ofrecen expresiones culturales de origen africano, cómo por ejemplo la Capoeira. Su sencillez se refleja en su instrumento principal. El Berimbau se constituye de un palo, un alambre que sirve como cuerda,

una calabaza para ampliar el sonido y una piedra. Esta simplicidad es una característica fundamental de la Capoeira. Criado por esclavos sin recursos, lo único que requiere es el cuerpo del jugador y su energía. “En ese juego, en el baile, la persona se suelta, se hace más alegre, se descubre a sí mismo, comparte con los otros. [...] Yo creo que el mundo occidental es un poco más serio, más estricto, no valora las pequeñas cosas, el pequeño momento[...]”, describe Profesor Mario la fascinación que ejerce la Capoeira al hombre moderno.

El involucrar de la cultura afro va hasta el adueñar de ella por parte de la vida urbana y del consumismo, de tal forma que hace unos años apareció una tienda de Capoeira  en el Centro de Santiago, el Capoeirista chileno muestra su pasión en el público mediante el idioma urbano de las poleras y el intercambio de videos recién bajados de Internet es una de las actividades preferidas después de la Roda. Cómo lo señala Wallerstein, el orientalismo, es decir el interés del mundo moderno por las expresiones culturales de pueblos exóticos, al final resulta ser sólo una faceta más de su eurocentrismo omnipresente. Desde su punto de vista, aún más radical, Carvalho habla de un “Canibalismo simbólico del otro”, refiriéndose a la glorificación de las expresiones culturales exóticas, naturales y sencillas por parte de la sociedad moderna, la cual, a la vez destruye justamente las virtudes exaltadas, al instalarla en su sistema de mercantilismo.

Una Capoeira adolescente

"La Capoeira en Brasil es mucho más perteneciente al pueblo. La gente engancha, o sea entiende mejor la filosofía de la Capoeira por las letras de la música.” Comparando la Capoeira en Chile con Brasil, el Profesor del grupo Casa do Engenho, indica un diferente sentido que ocupa esta expresión cultural en los dos países.

Un Capoeirista brasileño, se está moviendo dentro de, hablando con Marc Augé, un espacio simbolizado cercano. El espacio simbolizado, según el antropólogo francés, hace legible las expresiones culturales a todos los que lo frecuentan a través de cierta cantidad de esquemas organizadores, puntos de referencia ideológicos e intelectuales que ordenan lo social. En nuestro ejemplo, el lugar simbolizado seria la dicha Roda, circulo de gente rodeando los Capoeiristas mientras hacen sus movimientos, ejercen los rituales de origen afrobrasileño con los observadores tocando instrumentos y cantando las canciones acompañantes. En Brasil, la Capoeira es una de muchas expresiones culturales conservando tradiciones, matrices intelectuales y constituciones sociales formado por el mismo fondo histórico-cultural que es parte de la vida cotidiana de los brasileños: Una mezcla de cultura africana, indígena y colonialista que se expresa en muchas conductas. La Capoeira, entendida como una expresión simbólica-cultural, es uno de muchos rasgos culturales aprendidos por una persona inculturada en Brasil. Por ende, un Capoeirista brasileño actúa en una Roda de una manera diferente y tal vez más natural que un chileno moviéndose en un lugar no-simbolizado por parte de él, atribuyéndole poco a poco un significado dado por su matriz cultural chilena.

En consecuencia, no resulta sorprendente que la Capoeira en Chile adopte un sentido diferente que en Brasil, conforme al fondo cultural colectivo. La parte acrobática de esta expresión cultural tan compleja representa una parte de gran importancia por los Capoeiristas chilenos. El que hace los saltos más espectaculares, los movimientos acrobáticos más extremos es el que se gana más respeto de sus compañeros. Para Abel también era la acrobacia que le llamó la atención a primera vista. “Porque a todos les llama la atención la acrobacia. La acrobacia y el ritmo. [...] Tu empiezas a buscar limites. Llegas al limite, y tratas de superarlo. Hago un giro, y pienso, yo puedo sacar dos giros. Me voy a caer pero lo voy a hacer igual. Eso llama la atención a la gente. Los saltos, la acrobacia, superarse a sí mismo.” La misma sobrevaloración de la acrobacia causa efectos negativos en la formación de la Capoeira en Chile. En encuentros de diferentes grupos, los cuales se realizan, por ejemplo, los domingos en el Parque Forestal, se nota una fuerte rivalidad entre los diferentes grupos. Esas rivalidades forman un tema de conversación frecuente entre los alumnos de Mario, causando un gran respeto frente a las “Rodas brijidas”. En los encuentros públicos se siente un fuerte deseo, por parte de los Capoeiristas, de lucirse delante de los demás, de demostrar la superioridad al compañero en la Roda y con frecuencia se olvidan de la alegría que forma parte esencial de la Capoeira. Como posible razón de esta tendencia, Mario destaca la breve historia que tiene la Capoeira en el país andino: “Aquí en Chile falta un Mestre. Eso no hay aquí. Falta un Mestre, falta que los jóvenes vean gente adulta, gente humilde jugando Capoeira. Sin necesidad de andar peleando, de quebrarse, o sea exhibirse. Y eso es lo que pasa aquí, es una Capoeira muy adolescente.”

¿Expresión de rebelión social?

¿Qué sentido adoptan los rituales afro-brasileños del juego para un Capoeirista Chileno? La Capoeira en Brasil formó parte esencial de la liberación de los esclavos. Una etnia oprimida encontró en el arte marcial una forma de expresar su sufrimiento y su resistencia. Abel ve una paralela entre la historia de los africanos sufriendo por la dominación de los portugueses en Brasil y la opresión de los indígenas en Chile. “A mí me gusta igual, me gustan los rituales de ellos [los esclavos]. Porque yo igual pertenezco, bueno, mi raza igual ha sufrido aquí en Chile. Si aquí por los Mapuches había existido la Capoeira, hubieran cambiado las cosas.” Para él, los rituales de la Capoeira personalizan una rebelión pacifica contra fuerzas represoras. “La mayoría de los rituales se hacen, ¿porqué? Para esconderse. Para que no lo viera la policía, la misma gente rica. Porqué los negros eran esclavos. La gente que tenía plata eran los dueños de los esclavos. Ahí veían que se están rebelando, aprendiendo a pelear, aprendiendo artes marciales. Claro que se asustan, porqué les podían hacer algo. Por eso empezaban a hacer los rituales. Para disfrazarse.”

Abel estableció un punto de identificación personal con las tradiciones que al comienzo eran ajenas para él. Para él, la Capoeira, aparte de la destreza física, simboliza la rebelión de su etnia. Esa percepción general nos abre un espacio para toda una teoría sobre el significado de la Capoeira en Chile cómo expresión de rebelión de clases sociales discriminadas. Para examinar esa suposición se tendría que realizar una investigación cuantitativa amplia sobre las capas sociales representadas por los Capoeiristas y sus motivaciones. Posiblemente, la Capoeira chilena representa una especie de portavoz para el descontento de la gente pobre en una sociedad fuertemente dividida por sus diferentes clases.

Una droga sana

La Capoeira en Chile, a pesar de su historia breve, ya representa un parte significante de la vida urbana. Cada día crece la cantidad de Capoeiristas chilenos y de Rodas en parques santiaguinos, como en la escena relatada arriba. La Capoeira encontró su espació dentro de la cultura chilena, ha sido modificada en acuerdo a las idiosincrasias de la sociedad y aunque ocupan un sentido diferente, no se ha olvidado de sus tradiciones afro-brasileñas.

Esto es parte de la gran migración cultural experimentada por una expresión cultural producida por el conjunto multicultural de Brasil. En cada país a que ha sido exportada, la Capoeira ha encontrado su propio espacio, debido a las particularidades de la región; un proceso que hace poco ha empezado en Chile y aún está en desarrollo.

Acompañado por un fuerte aplauso de los participantes, el grupo Casa do Engenho termina su encuentro en el Complejo Deportivo Maguidahue. Una última vez forman un círculo y todos juntos producen un grito fuerte. “Axé!”; una exclamación típica de la Capoeira, con el fin de transmitir energía y alegría a los Capoeiristas. Después se paran todos en una fila, saludándose el uno al otro, mirándose y sonriéndose. Mario explica que es eso, que distingue la Capoeira de las otras artes marciales. El alborozo, la ligereza.  “Al final se trata de pasarlo bien con el compañero, de alegría, de energía positiva. Eso hace la Capoeira tan popular. Con la música, la energía, las palmas, los cantos, la libertad con la cual tu utilizas la Capoeira para conocer tu cuerpo, para mejorar tu capacidad personal. Eso te hace adicto, es como una droga, pero una droga sana.”

Bibliografía:

  • Almeida, Reimuno César Alves de: Capoeira – Von der Sklavenhuette ins Gymnasium. (Traducido por: Jung, Ivan).
  • Augé, Marc: Sobremodernidad, Del mundo de hoy al mundo de mañana                    www.ddooss.org/articulos/textos/Marc_Auge.htm
  • Decanio Filho, A.A.: Informaciones generales sobre la Capoeira de Bahía; http://www.capoeirabahiana.com/anexo/descargas/textos/infogene.htm
  • De Carvalho, José Jorge: Las culturas afroamericanas en iberoamerica: Lo negociable y lo innegociable. En: Série Antropología de la Universidad de Brasília.
  • Hammersley, Martin; Atkinson, Paul: Etnografía – métodos de  investigación.
  • http://es.wikipedia.org/wiki/Berimbau
  • http://es.wikipedia.org/wiki/Capoeira
  • Monsiváis, Carlos: Aires de familia – cultura y sociedad en América Latina.
  • Takaguma, Rui: Capoeira Angola – Arte de Libertad. http://www.anarkismo.net/newswire.php?story_id=808.
  • Transcripción de la entrevista con el profesor del grupo “Casa do Engenho” del 19.06.2006
  • Transcripción de la entrevista con un alumno  del grupo “Casa do Engenho” del 22.06.2006
  • Wallerstein, Immanuel: “El Eurocentrismo y sus Avatares. Los Dilemas de la Ciencia Social”


“La capoeira es una expresión cultural gigante que engloba diversas facetas. La más conocida es la faceta de arte marcial, aunque el resto son igual de importantes: la faceta musical y de expresión corporal, la faceta oral/lingüística y la faceta tradicional. La capoeira es un baile que esconde una tremenda lucha.”

“Estas luchas se desenvolvían en campos con pequeños arbustos llamados capoeira, de donde proviene el nombre de la lucha.”

(fuente: es.wikipedia.org/wiki/capoeira)

 Se trata del instrumento principal de la Capoeira llamado Berimbau: “un instrumento musical hecho de una vara de madera flexible (en portugués beriba que es una planta muy común en Brasil, de allí el nombre) y un alambre, que generalmente es tomado de los neumáticos de autos por ser éste acerado y de gran resistencia, que se tensan formando una especie de arco, al que se le agrega una calabaza, que sirve como resonador.

Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Berimbau

 Casa do Engenho (portugués: casa de noria). Lugar de elaboración de caña de azúcar, trabajo realizado por esclavos, y uno de las localidades donde los africanos practicaron Capoeira en la época de la colonia. 

 “Para la antropología, el lugar es un espacio fuertemente simbolizado, es decir, que es un espacio en el cual podemos leer en parte o en su totalidad la identidad de los que lo ocupan, las relaciones que mantienen y la historia que comparten. Tenemos todos una idea, una intuición o un recuerdo del lugar entendido de esta manera