Noticias y un poema de Carlos Oroza

América


Me he refugiado en este trozo oscuro y estoy inmerso en esta oscuridad

Y es más inmensa aún la noche inmensa y casi muerta la noche arrastro com su voz tremendo.

Por eso cuando ibas por la carretera y te desviaste hacia el mar

Y me contaste que habías visto salir de debajo de las aguas brazos – .

Brazos trepando – trepando hacia la arena

Comprendí que eran seres. Miles de seres que el mar había rescatado.

Miles de años de seres de America escapada.


América estaba al lado del mar tratando de subir por una inmensa cuesta blanca arriba

De arena blanca hasta llegar al blanco fronterizo com la carretera.

Era toda América crucificada a la orilla. – Toda la América insalvada y fija –.

Brazos saliendo del mar crucificados – avanzando brazos pájaros sin cabeza.

Brazos voces sumísas en la orilla.

Y Poe estaba americando y Poe llevaba un bicho que habia salido por su boca.


Y era Poe Poe Poe.

Poe haciendo ruidos com el agua.

Poe besando por el alma de la playa.


Y toda aquella gente que venía suspendida por la carretera

No se daba cuenta de nada porqur no tenían la costumbre de mirar la oscuridad

Ni sus ojos estaban habituados a la noche.

Eran los ojos oriundos los ojos de una infinita estepa sedienta y soleada.

Y fue horrible enfrentarse com aquello. Enfrentarse com la carretera y bajar al mar.

América estaba crucificada a la orilla. Toda la América hundida – La América errante

Y los brazos se alzaban – se alzaban y se hundían –.


Se alzaban gateando hasta llegar al blanco fronteterizo entre la carretera y el mar.

Era América crucificada – América hundida que trataba de llegar a la carretera.

Aquella noche en la playa cruzaste. Tocaste aquellas manos

Y las manos se soliviantaron. Empezaron a levantarse y a rechazarte.


Empezaron a golpear en el mar a sublevar las olas

A devolver al aire al cielo al techo la lluvia que había secado.

Y tu has tocado has dado com las manos en el aire

Has dado com las manos en el agua y esrtás golpeando – golpeando de nuevo com el agua.


Y Poe estaba americando. Y Poe llevaba un bicho que había salido por su boca.

Poe haciendo ruidos com el agua..

Poe besando por el alma de la playa.

Y América ya no recibía calor. América estaba crucificada.


Penetraste aún más. Llegaste al pie del agua te transformaste

Y querías atraer las cosas Atraerlas a la carretera y llevarlas a la noche inmensa y seca.

Y había miles y miles de Kilómetros y ellos estaban estancados

Estaban estampados por la espalda y por el pecho.

Estaban estampados en la arena y contra el agua


Y Poe estaba americando. Y Poe llevaba un bicho que había salido por su boca.

Y era Poe Poe Poe.

Poe haciendo ruidos com el agua..

Poe besando por el alma de la playa.

Y América estaba crucificada a la orilla.

Y no había conseguido avanzar ni un milímetro tan solo.


Desesperadamente de amaramer mi alma se multiplicaba.

Y se engendraba buscando canales para salvarse.


Y no podía ser. Tropezaba contra la carretera y no podía avanzar.

Y volvía formando círculos a incrustarse en los dedos de América.

Y Poe estaba americando. Y Poe llevaba un bicho que había salido por su boca.


Y era Poe Poe Poe.

Poe haciendo ruidos com el agua..

Poe besando por el alma de la playa.

El poeta Carlos Oroza reaparece en un recital en Vigo

TERESA CUÍÑAS - Vigo - 12/11/2009

 
             
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La luz se apagó y el vacío oscuro se llenó con sonidos de alta tensión emocional. Cuando apareció el poeta en escena, un haz blanco iluminó la figura solemne de Carlos Oroza (Viveiro, 1933). En la tarde del pasado martes, con motivo de un recital celebrado en el Centro Cultural Caixanova de Vigo, Oroza reapareció como lo que nunca ha dejado de ser en los versos libres de sus libros: el portador de las palabras de la tribu. Pero es en la oralidad, en su recitado intenso y salmódico, donde esa identidad genuina se revela en plenitud.


A ratos guiado por un papel, a ratos diciendo de memoria. Recortado sobre la arquitectura escénica de audiovisuales concebida para la ocasión por el artista Vilas Bugallo, Oroza se crece en la expresión performativa de sus composiciones más célebres, como EléncarAliciaMalú o América(recogidas en el volumen En el norte hay un mar que es más alto que el cielo, reeditado en 2008 por la Deputación de Pontevedra).

No se prodiga en actos públicos, aunque una conjunción azarosa haya hecho coincidir dos apariciones suyas en convocatorias culturales en menos de una semana. La siguiente tendrá lugar en la medianoche del sábado próximo, cuando su recitado inaugurará la noche en blanco del Museo de Arte Contemporánea de Vigo. De Oroza ya es inseparable una leyenda que le nombra caballero andante de todos los mundos posibles, porque el modo más certero de encontrar al poeta es sorprenderlo en su caminar cotidiano por el centro de Vigo, donde reside desde los años 80. "Parece como yo y yo fuésemos dos personas que se persiguen mutuamente. Es en la evasión donde está el sentido de mi propia seguridad".

-"Por favor, ¿puede dedicarme unas palabras para mi hijo pequeño? Al niño le encanta la poesía e incluso ha escrito algo para usted", se le acercó una mujer al término del recital.

-"Pues cuídelo, porque va a sufrir mucho", respondió Oroza con una sonrisa.


POESÍA Oroza ya rapeaba su poesía en 1965

El rapsoda gallego estrena un espectáculo audiovisual que incluye el videopoema «Eléncar» y una grabación musical realizada junto a Pedro Ruy-Blas

Jorge Lamas 12/11/2009
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Un incansable perseguidor de palabras recorre continuamente las calles de Vigo, empujado por la creencia de que las palabras sueñan que las nombren. Es Carlos Oroza, «el último gran poeta en lengua castellana». Un rapsoda que se niega a recluir la poesía en las páginas de los libros.

Su devoción por la oralidad le ha llevado ahora a concebir, junto al artista vigués Carlos Vilas Bugallo, un espectáculo multimedia en el que repasa conocidos poemas suyos, como Alicia , Malú o Eléncar . La primera experiencia se desarrolló en el Centro Cultural de Caixanova; en el antiguo teatro Rosalía de Castro, que en su día era el santa santórum del cine de arte y ensayo en Vigo. Arte y ensayo llevado a la poesía, de la mano de la pintura, la música y el vídeo.

El resultado es un espectáculo sobrecogedor, que tiene como principal protagonista al poeta, pero que añade una vanguardista arquitectura escénica. Una abstracción pictórica de Carlos Vilas Bugallo proyectada sobre la pantalla del teatro centra la atención del espectador, mientras la voz, grababa, de Oroza recita: «Alicia anduvo recorriendo toda la ciudad. Y fue a los stops y a los anuncios publicitarios. Y todos los anuncios y los stops. Y la luz piloto de los coches estaban ocupados por las frentes que deliraban de dolor».

La tensa música de Massive Attack sirve de partitura al seseo de Oroza y a la soledad de Alicia. Y aparece el poeta ante su atril. A media luz. Con la voz quebrada, y con un ritmo propio de un cantante, Oroza revive Eléncar , un poema publicado en 1974, que sirve de eje central al espectáculo.

Poeta «crooner»

Pero la velada deparaba el estreno del videopoema Eléncar , que Carlos Vilas Bugallo supo dotar de tensión expresionista, con sus juegos de músicas e imágenes. El artista vigués recuperó imágenes desechadas por Dreyer para suJuana de Arco . El dramatismo extenúa al espectador. Mientras Oroza se harta de repetir las incapacidades de su Eléncar, la cara de Juana de Arco deja sin respiración al oyente durante los quince minutos de la videocreación.

No faltó la inigualable ternura con la que Oroza pronuncia el nombre de Poe en América : «Y Poe estaba americando. Y Poe llevaba un bicho que había salido de su boca. Y era Poe, Poe, Poe. Poe haciendo ruidos en el agua. Poe besando por el alma de la playa».

Pero el recitador de palabras no se limitó a permanecer ante el atril. Cogió el micrófono, como si se tratase de un crooner , y recordó a Malú en una versión doblada por su propia voz, pregrabada al ritmo de la música de Pablo G. Seoane. «Intento traslucirme, Malú, para llegar contigo. Y no hay apoyo vital para afirmarme».

Sentido escénico

La traca final fue sorprendente. Carlos Oroza rapeando Malú al ritmo tribal de Pedro Ruy Blas y el grupo Eclypse. Claro que se trataba de una grabación del año 1965, cuando el rap todavía no estaba reconocido como estilo musical. Aquella experiencia «psicotrónica» quedó capturada en una grabación del sello Ariola, y en el espectáculo de Vigo obtuvo la complicidad de las palmas de los espectadores, que liberaron así la tensión acumulada en los momentos previos.

Carlos Oroza vive la poesía a tiempo total, y la muestra con la naturalidad de quien la tiene por esencia. Si su arte está reconocido en todo el país, no menos plausible es el trabajo realizado en torno a su figura por el artista vigués Carlos Vilas Bugallo. «Soy consciente de que el protagonista del espectáculo es Oroza; solo pretendo dotarlo de un sentido escénico», afirma Vilas Bugallo, que colabora con el poeta desde hace años.

En las próximas semanas, el espectáculo podrá ser visto en otras localidades gallegas. Una cita que nadie debería perderse porque todos los elementos sorprenden. Aunque solo la presencia de Oroza sería suficiente.


MALÚ

martes 1 de marzo de 2005 by DeLaROCA

Parece entonces como si yo y yo fuésemos dos personas que se persiguen mutuamente.
Es en la evasión donde está el sentido de mi propia seguridad.
Oh eva
évame malú
évame malú

Hoy en ferragosto o julio triste prohibido e inasequible. Solo
Oh eva.
Évame eva.
Évame si me transito.

Era de noche por tus ojos de fiebre - ómnima por tus manos que me acarician.
Era extraño cómo subsistía por la noche cada noche deviniendo por mis pasos
para encontrar dormido el cuerpo enfermo en la otra casa.

Mi cuerpo contra mí - Tu boca caliente y sofocada -
conflúyete
abrázate
no rompas el silencio no toques la pared
me conforto en tu aliento
miro por tus ojos empujo por tus ojos
y me encuentro con las últimas cenizas.

Me dejo en libertad - ómnima mis pasos
y corro - corro por la playa hacia la casa abandonada.

No sé que hacer si estoy detrás de mí
tengo miedo tropezar tu cara
mirar tus ojos y verme divisado
aspirar tu aliento y verme subsistido
tropezar tus manos y verme aderezado
cariño eva évame.

Ómnima si mi pálpito se pierde por los trenes y pulula por los gemidos
mi pálpito pegado al viet dolorosamente ernesto a tu cintura nati
mismo
cuando me dejo en libertad
y corro corro - corro por la playa hacia la casa abandonada
ómnima
ómnima
ómnima
mientras subsisto extraño por la noche deviniendo por mis pasos
para encontrar dormido el cuerpo enfermo en la otra casa.

Oh eva
évame eva
évame si me transito

Intento translucirme malú para llevar contigo
Y no hay apoyo vital para afirmarme
Y es como llegar a mí malú contigo
Madre por una sola vez si me transcurres
Mientras subo o me adelantas la luz para llegar arriba
Por una sola vez una vez dos veces tres veces golpeándome en las sienes
Tus brazos retenidos en las sombras
Tu mano y tu latido
Tu voz poderosa desde abajo – contigua hacia el balcón
Para decir que ha muerto alguno en esta casa
Pudo haber muerto alguno en esta casa
Y es como llegar a mí malú contigo
Inmersa
Golpeando fuertemente desde abajo
Golpeando en la escalera
Metiendo tus manos tus codos tus brazos por los huecos
Golpeando la pared
Tremándome en la vértebra
Demorando mis pasos por las sombras.

Una vez me escupiste cenizas en los ojos
Y yo te dije
Sigue sigue sigue
Te me adelantas. Tengo miedo. Estás golpeando al mundo.
Pero tu me das malú – malú – malú
Malú para llegar arriba.

Oh eva - Evame - Eva - Évame si me transito. 

Carlos Oroza revisará musicalmente en Vigo varios de sus poemas

Jorge Lamas 7/11/2009
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A diario persigue una palabra por las calles de Vigo. Camina curioso. Con las manos cruzadas sobre las nalgas. Enjuto en carnes, no en palabras. Ni en el ritmo, que le alimenta. Es Carlos Oroza. Poeta. Poeta de voz alta y modulada que, desde hace años eligió la luz de esta ciudad para encontrar la poesía en sus paseos.

Eléncar, Alicia, Malú. Nombres, imágenes poéticas, que se reencarnarán nuevamente a través de la voz del «mejor rapsoda de Europa», como fue calificado por Manuel Rivas. Ocurrirá el próximo martes, día 10 de noviembre, en el auditorio del Centro Cultural Caixanova.

Será un espectáculo en el que se alternará el recital del poeta con la proyección del vídeo-poema Eléncar , realizado por Carlos Vilas Bugallo. «Eléncar fue publicado en 1974», afina el creador de los espacios escénicos de Carlos Oroza y pintor vigués. «Es una producción propia en la que reviso el texto original, sobre un fondo de música contemporánea e imágenes cinematográficas».

Pablo Seoane

Cuando Carlos Vilas comenzó a colaborar con Oroza, este empleaba música de Mahler para abrir sus espectáculos. «Me planteé buscar músicas de hoy, que pudiesen gustar a la gente que entonces oía a Mahler», explica el creador vigués. Las imágenes tampoco dejarán indiferente a nadie, aunque Vilas Bugallo prefiere mantener la sorpresa hasta el próximo martes. Y es que sorpresas habrá muchas, algunas relacionadas con Malú . Este poema podrá escucharse en tres versiones diferentes. La hablada por Carlos Oroza; una musicada por Pablo Seoane, profesor de sonido en la Escola de Artes e Oficios; y una versión musical impresionante y sorprendente, pero que habrá que esperar al final del espectáculo del martes para desvelar su autoría. Sí se puede decir que adelanta en varios años a un estilo musical implantado en todo el mundo. El espectáculo se completará con una nueva versión de Alicia.

«Te aseguro que valdrá la pena verlo», afirma Carlos Vilas. No es frecuente ver un espectáculo de estas características «porque no gente que lo haga». «Un poeta es como un cantaor de flamenco, pero sin guitarra ni cajón por eso él es el único que lo hace», añade. Solo la presencia del rapsoda llegaría, como pudieron comprobar, hace tres años, los asistentes a la vigésima edición del Festival Internacional de Poesía de Barcelona, una de las citas con la lírica más importantes de todo el mundo.

«Está encantado de presentarse ante el público de su ciudad», dice Carlos Vilas. Y nosotros somos unos privilegiados por su omnipresencia en las mismas calles que pisamos. Aunque pase desapercibido. Aunque su obra escrita sea escasa. En otra época, antes de recluirse en nuestras calles, alguien le proclamó como el Allen Ginsberg español. Se codeó con la intelectualidad hispana del tardo franquismo. Saltó el Atlántico, ese mar más alto que el cielo, para olfatear le underground neoyorquino. Lo abandonó todo para penetrar en la esencia de las cosas

    Carlos Oroza obtiene los mayores aplausos en el Festival de Barcelona

    El poeta gallego estuvo acompañado por el artista vigués Carlos Vilas Bugallo
    El Palau acogió el acto central en el que participaron ocho autores de todo el mundo

    • Jorge Lamas vigo
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      El poeta Carlos Oroza, en el centro de su ciudad, Vigo      CAPOTILLO

    Tras su primera intervención, y cuando los más de mil espectadores que llenaban el Palau de la Música de Barcelona creían concluido su recital, Carlos Oroza, pleno de confianza y seguro del impacto de sus poderosas palabras, se giró y reinició su ataque oral: «Yo os ofrezco una porción de tierra gris del Norte, en cuyo nombre he de darme.....». El aplauso lo inundó todo. La batalla lírica estaba ganada por el poeta.

    Tan sólo un mes antes había aceptado la invitación para participar en la vigésima edición del Festival Internacional de Poesía de Barcelona, una de las citas más prestigiosas de la lírica mundial y que, en esta ocasión, también contaba con la presencia de Josep Ramón Roig, la sueca Eva Runefelt, Sebastián Alzamora, el indonesio W. S. Rendra, Carlos Edmundo de Ory, Perehauma, Leopoldo María Panero y la norteamericana Anne Waldman.

    «Performance»

    Todos los poetas invitados se comprometían a realizar un recital individual y el colectivo en el Palau de la Música. Carlos Oroza acudió a Barcelona con el artista vigués Carlos Vilas Bugallo. Ambos ofrecieron una curiosa performance en la plaza de San Felipe Neri en torno al poema Cabalum . Carlos Vilas Bugallo quiso arropar al poeta con una instalación en la que se resaltaban las calidades góticas de la plaza. Las doradas telas y la ausencia de contaminación acústica en la plaza, creó el ambiente necesario para la palabra del poeta recorriera con comodidad aquel rincón barcelonés. Claro que fue en el Palau donde el verso de Oroza atacó con mayor gusto la sensibilidad del espectador. Y el público supo agradecérselo con los mayores aplausos de la noche, tal como recogieron al día siguiente varios periódicos catalanes.

    «Pero en algunos momentos se estableció una auténtica comunicación entre rapsodas y oyentes, como en el caso del gallego Carlos Oroza, un hombre que posee el don de la poesía», decía al día siguiente la crónica de La Vanguardia . Sin embargo, la firmante de la crónica situaba a Oroza en un voluntario aislamiento en la Costa da Morte, cuando su aislamiento está ubicado en las calles de la ciudad de Vigo, que gasta con suma insistencia todos los días.

    El alquimista

    En el periódico nacionalista Avui tampoco se olvidaron de que Carlos Oroza fue el más ovacionado_incluso, algunos espectadores le llamaron torero_de la irrepetible velada del Palau: «El poeta más aclamado de la noche fue Carlos Oroza, que publica poco porque cree sobre todo en la oralidad, pero que cuando recita paraliza al público en sus butacas. Y de que manera», se podía leer en el ejemplar del Avui del día siguiente.

    El propio director del festival, Gabriel Planella decía de Carlos Oroza, en la web oficial, que es el gran poeta alquimista de la Península.

    El punto excéntrico del festival lo puso Leopoldo María Panero, que ocupó el doble de tiempo que el resto de los poetas participantes y tuvo que ser ayudado a salir del escenario por el propio director del festival.



    Un poema de Carlos Oroza



    La unidad febril premonitoria
    La palabra que canta de la mar el amor que profeso
    El tanteo el intento la ola
    La madre en cuanto a distancia que nos da el origen.


    El cinco ha quedado atrás
    No obstante las maneras se precipitan
    El horizonte se alarga y nos muestra el ocaso
    El universo se convierte en vocales


    La ascensión del cópul
    Su itinerante el ave el alma los reflejos
    La simpatía de los opuestos y los embarques.


    Ellos van a donde nosotros ya estuvimos
    En el propósito de continuar
    No cesaré en el empeño
    Hasta convertir el territorio en mi estatura.


    Difiero de su parecer
    No me gustan los adverbios sus adyacentes las estatuas
    La impulsión moral de su geografía restaurada.


    Pasa el viento lento
    Y su sombra se desliza con suave complacencia en la corriente.
    Unívoca la voz de encendidos tonos de color las mareas
    Las mareas y el modo

    La intuición el estilo el instinto la gracia
    En el lugar. No en la hora.
    En el lugar estaré siempre atento
    Pero no dejaré nunca que la forma llegue al fondo para que todo siga igual.



    Carlos Oroza llegó con una primera transcripción del poema escrita con comas que rompen su verso largo y musical
    Desconoce mi amigo la maquina de escribir
    se sorprende ante el prodigio del ordenador componiendo textos.

    Hablamos de América y la revolución tecnológica
    de Malú y Paco de Lucía
    de Gustav Mahler
    de la poesía y la música
    del cinco y la ascensión del cópul
    Consegí finalmente encajar el último y largo verso en una sola línea
    encajar el poema en un solo folio.

    Que mi amigo me disculpe
    es indomable blogger
    la vista previa es correcta pero al publicar la entrada
    salta la última palabra: Igual

    PUBLICADO POR JOSE LUIS GALOVART

    NA BAENA - VIGO - 11-11-2009

    El Centro Caixanova acogió ayer una jornada dedicada a Carlos Oroza, en la que el poeta recitó alguno de sus poemas más conocidos. Un aforo lleno disfrutó de la especial interpretación que el escritor hace de cada uno de sus versos. En la puesta de escena, el artista multidisciplinar Vilas Bugallo creó la ambientación necesaria para incrementar la fuerza de la poesía, y en la producción de sonido, Pablo G. Seoane completó el clímax.

    Carlos Oroza recitó sus versos ante una proyección de su propia imagen en lo que supuso un viaje a través de su obra, ayer en Caixanova. foto: j.v.landin.
    Carlos Oroza recitó sus versos ante una proyección de su propia imagen en lo que supuso un viaje a través de su obra, ayer en Caixanova. foto: j.v.landin.

    Carlos Oroza regresó ayer al escenario. Puede que sea el último de una estirpe de poetas, por la actitud que presenta ante la vida y ante los versos. Espigado y vestido de escuro es un habitual de varios cafés de la ciudad: durante la semana, en el Royal Atlántico, y los domingos, en el Reconquista. Es uno de los pocos que no sucumbieron a la tentación del teléfono móvil. Para localizarlo hay que recurrir al método tradicional: patear y el boca a boca. Su silueta es ya un clásico de las calles del centro de la ciudad. En cuanto a su obra, está dotada de una fuerza sólo atribuible a un trovador gallego, inspirado y único. Oroza considera que la poesía no debe estar en los libros, ‘es para decirse, ya que los poemas son voz, pura oralidad’, afirmó el autor a Atlántico, horas antes de su recital, de ayer, en el Centro Cultural Caixanova. Este encuentro con sus incondicionales supuso ‘un viaje a recuerdos anteriores a través de la poesía que tiene mucho de azar y que responde a mi voz interior’. Orozo reinterpretó y recreó poemas definitorios en su trayectoria como ‘Eléncar’, ‘Cabalum’ o ‘Alicia’: Versos libres con gran predominio del ritmo, cantados a la manera propia de Oroza. 

    El clímax apropiado

    Vilas Bugallo crea los escenarios para los recitales de Oroza desde hace doce años, utilizando todo tipo de formatos: digital, escultórico, pictórico, proyecciones de danza o de personajes: ‘El objetivo es potenciar la palabra, creando un espectáculo y que no quede en un simple recital, pero el montaje nunca podrá sustituir y anteponerse a la poesía’. Así define Vilas su trabajo, ‘una labor colectiva de diferentes creadores’. El sonido que acompaña y se alterna con la voz de Oroza varía según las necesidades de la composición, pero la música conceptual electrónica o música industrial ocupa un lugar destacado. Creador autodidacta, Vilas Bugallo presentó ayer en el Centro Cultural Caixanova su última interpretación artística sobre el poema ‘Eléncar’. Es esta fusión de las disciplinas creativas lo que convierte al recital de Carlos Oroza en todo un número lleno de sensaciones y propuestas para que el público se introduzca en un mundo personal y único del poeta de Viveiro, que lleva residiendo en Vigo desde hace años. Su obra, fundamentalmente oral, cuenta con un gran reconocimiento, convirtiendo sus recitales en auténticos eventos sociales.




    La poesía es mi condena y mi salvación´

    Carlos Oroza, abucheado

    PERFECTO CONDE, - Pontevedra - 25/07/1976

     
     votos
       

    No puede decirse que haya sido precisamente un éxito la primera jornada poética de Pontevedra. En los últimos días se sabía ya que algo estaba pasando. Según parece, se vetó primero la participación del poeta Celso Emilio Ferreiro que, sin embargo, estuvo más tarde en la final. El periodista Pedro Rodríguez fue igualmente vetado, aunque se sospecha que por motivos muy distintos, y algunos participantes, como el cantante Amancio Prada, no llegaron siquiera a presentarse. Finalmente, cuando recitaba el poeta Carlos Oroza estuvo a punto de armarse la gorda. Un sector del público se mostró incómodo con el poema Prohibido el paso y obligó, con gritos y pateos, a que Oroza abandonase el escenario. Celso Emilio Ferreiro subió entonces al estrado para seguir el recital. El público, dividido, reclamó nuevamente la presencia de Carlos Oroza y un sector que se mostraba excitado gritó mientras tanto, Franco, Franco, Franco. Fue lo que se dice un fin de fiesta poética a ritmo de pateo político.

    Poesía con Oroza y Castaño, y baile con Disque Danza

    10/11/2009

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    En la madrugada del sábado al domingo, las salas de la exposición de Jorge Barbi ofrecen un espacio privilegiado para que los visitantes puedan disfrutar de las propuestas de otros creadores. A las 12 en punto, la voz del poeta Carlos Oroza inaugura este recorrido nocturno, recitando un fragmento del poema titulado Una porción de tierra gris. El músico y profesor del Conservatorio Nicasio Gradaille ofrece (01.00h.) un «Paseo Musical», resultado de un taller sobre la Música Indeterminada de John Cage, en el que los participantes habrán compuesto su propia partitura. Después habrá acciones en las salas de exposición protagonizadas por la poetisa Yolanda Castaño (02.00h.) y Olga Cameselle y Alfredo Rodríguez (03.00h.), de Disque Danza. Cierra la programación una intervención de Antón Lopo (04.00h.).


      "Soy un bicho raro, un tipo solitario, un mal ejemplo para esta sociedad, pero yo decidí perder para ganar"



      Carlos Oroza se asoma al gran balcón de la ría, una de sus fuentes de inspiración, en el paseo del Náutico.  Nelson Villalobos

      Carlos Oroza (Vivero, 1933) es el gran poeta gallego vivo, pese a que escriba en castellano. Su obra, tan corta como brillante, está destinada al canto, y él es su mejor juglar. Entre sus títulos destacan Cabalum, (1980), En el norte hay un mar que es más alto que el cielo, La llama prestada (1998) y Un sentimiento ingrávido recorre el ambiente (2006)

      ROGELIO GARRIDO - VIGO El poeta de la luz. De la naturaleza. De la mujer. De lo invisible. Puro. Soñador. El que renunció al mundo para disfrutar de la vida. La pasión poética. El hombre que transita por los márgenes para no extraviarse del centro. Concéntrico y excéntrico. El uno y la otredad. El raro. El maldito. Un resistente. La piedra en el zapato del sistema. El que ama al hombre pero abomina de sus máscaras. Romántico. El poeta sin bandera, patria ni fronteras. Universal. Libre. Juglar anhelante. Poeta doliente. Poeta dichoso. El cantor inocente. Sinfónico. El que ve más allá porque se detiene en lo más cercano. El caminante que sale al encuentro y encuentra porque jamás busca. El que sueña con ninfas y se alimenta de versos. Circular. Extático. Solar. Es Carlos Oroza. EL POETA.

      “Una marea blanca
      Una tierra más alta
      Una frente sin rumbos”
      (“Cabalum”)

      ¿Cuándo tuvo conciencia de su condición de poeta?
      - El poeta nace cuando le sorprende la primera palabra. El problema es saber escucharla. Yo construyo mis versos a través del otro yo, el yo interior. De repente, cuando surge la primera palabra, yo me recluyo en un espacio donde no exista nada que me entretenga. Y me quedo quieto, y espero a que suene la voz, que es la otredad. El poema se construye como si fuese una sinfonía, no con rima sino con ritmo interno. Porque la palabra tiene un ritmo interior; la rima es una cosa escolástica.
      - El poeta tiene una mirada distinta...
      -Completamente. A veces te quedas alelado ante cosas que no ven los otros: un árbol, la marcha de un río, una perspectiva donde tu mirada alcanza mayor longitud... Ahí está el poeta, en la codicia de lo lejano.
      - Y a los 18 años se quedó enganchado en la poesía...
      - ¡Me quedé atrapado por el canto! Como dijo Hölderlin, la poesía es un juego peligroso por su carga de fatalidad. De tal manera te hace víctima, que si se marcha de tu hombro ese pájaro que canta, te quedas sin nada, sin territorio y sin ti mismo.
      - La poesía es, entonces...
      - Mi condena y mi salvación. Un mal y su cura.
      - ¿Con cada poema se siente vacío o pleno?
      - Si el poema es un logro, alcanzas la totalidad del universo, pero entonces se produce el vacío de volver a empezar. ¡Y eso es tan difícil! ¡Volver a la lucha! Por eso, a veces, un solo verso es más importante que todo un libro.
      - Este mundo no parece estar para los poetas.
      - Somos bichos raros. Un poeta es un tipo solitario, que va escuchando, no se sabe bien qué, y que tampoco se sabe bien adónde va, porque va prendido del canto.
      - Tipos peligrosos...
      - Mucho. Somos un mal ejemplo, pero yo sólo puedo ser poeta pero cuando se es poeta de verdad, se es todas las cosas. El poeta organiza el caos, da sentido al absurdo de la existencia.
      - ¿En su carné se leyó alguna vez de profesión: poeta?
      - Jamás, porque para el sistema eso es algo inconcebible.
      - Está fuera del sistema...
      - Totalmente. Soy un outsider.
      - ¿Y eso le agrada?
      - A veces sí, a veces no. En ocasiones me constituyo en el enemigo máximo de mi propia existencia. El cansancio de verte todos los días en el espejo, el tener que cambiarte todos los días de ropa... Lo cotidiano mata, poco a poco, lentamente.
      - Nuestra sociedad se mira poco al espejo...
      - Sí, porque nos tenemos miedo. Empezamos a detestarnos porque eso buscamos la compañía, sobre todo la del televisor.
      - Cuando se le ve caminando por las calles de Vigo, alguien puede pensar que está matando el tiempo...
      - ¡Pero si estoy trabajando! Mi marcha es una marcha poética. Voy al encuentro de una guirnalda o de un poema, y si no me lo da la realidad, entonces la sueño y la transformo. 
      - Usted está en el mundo y al tiempo fuera de él.
      - Fuera y dentro. En el mundo pero sólo en aquellas cosas esenciales, las que me alimentan. Por eso me siento extraño en este desierto emocional, donde la palabra fue raptada. La palabra alma, la palabra espíritu... ¡tan mal utilizadas! 
      - Malos tiempos para la palabra.
      - Vivimos en el mundo de la pasarela, de los objetos. La gente acude a los grandes almacenes como si fuesen catedrales. Nunca tuvimos tanto y nunca tuvimos tan poco.
      - ¿Se siente un bicho raro?
      - En realidad, yo encuentro raros a los otros, a todos.
      - ¿Dónde está la inspiración?
      - Las palabras están sonando en una realidad escondida. Yo voy al encuentro de las musas, que pueden ser una cosa humilde, una flor, cualquier espacio inundado de emoción. El mundo esencial está detrás de los muros de la realidad. Vivimos rodeado de contenciones, de fronteras, siempre represivas. Hay que ver más allá. Tus ojos tienen que alcanzar la perspectiva de la longitud de la naturaleza. El hombre del desierto tiene la mirada más larga y profunda porque vive en un espacio libre. Su mirada es más rica. Nosotros vivimos en un territorio marcado por paredes, fronteras... Nuestra mirada es pobre.
      - Defiende el valor de la inocencia.
      - Quien conserva la inocencia vive en un estado poético. La inocencia no es idiotez ni culpabilidad; es permanecer en un estado especial: ser capaz de sorprenderte, como un recién nacido que está descubriendo el mundo. La inocencia es la mirada de ese niño que te está preguntando con los ojos. La inocencia es Hölderlin.
      - ¿Y la libertad?
      - Esa palabra está tan manoseada que me niego a pronunciarla. ¡Ser libre, libre, libre...! Pufff
      - ¿Prefiere la palabra soledad?
      - La soledad sólo tiene sentido si es para hacer algo. Sin embargo, la otra soledad ni bajo un techo se soporta. 
      - ¿Y el silencio?
      - Ahora todo es ruido, y la poesía es silencio, cadencia, melodía, música... tu propio hálito.
      - En un mundo tan hipertecnologizado, ¿es el último artesano?
      - Sí, el arte-sano, el arte de la salud.
      - Disfrutó en Madrid de éxito y bienestar material, pero un día decidió renunciar a todo...
      - Lo abandoné todo. Decidí salir de ese mundo, de ese desierto emocional y penetrar en la esencia de las cosas, en busca del poema y la sinfonía. Así que regresé. Y el lugar más parecido a mi idea infantil de Galicia es Vigo, y aquí estoy. La poesía exige una renuncia total. Yo he dejado todo por esto, pero esto es mucho más placentero y digno. Decidí perder para ganar. Soy un romántico. Ya lo escribí: “Todas las tardes paseo mi derrota por las calles de Vigo, alguna vez me paro en la orilla y espero algún barco”.
      - ¿Jamás se ha arrepentido?
      - Nunca. Vigo es la luz y yo vine en su búsqueda. La luz, no el sol... ¡La luz!
      - Vigo, una ciudad industrial y caótica, no parece poética...
      - Pues yo he encontrado aquí la poesía. En mis paseos he descubierto un tránsito poético.
      - ¿Es útil la poesía?
      - El sentimiento de lo útil y de lo inútil es moralista. Lo más inútil es verdaderamente lo bello.
      - Por eso renunció a la poesía social, reivindicativa...
      - Me parecía un discurso coyuntural, crónica periodística. Aquello era kármico.
      - ¿Con qué está comprometido?
      - Con mi poesía. En eso soy egoísta. Busco un poema de hoy que sirva para mañana, aunque las futuras generaciones pueden rachar con todo, porque “lo que ayer fueron grandes verdades, hoy están puestas en duda, no obstante las mareas se precipitan, no hay nada, pues, de lo que fuimos que nos pertenezca”. Lo único que nos pertenece es la tradición; el pasado es hemeroteca.
      - ¿Cree en la perfección?
      - Para ser poeta hay que sentirse incómodo. En una ocasión, el Papa viendo una obra de Miguel Ángel le reprendió. “Todo está tan bien organizado, pero ese ángel, ese de ahí, ese angel que ha pintado se va...” Miguel Ángel le respondió: “Pues ese ángel es el que más me gusta”. La perfección excesiva es academia. A veces los errores te enseñan. Hay que reivindicar el derecho a equivocarse. En el error sobreviene el acontecimiento y ahí surge el poema.
      - Hay quien le reprocha que su trabajo poético es corto.
      - Están equivocados. Son gente que defiende la abundancia, el llenar las neveras por si mañana hubiera guerra. Un poema surge de vez en cuando... ¡De vez en cuando! Aquí hay mucho libro inútil que no vale para nada.
      - ¿Está orgulloso de toda si obra?
      - Si dijera eso, sería un imbécil. Hay cosas que pongo en duda.
      - Su poesía es un canto.
      - Está hecha para ser escuchada. La imprenta es un fenómeno de nuestro tiempo; la poesía, anterior. El pueblo necesita oración, canto, palabra y silencio.
      - Reivindica a los jóvenes...
      - Sí, debemos salvarlos para salvarnos.
      - ¿Se puede mentir en poesía?
      - Nunca, a lo sumo imaginar. La poesía es la verdad mas profunda del espíritu, pero se encuentra muy oculta y necesita ser cantada. Por eso a la poesía no debe puntuarse ni ponérsele comas. Es un canto libre.
      - Es un creador de palabras.
      - Yo no domino el diccionario. Me repugna. Así que cuando me falla una palabra, la invento. La clave es que esa palabra permanezca, que sea acogida como una aportación a un lenguaje que yo trato de enriquecer, pero no de forma caprichosa; debo encontrar una pieza que encaje en el puzzle. Por ejemplo, cuando canto “Ómniva, Ómniva, Ómniva”.
      - Detesta las fronteras.
      - Yo tengo un poema que dice: “Dejad que el trigo crezca en las fronteras, porque una flor no puede ser hermosa si no dejáis que el trigo crezca en las fronteras”. La frontera es la cosa más ilegal que hay en el mundo. Es repartirlo, cuartearlo. La infancia es la patria y lo demás, una añadidura.
      - Usted ha dicho: “No puedo soportar a los poetas y a los pintores de domingo”.
      - La poesía es una actitud permanente. No se puede salir de una clase y escribir un poema, porque eso es caer en la deformación, en el culturalismo más falso. La cultura es sólo un punto de partida. A partir de ahí debemos seguir en la búsqueda de algo superior. Por eso no me gusta la poesía ni la pintura académicas; me gusta el arte de creación. No creo en los poetas de horas libres. El poeta lo es en todo instante. El poema tiene que ser coherente con tu actitud vital; lo que escribes, tienes que vivirlo.
      - ¿Se siente un provocador? ¿Cree que los demás lo ven así?
      - Me siento indiferente hacia los demás, ni me provocan; al contrario, de vez en cuando los amo.
      - ¿Ha sentido odio o envidia?
      - Eso sería una carga insoportable, y yo soy muy vago y débil. El rencor es el arma del fracaso más absoluto.
      - ¿Cómo encaja en el mundo intelectual y cultural?
      - ¡Pero si yo no ando con nadie! No me interesa mucho, porque se repite. No me divierte, no me suena al oído.
      - La mujer es otro de sus grandes temas.
      - La mujer es un misterio, el eco de tus propias cosas, de la naturaleza. Haber tenido a un individuo como yo dentro de un vientre... supongo que habrían deseado expulsarme urgentemente. Nunca he entendido a las mujeres, sólo las he sospechado.
      - ¿Cree que le comprenden?
      - Pues por alguna, sí. Alguna tan rara como yo. 
      - Usted es un gran cortejador.
      - Me gusta seducir, como divertimento. Es algo hipnotizante.
      - ¿La poesía sabe?
      - La poesía se mastica. Cuando escribo, me huele el paisaje.
      - ¿Y duele?
      - Claro que duele. El dolor es la tendencia a la derrota.
      - ¿Lo peor es repetirse?
      - Una cosa es hacer poemas repetidos, y otra tener una poética. Cuando tienes una poética siempre estás haciendo el mismo poema, con variaciones.
      - La muerte es un tema que esquiva.
      - Porque es el fin de todas las cosas. Prefiero la vida y que la muerte me sorprenda cuando le dé la gana.
      - ¿Es eso cobardía?
      - Sí. Soy terriblemente miedoso.
      - Por eso no habla de la noche.
      - He soportado la noche con maquillaje. La noche es una mentira literaria. Yo anhelo el sol, la esperanza... ¡la luz! Hasta la palabra es bonita.
      - ¿Y qué espera?
      - Nada, yo sigo caminando al encuentro de esas cosas que la gente no percibe y pisa. 
      - Cuándo recita su poesía, ¿qué siente?
      - Estoy unos segundos en lo divino.
      -¿ Y cómo compone?
      - Yo vivo la aventura del poema en mi cabeza. Lo escucho, lo compongo y cuando está acabado y memorizado lo paso al papel, lo convierto en signos.
      - Entonces en su cabeza hay poemas por salir...
      -Algunos, y ahora estoy luchando con ellos. Ahí están, dando vueltas. Hasta que salen, hay que dejarlos en paz, pero siempre muy alerta.
      - ¿Y desecha?
      - Rechazo todo lo que me suena a cotidianeidad, a tópico. No soporto la obviedad. La poesía tiene que trasladar el lenguaje, darle una aristocracia. Para eso está la prosa. ¡Que hagan prosa ellos! ¡Son prosaicos!
      - ¿La poesía puede abandonar al poeta?
      - Eso ya le pasó al prodigioso Rimbaud. Cuando la poesía te abandona, si el canto te deja... ¡es terrible! Es la desolación. Si eso pasa, se acabó la aventura.
      - ¿Necesita ser entendido?
      - No. Yo busco la gente entrañable, humilde; que recibe el poema aunque no lo entienda; que está sin estrenar; que tiene capacidad para emocionarse. Ahí encuentro una proximidad de espíritu. Porque el que está contaminado por la cultura es insoportable. ¡Es un pedante! ¡Un verborraico! Sufre de incontinencia verbal. La demagogia es nauseabunda. El cultismo, no; la cultura, sí. 



      PARES SINGULARESCarlos oroza y carlos vilas bugalloTú la palabra y yo la escenografía

      El poeta y el artista se conocieron hace veinte años pero hace trece comenzaron a trabajar juntos en proyectos puntuales. Vilas es el «arquitecto» visual de la creación lírica de Oroza
      B.R. Sotelino

      VIGO/LA VOZ.

      9/1/2011

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      El de Carlos Oroza es un trabajo solitario. Uno no puede ser poeta de otra forma. Pero sí puede requerir la colaboración de otros para que su obra vuele más allá de los libros, para, por ejemplo, flotar en el aire con su voz y la ayuda del sonido y la imagen.
      Hace veinte años que Oroza conoció a Carlos Vilas Bugallo. Su primer encuentro fue en la histórica taberna El Eligio. Por aquel entonces, el artista estaba tramitando un nuevo futuro, mascullaba decidirse a dedicar su vida a lo que más le gustaba, así que estaba a punto de dejar su trabajo como profesor de Filosofía, la profesión para la que se había formado. Cimentaron su amistad charlando miles de horas, pero pasaron siete años hasta que decidieron fusionar sus respectivas aptitudes para convertirlas en espectáculos únicos.
      A las composiciones poéticas del trovador de Viveiro se fueron sumando en acciones puntuales las creaciones plásticas del pintor vigués. «Él integra su pintura a mi poesía. Crea la arquitectura escénica para desarrollar la acción plástica. Es una renovación constante del mismo discurso adaptado al tiempo», explica Oroza.
      «Empecé pintando en directo con él en una cámara negra, que es lo que Oroza venía haciendo con otros pintores desde hacía años, pero sin cuajar un discurso paralelo. Luego pasamos a hacer instalaciones y eso fue evolucionando hacia otro tipo de plástica de desarrollos, hasta llegar a la videocreación. A veces uso piezas mías en ellas, pero en otras ocasiones genero creaciones en vídeo que nacen solo para dar forma a la palabra de Oroza. Desde hace 13 años yo me ocupo de la plástica en los recitales como colaborador permanente», añade Vilas.
      Esa es la parte visual. Pero también está la faceta sonora. «Cuando nos conocimos él empezaba sus recitales con Mahler, con Stockhausen..., yo le he ido proponiendo incorporar elementos contemporáneos», indica. Así, sobre la voz de Oroza recitando sus propios textos flota el trip-hop y el house sobre bases sampleadas, pero sin olvidar a Mahler. El poeta asiente. El ritmo pre-rapero ya estaba con él antes de que se inventase. «Son afortunados accidentes del azar, hay que contar con él. Hay que estar predispuesto a la sorpresa», aconseja. «La poesía es una fatalidad. El triunfo nos domestica a todos», dice, cambiando de tema, como acostumbra.
      Aunque desde los años 70 su obra ha sido publicada y sus versos rítmicos y libres, como él, conforman una de las trayectorias más exquisitas de la poética contemporánea española, Carlos, bendito ser humano que convive sin decir ni que sí, ni que no, con las etiquetas de poeta maldito y underground, es un poeta oral. «La oralidad entendida como el proceso anterior a la imprenta. La oralidad viene de orar, pero no en las iglesias», aclara.
      El genial creador de Viveiro, que lleva ya muchos años siendo el vigués más distinguido que pasea su imaginación por las calles de la ciudad que le adoptó como él a ella, siempre le da vueltas a las palabras. Por eso reescribe una y otra vez sus oraciones .
      Ahora prepara algo nuevo: «Tengo un libro en proceso que se llama Una luz puntual », anuncia. Carlos Oroza escribe como un artesano. Y opina al respecto: «Al arte sano había que ponerle un guión. El arte manual es un arte-sano. La técnica es un apoyo. No puedes permitir que te invada. Lo importante es el espíritu», piensa.
      Pero gracias al soporte audiovisual, su voz ya se puede «guardar» para siempre. La última colaboración de los dos Carlos es un audio-libro, Preludio a Cabalum. Cabalum. Malú , que publica Pai Música. Una joya.

      El recital infinito de Carlos Oroza

      por Powellg
      sábado, 25 de diciembre del 2010 a las 01:36
      guardado en Blog, Carlos, Espana, Galicia, Internet, News, Noticias, Oroza
      No está en la Red ni sale en la tele, pero cada palabra suya es un dardo lanzado para provocar nuestra conciencia íntima y colectiva. Cuenta con seguidores incondicionales, como Manuel Rivas y Xosé Luís Méndez Ferrín, y es capaz de llenar las salas cada vez que convoca para enseñar su oficio. Carlos Oroza (Viveiro, 1933) es poeta, en el sentido más remoto del término, es decir, conectado con la oralidad y la música. "No hay hermandad más profunda", afirma.

      Quienes lo conocen saben que los recitales son su estado natural. "Yo no recito, digo". La cadencia de sus versos, las inflexiones de su voz y el tono grave de salmodia envuelven su lenguaje como una verdad primigenia, como "las palabras de la tribu", según otro grande, José Ángel Valente. "La oralidad viene de orar ante lo que se ama, no en las iglesias, sino en los poemas", suele apuntar. Y dado que no se prodiga demasiado en actos públicos, sus amigos llevaban tiempo intentando convencer al poeta que dice de memoria y escribe a mano para que se dejase grabar. Paradójicamente, la tecnología que Oroza detesta es la que permite ahora que su recital sea interminable y trascender la grafía, que él denomina "cementerios de signos". La Concellería de Cultura de Vigo y la discográfica Pai Música acaban de publicar tres poemas en forma de libro y DVD.

      La obra audiovisual, de la que se ha editado una tirada limitada de 700 ejemplares, fue presentada esta semana en el Museo de Arte Contemporánea de Vigo, cuyo auditorio estrenó Oroza en 2002, precisamente con un recital. En el libro, diseñado por el pintor Carlos Vilas Bugallo, su colaborador inseparable, quien, a su vez, contó con la complicidad de su galerista, Alfonso Álvarez, constan tres poemas: Preludio a cabalum, Cabalum y Malú, presentes en antologías anteriores, agotadas como todos los libros del escritor, ahora presentados en formato horizontal respetuoso con la disposición tipográfica de cada verso. "Oroza es un poeta de largo aliento y verso ancho que siempre queda cortado en las ediciones convencionales, esta es la primera que no lo hace", explica Vilas, uno de los mejores conocedores de la praxis poética y vital, dos términos que en esta biografía son sinónimos, de Oroza.

      El DVD contiene los tres vídeo poemas. Preludio y Malú fueron realizados este año por el músico y productor Segundo Grandío y su banda sonora interpretada por el cuarteto de cuerda de la violinista letona Natalia Soltan en el claustro del monasterio de Poio. Cabalum es una pieza rescatada de los archivos de la Televisión de Galicia, ya que se trata de una creación de Vilas emitida en el programa Por amor á arte, que dirigía el periodista Antonio López para el canal público.

      El poeta y el pintor se conocieron hace 13 años en una taberna de Vigo, donde Oroza reside desde los años ochenta, y comenzaron una relación artística sembrada de proyectos. Vilas comenzó a acompañar los recitales pintando en directo, siguiendo la costumbre que Oroza había adoptado de colaborar con creadores plásticos, y en la actualidad es el artífice de las "arquitecturas escénicas", como define el poeta las atmósferas de luz, sonido e imagen en las que expone su palabra. Los vídeo poemas son otra faceta más de esta suma que, como todo lo que hace, convierte a Oroza en el más contemporáneo de los poetas antiguos. "Yo no soy poeta de horas libres, sino que escribo al dictado de mi otredad. El poema es un milagro que viene a ti cuando quiere y que te carga de fatalidad; es libre pero obliga a renunciar a la comodidad, eso es lo que no entienden los poetas, que han caído en el aburrimiento total".

      Juntos, llevan dos años embarcados en el desarrollo de manuscritos del poema Alicia (1981) sobre formatos diversos, desde un fajo de folios cosidos a un lienzo. Cada pieza tiene carácter de obra única, reforzado por la actitud de Oroza, que con cada transcripción introduce modificaciones en el texto original, como ha hecho siempre con toda su obra. La capilla de la isla de San Simón acaba de acoger la primera exposición de una de estas variaciones, titulada Alicia nas illas (2010), con telas pintadas por Vilas sobre la caligrafía del poeta.

      La muestra tuvo lugar a propósito de la intervención de Oroza en un ciclo de poesía pública celebrado en el archipiélago el pasado mes de septiembre. El influjo de las islas en las que nació, con voz de mujer, la lírica gallego-portuguesa en la Edad Media no pasó inadvertido para los artistas: "Alicia es un homenaje a esta tierra y la denuncia de los desiertos emocionales en los que están convirtiendo el paisaje, tapando el mar y cortando los árboles. Donde no hay luz no puede haber nada, pero en Vigo se resucita todos los días".