Lengua I


Argumentación y prensa

 Actividad en grupo

Temporalización: 3 horas.

1. Cada uno de estos textos corresponde a un subgénero periodístico de argumentación (artículo de fondo, editorial, carta al director, crítica, columna,...). Indicad cuál es cada uno y escribid las características que los identifican.

 

2. Como textos argumentativos, todos pretenden convencer de algo, para cada uno de una cosa diferente y para lograr un efecto diferente. Señalad la tesis y la intención concreta de cada uno de ellos. ¿Podéis encontrar en tres de los textos al menos un argumento que defienda su tesis? 

 

3. Ahora, con ayuda de las plantillas que encontraréis al final, escribiréis un texto periodístico de argumentación al estilo de alguno de los que has leído. La plantilla uno es una guía de escritura. La plantilla dos una guía de corrección, porque cada uno corregirá el trabajo de un compañero.

 

  

Texto 1. Violencia, educación y adolescencia

 

Por Juan Francisco Delgado Morales (adaptado) 

    Vemos cómo la sociedad se asombra y se escandaliza por el presunto suicidio del joven Jokin en Hondarribia. Desde entonces no han cesado las noticias sobre la violencia que ejercen los adolescentes alrededor de sus centros educativos y de los llamados lugares de socialización. No es problema aislado, sino que es más común de lo que puede parecer.
    Es ampliamente reconocido que la televisión y el cine ejercen una marcada influencia en el comportamiento de las personas, especialmente en aquellas que se encuentran en la adolescencia. La televisión y el cine a través de los modelos y de los valores que proyectan juegan un papel clave. Crean necesidades, generan una cultura y valores sociales determinantes, establecen gustos, imponen modas. Siendo así, ¿alguien se extraña de que después de que nuestros niños y jóvenes vean 3 horas y cuarenta minutos de TV, los adolescentes utilicen la violencia como recurso para solucionar conflictos?
    Cuántos muertos se ven en la pantalla mientras nos tomamos un cocido o un plato de espaguetis. Se calcula que ha habido más de 100.000 muertos en IRAK, que a diferencia de otras guerras han sido televisados en directo.  Cuántas películas ven los niños y adolescentes españoles un fin de semana y en las que, para que gane nuestro héroe, han de morir al menos entre veinte y treinta personas, con derroche de efectos especiales y de ketchup por doquier. Dicen que la TV refleja la violencia que hay en la sociedad. Cierto. Pero también es cierto que mostrarla no ayuda a mejorar la convivencia, todo lo contrario: puede alimentar aún más los modelos violentos y retroalimentar el gusto por la violencia.
Como dice Gustavo Bueno la ’telebasura’ arrastra un sistema de valores, «diferencian lo que hay que barrer de lo que hay que respetar». Sólo habría que hacer un esfuerzo para identificar los indicadores que puedan identificar este género. Prometen los códigos de autorregulación de las televisiones, pero me temo que chocarán con las audiencias.  Ahora que tenemos la navidad a la vuelta de la esquina, es un buen momento para saber elegir: un buen libro, aunque sea para los padres y madres.

 

 

 

 

 

Texto  2. Matemáticas

Sr. Director:

Hay algo importante que no se tiene en cuenta respecto al elevado número de suspensos en matemáticas (suspensos, no fracasos, pues el fracaso implica un esfuerzo que no obtiene resultados). Y es que hay una "comprensión" social-familiar ante el suspenso en esta disciplina: "A mi hijo se lo explican mal, no entiende el pobre; no tiene la culpa...". Comprensión que no se da hacia otras materias, donde se supone que hay que estudiar sin más para aprobar. En consecuencia, el alumno le dedica menos tiempo que a las demás asignaturas, dándole, a efectos prácticos, el mismo trato que a las que considera marías. Este hecho lo planteo siempre a mis alumnos y siempre hay consenso.

Gloria Moya García (profesora de matemáticas, Cartagena)

EL PAÍS, 02-11-2004

 

 

 

 

 

Texto 3. Renfe no sabe, no responde

 

Poco ha durado la excusa de Renfe de que las graves anomalías en el servicio de la semana pasada en los trenes de largo recorrido tenían su explicación en unas lluvias extraordinarias frente a las que poco se puede hacer. La tesis se desmoronó el martes, cuando miles de usuarios de la red de cercanías se vieron afectados por un accidente fortuito en unas obras del futuro AVE en los alrededores de la estación de Sants de Barcelona. Mayor contraste, imposible. Los viajeros de la precaria red de cercanías quedaron bloqueados por la mala planificación de las obras del futurista AVE, una infraestructura que sigue gozando de todas las preferencias de la inversión ferroviaria del Estado en Catalunya y que encima se hace incumpliendo plazos.

Resulta adecuado recordar lo sucedido en el aeropuerto de El Prat el pasado 28 de julio. El numero de afectados entonces y el de los damnificados por Renfe ahora es similar: 100.000 pasajeros. Pero a los primeros les ha pasado probablemente una sola vez, y los segundos viven este tipo de anomalías casi todo el año. Las líneas de cercanías forman parte de la estrategia de transporte público metropolitano que parte de la capital catalana, pero que no se han adaptado a la realidad de la expansión económica de los últimos decenios. Buena parte del arco de alcance y los trazados radiales de cercanías con origen en Barcelona (hasta Vic, Sant Vicenç de Calders, Manresa y Maçanet) requieren mucha inversión para poner la infraestructura al día tras años de abandono.

La falta de atención al cliente, los retrasos diarios o por las grandes averías tras los aguaceros de la semana pasada son responsabilidad de Renfe. La solución consiste en acelerar la inversión en transportes ferroviarios lo antes posible.

El periódico, septiembre 2006 (adaptado)

 

Texto 4. Las imágenes violentas del telediario.

 

Sr. Director:

Hoy 6 de octubre del 2004, acabo de apagar la tele cuatro minutos después de que comience en telediario de las nueve de la noche, incapaz de seguir viéndola. Una familia palestina, casi todos niños de corta edad, entran por la puerta de urgencias de un hospital llorando, ensangrentados, destrozados. La escena dura varios minutos, las cámaras se recrean en la confusión de la sala de curas, en los gritos y en los llantos, en la angustia y la impotencia de todos los que están allí. Y cuando acaba la toma, el presentador del telediario nos dice con consternación: « Uno nunca se acostumbra a ver esas escenas.. ».

Pues no Señor, no, porque uno no debe acostumbrarse nunca; porque lo normal en los seres humanos es que esas escenas nos hielen la sangre, nos partan el alma, nos hagan llorar y lo esperable es que fuésemos capaces de exigir de un modo más contundente a nuestros gobiernos que le paren de una vez los pies al carnicero de Ariel Saron.

Y en el mientras tanto, por favor, no se acostumbren nunca a ver esas escenas y, por favor, no las pongan en la televisión para que las veamos y menos a las nueve de la noche.

                                                                                    Rosario Pelaez López (Bruselas)

                                                                                    El País, 02-11-2004    

 

 

 

Texto 5. Grandes efectos especiales.

 

ALIEN VS. PREDATOR

País: Estados Unidos Dirección: Paul W.S. Anderson Guión: Paul W.S. Anderson, Peter Briggs, Shane Salerno Fotografía: David Johnson Montaje: Alexander Berner Música: Marco Beltrami, Alan Silvestri Intérpretes: Sanaa Lathan, Raoul Bova, Colin Salmon, Lance Henriksen, Ewen Bremne. Distribuidora: Century Fox

La Fox tiene los derechos de los dos alienígenas más terroríficos que ha mostrado el cine en los últimos años. Uno fue creado por Ridley Scott en el 79, Sigourney Weaver seguía su pista en una nave espacial, en la irrepetible Alien. El otro, se enfrentaba a Schwarzenegger en 1987 en Depredador, dirigida por John McTiernan. Ambos personajes han tenido sus secuelas a lo largo de estos años, pero ha sido Alien la que ha creado una auténtica saga, compuesta de buenas películas, como la segunda parte de James Cameron, y otras no tanto, como la decepcionante tercera parte dirigida por David Fincher.

La intención de esta entrega es rescatar a estos extraterrestres, muy conocidos por el público e intentar exprimirlos un poco más, a ver si dan algo más de sí. Para ello no hay nada mejor que echar mano de los patrones de toda la vida del género de ciencia-ficción y no romperse mucho la cabeza. Un grupo de expertos es invitado ha participar en una misión secreta y muy peligrosa. Los radares norteamericanos han detectado un cuerpo extraño enterrado en mitad de la Antártida: parece que podría tratarse de una pirámide construida por las primeras civilizaciones. No voy a desvelar como llegan a esta historia los dos extraterrestres protagonistas, pero aunque así lo hiciese, no destriparía nada importante de la película, que prefiere evitar toda sutileza y poner directamente toda la carne en el asador. Alien versus Predator se aleja del género de terror o suspense, es una simple película de acción, sin más espectáculo que las peleas entre estos dos bichos.

No se cómo saldrá la jugada de esta unión al estilo de Freddy vs. Jason (2003, más de tres millones de euros de recaudación), pero por lo pronto, han conseguido exprimir y la última gota a estos terroríficos personajes. En conclusión, una película muy simple, de grandes efectos especiales, que sólo tiene el interés de ver una vez más a estos alienígenas algo mejorados con la última tecnología.

Jorge Moreno, La butaca (adaptado)

 

 

Texto 6. Secuela evitable.

  

BRIDGET JONES: SOBREVIVIRÉ

País: Reino Unido Dirección: Beeban Kidron Guión: Andrew Davies, Richard Curtis, Adam Brooks, Helen Fielding Fotografía: Adrian Biddle Montaje: Greg Hayden Música: Harry Gregson-Williams Intérpretes: Renee Zellweger, Hugh Grant, Colin Firth, Jim Broadbent, Gemma Jones, Jacinda Barrett. Distribuidora: UIP

 

La presuntamente inevitable secuela de El diario de Bridget Jones nos presenta de nuevo a esta gordita treintañera de grandes morritos, contenta y satisfecha de sí misma, y esta vez muy enamorada de su apuesto abogado favorito (un siempre sugestivo y brillante Colin Firth, que aquí se limita a aparecer, pero no actúa). Este no es otro que Mark Darcy, un cielete que aguanta estoicamente las neurosis y manías de Bridget, la cual ve encenderse las alarmas cuando aparece en escena la ayudante de Mark, una hermosa y refinada mujer. Al manido asunto de los celos se añade la reaparición del ex jefe de Bridget, el mujeriego y crápula Daniel Cleaver (Hugh Grant).

El director de esta película, un inglés de 43 años, que procede de la TV, no se ha complicado la vida, como tampoco lo han hecho la autora de las novelas, Helen Fielding, y el sufrido trío de guionistas encargado de dar forma a los sketches no muy imaginativos de la aquéllas. Lo cierto y verdad es que no cambia el tono bajuno, zafio y rastrero, con saturación tediosa de equívocos sexuales y lenguaje grueso. Hay un viajecito a Bangkok, apropiado para la personalidad de la tal Bridget. Si hay que salvar algo, no está mal el arranque y suenan muy bien las canciones. Y puestos a proponer algo, se me ocurre que la Fielding podría haber sacado mucho más partido a una sátira a la que no le faltan asideros interesantes donde agarrarse para ser capaz de contar de otra manera más divertida e inteligente este caricaturesco sainete sobre una neurótica londinense especialista en meter la pata. Pero ya se ve que o no quiere o no puede. Vaya usted a saber.

Alberto Fijo, La butaca (adaptado)

 

 

 Texto 7. Palabras de amor.

Joan Ollé

De vez en cuando las academias de las lenguas convocan concursos para establecer cuáles son las más bellas palabras de cada tribu, y ellas --las palabras-- pasean y exhiben, orgullosas, sus encantos por las pasarelas del habla. Hay quien observa suavidades inigualables en sirimiri o fregitel.la o quien se extasía ante la rotundidad de mamporrero o tragaldabas. A Paula le encanta especialmente cusquerelles, que es como se cosquillean en el País Valencià. Xavi flipa con galindaina y a Ester le fascina que festuc y pistacho sepan a lo mismo. A mí me gusta especialmente mariposa porque es una palabra que, a medida que va atravesando fronteras lingüísticas, adquiere nuevas y mejores coloraciones en sus alas: papallona, papillon, farfalla, borboleta, butterfly (!Mosca de mantequilla! !Ni Lorca!), Schmetterling... 

Existe un gran acuerdo cósmico en que la frase por excelencia es "Te quiero". En alguna ocasión se puso a debate en cuál de las muchas lenguas del mapamundi la musicalidad de las palabras evocaba mejor el sentimiento de querer y ser querido. Por lo visto ganó la variante balear del catalán, que ahorra el innecesario machetazo del fonema u --como un membrete-- sobre el eco infinito de la m: "T'estimo" versus "T'estimmmm...". No hay color.

Woody Allen opina que la expresión más maravillosa del mundo es, sin duda alguna, "es benigno" en labios de un médico. Si me hiciesen escoger, me quedo con un par: "Perdón" y "Gracias". A pesar de su aparente sencillez, no siempre es fácil pronunciarlas. Son el alfa y el omega del amor. Una vez dichas, el resto puede ser silencio.

El periódico, septiembre de 2006 

  

 

 

 

PLANTILLA 1. Ayuda para construir tu texto argumentativo

 

Contexto

 

Tema

 

Situación de comunicación

¿Representas a un colectivo o expresas tu opinión particular? ¿Vas a defender una opinión o a atacar otra?

¿A quién te diriges? ¿Gente de tu edad? ¿Padres, profesores, público en general?

¿En qué tipo de publicación aparecerá tu texto?

 

 

Información necesaria para la introducción

 

 

Tesis

 

Argumentos a favor de tu tesis

Arg. 1

 

Arg. 2

 

Arg. 3

 

Arg.4

 

Posibles contraargumentos

 

 

Conclusión

 

 

    

PLANTILLA 2. Ayuda para corregir el texto de un compañero.

 

Aspectos para la corrección

Comentarios

¿El texto consigue convencer? ¿Por qué?

 

¿Se distinguen la tesis con claridad? ¿Hay introducción y conclusión? ¿Y los argumentos?

 

¿Los párrafos está bien marcados? ¿Tiene unidad? ¿Está bien organizado?

 

¿Está bien enunciada la tesis?

 

¿Los argumentos son convincentes y verdaderos?¿Hay alguno falso o repetido?

 

¿Se utilizan bien los recursos de la argumentación?

 

¿El tono y el vocabulario son correctos? ¿Es demasiado coloquial?

 

¿Está bien relacionados los párrafos entre sí? ¿Se entiende bien todo el texto?

 

¿Hay errores ortográficos o de redacción?

 

¿La conclusión y el título son adecuados y convincentes?