NUEVA CANCION CHILENA


SU HISTORIA

La Nueva Canción Chilena fue un movimiento musical chileno que se desarrolló formalmente durante la década de 1960 hasta la primera mitad de la siguiente. Fuertemente arraigado en el momento politico que va desde el gobierno del democratacristiano Eduardo Frei Montalva hasta las postrimerías de la Unidad Popular y el derrocamiento del presidente socialista Salvador Allende en 1973, cuando muchos de sus exponentes debieron partir al exilio donde continuaron y evolucionaron sus carreras musicales fuera de Chile. Algunos de los artistas que formaron parte de este proceso fueron Victor Jara, Isabel Parra, Angel Parra, Osvaldo 'Gitano' Rodríguez, Patricio Manns, Quilapayún, Inti Illimani, Illapu, entre otros.

Estos músicos e investigadores intentaron recuperar la música folclórica tradicional chilena y fusionarla con los ritmos latinoamericanos, además de explorar líricas de contenido social. El fenómeno sociomusical tiene su origen en el trabajo de Violeta Parra y luego en sus hijos Angel e Isabel. Esos hermanos abren a mediados de los años 1960 el lugar donde se desarrollará el epicentro musical del movimiento, la Peña de los Parra, en Carmen 340 en la ciudad de Santiago. La casona albergaba a quienes querían escuchar música folclórica y conocerían la evolución artística de figuras como Isabel Parra y Angel Parra, Patricio Manns, Rolando Alarcón y Víctor Jara.

Los frutos de la peña se conocerán en 1965 cuando la canción de Patricio Manns, Arriba en la cordillera, se empina en los primeros lugares de popularidad, así como los temas de Rolando Alarcón que son ampliamente difundidos y reproducidos por terceros.

En 1968, se crea la Discoteca del Cantar Popular (DICAP) perteneciente a las Juventudes Comunistas de Chile para publicar a los artistas que no tenían espacio en los sellos multinacionales por sus temáticas contestarias y anticapitalistas. La primera placa publicada fue Vietnam de Quilapayún. En julio de 1969 la Universidad Católica de Chile organizó el Primer Festival de la Nueva Canción Chilena, en la que Víctor Jara ganó con la canción Plegaria a un Labrador.

El movimiento se vio violentamente truncado con el golpe de estado del 11 de septiembre de 1973. Desde ese momento, y producto del exilio y la represión de muchos de sus integrantes, el movimiento siguió desarrollándose en el extranjero. Desde esa fecha en Chile, y principalmente en Santiago, se desarrolló un nuevo estilo heredero conocido como Canto Nuevo. La Nueva Canción se proyectaba así hacia el futuro y permanecía en la historia de Chile.

El movimiento conocido como Canto Nuevo se desarrolló en Chile en tiempos de dictadura, desde finales de la década del setenta. Fue en gran parte, heredero de la Nueva Canción al incorporar muchos de sus intérpretes y repertorio; al tener a la peña, ahora casi en la clandestinidad, como principal espacio de desarrollo; al asumir una postura política de denuncia social vinculada al espectro político de la izquierda, claramente opositora al gobierno del general Pinochet; y al continuar con la investigación e innovación en el desarrollo de los ritmos chilenos y latinoamericanos.
Con figuras que provenían de la Nueva Canción, como Osvaldo Torres (fundador del grupo Illapu), Payo Grondona o Nano Acevedo, al movimiento se fueron incorporando músicos jóvenes, muchos de origen universitario, con propuestas musicales donde incorporaban el jazz, el bossa nova o el rock. Conjuntos como Santiago del Nuevo Extremo, Abril, Aquelarre, Ortiga o el dúo proveniente de Valdivia, Shwenke y Nilo; formaban un conglomerado con solistas como Eduardo Peralta, Hugo Moraga, Isabel Aldunate, Cristina González, Juan Carlos Pérez y muchos más

ALGUNOS EXPONENTES