Campo 


Los pastillos

 


Pastillo hecho por Carmen Sahún Larramona (Campo)

 

Casi todas las fiestas que se celebraban en Campo venían acompañadas de su comida especial, que muchas veces era repostería. En Carnaval se preparaban crespillos en todas las casas, para la Fiesta de agosto se encargaban al horno tortas y rosquillas y la Navidad era el momento de los pastillos. Hablamos en pasado, pero todavía hoy día, afortunadamente, se sigue manteniendo la tradición.  

 

¿Qué son los pastillos? Se trata de unas tortas hechas de masa de pan, es decir, de harina, levadura, agua y sal, a las que se les añade huevo, aceite, anís y azúcar. El  pastillo tiene una forma especial: al hacerlo, se extiende un rectángulo de masa, se le ponen encima trocitos de nuez, manzana o calabaza (cabello de ángel) y, luego, se cubre con otra capa de masa, plegándola y cerrándola en los bordes, con lo que quedan rellenos del alimento elegido.

 


Pastillos del horno de Sesé de Campo

Antiguamente, durante los días previos a la Navidad las mujeres iban al horno a hacer cada una de ellas sus pastillos. Tenían que ir el día que los responsables del horno establecían, que solían ser los tres días anteriores al día de Navidad. Jesús Pallaruelo Salinas, de ‘casa Jacinta’ que trabajó siempre en el horno familiar, nos cuenta que acostumbraban a convocar a las mujeres de diez en diez, para que pudieran trabajar con cierto desahogo. Al cabo de una de estas jornadas se llegaban a cocer más de doscientos pastillos en el horno.

 

Ni que decir tiene que se formaba una gran algarabía, pues cada una llegaba allí provista de sus cosas. Amasaban lo que tenían que amasar mientras hablaban de lo que tenían que hablar y de lo otro también, reían y discutían, y a la hora de meter sus obras de arte en el horno no se olvidaba nadie de poner o hacer una señal en el pastillo, para identificar los que cada una había hecho, porque, aunque los ingredientes eran los mismo, todas estaban convencida de que los suyos eran los mejores.

 

 


Pastillos del horno de Sesé de Campo

Los tiempos cambian y, actualmente, tengo entendido que en la panadería siguen cociendo los pastillos de los particulares, pero éstos tienen que traerlos desde su casa ya listos para meterlos en el horno.

 

Un postre bien navideño que no falta en ninguna casa de Campo... y, si deseais ver como Carmen Sahún Larramona  los elabora, podeis visitar la página "Haciendo pastillos".

 

 María José Fuster     

 

[fotos: Nuri Reyes Latorre]

© J. Fuster Brunet 2007

[se autoriza la reproducción citando la fuente]