Campo


 

Inauguración de la Iglesia de Campo (Huesca)

En su edición de 16 de agosto de 2007, el Diario del AltoAragón publicaba la siguiente crónica de Angel Huguet:

 

Campo viste sus mejores galas en la inauguración de su iglesia

 

El templo reabrió ayer al culto tras las obras de rehabilitación, realizadas en dos fases

 

Los vecinos de Campo vivieron ayer su fiesta mayor en su máxima expresión, litúrgica y popular, con motivo de la bendición de la iglesia de la Virgen de la Asunción, tras la culminación de las obras. Tras ocho meses cerrado al culto, el templo se quedó pequeño para acoger a los fieles. El obispo, Alfonso Milián, presidió la Eucaristía, concelebrada con Enrique Calvera, Aurelio Ricou y Carlos Bravo, con ayuda del hermano Darío, que ejerce de párroco accidental en Campo.

 

 

A la inauguración asistieron los miembros de la Corporación Municipal, presidida por Eusebio Echart; José Franch, presidente de la Comarca de la Ribagorza; Roque Vicente, secretario general técnico de Medio Ambiente del GA; Javier Betorz y Rosa Lanau, diputados provinciales y Salvador Rambla, arquitecto que ha dirigido el proyecto de la iglesia. La Coral Babitanya (Barbastro), dirigida por Rosa Cors, solemnizó la liturgia, iniciada con la bendición del templo por parte del obispo de Barbastro-Monzón.

 

En su homilía, Milián destacó la restauración integral (realizada en dos fases durante los seis años últimos) y se refirió al "gozo para celebrar la fiesta", con referencia hacia "este nuevo templo de piedra y madera, de raíces románicas" como "lugar de historia, acogida, vida, fe, oraciones, súplicas y emociones vividas". Dirigiéndose a los feligreses indicó "gracias a los esfuerzos comunes para celebrar la fe en jornadas tan emotivas como hoy". 

 

Al final de la Eucaristía intervino Salvador Rambla para explicar el proceso realizado en las dos fases de restauración y rehabilitación integral, que han servido para "descubrir" capiteles, mampostería de piedra, arcadas y colores originales de la cúpula, cuestionados (sin criterio) en algún sector vecinal.

 

Calvera ser refirió en su intervención a la cronología histórica de la iglesia de la Asunción, desde el siglo X y las huellas posteriores del tardo-románico, con referencia expresa al crismón, gótico aragonés (siglos XV y XVI), y barroco (siglo XVIIII) al que se deben los colores ornamentales de la cúpula y cenefas, "susceptibles de cambios posteriores pero que responden a criterios basados en las pinturas originales, cuyos colores son muy habituales en iglesias del Alto Aragón".

 

También explicó algunos cambios que responden, exclusivamente, a criterios litúrgicos, entre ellos el cambio de ubicación de la pila bautismal, la adaptación de una capilla penitencial y la eliminación de altares laterales.

 

Destacó la "labor de equipo" para sacar adelante la segunda fase de las obras, con referencia expresa para Roberto Blanco, párroco de Arén, autor de las restauraciones de la imaginería. También destacó la colaboración de todos los gremios y la "paciencia expresa" de algunos, como Joaquín Lacoma. 

 

 

FUSTER Y EL CAMPANERO

 

El alcalde, Eusebio Echart, tuvo un recuerdo expreso y emocionado para Daniel Fuster, fallecido ayer en Barbastro, alcalde de Campo "en la época de lucha contra el pantano Lorenzo Pardo". La referencia culminó con aplausos para "Danielo", que recibirá sepultura hoy en Campo.

 

La inauguración de la iglesia sirvió, al mismo tiempo, de homenaje a Joaquín Mur "el marido de Guadalupe", porque ha sido campanero de Campo 54 años. La electrificación de las campanas le ha enviado "al paro", indicaba ayer con buen humor.

 

Echart se refirió a la jornada como un día especial como pocos y expresó su gratitud al GA, Obispado, Obra Social de Ibercaja y vecinos que, con el Ayuntamiento, han contribuido a la rehabilitación de la iglesia y, sobre todo, "a su apertura al culto".

 

En similares términos se expresó el obispo, tras una referencia expresa al hermano Darío (La Salle, Guayente), para manifestar su gratitud a todos "porque habéis hecho posible que, por fin, tengamos una iglesia con mucha historia, abierta al culto".

 

El templo se cerró al culto por primera vez en diciembre de 2001 "por razones de seguridad" para evitar riesgos por el deterioro progresivo en la techumbre y cúpula del presbiterio. En la primera fase se invirtieron 96.000 euros y en la segunda más de 180.000 euros desde enero de 2007.

 

Con esta restauración el templo ha recuperado el esplendor original del edificio, con planta de cruz latina, en la que destacan cuatro estilos arquitectónicos muy definidos.

 

 

 [fotos A.H.]