Comentario de "Fuego Declarado"


Por: Juan Godoy Rosa 

Fuego declarado nace el los años de transición a la democracia en Chile. Con los poemas de Neruda se proclama oficialmente  el triunfo de los poemas de amor. Durante años los jóvenes chilenos han trabajado duramente para entregar al lector un canto que no es epopeya sino lo imperfecto y perfecto de una sociedad nueva.

 

Francamente no  encontraremos poemas homéricos ni tampoco modelos imitados en la obra de Carolina González Velásquez.  Los títulos de cada poesía son la épica de múltiples episodios de la autora y se abandona a un canto con esquemas que no llaman al lector a una retrospectiva hecha por su protagonista sino que a bailar en sus andanzas  al borde de una vertiente de fuego declarado.

 

Sus poemas son  contrarios a una concepción profética o simbólica  porque sus notas son una manifiesto para la humanidad que de un modo u otro viajan en el tren del amor y cada beso a caricia serán, sin duda, el ilustre comienzo de un canto.

 

En fin, la obra lleva un hito fundamental en su arquitectura y en sus cantos un grito de goce total de amor.

 

Esta visión de la autora derriba los mitos o tabúes de toda la sociedad chilena y sin arcaísmo devuelve a los lectores el  nuevo espiral del amor.

 

 

 

Juan Jesús Godoy Rosa