Dominga Moncada, independentista cubana

Dominga Moncada en sus años mozos
Dominga Moncada en
sus años mozos
   

Palenque Virtual  
Julio-Septiembre 2013

Archivo Palenque

Esta mujer negra cubana, es heroína de una de las guerras de la liberación de finales del siglo XIX, la de los mambís[*], o “guerra chiquita”.  Abelardo H. Patrón Valdés (2012), y otros autores han estudiado su historia.

Su nombre de ciudadana fue María Dominga de la Trinidad Moncada; nació en Santiago de Cuba, el 2 de diciembre de 1810; falleció en agosto 19 de 1905, en la misma ciudad.  Fue hija natural de la liberta Juana Alberta Moncada, africana perteneciente a los fulas del África occidental francesa.  Mamá Dominga aprendió de Juana el oficio de partera.  Tuvo 5 hijos con un comerciante español, Narciso Veranes, pero, como vivían en unión libre, él no los reconoció, no llevaron su apellido.  Fueron: María Felipa Benicia, Bárbara, Juana Polinaria Bautista, José Narciso y José Guillermo Moncada, el gran general negro de la independencia de Cuba.

Mamá Dominga no fue menos valiente que su legendario hijo, “Guillermón”.  Desde el inicio de la guerra mambisa en 1868, prestó un precioso servicio como informante, junto a su hija María Felipa y su nieta Francisca.  Las autoridades españolas las persiguieron y las obligaron a refugiarse en Charco Tumba, Alto Songo; ahí la familia tenía una finca, vivía del corte de madera y de hornos de carbón.  Huyeron de nuevo por temor de los españoles y se unieron a las tropas libertadoras mambises; prestaron diferentes servicios como cocineras y enfermeras; Mamá Dominga trabajó como secretaria de Prefectura.

  Su célebre hijo, Guillermo Moncada, 'Guillermón'
Su célebre hijo, Guillermo Moncada, "Guillermón"
La casa de Mamá Dominga fue punto de encuentro de los patriotas en tiempos de paz, a pesar de contar con mayores recursos.  Recibió a revolucionarios como Crombret, Maceo y Quintín, que organizaban la “guerra chiquita”.  La joven Francisca, dirigida por su tía Felipa y Mamá Dominga, consiguió de los españoles informaciones valiosas y salvó a varios insurrectos.  Pero las autoridades las capturaron en 1871 y las recluyeron en la cárcel de El Morro, en Santiago de Cuba, junto con tres hijitos de Guillermón.  Oficiales españoles visitaron de forma repetida a Dominga para que, a cambio de su liberación, convenciera a su hijo, el general Guillermón, de dejar las hostilidades.  Ella siempre se negó.  Las liberaron después de varios meses; a pesar de los problemas económicos y el aislamiento, retomaron sus contactos con el general Guillermón, preso en esa época en Mahón (Baleares, España), y con los rebeldes.  Mamá Dominga vivió entonces de su profesión como partera.

La “guerra chiquita” inició después la frustración con el Pacto del Zanjón en 1878, que finalizó la “guerra de los 10 años”.  Algunos jefes mambises, al finalizar la guerra chiquita, se embarcaron rumbo a Jamaica con sus respectivas familias.  Un cañonero español interceptó el navío al segundo día de navegación.  Los jefes independentistas fueron apresados y los demás pasajeros retornados a Cuba.

Dominga, con 70 años, su hija Felipa, tres mujeres más, 5 niños, entre los 3 y los 11 años, fueron trasladados por los españoles a un bote de remos y abandonados a su suerte en medio del Caribe.  Dominga fue la principal remera, las otras cuatro se turnaban el otro remo.

Las apresaron al llegar a Santiago de Cuba, pero Dominga logró que los captores dejaran en libertad a las otras acompañantes y a los niños a cambio de su permanencia en prisión.  Cuando la liberaron, esperó cerca de cuatro años a su hijo Guillermón, preso en cárceles españolas en África.  Le asistió en su enfermedad: había adquirido tuberculosis.  Permaneció varios meses detenido de nuevo en 1893.  Guillermón, el heroico luchador de las tres guerras de independencia, salió de la cárcel con un físico postrado; Mamá Dominga lo cuidó y protegió.

La guerra independista (1895) le permitió retomar actividades como informante.  Fue cómplice de los revolucionarios con su hija y su nieta.  Vigilaban y avisaban si los policías se acercaban a las reuniones clandestinas; así evitaron que muchos cayeran presos.  El general Guillermón fue, de nuevo, capturado y recluido en la cárcel Reina Mercedes. 
Mamá Dominga en sus últimos años
Mamá Dominga en sus últimos años
 
Mamá Dominga, por medio de claves, logró restablecer la red de información de los patriotas.  Su colaboración contribuyó a que se organizara la guerra de liberación definitiva liderada por Martí.

Sin embargo, su hijo no logró volver a verla; fue vencido por la tuberculosis.  La valiente mujer negra cubana, con el coraje de madre y de patriota, reunió a su familia y a su compañero Narciso, y les comunicó: "Acaban de enterrar a Guillermón, ha muerto sin ver a Cuba libre.  Ese fue su ideal de siempre.  Ahora, más que nunca, tenemos que imitarle.  Y tú, Narciso, ocupa el lugar que él dejó, dirigiendo a la familia..." (Martínez, 1951).

Se comprende con facilidad la pregunta de Narciso Moncada a Martí, por vía epistolar un tiempo después: "¿Y a nuestra madre, que nos la han tratado como si fuera la madre de la Patria?"  Esta mujer hizo méritos hasta el último momento en la lucha por la libertad: la última vez que la encarcelaron fue a los 85 años, por unos meses, en la prisión del Morro de Santiago de Cuba.  La misma que, en 1998, la Unesco declarara Patrimonio de la humanidad.  Lo hizo, no sólo porqué fue el arquitecto italiano Antonelli quien la edificó en 1638, sino porque allí testimoniaron con su vida algunos de los más grandes héroes de la libertad de Cuba.

Mamá Dominga falleció en Santiago de Cuba el 19 de agosto de 1905 y el pueblo la veló en el Palacio Provincial de Gobierno.  Le rindió homenaje como a la mujer símbolo de la valentía y el coraje de las mujeres negras de Cuba y de América.



Monumento a Dominga Moncada en el Museo del Morro en Santiago de Cuba
Monumento a Dominga Moncada en el Museo del Morro en Santiago de Cuba

[*] Guerrilleros independentistas cubanos y filipinos que en el siglo XIX participaron en las guerras por la independencia de Cuba y Filipinas (Wikipedia).


Imágenes:

Las fotografías en blanco y negro de Dominga Moncada se extrajeron del docudrama histórico Dominga de todos, de Amado Cabezas Sanz.  El video de 14 minutos puede descargarse dividido en tres (parte 1, parte 2 y parte 3) en la página del director, en formato WinRAR.  Sólo si se descargan las 3 partes se puede abrir el video, desde cualquiera de los 3 archivos.

COMITÉ CIUDADANOS POR LA INTEGRACIÓN RACIAL.  Guillermo Moncada.  La Habana, 2013.

DAVIDSON, Sharon.  Dominga Moncada.  Flickr, 2012.


Fuentes:

ECURED.  Dominga Moncada.  [http://www.ecured.cu/index.php/Dominga_Moncada consultado en agosto de 2013].  La Habana, julio 22 de 2013.

GAÍNZA CHACÓN, Miguel Ángel.  Recordarán en el Castillo del Morro de Santiago de Cuba los 103 años de la muerte de Dominga Moncada.
[http://www.cultstgo.cult.cu/index.php?option=com_content&task=view&id=1922&Itemid=155 consultado en agosto de 2013]  En: Dirección Provincial de Cultura, agosto 5 de 2008.

LUJÁN, Ana María.  Madres mambisas.  [http://www.zunzun.cu/new/leer.asp?Noticias_ID=29 consultado en agosto de 2013]  En: Zunzun.cu, enero 1 de 2000.

MARTÍNEZ, José A.  La Hija del general.  Santiago de Cuba: Talleres Tipográficos, 1951; p. 51.

PATRÓN VALDÉS, Abelardo H.  El general Guillermón Moncada, el ébano de la guerra.  La Habana: Abril, 2012.


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