Sembrando Fe


por Hector  Negro

Hoy retomo la senda del soneto,
para volcar mi salmo de fín de año.
Uno más que se va, un nuevo reto
de otro que llegará como un extraño.

Porque no sé qué trampas me ha tendido.
Ni qué alegrías me darán reparo.
Porque vengo de golpes, ya curtido.
Y veo crecer la luz y el desamparo.

Mi vocación de luz me da esperanzas.
El ver dolor y llanto me da pena.
Para cambiar lo triste no me alcanza.

Pero busco ensanchar la senda buena.
Disipar las temibles acechanzas.
Y repartir la fe, a manos llenas...

                                         Héctor Negro
                                              Diciembre 2009