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historia de las parroquias de buenos aires

 
La historia de las parroquias de Buenos Aires es la historia de la ciudad misma y de su campaña.
 
 
Nacidas en el sentimiento del hombre de llevar consigo a su Dios a donde quiera que habitase.
 
 
Las parroquias les han dado su nombre a los pueblos, a los barrios, y a las calles.
 
 
Han sido la primera división urbana, y el refugio de los enfermos y de los corazones desolados.
 
 
Esta es la historia de las parroquias de Buenos Aires.
 
 
 
Y porque toda la vida de la gente transcurría puntillosamente regida por la Iglesia: sus nacimientos, su educación (los colegios, la enseñanza elemental, superior y universitaria), su salud (los hospicios) y su muerte (la autorización eclesiástica para enterrar a los difuntos).
El sábado 11 de junio de 1580 don Juan de Garay, fundó la ciudad de la Santísima Trinidad del Puerto de Santa maría de los Buenos Aires. Esta fue la segunda fundación de la ciudad. Y ese mismo año, repartió las "tierras de pan llevar", entre los sesenta y siete vecinos fundadores.
Al repartir y lotear las aproximadamente 135 manzanas existentes, toda la parte poblada de la ciudad se hallaba bajo la jurisdicción de la Parroquia de la Catedral, que estaba en la Plaza Mayor. Había una Plaza Principal, un Fuerte, un Cabildo y la Catedral. El resto de la ciudad eran zanjas, riachos, arroyos y barrancas. Pantanos y lodazales a veces intransitables.
Pero lo bueno del emplazamiento de la ciudad era lo que advirtieron los primeros colonizadores: la barranca de frente al río donde asentaron la plaza principal era un muelle natural, una barranca alta que protegía contra inundaciones y tempestades, sin necesidad de invertir en obras de ingeniería para proteger la ciudad; y además un buen punto para otear el horizonte por su altura. Por añadidura, era un paraje constantemente purificado por los vientos del río, que limpiaban siempre la ciudad al amanecer: los buenos aires. En fin, todas esas cosas de las que no tenemos idea hoy al caminar por la ciudad, amurallada entre edificios, pero que están y estuvieron siempre ahí. Es una ciudad que por sus excelentes sistemas de vientos, amanece siempre con polución cero.
La misión de la Iglesia local era muy esforzada en los primeros tiempos: España le daba preferencia a las colonias del lado del Pacífico, y enviaba muy pocos barcos de registro al Río de la Plata. Apenas uno por año, y algunos años, ninguno. Pero la Iglesia contaba con el apoyo de los habitantes, quienes solventaban y mantenían sus obras estructurales. El punto de apoyo principal para este concepto era instruir a los fieles sobre la Bula de la Santa Cruzada, y las gracias espirituales que recibirían por ella. Este, originalmente, era un documento pontificio que aseguraba la protección de los civiles y los militares a la Iglesia en la lucha contra los musulmanes en España, y se convirtió en una fuente de dones espirituales y gracias celestiales para quien contribuyera al mantenimiento de la Iglesia.
Poco a poco la ciudad fue aumentando su población. Y, qué ocurre cuando 4.000 personas quieren ir todas juntas el domingo a una iglesia y ya no caben? Hay que abrir más iglesias y crear más parroquias. Lo mismo para facilitar la llegada a una misa de los habitantes que viven más alejados y después de una tormenta, no pueden cruzar las zanjas y los arroyos inundados. Hay que ponerles iglesias, y atención parroquial, más cerca de sus viviendas.

A partir de 1730

Hacia 1730 existían al menos 4 centros poblados importantes en la campaña bonaerense: Morón, San Isidro, Quilmes y Luján. Hasta esa fecha, estos pueblos -cuya existencia se remonta hacia 1670- dependían eclesiásticamente de la Catedral de Buenos Aires.

En 1730 se produjeron dos hechos importantes:

  1. se crearon los seis primeros curatos de la campaña de Buenos Aires
  2. se crean en la ciudad dos vice-parroquias

Las Vice – Parroquias de la ciudad

En 1730 se crean en la ciudad de Buenos Aires dos vice-parroquias a cargo de la única parroquia de la Catedral: una en el Alto de San Pedro (actual Constitución), donde estaba la Capilla del Hospital San Martín y Nuestra Señora de Copacabana, en la manzana comprendida por las actuales Defensa, México, Balcarce y Chile. En 1748 se trasladó la vice-parroquia a la Capilla de Nuestra Señora de la Concepción. Y la segunda vice parroquia en la Iglesia de San Nicolás de Bari, donde funcionaba el Convento de las monjas Capuchinas, en las actuales Corrientes y Carlos Pellegrini. Esta zona era llamada entonces el “barrio recio”.

Los curatos de la campaña bonaerense

El Cabildo Eclesiástico de Buenos Aires creó el 23 de octubre de 1730, seis parroquias con sus respectivos curatos o distritos eclesiásticos. Estos eran los curatos:

  1. de la MAGDALENA el cual tuvo por iglesia parroquial interina la de la Reducción de la Santa Cruz de los Quilmes;
  2. de la MATANZA con sede interina en la iglesia de Francisco de Merlo;
  3. de la COSTA o MONTE GRANDE en la iglesia de San Isidro Labrador;
  4. de LUJAN en la iglesia homónima de Nuestra Señora;
  5. de ARECO en la iglesia de San Antonio de Padua y
  6. de ARRECIFES en la iglesia Santiago Apóstol del Baradero. 

Sólo Quilmes y Arrecifes contenían otras estructuras preexistentes –las reducciones de indios– que quedaron bajo la jurisdicción de las parroquias más cercanas

El resto de las parroquias –Luján, San Isidro, Matanza y Conchas y San Antonio de Areco– fijaron su sede parroquial en oratorios de algunas de las familias “principales" de cada poblado en formación.
De modo análogo, aunque unos años más tarde, otras capillas situadas en tierras de particulares  dieron origen a parroquias y viceparroquias como sucedió en San Nicolás de los Arroyos Cañada de la Cruz, Nuestra Señora del Pilar, Magdalena y, varias décadas después, San Andrés de Giles.

A veinte años de la erección de las primeras parroquias –en 1750– la red comenzaba a ramificarse lentamente con la creación de tres viceparroquias en la campaña norte y en el oeste.

El curato de Magdalena

A partir de la fundación de Buenos Aires, en 1580 por Juan de Garay, se produce el reparto de las tierras aledañas en "suertes de estancias", correspondiendo la zona de Quilmes a Pedro de Xeres, Pedro de Quirós y Pedro de Izarra. En 1611, empezó a delimitarse el pago de La Magdalena, región derecha del Riachuelo sur y sudeste hasta el Río Salado y el pago de La Matanza. En 1666 se crea la Reducción de la Exaltación de la Santa Cruz de los Kilmes."Alrededor de la capilla original, estaban los humildes ranchos de barro y paja. La zona de influencia de la capilla se extendió a otros poblados, y contrariando lo dispuesto en el reglamento de la creación, fueron penetrando en la reducción otros pobladores no indígenas".
La parroquia de Magdalena nace de la reducción de Santa Cruz de los Quilmes en 1730, pasando en 1781 a ser el asiento efectivo de la parroquia de Quilmes, comprendiendo los actuales distritos de Quilmes, Avellaneda, Lanús, Lomas de Zamora, Berazategui, parte de Esteban Echeverría, Almirante Brown, Florencio Varela y La Plata.
Todos estos hechos se fueron desarrollando en el llamado Pago de la Magdalena, cuya enorme extensión hacía imposible el contralor de las autoridades; por tal razón en 1784 se dividió en tres distritos o parroquias:San Vicente, Magdalena y Quilmes (territorio comprendido entre el Riachuelo y el Arroyo del Gato, el Río de la Plata y el curato de San Vicente). Con posterioridad del partido de Quilmes se desprendió parte del actual partido de Avellaneda; en 1891 el actual Partido de Florencio Varela y en 1960 el hoy municipio de Berazategui.

El curato de La Matanza

El hacendado don Francisco de Merlo tenía en sus tierras, junto al río de Las Conchas (hoy Reconquista, en Merlo) una capilla dedicada a la Concepción del Camino que servía de parroquia para toda la feligresía de Morón que se extendía muchas leguas a la redonda. El Oratorio erigido por Don Francisco de Merlo sirvió provisoriamente como parroquia de Morón, hasta que se construyó la parroquia que hoy ocupa la Iglesia Catedral de esta ciudad.
Los primitivos límites de la parroquia de Morón hasta 1804 eran: por el Norte el río Las Conchas y San Isidro hasta los actuales barrios de Santos Lugares y Caseros, por el sur el río Matanza, por el Este la ciudad de Buenos Aires, hasta la actual Plaza Once o Miserere, y por el SudOeste hasta el río Salado.
El partido de La Matanza, aunque gozó de autonomía administrativa desde 1825, dependió eclesiásticamente de Morón hasta 1862 fecha en que se creó la actual parroquia de los Santos Justo y Pastor.
El actual partido de San Martín primitivamente formó parte de las parroquias de San Isidro y Morón, a esta última parroquia pertenecían los barrios llamados actualmente Santos Lugares y Caseros. La parroquia Jesús Amoroso (enclavada en el centro urbano de la ciudad) fue creada en 1825. En 1856 se creó el partido de Gral San Martin y en 1870 se asignaron a la parroquia los límites del partido.
En 1864 se creó y fijaron los límites del partido de Merlo y en agosto de 1867 se creó la nueva parroquiadesmembrándose de la de Morón.

El curato de la Costa o Monte Grande

Cuando Garay distribuyó las tierras en 1580, dieciocho de esos primeros pobladores poseyeron fracciones en San Isidro, quince en Vicente López y dos en San Fernando. Transcurrieron los años, hasta que Domingo de Acassuso, muy devoto de San Isidro Labrador decidiera levantar una capilla con su nombre, el 15 de octubre de 1706, la que fuera convertida en Parroquia en 1730
En 1778 habitaban la zona 3.047 personas. Ya en ese entonces, referirse a San Isidro, era hacerlo con el pago de Monte Grande o Pago de la Costa, que comprendía además a Vicente López, y zona aledaña.

El curato de Luján

En 1685 es inaugurada la primera capilla por el padre Montalbo. Los terrenos que pertenecen hoy al partido de Moreno dependían eclesiásticamente de Luján. En 1894 se crea el partido de Moreno, al año siguiente se fijaron sus límites y en 1866 se inauguró la parroquia. 

El curato de Areco

El curato de Areco tenía su centro en la iglesia de San Antonio de Padua. La campaña oeste se convertía en la zona que concentraba mayor número de estructuras eclesiásticas. La dilatada extensión del curato de Areco, determinó la erección de algunas viceparroquias en los parajes más alejados de la iglesia parroquial: a las parroquias de Luján y San Antonio de Areco se agregaban las viceparroquias de Pilar dependiente de la primera y de Cañada de la Cruz bajo la jurisdicción de la segunda.

El curato de Arrecifes

Este curato tenía su centro en la iglesia Santiago Apóstol del Baradero. Hacia 1750 , además de la parroquia de Arrecifes, contaba con la capilla de San Vicente Ferrer –que luego sería la parroquia de San Nicolás– la cual funcionaba como viceparroquia del curato de los Arroyos en la jurisdicción de Santa Fe.

Hacia 1780

El mayor despliegue de las estructuras eclesiásticas se verifica hacia 1780 cuando se crean nueve parroquias, tres de las cuales eran viceparroquias en 1750 (Pilar, Cañada de la Cruz o Capilla del Señor y San Nicolás) completándose el cuadro para toda la campaña de quince parroquias.

Su distribución entre las distintas regiones se encontraba bastante equilibrada. En el norte existían cinco parroquias –Arrecifes, Baradero, San Pedro, San Nicolás y Pergamino–y hacia el oeste continuaba la parroquias de Luján y San Antonio de Areco, a las que se sumaron Pilar y Cañada de la Cruz. En la zona de la campaña cercana permanecía San Isidro, se agregaba Las Conchas, mientras que la sede de la parroquia de Matanza o Conchas se trasladaba a Morón bajo la advocación de Ntra. Señora del Buen Viaje y en el sur, de Magdalena se desprendían las nuevas parroquias de Quilmes –más cercana a la ciudad– y San Vicente.

 
 

Esta situación se mantuvo con pocas modificaciones hasta 1810. Los cambios en 1806/1808 se concentraron en la campaña cercana (con la creación de las parroquias de San Fernando y Flores) y en la línea de frontera (Lobos, Guardia de Luján, Navarro, Salto, Ensenada y Chascomús). Algunos de estos fuertes ya contaban con capilla y capellán castrense y ahora ingresaban a la estructura diocesana como parroquias o viceparroquias. Este proceso se consolidó en 1825 cuando todos los fuertes de la antigua frontera se transformaron en parroquias o viceparroquias.

 

Auto de desmembración y erección de curatos en la ciudad de Buenos Aires, 1769

Un auto es un decreto obispal o pontificio por el cual se comunica y provee de algún asunto a la comunidad.
En 1769, un par de circunstancias se conjugan para llevar adelante el proyecto de partición en varias parroquias de la ciudad.
En principio, en 1769, el Virreinato del Río de la Plata aún no existía. Buenos Aires era la Gobernación del Río de la Plata y formaba parte del Virreinato del Perú. El Virrey del Perú era por entonces Don Manuel Amat y Juniet. El Gobernador del Río de la Plata era Don Francisco de Paula Bucarelli y Ursúa. Y el Obispo de Buenos Aires, Manuel Antonio de la Torre. Y el Rey de España, Carlos III.

En 1768 se había producido en España y todas sus colonias la expulsión de los jesuitas, por orden del Rey, y el Gobernador Bucarelli fue el encargado de llevar adelante la tarea en el Río de la Plata. Este ataque contra los jesuitas fue casi paralelo en Francia, España y Portugal, en la misma época, por motivos, principalmente, políticos. Pero trajo como beneficio a las arcas reales la expropiación de sus bienes y sus riquezas, que eran cuantiosas. Prácticamente todas las iglesias de Buenos Aires habían sido construidas por la Compañía de Jesús, y la primera llevó el nombre de su fundador, San Ignacio de Loyola, en 1722, levantada en una manzana donada por Juan de Garay a los jesuitas. La Iglesia española se encontraba entonces bajo el Patronato Real, que era un acuerdo de mutuo apoyo entre la Iglesia y el Reino de España.
Los censos de población eran una prueba palpable de esta necesidad: en el empadronamiento de 1738 se registraban 4.436 habitantes, y en el de 1744, 16.150, un 70% en la ciudad y un 30% en la campaña. Para 1760 ya se registraban más de 20.000 habitantes.
Por otro lado, llega en 1765 a Buenos Aires el Obispo diocesano Manuel Antonio de la Torre, un hombre emprendedor que enseguida comienza a impulsar a la comunidad a levantar nuevos templos: los vecinos de a poco van construyendo Nuestra Señora de la Piedad, Nuestra Señora de Montserrat y Nuestra Señora del Socorro.
El obispo solicita al entonces Gobernador Zevallos la autorización para dividir a la ciudad en 6 parroquias, que no es autorizada. Cuando cambia el gobernador y asume Bucarelli, el acuerdo se concreta y comienzan las obras. El gobernador encomienda a su auditor de guerra, Don Juan Manuel de Lavardén para que se inicien las reuniones para fraccionar a la ciudad en cuartos.
Antes de comenzar la división se acordó la eliminación del curato de indígenas San Juan Bautista, creado para atender las necesidades de los indios nativos. Dado que en 1769 quedaban ya muy pocos y la mayoría se había mestizado, y era los sirvientes de las familias o artesanos, se decreta que pasen a formar parte de las jurisdicciones de las parroquias de los domicilios que tuvieran.
Entonces se procede a la nueva división de las parroquias, como en el mapa que se ve a continuación:

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