Galletas de avena y coco

☼ Ingredientes para la elaboración:

Con las cantidades que os indico, os saldrán unas 25 uds, aproximadamente, del tamaño de una galleta normal mas o menos.


- 130 gr Mantequilla

- 100 gr Copos de avena (Son fáciles de encontrar en supermercados, suelen estar en la sección de cereales)

- 50 gr Coco rallado (Al igual que la Avena, podéis encontrarlo en los supermercado. Yo esta última vez, lo he comprado en Lidl, pero lo encontraréis en cualquiera)

- 60 gr Azúcar de caña 

- 1 Cucharadita de Vainilla

- 1 Huevo L

- 60 gr Harina de repostería

- 1/2 Cucharadita de Sal

- 1/2 Cucharadita de Bicarbonato

- 1/2 Cucharadita de Levadura química


Preparamos en horno a una temperatura de 170°.

Forramos las bandejas que vayamos a utilizar con papel vegetal. 

Si sólo vamos a utilizar una, recordar enfriarla antes de volver a utilizarla.

En un bol mezclamos mantequilla, con azúcar, vainilla y el huevo, ayudándonos con unas varillas.

Añadimos los copos de avena, el coco, harina, bicarbonato, sal y levadura, y volvemos a mezclar.

No nos vá a quedar una masa homogénea, sino todo lo contrario, pues estamos utilizando copos de avena y coco rallado, ingredientes enteros que en la masa los veremos perfectamente.

Con una cucharita de café, cogemos una porción y con las manos hacemos una bolita. No tiene que quedarnos perfecta, además nos costará un poquito por que la masa es algo pegajosa.

Depositamos la bolita sobre el papel vegetal y así sucesivamente, dejando al menos unos 7 ó 8 cms entre cada bolita, ya que crecerán y se expandirán como se vé en la foto. 

Iremos horneando cada tanda durante 10 minutos. 

Después, las sacamos y dejamos en la bandeja apoyando esta sobre una rejilla hasta que las galletas se enfríen. Pues como veréis salen muy blanditas del horno, lo que las hace imposible de coger y transportar en ese momento a otro  recipiente.

Una vez se enfrían, endurecen. Entonces las iremos quitando de la bandeja y depositando sobre el recipiente que hayamos escogido para la ocasión.


Ideales para el desayuno, como un tentempié, una merienda de los peques, 

e incluso para una fiesta de cumpleaños, pues podemos incluso rellenarlas con crema de chocolate,

lo que las convertirá en una delicia para los más pequeños de la casa.


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