Canapes de queso de cabra y miel

Ingredientes (para 16 canapes):
Pasta Filo (podéis encontrarla en los supermercados, yo suelo comprarla en Carrefour)
Mantequilla derretida
170 gr de Rulo de cabra
50 ml de leche entera
1 cucharadita y media de miel
Elaboración:
Lo primero que haremos será encender el horno a 180°, sin aire, arriba-abajo.

Preparamos la mantequilla derretida con una brocha para poder untarla y un papel vegetal sobre la bandeja de horno que vayamos a utilizar.

Cuando lo tengamos todo listo, sacamos la pasta filo de la nevera. Antes no, porque esta pasta es muy delicada y en contacto con el aire, se seca y no nos valdría ya para nada!. Asique preparar primero todo lo que vayáis a necesitar.

Con mucho cuidado vamos separando las hojas de pasta filo. Y digo con mucho cuidado porque son muy delicadas, pero no os preocupéis que són fáciles de trabajar!

Cogemos la primera hoja, la colocamos sobre la mesa de trabajo y comenzamos a untarle la mantequilla con la ayuda de una brocha. Una vez la tengamos lista, la cortamos en cuadraditos de la medida que más os guste (yo los hice de 4 x 4 cms aproximadamente) y colocamos cada cuadradito por separado sobre la bandeja de hornear.

Repetimos la operación con otra hoja de pasta filo y esta vez, colocamos los cuadraditos sobre los que ya hemos cortado primero.

Es decir, cada montoncito que hagamos, deberá llevar 5 cuadraditos, uno encima de otro.

Una vez los tengamos listos, los metemos en el horno, hasta que se doren, que serán unos 8-10 minutos aproximadamente.

Mientras se enfrían, vamos preparando la crema de queso:

Para ello, lo primero que haremos será quitarle al rulo de cabra la parte blanca que tiene alrededor, como si lo pelásemos. Después lo cortamos en trocitos y lo echamos en un bol. Le añadimos la leche y mezclamos bien hasta que no nos queden grumos.

Añadimos la miel y volvemos a mezclar.

Preparamos una manga pastelera sin boquilla, donde meteremos la crema de queso que acabamos de preparar. Cortamos una pequeña puntita de la manga y lista!Como tenemos 5 hojitas de pasta filo por cada canapé, lo que haremos será dejar las dos primeras y sobre ellas hacemos 4 puntitos de crema. Colocamos una hoja de pasta filo encima y otros 4 puntitos de crema. Tapamos con las dos restantes. Repetimos este proceso con todos los montoncitos y ya los tendremos ¡listos para servir!.

Para ahorrar tiempo, podemos dejar la pasta filo horneada por la mañana o incluso la noche antes, ya sea para la cena o comida. Esperamos a que se enfríe y la dejáis tapada con un poco de film transparente o papel vegetal. También podemos dejar preparada la crema de queso metida en la manga y a la nevera. De esta manera, un ratito antes de sentarnos a la mesa los rellenamos y ¡listos!.

Pero os aconsejo que NO los preparéis de un día para otro, porque entonces el delicioso crujiente que nos dá la pasta filo, lo perderíamos por la humedad de la crema de queso y la nevera.

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