Cheescake de Arandanos frescos

 Ingredientes:
 200g de galletas digestive (alrededor de unas 30)
200g de mantequilla
6 hojas de gelatina (también puedes utilizar la gelatina neutra en polvo)
350g de queso philadelphia
250ml de nata para montar
4 cucharadas de azúcar glass para montar la nata.
Confitura de arándanos y arándanos frescos. (aquí puedes utilizar cualquier confitura la que más te guste)

Preparación:
 Lo primerísimo; meter la nata al congelador y todo lo que vamos a utilizar para montarla. Deshacemos las galletas digestive, yo las meto en una bolsa para congelar y le paso el rodillo hasta  conseguir un polvo fino.
Una vez hecho esto derretimos la mantequilla al microondas hasta que esté completamente diluida. La vertemos con cuidado encima de las galletas trituradas y vamos mezclando hasta que quede todo incorporado y tengamos una pasta.
Cogemos el molde que utilizaremos que debe ser desmontable. Ponemos un papel sulfurizado en la base  montamos y cerramos debe quedar una superficie lisa así no se pegara la galleta al fondo y desmoldaremos  rápido y limpio.  Repartimos bien la galleta e intentamos que quede todo bien repartido y no nos quede más galleta en un sitio que otro.  Lo ponemos en la nevera y comenzamos con el relleno.
Batimos el queso philadephia hasta que esté integrado y agregamos la leche condensada, seguimos batiendo a velocidad media solo para integrar bien los ingredientes. Reservamos
Ahora le toca el turno a la gelatina, probablemente la parte mas engorrosa. Yo he utilizado hojas de gelatina porque me parece la mejor opción pero también puedes utilizar la gelatina en polvo y seguir las instrucciones del fabricante. Si utilizas hojas  ponlas a hidratar unos 5 minutos y cuando estén blandas las mezclamos junto con el queso y la leche condensada que teníamos reservado. Batimos un poco para que no nos quede ningún grumo.
Ahora bien, es el turno de la nata. Sacamos del congelador los utensilios y la nata y empezamos a montar. Primero batimos un poco y cuando empiece a espesar añadir el azúcar glass en forma de lluvia. No importa que este montada del todo, en cuanto haga los primeros picos ya podemos usarla.
Mezclamos la nata montada con la mezcla del queso y la leche condensada. Con movimientos suaves y envolventes. Vamos a asegurarnos que no quede ningún grumito.
Sacamos el molde de la nevera y lo llenamos hasta arriba. Lo volvemos a meter a la nevera alrededor de 4-5 horas aunque es muy recomendable dejarlo toda la noche en la nevera.
Para añadir la confitura:
Ponemos la confitura en un recipiente y le agregamos 2 cucharadas de agua dejamos hervir unos minutos. Añadimos dos hojas de gelatina y movemos hasta que este diluida. Apartamos del fuego y esperamos que se enfríe un poco para cubrir la tarta.
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