Un mundo nuevo es posible

La posibilidad de crear una nueva humanidad es un hecho. También la posibilidad de destruirla pero por mucha oscuridad que exista sólo hace falta una pequeña mecha para dar luz.

De los seil mil millones y medio de habitantes que respiran sobre este planeta tierra sólo hacen falta seis millones para crear una masa crítica que impulse a toda la humanidad hacia un salto en sus conciencias y a una integración con la energía del amor. Y muchos son los que se han sumado y se siguen sumando hacia la transformación de la realidad mayor a través de la transformación y la reconexión con la fuente interior de vida, con su propio corazón.

Gandhi decía "sé tu el cambio que quieres ver en el mundo". En sus palabras nos estaba indicando desde dónde surge la auténtica revolución, desde el interior del corazón humano. Para reclamar el título de humanidad uno ha de comprometerse con su corazón, con el latido de vida que nos unifica con toda la existencia.  De otra manera lo único que hace el ser humano es sobrevivir miserablemente y egoístamente.

Hay una deshumanización progresiva en todos los ámbitos de la cultura y una nueva humanidad emergente y silenciosa que marca la diferencia. La conciencia multidimensional se despliega y la revolución va tomando cuerpo. Una revolución silenciosa de música, baile, creatividad, poesía y belleza.

La Biodanza es un sistema coherente que acelera procesos de integración hacia una nueva realidad más bella, saludable y luminosa. Una herramienta que pone la vida para facilitar la emergencia del nuevo humano sacralizado, integrado, carnal y divino.